close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Madre de José Luis Tehuatlie demandará al gobernador de Puebla

Horas después de escuchar la conclusión del peritaje realizado por la CNDH, Elia Tamayo, la madre de José Luis Tehuatlie, recrimina al gobernador por la muerte de su hijo. “Él en algún momento salió a pedir los votos y se los dimos. ¿Para esto?... Es un mal gobierno. Entonces que se vaya”, señaló la mujer de 37 años.
Por Nayeli Roldán
12 de septiembre, 2014
Comparte
 Elia Tamayo. Foto: Nayeli Roldán.

Elia Tamayo. Foto: Nayeli Roldán.

Cincuenta y cuatro días después de la muerte de su hijo José Luis Tehuatlie, Elia Tamayo sigue pidiendo justicia. Aunque la recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) señala a la policía de Puebla como responsable del homicidio, excluye de alguna imputación al gobernador de la entidad, Rafael Moreno Valle. Por eso, la mujer de 37 años se siente “defraudada”, igual que hace 54 días.

Horas después de escuchar la conclusión del peritaje realizado por la CNDH, Elia recrimina al gobernador por la muerte de su hijo. “Él en algún momento salió a pedir los votos y se los dimos. ¿Para esto?”. Insiste en que el fallido operativo ocurrido en Chalchihuapan, municipio de Ocoyucan, Puebla, pone en evidencia que Moreno Valle “no sabe cuidar a su estado. Es un mal gobierno. Entonces que se vaya”. Pero Elia no espera que su luto cambie alguna política pública, ni que los responsables sean enjuiciados. Su confianza está depositada en lo divino. “Sólo Dios que está en el cielo hará justicia”.

La policía de Puebla mató a José Luis: CNDH

La investigación de la CNDH contenida en más de 19 mil fojas concluyó que la muerte de José Luis Tehuatlie, de 13 años, fue causada por uno de los proyectiles de gas lacrimógeno lanzados por los policías estatales durante el operativo realizado en la autopista Puebla-Atlixco el pasado 9 de julio.

Las características de las heridas en el cráneo del menor y ante el tipo de armamento que portaban los elementos de la policía estatal, “existen elementos suficientes para concluir que las lesiones fueron producidos por algunos de los 54 proyectiles irritantes calibre 37/38 mm (gases lacrimógenos)” que pueden ser lanzados a una distancia mayor a 150 metros, explicó el ombdusman nacional, Raúl Plascencia.

Los peritos del organismo defensor de los derechos humanos concluyeron que el objeto que lesionó al menor de edad “fue proyectado por un artefacto capaz de proporcionarle la suficiente fuerza y velocidad para impactarse en el cráneo y romper la resistencia de los tejidos blandos y óseos”; es decir, las escopetas que arrojan los cilindros metálicos de gases.

Esto coincide con la declaración de uno de los testigos, quien vio a un policía con un arma apuntando en dirección hacia donde se encontraba José Luis Tehuatlie, a unos 50 metros de distancia, justo cuando el menor iba a su casa después de salir de la secundaria Ricardo Flores Magón.

Aunque el menor de edad murió 11 días después del operativo, otras nueve personas sufrieron heridas “derivadas del armamento empleado por los elementos de la policía estatal” y al realizar la comparación, se encontró un “patrón” de lesiones, toda vez que en todos los casos se trató de heridas tipo “equimótico excoriativas de forma circular” que van de los 3 a 6 centímetros de diámetro.

Ante estas evidencias, la recomendación 2VG/2014 presentada por el ombudsman este jueves 11 de septiembre responsabilizó al secretario de Seguridad Pública de Puebla, Facundo Rosas, quien en su comparecencia ante la CNDH reconoció que estuvo a cargo de los 426 policías que intentaron contener la manifestación de los pobladores que se oponían al cierre del registro civil en su comunidad.

Por ello, la Comisión interpondrá una denuncia de hechos ante la procuraduría de Puebla, que será la única autoridad encargada investigar y castigar a los responsables, toda vez el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, es el único facultado para atraer el caso al ámbito federal.

No fue un cohetón

La investigación realizada por un equipo multidisciplinario de abogados, médicos, psicólogos y peritos criminalistas de la CNDH desmintió la versión del procurador de Puebla, Víctor Carrancá, quien aseguró que la herida del niño fue ocasionada por la “onda expansiva” de uno de los cohetones lanzados por la población contra los policías.

Al analizar los peritajes de la procuraduría estatal, la Comisión encontró inconsistencias y al revisar las 26 imágenes tomográficas en tercera dimensión del cráneo del menor confirmó que su versión era insostenible, toda vez que la herida tuvo forma oval con bordes regulares y pérdida total de tejido óseo de 4 centímetros de longitud.

Esto significó que “no existieron elementos técnicos para establecer que la lesión hubiera sido producida por una explosión y onda expansiva”. Si esa hubiera sido la causa, presentaría otras características como contusiones irregulares y de diferentes dimensiones en el cráneo, cuello, tórax y heridas en áreas cubiertas por la ropa causadas por los fragmentos sólidos que salen disparados en todas direcciones.

El pasado 30 de julio, Carrancá dijo tener la certeza de que el cohetón fue el artefacto que lastimó al menor, por lo que cuatro personas habían sido encarceladas por su presunta responsabilidad. Sin embargo, el 6 de agosto fueron liberados al no encontrar pruebas en su contra.

Las declaraciones del procurador estatal estaban sustentadas en una animación en tercera dimensión realizada con base en fotografías y videos de lo sucedido, pero omitió presentar las evidencias científicas como las reportadas por elementos de la Coordinación de Criminalística de la División Científica de la Policía Federal. En el análisis microscópico del tejido óseo se encontraron partículas de carbono, oxígeno, calcio y fósforo y se “determina que no existen residuos de explosivos”.

Policía negligente

En el operativo realizado en la carretera estatal 438-D Puebla-Atlixco participaron 426 policías estatales, quienes lanzaron 478 granadas, cartuchos y proyectiles de gas lacrimógeno. De acuerdo con los videos analizados, al detonar el primer dispositivo se inició un enfrentamiento con los manifestantes que respondieron lanzando piedras y cohetones.

En tanto, los policías continuaron lanzando granadas de gas a diversos lugares donde se encontraban los manifestantes “sin observar el plan de acción para uso de la fuerza implementado”.

El operativo se dio apenas dos meses después de la publicación de la controvertida “ley que regula el uso legítimo de la fuerza por parte de los elementos de las instituciones policiales del estado de Puebla” que permite el uso de armas no letales. Según informó el Congreso local, legislaron con base a los instrumentos de la ONU que instruye un uso gradual de la fuerza por parte de los funcionarios y sin causar daño.

Sin embargo, la CNDH concluye que los policías, bajo el mando de Facundo Rosas, emplearon de manera “excesiva y con una marcada negligencia la fuerza pública”. Ello generó que los elementos autorizaron y “vulneraran con su actuación el derecho a la seguridad pública”.

El ombudsman insistió en que los elementos policiales carecen de capacitación para maniobrar las armas no letales, pues estos instrumentos están diseñados sólo para controlar manifestaciones y no para causar daño letal.

“Me arruinó la vida”

Este jueves, Elia Tamayo dejó por unas horas su casa hecha de adobe. No preparó nixtamal para las tortillas ni fue a cosechar como todos los días. Este 11 de septiembre era sabría qué le pasó exactamente a su hijo ese 9 de julio que no puede olvidar.

Estuvo en primera fila escuchando durante más de una hora la conclusión de la investigación de la CNDH. Al concluir, los reporteros la rodearon. “¿Cómo se siente? ¿Qué hará después?”, lanzaron sin encontrar una sola palabra por parte de la mujer que solo bajaba la mirada. Junto a Javier Montes, presidente municipal auxiliar de Chalchihuapan, acudió al Senado para ofrecer una conferencia de prensa. Frente a las cámaras y rodeada de micrófonos, Elia culpó a Moreno Valle de arruinarle la vida.

En menos de 10 minutos, la mujer acompañada por los legisladores perredistas, Luis Sánchez y Roxana Luna, pidió la renuncia del gobernador por ser el responsable del operativo en el que murió su único hijo varón.

Más tarde en entrevista con Animal Político, Elia pidió al mandatario que “asuma su responsabilidad”. Al preguntarle si ha encontrado justicia responde: “Me siento defraudada porque nada tocaron del gobernador. Yo siempre he dicho que el responsable es el gobernador por dar la autorización”.

***

La CNDH hizo 11 recomendaciones al gobernador Rafael Moreno Valle, que fueron aceptadas horas más tarde.

1) Instruir a quien corresponda para que se inicien los procedimientos de responsabilidad respectivos en contra del titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Puebla, así como del personal de dicha institución que participó en los acontecimientos del 9 de julio.

2) Crear una fiscalía especial para la investigación de los hechos, designada bajo su más estricta responsabilidad, a efecto de que garantice de manera transparente, objetiva e imparcial un adecuado acceso a la justicia para las víctimas, sus familiares y los policías lesionados

3) Instruir a quien corresponda para que se reparen los daños causados a las víctimas y a sus familiares en los términos más amplios y de manera integral

4) Debido a que en Puebla permanentemente hay expresiones de la sociedad demandando necesidades colectivas, la CNDH recomendó girar instrucciones a quien corresponda para que se implementen mecanismos efectivos para la atención de esos requerimientos que privilegien el diálogo y el respeto de los derechos humanos.

5) Instruir a quien corresponda para implementar una estrategia para la atención de demandas sociales en el estado de Puebla que contemple la solución pacífica de conflictos, se abstenga de criminalizar la protesta social.

6) Instruir a quien corresponda para que se ofrezca una disculpa institucional a las víctimas y a sus familiares por los agravios generados por los servidores públicos de las dependencias a su cargo

7) Girar instrucciones a quien corresponda para que se proporcionen a los cuerpos de seguridad equipos de videograbación y audio que permitan registrar su conducta durante los operativos.

8) Colaborar con la Comisión Nacional en el trámite de la queja que se promueva ante la Órgano Interno de Control de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Puebla en contra de los servidores públicos que intervinieron en los hechos.

9) Colaborar con la Comisión Nacional en el trámite de la queja que se promueva ante la Órgano Interno de Control de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Puebla en contra de los servidores públicos que intervinieron en los hechos.

10) Colaborar con la Comisión Nacional en la presentación y seguimiento de la denuncia de hechos que se formule ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de Puebla en contra de los servidores públicos involucrados.

11) Instruir a quien corresponda para que se diseñe e imparta un programa integral de capacitación y formación en derechos humanos dirigido a los servidores públicos de las instituciones encargados de las áreas de seguridad pública y procuración de justicia, respectivamente, en el Estado de Puebla.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

"Fingí estar muerta y ahí acabó el abuso sexual": narra la escritora Eve Ensler

Eve Ensler saltó a la fama en los años 90 con la obra "Los monólogos de la vagina". Su último libro, "The Apology", es una carta ficticia de su padre en la que este se disculpa por abusar sexualmente de ella.
Getty Images
10 de junio, 2019
Comparte

La escritora estadounidense Eve Ensler saltó a la fama en los años 90 con la obra de teatro “Los monólogos de la vagina”, una celebración poderosa de los cuerpos de las mujeres.

La pieza, representada en más de 140 países, explora historias de mujeres a través de sus experiencias sexuales consensuadas y no consensuadas.

En todos los lugares en los que se ha montado, la obra ha roto tabúes y ha puesto a reír y a llorar al público.

El último libro de Ensler, “The Apology” (“La disculpa”), publicado en mayo, es igual de chocante, aunque de una manera muy distinta.

El texto es una carta ficticia escrita por su padre en la que este se disculpa por abusar sexualmente de ella desde que tenía 5 años, y luego físicamente.

En la realidad, él nunca se disculpó y muchos años después de su muerte, Ensler decidió hacerlo por él.

La autora habló con el programa BBC Outlook sobre el impacto que el abuso tuvo en ella.


Montaje de "Los monólogos de la vagina".

Getty Images
La obra “Los monólogos de la vagina” ha roto tabúes en todos los lugares en los que se ha presentado.

¿Cómo eras antes de que el abuso empezara?

Tengo algunos recuerdos, me recuerdo siendo feliz, adorando a mi papá.

¿Cómo fue después?

El amor que sentía por mi padre se corrompió. Aunque al inicio no sabía lo que estaba pasando, sabía que había algo malo.

Le estaban pasando a mi cuerpo cosas que yo no decidía que le pasaran, y era mi padre, la persona a la que amaba más que a nada en el mundo.

Así que se sentía al mismo tiempo bien, terrible, mal, se sentían todas esas cosas horriblemente complicadas.

Con el tiempo, llegué a darme cuenta de que era algo que yo no quería. Se sentía invasivo, asqueroso.

Luego, empecé a ver cómo la extraña adoración, la obsesión de mi padre por mí empezó a eclipsar todo lo demás en la familia.

La situación empezó a cambiar cuando, recuerdo, llegó la noche en la que me alejé de él. Fingí que estaba muerta.

Esa noche acabó el abuso sexual. Tenía 10 años.

Eve Ensler

Getty Images
Eve Ensler es activista por los derechos de la mujer.

¿En tu familia sabían la naturaleza de esa obsesión?

Mi hermana y mi hermano claramente no. Pero no sé lo que mi mamá sabía consciente o inconscientemente.

Cuando la confronté años después, sabía de las agresiones físicas.

Pero tiempo después me dijo que yo constantemente tenía infecciones, pesadillas, cambios de personalidad, y luego empezó a recordar cosas como que un tío le había dicho que mi padre era demasiado atento conmigo, empezó a unir piezas.

¿Había alguien que te apoyara cuando eras niña?

Tenía una tía maravillosa, había nanas que me cuidaban, que me trataban con amor.

Creo que esas personas salvaron mi vida.

Tu padre detuvo el abuso sexual, pero que luego te golpeaba horriblemente. ¿Cómo lidiabas con eso cuando eras niña?

Tiene que ver con separarse de uno mismo. Recuerdo que mi padre me llamaba y podía adivinar por el tono de su voz qué tan fuerte iba a ser la golpiza.

Entonces iba a al espejo y me decía “ahora te vas a ir, no vas a estar aquí, no vas a sentir nada de que lo que te haga”.

Niña con la cabeza apoyada en las rodillas.

Getty Images
La autora cuenta que su padre la hacía sentir culpable constantemente.

¿Funcionaba?

Sí. Frecuentemente funcionaba. Gran parte de mi vida ha sido reingresar a mi cuerpo. Regresar a mi cuerpo y ver que es mío.

La separación era un salto imaginativo, que de alguna manera me llevó a la escritura, que es esta idea de crear personajes, de vivir en mi imaginación, un lugar que podía separarme del dolor que sentía constantemente.

¿Cómo se tradujo en tus relaciones esa sensación de no valer nada mientras ibas creciendo?

Escogí mal. Escogí muy mal (risas). Es muy triste decirlo, pero nunca sentí que mereciera que alguien me amara.

Siempre fui segunda para mi padre. Estaba mi madre y después yo.

Nunca imaginé a ningún hombre o mujer (porque he estado con los dos) que quisiera estar solo conmigo.

Siempre era la segunda persona con la que estaban, ya sea que estuvieran casados, que yo fuera la aventura o la amante.

Creo que siempre nos inclinamos hacia las personas que son como nuestros abusadores. Tenemos la absurda fantasía de que los vamos a cambiar, que vamos a cambiar nuestra historia. También porque es tremendamente familiar.

Nunca elegí a las personas que sí me amaban, porque me aterrorizaban. La única vez que había tenido amor de niña, había sido traicionada.

Eve Ensler

Getty Images
Eve Ensler lamenta que hasta ahora no haya escuchado a ningún hombre pedir disculpas auténticas por los abusos contra las mujeres.

¿Recuerdas haber querido de niña que tu padre se disculpara?

Constantemente le escribía cartas (pidiendo) disculpas y la razón era que él me hacía sentir culpable. “Lo siento” era mi segundo nombre.

Pero también había una parte de mí que creía que si pedía perdón lo suficientemente fuerte, él haría lo mismo.

¿Qué crees que hubieras conseguido?

Muchas cosas. Me hubiera liberado de sentir que yo era la única mala en nuestra relación.

¿Por qué crees que nunca estuvo cerca de pedir disculpas?

Porque mi padre creció en una época en la que los hombres nunca se equivocaban.

Era el director ejecutivo de una compañía, de mi familia, siempre tenía la razón.

La idea de disentir de mi padre era un crimen.

Puño de un adulto amenazando a una niña

Getty Images
Después de abusar sexualmente de ella, el padre de Ensler empezó a golpearla.

¿Cómo te sentiste cuando murió?

Fue muy raro porque aparentemente mi padre había estado muy enfermo por un largo tiempo, tenía cáncer, y mi madre nunca me llamó para decirme.

Fui a ver a mi mamá unos días después de la muerte de mi padre y entré a su armario, encontré un suéter, lo olí y dije “bueno, este va a ser nuestro cierre, con tu suéter, esto es lo más cerca que voy a llegar de decirte adiós”.

¿Qué sentí con su muerte? No mucho. Me sentía entumecida.

No estabas del todo molesta con él…

Creo que me tomó años entender la magnitud de lo que mi padre me había hecho. Creo que esto vale para cualquier sobreviviente.

Recuerdo una día cuando estaba en la universidad, tomando con unos amigos, cuando hablé bromeando sobre una vez que mi padre me estaba golpeando y le dijo a mi madre que le llevara un cuchillo de cocina para apuñalarme.

Mi madre salió de la habitación, pero afortunadamente no volvió.

Recuerdo reírme de esta historia, pero mis amigos se quedaron callados y dijeron “¿qué?”.

Fue la primera vez que recibí una apreciación del mundo, de lo insano y extremo que era esto, y me aterrorizó.

Muñeca abandonada en la orilla del mar.

Getty Images
Los abusos de su padre hacían que Ensler sintiera que ella no valía nada.

¿Escribir “The Apology” fue como una terapia?

Cambié el marco de la historia. Mi padre pasó de ser un monstruo monolítico a ser alguien que pide perdón, un ser humano frágil y dañado.

En ese sentido, fue increíblemente liberador.

Puedo decirte que probablemente conozco a mi padre mejor de lo que él se conocía a sí mismo.

¿Qué razones descubriste que tuvo para su comportamiento?

Mi papá había sido adorado, pero la adoración no es amor. Esa idealización reprime atributos humanos como la debilidad, vulnerabilidad.

Cuando estos sentimientos afloraban en mi padre, él los enterraba, porque no quería decepcionar a la gente que lo había idealizado, y eventualmente hicieron metástasis.

Creo que eso es lo que le hacemos esto a los hombres. No les permitimos ser seres humanos y esto les causa pérdida de empatía.

¿Qué te llevó a escribir este libro ahora?

Los últimos 21 años he estado en un movimiento contra la violencia contra las mujeres y he escuchado las peores historias en todo el mundo.

Ahora con el movimiento #MeToo, me pregunto ¿dónde están los hombres? Nunca he escuchado a ningún hombre pedir unas disculpas auténticas, profundas y públicas.

Si los hombres no empiezan un proceso de disculpa, ¿cómo va a terminar esto?

Eve Ensler

Getty Images
La escritora dice que ahora se siente en paz con sus padres.

¿Sientes que tu padre te ha pedido perdón a través de este libro?

Definitivamente.

¿Aceptas sus disculpas?

Siento que cada pedazo de mi rencor se ha ido, ya no lo siento, y en ese sentido, mi papá se ha ido también.

¿Arreglaste la relación con tu madre?

Sí, luego de que mi padre murió. Tuvimos unas confrontaciones, en las que admitió su parte de culpa, se disculpó, y ahora estoy muy en paz y creo que ella está en paz conmigo.

¿Ahora te sientes en paz con tu madre y tu padre?

Sí.

Es buena sensación.

Es mucho mejor que no estar en paz, eso te lo puedo asegurar.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=GFJ_N84JzUI

https://www.youtube.com/watch?v=GpyJ8GP7PWg

https://www.youtube.com/watch?v=o-FUmeEXFOI

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.