12 cosas que probablemente no sabías sobre tus ojos
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12 cosas que probablemente no sabías sobre tus ojos

En ocasiones nos perdemos en tantos versos e imágenes bonitas que nos olvidamos de otras cosas que los ojos también dicen de nosotros, así como detalles científicos de ellos.
Por Yorokobu.es / Sergio Parra
12 de octubre, 2014
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Foto: Yorokobu.es.

Foto: Yorokobu.es.

Los poetas a menudo han aludido a los ojos desde su vertiente más estética. Y eso está muy bien. Decía Victoria Ocampo en su libro de 1924 De Francesca a Beatrice, «Porque un barco en la líquida ensenada de una pupila es cosa tan menuda que sólo se ve asomándose muy de cerca al mágico iris». Vale, correcto.

Sin embargo, en ocasiones nos perdemos en tantos versos e imágenes bonitas que nos olvidamos de otras cosas que los ojos también dicen de nosotros.

No se trata de que nos convirtamos en robots que, ante la pregunta de qué color son tus ojos, respondamos mecánicamente: blancos, con un círculo marrón que rodea otro círculo negro más pequeño, de afuera hacia adentro. Así pues, sin prescindir del todo de la lírica, vamos a sumergirnos en esa extensa esclerótica cruzada de diminutas retículas rojas para dirigirnos al volcán jaspeado en cuyo centro refulge un redondeado corpúsculo de antracita. Bien, ¿no?

O, si tenéis una mente más científica, quizá prefiráis un prólogo con un poco de lírica más técnica, como la que despliega el novelista Dan Simmons en La caída de Hyperion: «El impacto de las miradas de los jefes de FUERZA parecía una de esas descargas láser de cien millones de julios utilizadas para encender esferas de deuterio-tritio en un antiguo reactor de fusión inercial de confinamiento».

Allá vamos.

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1. Sin ojos

Decía el literato del Renacimiento Agnolo Firenzuola que «En los ojos se puede leer lo que está escrito en el corazón». Nuestros ojos transmiten emociones y estados de ánimo, y en consecuencia nuestra única forma de preservarlas es usar gafas oscuras. Gafas que nos hacen casi invisibles y, en parte, nos proporcionan una mirada fría y mecánica, a veces terrorífica, a lo Terminator. Ya decía Pavese en uno de sus versos: «Vendrá la muerte y tendrá tus ojos». La muerte anónima del antifaz del Zorro. Tanto es así que basta con una tira negra sobre los ojos para que un rostro sea imposible de identificar.

Las gafas oscuras también son parapetos para tímidos: cuando los demás son como gorgonas o medusas mitológicas capaces de transformarte en piedra, las gafas te protegen de sus miradas petrificadoras, permitiendo mirar sin ser visto.

Miramos enseguida a los ojos de las personas, como puso en evidencia un experimento realizado en la Universidad Libre de Berlín, donde los participantes vieron fotografías en las que los ojos de las personas no estaban en el lugar correspondiente, tal y como explica Ulrich Renz en La ciencia de la belleza:

No tardaron sino treinta y dos milésimas de segundo en reconocer el engaño (es decir, mucho antes de que pudiera activarse la consciencia). En esta ocasión se pudo comprobar también que nuestro cerebro procesa el rostro según el orden siguiente: ojos-boca-nariz.

 

2. Ciegos durante 40 minutos

Además de vernos obligados a parpadear continuamente para mantener húmedo el ojo, lo cual provoca que dejemos de ver el mundo en breves lapsos de tiempo, cada vez que los ojos se mueven, la fracción que necesitamos para hacerlo se borra del cerebro y se sustituye por lo siguiente que vemos, en lo que se llama enmascaramiento sacádico. Se estima que, al cabo de un día, sumando todas estas fracciones de segundo, somos ciegos al menos 40 minutos.

El parpadeo del ojo dura, exactamente, 50 milisegundos. Esto significa que, además de lo dicho, nos quedamos ciegos alrededor del 5 % del tiempo.

Además, por mucho que lo intentemos, cuando nos dicen aquello de ‘mírame a los ojos’, en realidad solo miramos a uno u otro alternativamente, no a los dos simultáneamente, tal y como escribe irónicamente Hernán Migoya en Putas es poco:

Es decir, en realidad, ¡nunca miramos a LOS ojos! Qué vulgar factor biológico tan poco romántico, ¿verdad?: «La miró a un ojo y luego imperceptiblemente al otro y le dije: Te quiero». ¡Puagh!

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3. Indicador de energía mental

Las pupilas de nuestros ojos también son algo así como indicadores de la batería de nuestro cerebro o, más concretamente, de la energía cognitiva que estamos usando. Es al menos lo que sugiere un estudio del psicólogo Eckhard Hess que publicó en la revista Scientific American. Daniel Kahneman, que también llevó a cabo un experimento similar obteniendo idénticos resultados, resume la conclusión del estudio de Hess en Pensar rápido, pensar despacio: «se dilatan notablemente cuando multiplicamos números de dos dígitos, y si las operaciones son difíciles, se dilatan más que si son fáciles».

En una pupila dilatada entra 30 veces más cantidad de luz que en una contraída.

4. Cosmética pupilar

Irónicamente, en la Italia medieval se usaba una sustancia para dilatar las pupilas, el extracto de belladona, a fin de lucir una mirada más bonita. No por azar, la planta de belladona tiene nombre de origen italiano que significa ‘mujer hermosa’. En las descripciones medievales de la belleza, el splendor oculorum o brillo de los ojos era un elemento fundamental del canon estético. Las pupilas, además, tienen una curiosidad etimológica nada desdeñable: casi una tercera parte de las lenguas del mundo designan la pupila del ojo con palabras que tienen que ver con el significado de «personas pequeñas» (en castellano, pupila y niña), como explica José Antonio Marina en Diccionario de los sentimientos:

Tiene que haber una justificación para esta coincidencia tan poco probable. La hay, por supuesto. Todo lo que pasa en el lenguaje tiene un razón de ser, aunque a veces sea una razón muy poco racional. Quien escruta desde cerca un ojo percibe una personita que le mira: su propio reflejo.

Los trucos cosméticos relacionados con los ojos son interminables, tal y como explica Ulrich Renz en La ciencia de la belleza:

Al fin y al cabo, las señales más importantes para nuestros congéneres (la dirección de la mirada y las emociones) proceden de la zona de los ojos. Tampoco resulta extraño que durante miles de años se haya tratado de acentuar estos contrastes de manera artificial con la ayuda del lápiz de ojos y del maquillaje. Debido a los numerosos contrastes que presenta, el adorno en forma de ojo se ha convertido en ornamento casi arquetípico del reino animal. Tanto es así que es utilizado incluso por especies animales que no tienen el diseño de ojos de los mamíferos, como el pavo real, la mariposa de pavo real y otras especies de mariposas.

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5. Viendo la vida como Los Simpson

Si algún día empezáis a ver las cosas de color amarillento, como los personajes de Los Simpson, no os habréis teletransportado a la serie: probablemente estaréis sufriendo xanatopsia, que también puede ser síntoma de ictericia, de resultas de una enfermedad hepática. Tal y como abunda Joan-Liebmann Smith en Escucha tu cuerpo:

Si ves los objetos amarillentos o rodeados por un halo y estás tomando digital (medicamento que se utiliza mucho para tratar determinados tipos de enfermedades cardíacas), puedes estar ante una señal de alarma de que tienes una intoxicación digitálica (…) Se cree que el gran uso que hizo Van Gogh del color amarillo en algunas de sus pinturas, como Noche y Los girasoles, era consecuencia del digital que tomaba para tratar la manía y la epilepsia.

6. Ojos creados al revés

Uno de los ejemplos preferidos de los defensores del diseño inteligente frente a los defensores de la teoría la evolución es que tal teoría, por sí sola, nunca hubiera podido concebir un órgano tan exquisitamente complejo como es el ojo. El equivalente sería encontrar un reloj tirado en mitad del bosque: ¿acaso no deduciríamos que ese reloj tiene un creador?

Sin embargo, este ejemplo parte de una comprensión deficiente de la evolución darwiniana. El ojo no pasó a existir tal y como es ahora, sino que se produjeron diversos prototipos de ojos más o menos funcionales que se fueron mejorando a través de la presión evolutiva de los siglos, y además se han producido en muchas especies animales, como explica Richard Dawkins en El cuento del antepasado: «Se calcula que, en el reino animal, “el ojo” ha evolucionado de forma independiente entre 40 y 60 veces».

Además, el diseño de los ojos es inepto y torpe, lo cual subraya su naturaleza azarosa, como explica Michael Shermer:

En realidad, la anatomía del ojo humano nos ofrece evidencia de cualquier cosa menos de un diseño «inteligente». Está construido del revés y hacia atrás, lo cual exige que los fotones de la luz atraviesen la córnea, el cristalino, el humor acuoso, los vasos sanguíneos, las células ganglionares, las células amacrinas, las células horizontales y las células bipolares antes de rebotar hacia los conos y los bastones fotosensibles que traducen la señal luminosa en impulsos neuronales.

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7. Cíclopes

Los ojos no solo pueden funcionar mal, sino también aparecer en lugares no apropiados de forma deficitaria, como en el caso de los cíclopes u holoprosencefálicos. Gracias a, por ejemplo, una gigantesca colección de humanos deformes reunida entre los siglos XVIII y XIX por Willem Vrolik, tenemos acceso a algunos de estos casos, tal y como explica Marie Leroi en el libro Mutantes:

Contenía 5.103 especímenes, entre ellos rarezas como el cráneo de un príncipe de Sumatra llamado Depati-toetoephoera, que se había rebelado, al parecer con poco éxito, contra sus amos coloniales. Había también un cráneo de narval con dos cuernos que había pertenecido a la familia real danesa, una colección etnográfica de cráneos humanos y los restos de 360 personas que exhibían diversas afecciones congénitas.

La colección cuenta con varias láminas ilustradas con fetos, de humanos y animales, que tienen un solo ojo, como los cíclopes mitológicos. Con todo, la primera imagen que tenemos de un niño ciclópico que no se refiera a la mitología y se presente como médicamente verificable pertenece a Fortunio Liceti, incluida en la edición de 1634 de su De monstrorum.

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8. Los ojos rojos revelan tu edad

En muchas ocasiones, en las fotografías tiradas con flash aparecemos con los ojos rojos. Incluso existen programas de edición de fotografías para eliminarlos y dejar de parecernos a un poseído por el diablo. No obstante, este color rojo que aparece solo en las fotografías puede revelar nuestra edad.

Es lo que ha conseguido un investigador de Kodak llamado Andrew Gallager a través de un software diseñado para tal efecto. Al parecer, a medida que cumplimos años nuestros músculos oculares se debilitan, lo que dificulta que la pupila se dilate en respuesta a los cambios en las condiciones de iluminación, como el súbito cambio de luz que provoca el flash de la cámara de fotos.

9. Lágrimas de cocodrilo

El llanto revela nuestro estado emocional, pero podemos fingir el llanto para una película o para manipular emocionalmente a nuestro interlocutor. Sin embargo, no es lo mismo llorar por pena que simplemente nos lloren los ojos, como explica Tom Lutz en un fascinante libro dedicado íntegramente a las lágrimas: El llanto: historia cultural de las lágrimas:

Los fisiólogos han estudiado el contenido químico de las lágrimas emocionales y mostrado que difieren de las lágrimas llamadas basales o continuas, cuya función es lubricar los ojos.

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10. En una película en blanco y negro

En buenas condiciones de visión e iluminación, el ojo humano distingue 10 millones de colores diferentes. Pero ahora imaginad que, como Woody Allen, podéis vivir eternamente en una película en blanco y negro. Eso es lo que les sucede a las personas que sufren acromatopsia, una enfermedad genética que altera las células fotorreceptoras de la retina sensibles al color. Se estima que padecen esta enfermedad una de cada 30.000 personas.

En dos pequeñas islas de Micronesia, Pingelap y Pohnpei, existe una anormalmente elevada proporción de personas que ven las cosas en blanco y negro, tal y como explica el neurólogo Oliver Sacks en su libro La isla de los ciegos al color.

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11. Ciegos completos

Los invidentes desarrollan un modo de relacionarse con el mundo que puede resultar igualmente rico y diverso que los videntes. El caso más célebre al respecto probablemente sea el llamado Viajero Ciego, James Holman. Recorrió medio mundo en pleno siglo XIX: solo en su primer viaje, recorrió Europa y, entre otras cosas, se paseó por el cráter del Vesubio o escalo la cúpula de San Pedro en Roma. Escribió diversos libros de viajes sobre sus aventuras, y al parecer captaba de una forma tan interesante los lugares (a través de los olores, los ruidos, las sensaciones táctiles), que sus libros inspiraron incluso a Charles Darwin.

Diderot también, aunque en tono irónico, afirmaba que los invidentes pueden construir un mundo suficientemente completo y a su manera en Carta sobre los ciegos: para uso de los que pueden ver (1749).

En El país de los ciegos, un cuento de H. G. Wells, un montañero encuentra un valle aislado y desconocido en los Andes peruanos donde todos sus habitantes son ciegos. Tales individuos no tienen una palabra para «ciego», y el montañero explica estérilmente lo que significa ver:

Durante catorce generaciones estas personas han estado ciegas y apartadas del mundo de la visión; los nombres de todas las cosas de la vista han desaparecido y cambiado… Parte de su imaginación se ha consumido con sus ojos, y han construido para sí nuevas imaginaciones aprovechando la mayor sensibilidad de sus oídos y puntas de los dedos.

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12. Maneras de mirar

Existen tantas formas de mirar a los demás, transmitiendo mensajes específicos, que todos los idiomas han desarrollado centenares de expresiones para describir las miradas. Adam Jacot de Boinod localiza varias de ellas en su libro El significado de Tingo:

Makahakahaka (hawaino): ojos muy hundidos.

Mata ego (rapa nui): Ojos con huellas de llanto.

Ablaq-chashm (farsi): ojos intensamente negros y blancos.

Jegil (malayo): escrutar con ojos saltones.

Melotot (indonesio): abrir mucho los ojos para mirar con fastidio.

Aunque todas estas expresiones tienen sentido si englobamos con la palabra «mirada» no solo al ojo, sino a todo lo que le envuelve, como describe José Saramago en Ensayo sobre la ceguera:

porque los ojos, los ojos propiamente dichos, no tienen expresión, ni siquiera cuando han sido arrancados, son dos canicas que están allí inertes, los párpados, las pestañas, y también las cejas, son los que se encargan de las diversas elocuencias y retóricas visuales, pero la fama la tienen los ojos.

Lea la nota original en Yorokobu.es.

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Cómo el mundo puede acabar dividido en dos según el riesgo de COVID

Ricos y pobres, países vacunados y no vacunados. Esa podría ser la realidad global en unos meses. Pero varios expertos advierten que un virus del covid-19 incontrolado en un país supone un riesgo para los demás.
27 de marzo, 2021
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A medida que avanzan los programas de vacunación contra la covid-19 en distintos países, especialmente en los más ricos, el mundo podría quedar dividido a final de año por zonas de riesgo.

Según el virólogo Julian Tang, de la Universidad de Leicester, en Reino Unido, se espera que las naciones europeas, las de Oceanía, Israel y partes de Asia como Singapur y Corea del Sur, restablezcan el comercio, el turismo y los viajes entre estos territorios desde mediados de año, posibilitando que sus economías vuelvan a funcionar.

Los países que no completen la vacunación de la población y no controlen la aparición de nuevas variantes pueden terminar aislados del resto del mundo y clasificados de manera oficial o informal como zonas de riesgo “amarillas” o “rojas”.

Mapa

BBC
¿Acabará el mundo dividido en dos?

“Podríamos ver una división por zonas de riesgo. Por ejemplo, el sudeste asiático y Europa serán verdes. El naranja es para la India y parte de África. Y el rojo puede ser Sudáfrica, Brasil y Estados Unidos, donde vemos altas tasas de transmisión y vacunación insuficiente”, ejemplifica Tang.

“ pueden existir oficialmente, para viajar, o incluso solo en la mente de las personas”.

Las naciones que sufrirán mayor aislamiento son aquellas que no han adoptado sistemáticamente medidas de control del covid-19 ni negociado con anticipación la compra de vacunas, como es el caso de Brasil, que ya superó los 300.000 muertos por coronavirus y es visto por los científicos como una potencial fuente de variantes.

Hasta la fecha, alrededor de 9 millones de personas han recibido al menos una dosis de vacuna en el país. El número puede parecer alto, pero representa solo el 4,26% de la población brasileña.

Hoy, Brasil solo tiene dosis de las vacunas Oxford-AstraZeneca, que serían insuficientes para inmunizar a toda la población mayor de 18 años en 2021.

El 15 de marzo, el ministro de Salud, Eduardo Pazuello, prometió comprar más de 100 millones de dosis de vacunas de Pfizer y Johnson & Johnson.

Vacunación en Brasil

REUTERS/Ricardo Moraes
Brasil vacunó a 9 millones de personas, lo que es impresionante en números absolutos. Pero eso representa poco más del 4% de la población y faltan dosis para el resto.

Los países pobres, que carecen de recursos para adquirir vacunas, también sufrirán el aislamiento, lo que aumentará la desigualdad social entre los hemisferios norte y sur, dice el profesor Peter Baker, subdirector del departamento de Salud Global y Desarrollo del Imperial University College de Londres.

“Podríamos terminar el año con un sistema de zonificación, con partes del mundo vacunadas y partes no”, dijo a BBC News Brasil.

“Y si decidimos adoptar políticas basadas en la inmunidad adquirida por los países a través de la vacunación, veremos limitaciones en los derechos, los viajes y la economía de los países pobres que ya están teniendo dificultades para acceder a las vacunas”.

Turismo en zonas verdes

Actualmente, los países de los que han surgido variantes preocupantes del coronavirus -Brasil, Sudáfrica y Reino Unido- son los que acumulan más restricciones de entrada a otras naciones, según una encuesta del diario Folha de S.Paulo.

Pero Reino Unido puede salir de esta “zona roja”, ya que después del actual confinamiento, impuesto a principios de enero, la tasa de infección se ha reducido en dos tercios.

La previsión es que toda la población mayor de 18 años reciba al menos una dosis de vacuna antes del 31 de julio.

Durante este período, otras naciones europeas y asiáticas también deberían haber alcanzado el nivel del 60% al 70% de la población vacunada, porcentaje necesario para que la circulación del virus comience a ralentizarse incluso en ausencia de medidas de contención.

Para el profesor Julian Tang, es probable que estas naciones en la “zona verde” mantengan durante todo el año y parte de 2022 restricciones de vuelo a regiones del mundo que no han logrado vacunar a sus poblaciones.

Pero incluso si eso no sucede, dice, la demanda de viajes a países en la zona roja se reducirá de forma natural debido a los riesgos.

Es decir, los países no vacunados con tasas de contagio aún elevadas pueden acabar aislados por el resto del mundo, principalmente para contener el riesgo de que nuevas variantes del coronavirus salgan de estos territorios y se propaguen en grandes cantidades.

La Abadía de Westminster se ha convertido en un centro de vacunación

REUTERS/John Sibley
El confinamiento en vigor desde enero en Reino Unido ha reducido las infecciones por coronavirus en dos tercios. El pronóstico del gobierno es vacunar a todos los mayores de 18 años para fines de julio.

“Lo que creo que sucederá es que la gente se sentirá cómoda viajando entre países que han vacunado a sus poblaciones, como entre Reino Unido y Europa, o Reino Unido y el sur de Asia, Australia, Nueva Zelanda”, dice el profesor de la Universidad. de Leicester.

“Pero es posible que estas personas no estén dispuestas a viajar a regiones como Brasil, por ejemplo, porque el virus no está controlado mediante vacunación y, por eso, puede surgir una variante resistente a la vacuna”.

Pasaporte verde

La realidad de Israel, el país con la mayor tasa de vacunación hasta la fecha, da pistas sobre cómo se producirá esa división a nivel mundial.

Según datos de la plataforma Our World in Data, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), el país tiene hoy la tasa de vacunación más alta del mundo, con 98,85 dosis administradas por cada 100 habitantes.

A modo de comparación, la tasa brasileña es de 4,58 dosis administradas por cada 100 habitantes.

En Israel no es obligatorio vacunarse, pero en la práctica, las personas que no se vacunen terminarán aisladas del resto de la población, sin poder frecuentar la mayoría de los espacios públicos.

Esto se debe a que las personas vacunadas reciben el llamado “pasaporte verde”, un documento electrónico que permite el acceso a restaurantes, gimnasios, teatros, cines y otros establecimientos.

El país inició la apertura gradual de la economía después de tres confinamientos con duras medidas de contención.

En cierto modo, esta división entre vacunados y no vacunados, con el segundo grupo aislado, es lo que podría replicarse a escala global.

“Se espera que la mayoría de los países ricos vacunen a sus poblaciones este año. Pero la mayor parte del mundo no podrá hacerlo. Y estas dos cosas, desafortunadamente, están ligadas entre sí”, dice el profesor Peter Baker.

“Los países ricos están comprando dosis de vacunas por encima de lo que necesitan y esto está limitando el acceso a otros países. Y, en naciones como Tanzania y Brasil, el mensaje político está afectando la demanda de vacunas, lo cual es un problema”, agrega el profesor británico.

Según los investigadores entrevistados por BBC News Brasil, el mayor problema de tener partes del mundo sin inmunización masiva contra la covid-19 es la aparición de variantes que resisten el efecto de las vacunas.

El virus incontrolado en un país es una amenaza global

El investigador Charlie Whittaker, del Imperial College, advierte que, aunque se imponen restricciones de viaje entre países, el mundo solo estará completamente protegido de la covid-19 si todas las naciones inmunizan a sus poblaciones.

Personas comparten un coche abarrotado en Sudáfrica, uno de los países más afectados por el covid-19

REUTERS/Siphiwe Sibeko
Los países ricos compraron gran parte de las dosis de vacunas disponibles en 2020, dejando a las naciones pobres sin acceso, advierten los investigadores entrevistados por BBC News Brasil.

Whittaker dirigió una investigación sobre la variante de Manaos, en Brasil, que reveló que esa cepa es entre 1,4 y 2,2 veces más transmisible que el virus original.

El estudio también demostró que esta variante, apodada P.1, es capaz de evadir al sistema inmunológico de infecciones previas en un 25% a un 61% de los casos.

Esto significa que puede reinfectar fácilmente a cualquiera que haya tenido covid-19.

Aunque muchos países han impedido vuelos desde Brasil e impuesto cuarentenas y pruebas de covid-19 a quienes desembarcan desde allí, ya se ha detectado P.1 en 25 países.

También la variante del Reino Unido se ha extendido a EE.UU., y la de Sudáfrica llegó a Europa.

“Nadie está a salvo hasta que todos estén a salvo. Y asegurarnos de que estamos a salvo significa limitar la posibilidad de que surjan variantes. Las medidas de control son útiles para lograr esto, pero quizás aún más importante es garantizar una estrategia de vacunación global justa. Ningún país debería quedar atrás”, le dijo a Whittaker a BBC News Brasil.

Y para que el hemisferio sur no se quede atrás, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estado abogando por que los países ricos donen sus vacunas excedentes a los países pobres y contribuyan económicamente a la compra de vacunas para las regiones más afectadas por el covid-19.

El Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llegó a declarar que “el mundo está al borde de un fracaso moral catastrófico” al criticar el hecho de que los jóvenes ya están recibiendo la vacuna contra la covid-19 en los países ricos, mientras que los ancianos en países pobres podrían tener que esperar hasta 2021 y 2022 sin acceso a la primera dosis siquiera.

Dejar países tendrá un coste para todos

El profesor de Salud Global Peter Baker, del Imperial College, advierte que dejar descontrolado el virus en países emergentes y pobres puede generar costos humanos y económicos para todas las naciones, ya que pueden surgir nuevas variantes, totalmente resistentes a las vacunas.

Si esto ocurre, será necesario desarrollar y administrar a todas las poblaciones la tercera y cuarta dosis de las vacunas existentes en la actualidad.

“En lugares de infección descontrolada y bajas tasas de vacunación, probablemente aparecerá una variante que sea fuertemente resistente a las vacunas. Entonces tendremos que reajustar nuestras vacunas, rehacer la investigación y rehacer los procesos regulatorios”, dice.

“Es preocupante ver que varios países del hemisferio sur se han quedado atrás porque los países desarrollados han comprado la gran mayoría de las vacunas. La experiencia con las variantes de Brasil, Reino Unido y Sudáfrica muestran que el virus no respeta las barreras internacionales. Para solucionar este problema, necesitamos una iniciativa global “, concluye el investigador Charlie Whittaker.


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