A un año del secuestro de Xiuhtetl, las pistas no se han investigado

Este lunes se cumple un año de que desaparecieron al joven chef Xiutetl Abarca Olea y su madre sigue, con sus propios medios, buscando, indagando, relacionando, buscando a alguien que le pueda decir algo, pues la Procuraduría de Guerrero parece no querer aclarar el caso.

A un año del secuestro de Xiuhtetl, las pistas no se han investigado

Foto carrselEste lunes, 8 de septiembre de 2014, se cumple un año desde que el joven chef Xiutetl Abarca Olea, presidente de la Asociación Culinaria de México en Guerrero, fue raptado y desaparecido en la capital de dicho estado, Chilpancinco, y hasta la fecha “las investigaciones no sólo están igual que como en el primer día, sin ningún avance –explica su madre, Sara Olea–, sino que, aún peor, a pesar de que las autoridades catearon una casa de seguridad en donde encontraron objetos que podrían pertenecer a Xiuh, hasta ahora dichos objetos no han sido analizados“.

Hace justamente un año, el 8 de septiembre de 2013, Xiutetl Abarca había viajado de Acapulco –donde reside– hasta Chilpancingo, en donde tenía agendada una reunión con autoridades estatales para buscar apoyos para proyectos de difusión de la cultura gastronómica estatal, pues meses antes había sido nombrado como representante local de la Asociación Culinaria de México.

Xiutetl llegó por la tarde a Chilpancingo, portando unos tenis Puma, color blancos, una maleta de viaje en la que guardaba artículos de aseo personal, así como ropa para cambiarse. Alrededor de las 21:00 horas fue secuestrado. Tres días después, policías ministeriales de Guerrero, apoyados por un contingente militar, cateó una casa de seguridad ubicada en el municipio de Zumpango del Río, en cuyo interior fueron halladas dos fosas excavadas, un hacha, ropa con sangre, así como unos tenis de la misma marca, color, modelo y tamaño que los usados por Xiutetl, además de algunos objetos de aseo que podrían haberle pertenecido.

“Ese cateo se realizó el 12 de septiembre de 2013 –acusa la señora Olea–, pero la Procuraduría de Guerrero no nos notificó de los hallazgos, fueron los militares, dos semanas después, los que nos comentaron que habían realizado ese operativo, y que habían encontrado prendas que coincidían con las que usaba mi hijo cuando fue desaparecido, y sólo en ese momento la Procuraduría estatal reconoció el hallazgo y, a regañadientes, aceptaron mostrarnos los tenis, yo pude compararlos con otro par de zapatos de Xiuh y el desgaste de las suelas es exactamente igual, yo estoy segura de que son los tenis de mi hijo, y por lo tanto sé que mi hijo estuvo en esa casa de seguridad usada por el crimen organizado, pero no puedo tener la absoluta certeza, porque a un año de que se encontraran dichas evidencias, hasta la fecha no han sido analizadas”.

Pero esas no son las únicas irregularidades, según el dicho de la madre: “Los tenis tienen manchas de sangre, igual que otras prendas encontradas en ese lugar, pero la Procuraduría de Guerrero no ha realizado análisis de ADN para saber si esa sangre es de Xiuh… es más, los tenis están arrumbados dentro de una bolsa negra en el área de delitos del fuero común de la Procuraduría del estado, ni siquiera están en el área de Periciales, donde podrían ser analizados.” Por esa razón, explica, la Procuraduría General de la República –que lleva una investigación paralela– ya solicitó que las autoridades de Guerrero les envíen esas evidencias a la Ciudad de México, para que puedan ser sometidas a exámenes científicos, eso fue solicitado el 11 de junio y, hasta la fecha, la Procuraduría guerrerense no los ha enviado… es muy rara la forma en la que han procedido las autoridades de Guerrero en nuestro caso, no sé que está pasando, pero es muy extraña esta situación, cuando hemos ido a consultar el expediente hemos tenido que pelear con los funcionarios, porque de entrada nos niegan el acceso; incluso se negaron a colaborar con el agente del Ministerio Público federal que envió la PGR para revisar las pruebas, no le dieron acceso al expediente, esto es muy raro.”

–Cuando las autoridades estatales, apoyadas por el Ejército, realizaron el cateo a la casa de seguridad de Zumpango, ¿se logró la captura de alguno de sus ocupantes?

–No –responde la señora Olea, con pesadumbre–, no detuvieron absolutamente a nadie, porque mientras supuestamente salía la orden de cateo, alguien les avisó y se fueron. No detuvieron a nadie, la casa está ahí, se supone que era un negocio de herrería, eso es todo lo que hay… las fosas fueron analizadas y no se encontraron restos humanos y luego nada… este lunes se cumple un año de que desaparecieron a Xiuh, y yo sigo por mis propios medios buscando, indagando, relacionando, buscando a alguien que pueda decirme algo, pero la gente en Guerrero no dice nada, aunque sepa… la violencia ha crecido tanto en el estado que la gente, simplemente, no habla…

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.

Close
Comentarios