El misterioso segundo hombre más rico de México
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El misterioso segundo hombre más rico de México

Es Germán Larrea Mota-Velasco, el segundo hombre más rico de México, después de Carlos Slim, y quien desde hace semanas se encuentra en medio de una intensa controversia.
29 de septiembre, 2014
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Foto: AP

Foto: AP

Algunos le llaman “el multimillonario sin rostro”.

Es Germán Larrea Mota-Velasco, el segundo hombre más rico de México, después de Carlos Slim, y quien desde hace semanas se encuentra en medio de una intensa controversia.

Una de sus empresas provocó el mayor desastre ambiental en la historia reciente de la minería del país, según las autoridades.

Larrea es un personaje al que rodea el misterio. Hay pocas fotografías públicas del empresario y de hecho, fuera de su círculo familiar y de amigos cercanos, pocos conocían el rostro del empresario, quien hasta el momento tampoco hizo declaraciones.

Eso cambió el 9 de septiembre, cuando la Presidencia mexicana difundió una imagen de Larrea mientras saludaba al presidente Enrique Peña Nieto durante el evento de un banco.

A pesar de su anonimato, la presencia de Larrea es evidente, ya que su grupo empresarial ha quedado en el centro de varias polémicas.

BBC Mundo solicitó a Grupo México, mediante tres mensajes de correo electrónico, una entrevista con el empresario o un comentario a las críticas que ha recibido. No hubo respuesta.

Desastre ambiental

El escándalo más reciente en torno del empresario es el derrame, el 6 de agosto, de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado en el arroyo Tinajas, en Cananea, Sonora, en el noroeste del país.

El accidente ocurrió en la minera Buenavista del Cobre, subsidiaria de Grupo México de la que Germán Larrea es el principal accionista.

La Secretaría del Medio Ambiente dijo que el derrame fue “el peor desastre ambiental en la industria minera del país de los tiempos modernos”. Las sustancias tóxicas llegaron a los ríos Bacanuchi y Sonora y afectaron a miles de personas.

Sin embargo, éste no ha sido el único incidente en el que han estado involucradas las empresas de Larrea.

En 2006 ocurrió una explosión en la mina Pasta de Conchos en Coahuila, al noreste del país, donde 65 mineros quedaron atrapados bajo tierra.

Familiares de las víctimas acusaron a Grupo México de no revisar las condiciones de seguridad con que operaba la mina, ni de pretender rescatar a los trabajadores afectados.

Y luego en 2008 una de sus compañías, Asarco, enfrentó un juicio en tribunales estadunidenses por un proceso de quiebra poco claro.

La firma fue reestructurada y actualmente es la tercera mayor productora de cobre de Estados Unidos.

Relaciones políticas

El emporio que actualmente es Grupo México inició en el gobierno del expresidente Miguel Alemán Valdéz (1946-1952) cuando Jorge Larrea Ortega, padre de Germán, fundó su primera compañía constructora.

En poco tiempo el empresario cambió el giro de su actividad y se dedicó fundamentalmente al sector metalúrgico.

En las décadas siguientes el emporio aumentó al incorporar empresas dedicadas a transporte ferroviario, refinación de cobre y fundamentalmente compañías mineras.

Según especialistas, durante el gobierno del expresidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) el consorcio de Larrea Ortega obtuvo las concesiones de dos de las minas más importantes del país: Cananea y La Caridad, con algunos de los yacimientos de cobre más importantes del mundo.

Pero el mayor crecimiento del emporio ocurrió durante los gobiernos de los expresidentes Vicente Fox y de Felipe Calderón, ambos del conservador Partido Acción Nacional (PAN). Para ese entonces Germán Larrea ya había asumido el control de la compañía familiar, tras la muerte de su padre.

Protección

El periodista del semanario Proceso, Jenaro Villamil, quien ha seguido la evolución de Grupo México, asegura que durante los gobiernos del PAN Grupo México recibió no sólo concesiones y facilidades para operar, sino también protección ante presuntas irregularidades.

El caso más resonante fue el accidente en Pasta de Conchos, donde la Secretaría del Trabajo del gobierno de Fox no realizó una investigación a fondo sobre las causas de la explosión que sepultó a 65 mineros.

La misma protección se mantuvo durante la administración de Felipe Calderón, añade.

“Larrea es el heredero de un imperio que se forjó durante le época priísta, pero su fortuna se expandió en los sexenios de Fox y Calderón”, le dice Villamil a BBC Mundo.

“El verdadero salto hasta convertirse en el segundo hombre más rico de México se dio en los gobiernos panistas”, asegura el comunicador.

Declive

Sin embargo, la controversia por el desastre ambiental en Sonora y sobre todo la respuesta de las autoridades en el tema parece indicar que la supuesta protección a Larrea se acerca a su fin, asegura el periodista de Proceso.

Y es que su consorcio nunca había sido obligado a pagar todos los daños que provoca con sus operaciones. “Qué se rompió, en qué cambió la relación con el gobierno o termina la protección no está claro aún”, señala Villamil.

Durante décadas el empresario invirtió mucho dinero para mantener su anonimato, señalan medios locales. Pero la difusión de la foto de Larrea con Peña Nieto parece indicar un cambio en esta condición.

De hecho, hasta ahora sólo circulaban dos imágenes públicas atribuidas a él: una al parecer de su licencia de conducir y otra junto a caballos de carreras, una de sus pasiones, según quienes le conocen.

Una de sus aficiones favoritas, añaden, es caminar por los pasillos de su empresa o asistir a restaurantes y sitios públicos sólo para comprobar que nadie lo reconoce.

Hasta ahora no existe una respuesta pública de Larrea Mota-Velasco o su empresa a los señalamientos que se han publicado. Villamil y otros especialistas creen que prefiere sostener el misterio en su entorno cercano.

 

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Kamala Harris: quién es la senadora que hace historia al convertirse en la primera vicepresidenta de EU

Kamala Harris, de 55 años de edad, llegó al senado tras ser fiscal general en California, donde empezó a ser considerada como una estrella ascendente en las filas del Partido Demócrata.
7 de noviembre, 2020
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La californiana Kamala Harris acaba de lograr un hito histórico: ser la primera mujer en ganar la elección para convertirse en vicepresidenta de Estados Unidos.

Con la victoria de Joe Biden en las elecciones del 3 de noviembre, Harris será a partir del próximo enero la número dos del gobierno estadounidense.

Senadora de 55 años de edad, sus años como fiscal general de California la convirtieron en una figura emergente del Partido Demócrata.

Ahora, además de ser la primera mujer en ocupar este cargo, Harris es la primera vicepresidenta negra y de ascendencia asiática.

¿Quién es Kamala Harris?

La política demócrata nació en Oakland, California, en una familia de inmigrantes: una madre originaria de India y un padre nacido en Jamaica.

Kamala Harris

Getty Images
La flamante vicepresidencia Harris se convierte en una de las figuras más importantes del Partido Demócrata.

Tras el divorcio de sus padres, Harris fue criada principalmente por su madre, que profesaba la religión hindú y era una investigadora especializada en el cáncer de mama y activista de derechos civiles.

Harris creció ligada estrechamente a su herencia en el sur de Asia, acompañando a su madre en sus visitas a India.

No obstante, la californiana ha subrayado que su madre adoptó la cultura afroestadounidense de Oakland, sumergiendo en ella a sus dos hijas, Kamala y su hermana menor, Maya.

“Mi madre siempre entendió muy bien que estaba criando a dos hijas negras”, escribió Harris en su autobiografía The Truths We Hold.

“Sabía que su país de adopción nos vería a Maya y a mí como niñas negras y estaba decidida a asegurarse que nos convertiríamos en mujeres negras orgullosas y con confianza en nosotras mismas“.

Kamala Harris

Getty Images
Harris tiene familia de India y Jamaica.

Harris estudió en la Universidad Howard, uno de los prominentes e históricos centros afroestadounidenses de estudios superiores del país, algo que ella describió entre las experiencias más formativas de su vida.

La destacada política asegura que siempre ha estado cómoda con su identidad y se describe a sí misma como “estadounidense”.

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BBC

Kamala Devi Harris

  • Nació el 10 de octubre de 1964 en Oakland, California.
  • Residencia actual: entre Los Ángeles y Washington.
  • Su madre, Shyamala Gopalan, fue una científica especializada en cáncer de mama que emigró de India en los años 60 para estudiar un Doctorado en Endocrinología en la Universidad de California Berkeley. Murió en 2009.
  • Su padre, Donald Harris, nació en Jamaica y fue catedrático de la Universidad de Stanford. Se retiró en 1998.
  • Tiene una hermana: Maya Harris, que trabajó para la campaña de Hillary Clinton.
  • Kamala se casó en 2014 con Douglas Emhoff, socio en DLA Piper y quien se dedica a la abogacía en la industria mediática y del entretenimiento.
  • Tiene dos hijastros: Cole y Ella Emhoff.
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BBC

En 2019, consideró en declaraciones al diario The Washington Post que no se debería encajar a los políticos en compartimentos según su color o su historial.

“Mi punto era: yo soy quien soy. Y me siento bien con eso. Quizá tú tengas que descifrarme, pero a mí me parece bien”.

La ley y el orden

Tras cuatro años en Howard, Harris se trasladó a la Universidad de California-Hastings, para conseguir un título en Derecho y empezar su carrera en la Oficina del Fiscal de Distrito del condado de Alameda.

Se convirtió en fiscal de distrito -el máximo puesto en esa área- de San Francisco en 2003, antes de lograr ser la primera mujer y la primera mujer negra en ganar el puesto de fiscal general de California, el principal abogado y funcionario encargado del cumplimiento de la ley en el estado más poblado del país.

Senadora Kamala Harris.

Getty Images
Harris no deja de acumular hitos: fue también la primera mujer y la primera mujer negra en lograr el puesto de fiscal general de California.

En sus cerca de dos mandatos en ese cargo, Harris se ganó la reputación de estrella ascendente del Partido Demócrata, lo que le impulsó para convertirse en senadora por California en 2017.

Incisiva y rigurosa en los interrogatorios

Harris anunció oficialmente el lanzamiento de su campaña al Senado en enero de 2015, en la que se enfrentó y derrotó en las primerias a un peso pesado del Partido: el exalcalde de Los Ángeles Antonio Villaraigosa.

En las elecciones de noviembre de 2016, consiguió su escaño con una abrumadora mayoría. Después de su victoria, prometió proteger a los inmigrantes de las políticas del entonces presidente electo Donald Trump y para ello permaneció en el cargo de fiscal general hasta finales de 2016.

Desde su llegada al Senado, la exfiscal general se granjeó el apoyo de los progresistas por su rigurosa e incisiva forma de interrogar a los nominados del presidente para distintos cargos, en especial durante las audiencias para la confirmación de Brett Kavanaugh como magistrado de la Corte Suprema o la de William Barr como fiscal general de Estados Unidos.

Amy Coney Barrett en la audiencia para su confirmación para la Corte Suprema

EPA
Kamala Harris se granjeó una reputación de incisiva interrogadora por su actitud durante las audiencias para cargos nominados por el presidente.

No en vano, Harris es considerada como una de las interrogadoras más implacables del Congreso.

Una reputación que volvió a hacerse patente durante el reciente proceso de confirmación de la jueza Amy Coney Barrett para la Corte Suprema.

Aspiraciones a la Casa Blanca

Cuando lanzó su candidatura a la presidencia ante más de 20.000 seguidores en Oakland el año pasado, inmediatamente se convirtió en una de las favoritas.

Pero a medida que se adentró en la carrera, Harris no logró articular una base sólida para su campaña, ofreciendo respuestas confusas sobre temas cruciales como el sistema sanitario.

También sacó ventaja del gran punto fuerte de su candidatura: su gran habilidad en los debates, pese a demostrar su experiencia como exfiscal, a menudo poniendo a Biden contra las cuerdas.

El enfrentamiento más duro entre ambos se dio en el primer debate de las primarias, en el que Harris le reprochó a Biden algunas posiciones pasadas sobre cuestiones raciales.

Kamala Harris y Joe Biden en un acto de campaña.

Getty Images
Harris anunció su apoyo a la candidatura de Biden dos meses después de que pusiera fin a sus propias aspiraciones presidenciales.

La demócrata de California trató de mantenerse en la fina línea entre el ala progresista y moderada del partido, pero acabó sin llamar la atención de ninguno de estos bandos, poniendo fin a su candidatura en diciembre, incluso antes de las primeras votaciones.

En marzo, Harris ofreció su apoyo al exvicepresidente Biden, asegurando que haría “todo en su poder para ayudarle a convertirse en el próximo presidente de Estados Unidos”.

El hecho de que Biden la escogiera como compañera de fórmula demostró que aquellos choques iniciales quedaron atrás.

“La policía”

Su breve campaña a la presidencia puso el foco en su historial como principal fiscal de California.

Pese a sus inclinaciones más izquierdistas en asuntos como el matrimonio homosexual o la pena capital, Harris se enfrentó a repetidos ataques por no ser lo suficientemente progresista, y fue el blanco de un devastador artículo de opinión de la catedrática de Derecho de la Universidad de San Francisco Lara Bazelon.

Joe Biden y Kamala Harris.

Getty Images
Harris se describió a sí misma como “la fiscal progresista”.

Escrito al principio de la campaña de Harris, la profesora consideró que la candidata había evitado en gran medida las batallas progresistas que estuvieran relacionadas con asuntos como la reforma policial, las drogas o las condenas injustas.

Harris, que se describió a sí misma como “la fiscal progresista”, trató de enfatizar las partes de su legado de tendencia más progresista, como requerir a algunos agentes especiales del Departamento de Justicia de California que portaran cámaras corporales -el primer estado en usarlas- o lanzar una base de datos que ofreció acceso al público a estadísticas sobre crimen.

Pero sus esfuerzos no consiguieron el apoyo esperado.

“Kamala es la policía” se convirtió en una frase habitual en las primarias demócratas, lo que se convirtió en un obstáculo en sus intentos de ganarse a la base más liberal del partido.

Con las actuales tensiones raciales en el país, además, ha crecido el escrutinio sobre los casos de supuesta brutalidad policial y Harris ha tomado un rol destacado, utilizando su plataforma para amplificar las voces más progresistas.

Kamala Harris

Getty Images
Harris ha tomado un rol destacado, utilizando su altavoz para amplificar las voces más progresistas.

En intervenciones de televisión, Harris ha pedido cambios de las prácticas policiales en todo Estados Unidos; en Twitter, ha abogado por la detención de los agentes que mataron a Breonna Taylor, una mujer afroestadounidense de 26 años de Kentucky; y suele hablar con frecuencia de la necesidad de desmantelar el racismo sistémico en el país.

En cuanto a la controvertida apuesta por “retirar la financiación” de la policía para derivar los fondos a programas sociales -un planteamiento al que se opone Biden-, Harris suele contestar con evasivas, pidiendo en su lugar “reinventar” el concepto de seguridad pública.

Harris ha considerado a menudo que su identidad la sitúa en una posición idónea para representar a aquellos en los márgenes de la sociedad.

Al llegar a la Casa Blanca, tendrá la oportunidad de demostrarlo.


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