close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Éste es el mexicano que obtuvo un Guinness por ser el mayor coleccionista de Harry Potter en el mundo (imágenes)
Menahem Asher Silva Vargas, un abogado de 37 años, obtuvo el reconocimiento oficial por parte de Guinness World Records por su colección de recuerdos, que reúne 3 mil 097 artículos.
30 de septiembre, 2014
Comparte
hp ap 3

El abogado Menahem Asher Silva Vargas, de 37 años, bromea con una barita mágica de Harry Potter y lentes durante una entrevista tras recibir su récord Guinness. (Foto AP/Rebecca Blackwell)

México obtuvo un nuevo récord Guinness y esta vez la marca vino con un poco de magia. Un mexicano ha sido certificado como el poseedor de la mayor colección de objetos de Harry Potter en el mundo.

Menahem Asher Silva Vargas, un abogado de 37 años, obtuvo ayer, 29 de septiembre, el reconocimiento oficial por parte de Guinness World Records por su colección de recuerdos, que reúne 3 mil 097 artículos que van de objetos como películas hasta réplicas oficiales de las escobas y varitas del mago.

“La afición creció con los años y se ha convertido en un estilo de vida, en una búsqueda constante “, dijo Silva Vargas a The Associated Press tras recibir el reconocimiento oficial en su casa en la capital mexicana, donde la colección fue colocada en dos habitaciones para la entrega de su certificado. “Faltaron cosas, me falta espacio”, agregó rodeado de bufandas, posters, cuadernos e incluso ediciones en árabe de los libros del mago.

El Potter-maniaco señaló que su colección ha sido formada a lo largo de 14 años.

El récord previo a la mayor cantidad de objetos relacionados con Harry Potter lo ostentaba la estadounidense Jayne Gradel, quien tenía una colección de 807 piezas.

Al mexicano tan sólo hacer un inventario tomó cerca de un año, pues enlistó cada objeto con su respectiva fotografía y los dividió en unas 50 categorías que incluyen desde la serie de libros hasta “hallazgos” raros, como una diminuta figura metálica de Japón o un pequeño trozo de papel metálico que con un doblez adquiere una forma tubular que asemeja una varita y que fue usada para promocionar la primera cinta de la saga.

Tiene muchas cosas originales, autógrafos de los artistas, pero son cosas increíbles. Eso me gustó mucho“, señaló Johanna Hessling, representante de Guinness World Records, a quien le tomó por lo menos cinco horas contar los artículos.

Silva Vargas señaló que su primer encuentro con el mágico mundo de Harry Potter, fue a través del primer libro de la saga, el cual le prestó una amiga.

Siguieron los siguientes títulos y las cintas, y con ello llegaron los primeros muñecos, obtenidos sin el afán de amasar la colección más grande del mundo. Pero como si se tratara de un hechizo, cualquier artículo relacionado con Potter se convirtió en una especie de obsesión.

Iba creciendo el fanatismo en México y le agarré mucha pasión. Fue mi escape, mi fuga, mi compenetración con la historia“, explicó sobre la colección que inició con las películas en formato VHS. “Nunca me percate que estaba haciendo una colección hasta hace unos ocho años”.

En ese tiempo, ha acumulado mochilas, muñecos de peluche, timbres postales, juegos de mesa y hasta sábanas con la imagen del mago. Sus amigos y clientes que viajan al extranjero tienen la misión de sustituir el tradicional souvenir turístico, por algún objeto relacionado con Potter. Así, han llegado a él, cosas tan raras como unas correas para decorar los celulares japonesas y la edición en árabe del primer tomo del libro.

Silva Vargas reconoce que su colección ha costado algo más que esfuerzo, pues ha invertido grandes cantidades en sitios de subasta en línea.

“Fue mi perdición”, apuntó entre risas. “Mi salario, mis bonos, mis recompensas. Todo terminaba ahí”, agregó desde una habitación parece haber sido sacada de los libro con decenas de muñecos tapizan la pared.

En su aniversario de bodas en vez de las usuales cenas y regalos para celebrar la ocasión, recibe artículos del personaje creado por la británica J.K. Rowling.

“El suéter está tejido por mí”, señaló Rocío Hermida, esposa del coleccionista sobre la pieza que Silva Vargas llevaba puesta y que se asemejaba a los que usa el personaje de Ron Weasley.

El mexicano busca que su colección sea exhibida a manera de museo por lo que ya ha comenzado a contactar a otros fanáticos de Harry Potter.

El abogado Menahem Asher Silva Vargas, de 37 años, muestra su varita mágica favorita, parte de su colección de Harry Potter, durante una entrevista tras recibir su récord Guinness a la mayor colección de objetos de Harry Potter en la Ciudad de México el lunes 29 de septiembre de 2014. La colección iniciada por Silva hace 14 años tiene más de 3.000 objetos, incluyendo tarjetas, ropa y accesorios relacionados al viejo mago. (Foto AP/Rebecca Blackwell)

El abogado Menahem Asher Silva Vargas, de 37 años, muestra su varita mágica favorita, parte de su colección de Harry Potter, durante una entrevista tras recibir su récord Guinness. (Foto AP/Rebecca Blackwell)

hp2 ap

Bustos de los personajes de Harry Potter de la colección del abogado Menahem Asher Silva Vargas, de 37 años, en la Ciudad de México el lunes 29 de septiembre de 2014. La colección iniciada por Silva hace 14 años tiene más de 3 mil objetos, incluyendo tarjetas, ropa y accesorios relacionados al viejo mago.  (Foto AP/Rebecca Blackwell)

 

hp ap

El abogado Menahem Asher Silva Vargas, de 37 años, sonríe al mostrar su colección de Harry Potter durante una entrevista tras recibir su récord Guinness a la mayor colección de objetos de Harry Potter en la Ciudad de México. (Foto AP/Rebecca Blackwell)

*AP

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
BBC
Las insólitas formas de pagar por la gasolina (que es casi gratuita) en Venezuela
Nicolás Maduro anunció en agosto del año pasado que la gasolina pasaría a venderse a precios internacionales en Venezuela. Casi un año después, sigue siendo casi totalmente gratuita y los empleados de las gasolineras completan su escaso sueldo con los regalos más insospechados de los conductores.
BBC
27 de mayo, 2019
Comparte

Egar recoge la manguera y arruga el billete de diez bolívares que le tiende el conductor que acaba de llenar el tanque. Luego lo arroja a la caja de cartón en el suelo en la que guarda la recaudación del día de la gasolinera de Caracas en la que trabaja.

Hay un montón de bolívares. Pero el bolívar vale tan poco que el valor total de esa montaña de papel no llega ni a medio dólar al cambio.

Así que junto al dinero hay otras cosas con las que le pagan los clientes y que Egar aprecia más.

“Algunos me dan paquetes de arroz o de harina pan; esos son los buenos clientes”, cuenta.

“A veces te dan caramelos, paquetes de galletas; uno acepta lo que le den”.

Cuenta que es raro el día en el que los conductores dejan más de 2.000 bolívares, menos de medio dólar al cambio, que además habrá de repartir con sus compañeros.

En Venezuela la gasolina es casi totalmente gratis y un empleado de los que la sirven en las estaciones de la petrolera estatal venezolana, PDVSA, cobra un sueldo mínimo, unos 40.000 bolívares al mes, menos de 10 dólares al cambio.

Y por eso se ha impuesto la costumbre de agradecerles sus servicios entregándoles una pequeña cantidad de dinero…o las cosas más insospechadas.

En la caja de la gasolinera en la que trabaja Egar hay un rotulador con el que le pagaron esta mañana.

A poca distancia de allí, en la gasolinera que PDVSA tiene en una de las esquinas de la Avenida Rómulo Gallegos, los empleados almacenan los racimos de plátanos con los que algunos transportistas les han pagado la mañana de este martes.

“Ayer fue mejor porque nos dieron muchos huevos“, explica uno de ellos.

Aunque lo que más se agradece es esa élite de privilegiados que pueden deslizar un billete de un dólar, la divisa estadounidense, que tiene cada vez mayor presencia en la Venezuela de la crisis.

Lo que dejó a todos perplejos lo que le ocurrió a uno de ellos la semana pasada, cuando un conductor pagó su combustible con un vibrador.

“Lo agarré, pero no tenía pilas”, narra el empleado entre las risas del resto.

El plan de Maduro

De acuerdo con el World Factbook de la CIA, Venezuela es el país con las mayores reservas probadas de petróleo.

Su presidente, Nicolás Maduro, anunció el pasado verano un polémico plan para comenzar a vender el carburante a precios internacionales, para lo que llamó a todos los venezolanos a inscribir sus automóviles en un censo nacional de vehículos a motor.

Maduro quería acabar con la “deformidad” de la “gasolina regalada”.

Casi un año después de aquel anuncio, el precio oficial sigue por debajo del medio centavo de dólar por litro, lo que, según la consultora Global Petrol Prices, convierte a Venezuela en el país con la gasolina barata del mundo.

“Aquí nos bañamos en petróleo”, afirma uno de los empleados de la estación de la Rómulo Gallegos, con las manos empapadas en gasolina.

Por eso le molesta que “hay algunos clientes que ni pagan”.

Antonio Marmoto explica mientras llena el depósito de su camioneta que él suele dejar 10 bolívares (unos US$0,002) en Caracas, pero cuando viaja por el Estado Anzoátegui, que recorre a menudo, no deja nada.

Es tan insignificante el precio que muchos se van sin pagar sin que tenga consecuencias.

Alexis Bozalo suele dejar 500 bolívares (menos de US$0,10) por llenar el depósito de su moto. Pese a lo escaso del monto, se jacta de que es más de lo que deja la mayoría.

“Yo lo hago porque me sale del corazón”, comenta ufano.

“La gasolina es lo único que hay barato en Venezuela”, señala.

Como venezolano conoce de primera mano el coste de la vida en un país que va camino de cumplir dos años castigado por la hiperinflación.

Pero Venezuela es el país de las paradojas.

Y pese a que el Estado prácticamente regala la gasolina y hay petróleo en abundancia, en una gran parte del país repostar se está convirtiendo casi en misión imposible.

En estados como Zulia, Bolívar o Táchira, la gente tiene a menudo que hacer cola durante días para conseguir gasolina debido a los problemas en el suministro, que, según la prensa local y muchos usuarios de redes sociales, parece haberse agravado en los últimos días.

La caída sostenida de la producción petrolera de Venezuela a causa de la ineficiencia en la gestión de PDVSA y el impacto de las sanciones de Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro están llevando, según los expertos, a una situación límite.

Pese a que PDVSA difundió esta semana un comunicado en el que aseguraba que garantizaba el suministro en todo el territorio nacional, la experiencia en las carreteras de Venezuela dice lo contrario.

Ciudades convertidas en estacionamientos

En Maracaibo, por ejemplo, una de las ciudades más importantes del país y antaño epicentro de la industria petrolera, se han vuelto habituales las filas enormes de automóviles junto a las gasolineras.

Hace tiempo que amplias zonas del país el contrabando de gasolina se ha convertido en la opción más rápida debido al desabastecimiento.

En el Estado Bolívar, el más grande de los que conforman la República Bolivariana, los autos viajan con bidones de gasolina sobre el capó.

Quienes los conducen saben que más allá de Puerto Ordaz será casi imposible repostar y toman sus precauciones.

En poblaciones como Tumeremo, las calles están salpicadas de tenderetes en los que buhoneros intercambian gasolina, bolívares en efectivo y oro, las mercancías más preciadas allí.

El conductor José López, que se gana la vida trasladando pasajeros desde Puerto Ordaz hasta otros lugares de Bolívar, explica que suele llevar consigo oro con el que poder conseguir efectivo para pagar el carburante en los lugares donde es más escaso y los contrabandistas lo venden más caro.

Desde San Cristóbal, en el suroeste del país, Vanessa Rubio relata su dura experiencia de los últimos días.

“Aquí conseguir gasolina se está convirtiendo en una cuestión de supervivencia del más apto. Hace falta mucho aguante para pasar cuatro días haciendo cola“.

“Yo llegué a la fila el jueves a las 8 de la mañana en una cola de aproximadamente 5 kilómetros. Un señor pasó numerando los carros y me dieron el 745”, relata.

Rubio describe un escenario apocalíptico en una ciudad que apenas tiene transporte público.

“San Cristóbal se ha convertido en un gran estacionamiento en el que la gente está dispuesta a golpearse para defender su puesto en la cola”.

Aunque también hay espacio para la solidaridad.

“Uno termina conociendo a la gente que está alrededor, se hacen favores y turnos para que puedan ir a bañarse a sus casas“, narra Rubio.

A los pacientes que resisten los días de espera, con suerte les espera una manguera de gasolina al ínfimo precio oficial.

Se paga más por uno de los primeros puestos en la fila. “Hay gente que ofrece hasta 50.000 ó 60.000 pesos colombianos”, la moneda que, dada la imparable depreciación del bolívar, se ha convertido en predominante en esta parte de Venezuela.

Son entre US$15 y US$18.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=j2IF5Fav0HA

https://www.youtube.com/watch?v=pa__B6ETqpo

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.