¿Cómo serán las compras en 2024?
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¿Cómo serán las compras en 2024?

La luz del sol empieza a abordar tus sábanas. Eso implica que ya es de día. Te levantas y sientes como si hubieses estado durmiendo cien horas. Pero la sensación es falsa. En realidad, el sueño ha durado más de 87 mil. En un bote inexplicable te has despertado en 2024. Tienes el hambre de un león pero el frigorífico está vacío.
Por Yorokobu.es / Mar Abad
21 de septiembre, 2014
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Foto: Yorokobu.es. / BBC.

Foto: Yorokobu.es. / BBC.

La luz del sol empieza a abordar tus sábanas. Eso implica que ya es de día. Te levantas y sientes como si hubieses estado durmiendo cien horas. Pero la sensación es falsa. En realidad, el sueño ha durado más de 87 mil. En un bote inexplicable te has despertado en 2024. Tienes el hambre de un león pero el frigorífico está vacío.

Te vistes y sales a comprar a una de las calles principales de la ciudad.

WTF?

El último recuerdo que tienes está teñido en sepia. Ahora la cosa va así, según esta infografía interactiva de la BBC, titulada Future of shopping.

3DPrinting

Tienda de impresión 3D. Las tiendas de impresión 3D reemplazarán a los establecimientos que hoy ofrecen servicios de fotocopiadora e impresión, según Greg Gibbons, de la Universidad de Warwick (UK).

El cliente decidirá el objeto que quiere en una pantalla táctil, descargará el diseño y esperará a que lo impriman ahí, para llevárselo al momento.

changingRoom

Probador digital. Podrás probarte ropa sin desnudarte. Desde hace años varias compañías, como Magic Mirror, están desarrollando tecnologías digitales que proyectan la imagen de una prenda sobre la persona que está frente al espejo.

Unos sensores mapean la silueta del individuo para conocer sus medidas corporales. Esa persona elegirá en una pantalla táctil las prendas que se quiere probar e irán apareciendo sobre su imagen.

Facial-recognition

Reconocimiento facial. Ya hay una tecnología de reconocimiento facial que registra y analiza el humor de las personas frente a diferentes marcas y packagins. La firma Emotient, de San Diego (EEUU), ofrece este software y algunos similares para para analizar cómo se sienten los clientes de un establecimiento en función de las expresiones de su cara.

La BBC cuenta, además, que Tesco ha probado una aplicación de escáner facial para mostrar anuncios a las personas que están haciendo cola en sus establecimientos en función de su sexo y edad. Esta aplicación resultó muy polémica porque choca de plano con la cuestión de la privacidad.

MinorityReport

Registro masivo de datos. Las cámaras de vigilancia actuales resultarán una chapuza. Los sensores se encargarán de recoger toda la información de lo que ocurra dentro de un establecimiento. Registrarán cuántos clientes han acudido a la tienda y sus comportamientos de compra.

El smartphone será uno de los medios principales de comunicación entre los individuos y esa compañía. Ahí recibirán ofertas y sugerencias de compra. Este tipo de tecnologías, creadas por firmas como Estimote, no son ninguna novedad. Llevan años en prueba y desarrollo. Pero en 2014 serán mucho más eficaces de lo que son ahora.

Ondemand

Entrega bajo demanda. El servicio de entrega de paquetes va a cambiar radicalmente. En poco tiempo el cielo podría llenarse de drones cargados de paquetes. Google y Amazon están en ello.

El objetivo es que las entregas sean mucho más rápidas y en el lugar que el cliente desee. Este tipo de servicios también están creciendo en aplicaciones como WunWun, que garantiza entregas en menos de una hora sin coste para el cliente.

payments

Pago por móvil. El móvil podría acabar sustituyendo a la cartera. En el futuro no es fácil encontrar tantos billetes ni monedas como en la actualidad. Muchos pagos se harán digitalmente. La tecnología ya existe. En Japón se empezó a utilizar hace tiempo y ahora la acaban de incorporar los supermercados Auchan y la cadena Leroy Merlin en Francia, según la BBC. En estos establecimientos están probando el pago mediante el escaneo de la huella dactilar.

roboticAssistants

Robots asistenciales. Los robots asistenciales sustituirán al tablón informativo. Ellos ayudarán a los clientes de un centro comercial a resolver sus dudas. Podrán indicar dónde está cada tienda y decir si disponen del producto que alguien está buscando.

La Universidad Carnegie Mellon ha desarrollado un robot que escanea las estanterías de un local. El bot hace un mapa del inventorio en tiempo real y avisa a los empleados si han de reponer algún producto.

smartLabels

Etiquetas inteligentes. Estas etiquetas contienen sensores, pantallas y tecnología NFC para intentar acercarse a lo que sería una conversación entre una persona y un producto. Las etiquetas darán mucha más información que en la actualidad y en ello ya trabajan empresas como la noruega Thinfilm.

De acuerdo con la BBC, en las estanterías del futuro habrá decenas de sensores que detectarán los productos que una persona lleva en su carrito de la compra. En función de esos datos el establecimiento le sugerirá qué vino es el más apropiado para la comida que va a comprar o si un producto lleva algún ingrediente que podría producir una alergia al comprador.

virtualStores

Tiendas virtuales. Esta fórmula está a mitad de camino entre la compra en el establecimiento y la compra en el ordenador de casa. La tienda se convierte en una gran pantalla táctil y ahí se puede hacer la compra.

Tesco ya lo ha probado en el metro de Seúl (Corea). La pantalla muestra los productos de comida tal y como están en sus establecimientos. Los clientes hacen el pedido y Tesco los envía inmediatamente a su destino.

backFuture

Tienda de barrio de toda la vida. El futuro es democrático y tiene millones de lecturas. La digitalización del mundo convivirá con la tradición, según muchos pensadores. O, al menos, sería deseable.

Lea la nota original en Yorokobu.es.

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Black Friday 2020: por qué el Viernes Negro se llama así y otras 4 curiosidades sobre el famoso día de compras

El Black Friday se celebra tradicionalmente en Estados Unidos al día siguiente del feriado de Acción de Gracias. Pero, en los últimos años, otros países también lo adoptaron y sus ofertas se prolongan por más de un día.
27 de noviembre, 2020
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En medio de la pandemia de coronavirus, Estados Unidos y otras naciones del mundo celebran el llamado Black Friday o Viernes Negro, la jornada de descuentos y compras en las que millones de personas desbordan tiendas y centros comerciales.

Este año, sin embargo, será diferente: según encuestas de varias firmas de EE.UU., más del 65% de los consumidores optaron por realizar compras por internet, ante los temores de contagio de covid-19.

Es un contexto sin precedentes para una fecha que generalmente provoca grandes desplazamientos de personas y enormes gastos, y en la que las tiendas físicas y sus portales de internet se llenan de ofertas y promociones especiales.

Celebrado un día después de Acción de Gracias, el Black Friday es sinónimo de consumo.

Pero ¿de dónde viene el nombre de fecha? ¿Por qué se celebra en noviembre?

Aquí te desvelamos algunas de las curiosidades que rodean esta jornada.

1. Su nombre

Black Friday

Getty Images
Hay consumidores que esperan durante meses y estudian meticulosamente los descuentos ofrecidos en el Black Friday.

En realidad “el adjetivo ‘negro’ fue usado durante muchos siglos para retratar diversos tipos de calamidades”, afirma el lingüista estadounidense Benjamin Zimmer, exeditor ejecutivo del sitio Vocabulary.com.

Pero el concepto que representa hoy el Black Friday dista bastante de ese significado.

En Estados Unidos, la primera vez que se usó “Black Friday” fue el 24 de septiembre de 1869, cuando dos financistas, Jay Gould y James Fisk, intentaron tomar el mercado del oro en la Bolsa de Valores de Nueva York.

Cuando el gobierno fue obligado a intervenir para corregir la distorsión mediante el aumento de la oferta de la materia prima en el mercado, se produjo una crisis: los precios cayeron y muchos inversores perdieron grandes fortunas.

2. La fecha

Mujer hace compras en internet.

Getty Images
No siempre las ofertas en internet del Black Friday son lo que parecen…

Desde mediados del siglo XIX hasta principios del XX, Acción de Gracias se celebró en EE.UU. el último jueves de noviembre, en una costumbre iniciada por el presidente Abraham Lincoln (1809-1865).

Pero en 1939 ocurrió algo inusual: el último jueves coincidió con el 30 de noviembre.

Los comerciantes, preocupados por el corto período de compras que quedaba entre ese día y las fiestas de Navidad y fin de año, enviaron una solicitud a Franklin Roosevelt para que el presidente declarara el inicio de las fiestas una semana antes, lo que fue autorizado.

Los siguientes tres años, Acción de Gracias, que recibió el sobrenombre de “Franksgiving” (una mezcla de Franklin con Thanksgiving, como se conoce este día festivo en inglés), fue celebrado en días distintos en diferentes partes del país.

Finalmente, a finales de 1941, una resolución conjunta del Congreso solucionó el problema.

De ahí en adelante, el día de Acción de Gracias sería conmemorado el cuarto jueves de noviembre, garantizando así una semana adicional de compras hasta Navidad.

3. Síndrome de Acción de Gracias

Papa Noel en un local de Estados Unidos.

Reuters
El Black Friday comenzó en Estados Unidos, pero fue adoptado por otros países con el paso de los años.

En 1951, una circular llamó la atención sobre la cantidad de trabajadores que no iban a trabajar el día después de Acción de Gracias.

Según Bonnie Taylor-Blake, investigadora de la Universidad de Carolina del Norte, EE.UU., el boletín del mercado laboral Factory Management and Maintenance reivindica la autoría del término “Síndrome del viernes después de Acción de Gracias” asociado con el período de fiestas.

Según publicó el boletín, este síndrome “es una dolencia cuyos efectos adversos sólo son superados por los de la peste bubónica. Por lo menos, así se sienten aquellos que tienen que trabajar cuando llega el Viernes Negro. El almacén o establecimiento estaba medio vacío y los que estaban ausentes era por baja médica”.

4. Su ‘boom’ de popularidad

Loja com cartaz da Black Friday

PAulo Pinto/Fotos Públicas
Black Friday chega à sua nona edição no Brasil

El término Black Friday permaneció limitado a Filadelfia, Estados Unidos, durante un largo tiempo .

“Podías ver que se usaba de manera moderada en Trenton, Nueva Jersey, pero no traspasó las fronteras de Filadelfia hasta los años 80”, dice el lingüista Zimmer.

Aunque el Viernes Negro es considerado el mayor día de compras del año, la fecha no ganó esa reputación hasta los 2000.

Eso fue porque, por muchos años, los estadounidenses no tenían devoción por este día de rebajas sino que más bien optaban por retrasar el momento de ir a las tiendas.

Así, el momento en que sus billeteras se quedaban vacías solía ser el fin de semana: esperaban hasta el sábado (y no el viernes) para inaugurar la temporada de compras navideñas.

5. Influencia en otros países

Macy's

AFP
La influencia del Black Friday traspasó las fronteras estadounidenses.

Por mucho tiempo, los comerciantes canadienses se morían de la envidia ante sus colegas estadounidenses, especialmente cuando sus fieles clientes decidían viajar al sur en busca de buenas ofertas.

Por ese motivo, también en Canadá comenzaron a ofrecer sus propias promociones, pese a que el día de Acción de Gracias se celebra en ese país un mes antes.

En México, el Viernes Negro recibió otro nombre: el “Buen Fin”.

Se asocia al aniversario del inicio de la revolución, el 20 de noviembre de 1910, que a veces coincide con el día de Acción de Gracias en Estados Unidos.

Y como el nombre indica, el evento Buen Fin dura todo el fin de semana.

Black Friday

Getty Images
Además del Black Friday, está el “Gray Thursday ” y el “Cyber Monday”.

En Brasil, donde el feriado de Acción de Gracias no existe, el Viernes Negro pasó a incluirse en el calendario comercial del país cuando los comerciantes se dieron cuenta del potencial de ventas del día.

Y en los últimos años, países como España, Bolivia, Argentina o Perú entre muchos otros, también se sumaron a la fiebre comercial de ofertas del Black Friday o el Cyber Monday, que se celebra el lunes siguiente.

Y en los últimos años, al calendario de eventos de rebajas se le sumó una jornada más.

Wal-Mart, una de las mayores cadenas de tiendas minoristas del mundo, rompió en 2011 la tradición del Viernes Negro cuando abrió sus establecimientos en la noche del feriado de Acción de Gracias.

Esta práctica comenzó a expandirse por buena parte del mundo y a ese día adicional de compras se le bautizó como “Jueves Gris”.


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