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Respuesta al pliego petitorio del IPN, el viernes: Osorio Chong en diálogo público
Los integrantes del movimiento estudiantil #TodosSomosPolitécnico entregaron un pliego petitorio que incluye la derogación del Reglamento Interno.
30 de septiembre, 2014
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La megamarcha de estudiantes del Politécnico llegó a la Secretaría de Gobiernación (Segob), donde fueron recibidos por el secretario Miguel Ángel Osorio Chong quien recibió y leyó el pliego petitorio entregado por los jóvenes.

El titular de Gobernación salió a dialogar con los estudiantes y subió al templete instalado por estudiantes y tras leer el pliego petitorio, ofreció reunirse con una comisión de alumnos y dar una respuesta a sus demandas en 30 minutos.

Los estudiantes afirmaron que entregarán formalmente el pliego petitorio el próximo 3 de octubre, exigiendo al titular de Segob no dar “respuestas al vapor”.

En respuesta, Osorio afirmó que “de ninguna manera estoy imponiendo absolutamente nada, al contrario, estamos abriendo todo para una solución integral”.


“Quiero ser absolutamente puntual y claro en el planteamiento, si ustedes quieren regresar el viernes, no hay problema, si ustedes deciden que podemos dar un paso importante el día de hoy, lo damos”.

Al final, se acordó que el viernes el titular de Gobernación entregará la respuesta al pliego petitorio, la cual será llevada por los estudiantes a las asambleas de cada escuela, para después ser discutida en la Asamblea General de estudiantes del IPN, donde se decidiría si se acepta.

De esta forma, la asamblea del movimiento estudiantes reunida frente al Palacio de Covián aceptó por mayoría dialogar con autoridades del gobierno federal.

De igual forma, se votó que el próximo viernes 3 de octubre a las 15:00 horas, en el mismo lugar y con el mismo formato, se reunirá nuevamente con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para conocer la respuesta de las autoridades a su pliego petitorio y someterla a discusión en asambleas posteriores.


Los estudiantes salieron del Casco de Santo Tomás, y antes de llegar a Segob la marcha paró en el Ángel de la Independencia, donde los estudiantes realizaron un acto simbólico en protesta por las modificaciones al Reglamento Interno de la institución educativa.

Aquí, el pliego petitorio de los estudiantes del Politécnico, presentado esta tarde ante Segob:

Desde la noche de este lunes 29 de septiembre, los estudiantes publicaron en Facebook el pliego petirorio que entragarán este día en la Segob:

Según organizadores de la marcha, se contabilizaron más de 50 mil estudiantes de 29 planteles del IPN que están en paro de labores, aunque el gobierno del DF afirmó vía Twitter que se estima la participación de 60 mil manifestantes.

A su paso por Circuito interior y Puente de Alvarado:

Los integrantes del movimiento estudiantil #TodosSomosPolitécnico informaron este lunes en su perfil oficial de Facebook que las tres principales exigencias de la protesta de este día son: 1) la destitución de la directora del IPN, Yoloxóchitl Bustamante Díez; 2) la derogación del Reglamento Interno y 3) la derogación de los planes de estudio de los Cecyt.

La marcha inició casi 45 minutos después de que alumnos denunciaron que compañeros de la vocacional 2 fueron presuntamente agredidos afuera del plantel, por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, de acuerdo con un comunicado publicado en su página de Facebook oficial.

“Al las 12:30 se confirmó que en el Centro de Estudios Cientìficos y Tecnológicos No. 2, un grupo de alumnos que manifiesta pacíficamente el rechazo al nuevo Reglamento Interno del IPN están siendo agredidos afuera de sus instalaciones por tres camiones con granaderos”, informaron.


La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) desplegará mil policías de tránsito para resguardar el paso de los manifestantes y agilizar la circulación, informó este martes el titular de la dependencia, Jesús Rodríguez Almeida, en entrevista radiofónica.

Vamos a trabajar desde el casco de Santo Tomás hasta el Ángel de la Independencia y posteriormente van a la Secretaría de Gobernación donde pretenden tener una reunión previamente establecida, vamos a trabajar con alrededor de mil elementos que tienen que ver con vialidad”, explicó el funcionario a la periodista Carmen Aristegui, en Primera Emisión de Noticias MVS.

Para la manifestación, los estudiantes han convocado a cumplir con ciertas medidas de seguridad. “A los politécnicos les pedimos conservar la calma y no caer en provocaciones”, publicaron en Facebook esta mañana. Asimismo, pidieron que todos los estudiantes porten la credencial de sus respectivas escuelas e integrarse en grupo de conocidos “para evitar infiltrados; también formar formar filas hombro con hombro para evitar alguna “detención arbitraria”.

Las protestas en el IPN iniciaron el jueves pasado debido a la aprobación de reformas al Reglamento Interno de la institución, por parte del Consejo General Consultivo, el cual fue publicado por las autoridades escolares el sábado 27 de septiembre.

Con información de Reforma.

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Por qué el idioma que hablamos hace que veamos el futuro de forma diferente
Algunos estudios vinculan la manera en que las lenguas se refieren al futuro, al pasado o al presente y la forma en que sus hablantes interpretan el paso del tiempo e incluso la visión que tienen sobre cuestiones como el respeto por su entorno.
19 de abril, 2019
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¿Qué pasa si el idioma que hablas te hace percibir el tiempo de manera diferente?

¿Suena como realismo mágico? Casi: es Economía.

Algunos trabajos de investigación recientes sostienen que los idiomas que distinguen gramaticalmente el futuro del presente hacen que sus hablantes planifiquen menos, ahorren menos, e, incluso se preocupen menos por el medio ambiente.

Pero ¿de dónde viene este supuesto y cuáles son sus antecedentes?

El vacío

Bejamin Lee Whorf era inspector de una compañía de seguros contra incendios y notó que el lenguaje podía causar problemas de seguridad.

Se dio cuenta que la gente actuaba de forma descuidada cerca de los bidones de gasolina vacíos porque estaban “vacíos”, aunque en la práctica están llenos de vapor de gasolina, por lo que pueden explotar.

Esto lo estimuló a estudiar y escribir sobre el lenguaje.

cuadro

Edouard Taufenbach/Gallery Binome
El paso del tiempo ha sido motivo de inspiración para el arte.

Whorf pasó tiempo con la comunidad indígena Hopi del noreste de Arizona.

Observó que no tenían distinciones gramaticales para el futuro y el pasado y que no tenían forma de contar períodos de tiempo.

Observó sus prácticas culturales y llegó a la conclusión de que los Hopi ven el tiempo de manera bastante diferente a nosotros y que conceptos que nos parecen obvios, como “mañana será otro día”, no tenían ningún significado para ellos.

Su publicación de estas ideas en 1939 cambió la filosofía del lenguaje.

De las propuestas de Whorf y las de su maestro, un profesor de Yale llamado Edward Sapir, surgió lo que se denominó la Hipótesis de Relatividad Lingüística, comúnmente conocida como la hipótesis de Sapir-Whorf.

Su explicación abreviada es que el lenguaje puede afectar nuestra forma de pensar; su implicación más fuerte es que no podemos pensar en cosas de las que nuestro lenguaje no nos permite hablar.

Con el tiempo, las explosivas ideas y gran parte de los postulados de Whorf fueron descalificados.

En 1983, un investigador llamado Ekkehart Malotki publicó Hopi Time, un voluminoso libro que detallaba su investigación sobre los Hopi y su lenguaje, que atacó la teoría de Whorf y generó desconfianza hacia cualquier idea sobre la relatividad lingüística.

Recuperación

En realidad, Whorf no estaba equivocado del todo sobre el efecto de ciertas palabras que trasmiten el paso del tiempo.

Cualquier persona que tenga conocimiento sobre ventas o marketing conoce la diferencia que causa llamar a algo “usado”, “clásico” o “antiguo”.

En los últimos años, algunos lingüistas han demostrado cuánto puede afectar el vocabulario que usamos nuestra forma de pensar sobre las cosas.

Los experimentos de la psicóloga María Sera revelaron que las personas que hablan un idioma en el que algo (como una cuchara) es de género femenino, tienden a describir ese objeto con términos asociados a la mujer, mientras ocurre lo contrario con el género masculino.

Somos lo que decimos

Lera Boroditsky, de la Universidad de Stanford, ha acumulado datos interesantes sobre cómo las personas que hablan idiomas que usan la misma palabra para un par de colores necesitan más tiempo para distinguirlos que aquellos que tienen una palabra separada para cada uno.

Los expertos Caitlin Fausey y Teenie Matlock descubrieron que si decimos que un político “estaba recaudando donaciones”, creemos que ha recaudado más que si decimos que el político “recaudó donaciones”.

Otros lingüistas, como Manuel Carreiras, descubrieron que, al leer descripciones de personas, recordamos atributos que se dice que tienen en el presente más rápidamente de los que se dice que tuvieron en el pasado.

Como dijo el destacado lingüista Roman Jakobson, “los idiomas difieren esencialmente en lo que tienen que comunicar y no en lo que podrían comunicar“.

En su libro Through the Language Glass (“Tras el cristal de los idiomas”), Guy Deutscher estudia los Matses de Brasil, que codifican en sus verbos la forma en las que hablante tuvo conocimiento del evento: por experiencia, inferencia, conjetura o rumor.

Ni el ingles ni el español tienen esa característica pero, ¿significa eso que la evidencia es menos importante para los angloparlantes y los hispanoparlantes que para los Matses? Y si es así, ¿es consecuencia del lenguaje o éste simplemente refleja una prioridad?

El francés hablado no distingue entre “hice eso” y “lo he hecho”, pero ¿eso significa realmente que los francoparlantes tiene una idea distinta del pasado?

El realismo económico

foto

Edouard Taufenbach/Gallery Binome
“Los idiomas difieren esencialmente en lo que deben transmitir y no en lo que pueden transmitir”.

Empezamos diciendo que la cuestión era económica.

Estudios realizados desde ese punto de vista arrojaron resultados claros: los hablantes de idiomas en los que existe el tiempo futuro son un poco menos responsables con respecto al futuro.

No obstante, un análisis de 2015 encontró que una vez que se toma en cuenta la relación de las familias de idiomas, la correlación ya no es estadísticamente significativa.

Algunos idiomas -de “referencia de futuro fuerte”-exigen una construcción gramatical que haga referencia al futuro, en contraste con otros, de “referencia futura débil“-como el alemán, el finlandés o el mandarín-, en el que los hablantes suelen hablar del futuro utilizando formas de tiempo presente.

Y hay culturas como la Pirahã, de la Amazonía, y la Hadza, de África oriental, que no distinguen entre presente y futuro en las conjugaciones verbales, pero tampoco valoran el ahorro para el futuro.

Cuantos más contraejemplos encontremos, menos probable es la explicación lingüística.

Además, ¿por qué usar las mismas palabras para hablar del futuro como del presente estimula, en lugar de desalentar, la planificación?

Si un idioma no tiene un tiempo pasado, ¿significa eso que estará más preocupado por su historia que los hablantes de uno que sí lo tiene?

Las marcas del tiempo

Muchos idiomas, como el español, inglés, francés o el italiano requieren marcar el tiempo pasado, mientras que el mandarín y otras formas de chino no marcan el tiempo en absoluto.

¿Significa esto que China está más preocupada por su pasado que Francia o Italia o Inglaterra?

Cuando se requiere una distinción en un idioma, elegir una opción sobre otra afectará la forma en que pensamos en algo.

Hemos aprendido que cuando no se requiere una distinción, todavía se puede hacer, pero puede tomar más energía mental para hacerlo.

Es plausible que la forma en que nuestros idiomas nos hacen hablar sobre el tiempo pueda afectar nuestra forma de pensar y actuar en relación con el futuro y el pasado.

Pero yo aún no estoy del todo convencido.

Puedes leer la historia original en inglés aquí


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