¿Cómo fue posible contagiarse de ébola en un hospital de España?
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¿Cómo fue posible contagiarse de ébola en un hospital de España?

Las autoridades españolas confirmaron el primer contagio de ébola fuera de África. ¿Cómo pudo propagarse el virus a pesar de las medidas de seguridad?
7 de octubre, 2014
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ebolaLas autoridades españolas no saben cómo puede haber pasado: una enfermera contrajo ébola, el primer contagio fuera de África.

Fue en el Hospital Carlos III de Madrid, donde fueron atendidos y murieron en agosto y septiembre los dos misioneros españoles repatriados de África ya gravemente enfermos.

La contagiada, una auxiliar de enfermería de 44 años, formó parte de los equipos que trataron a ambos.

Aseguran que se tomaron todas las medidas de seguridad según los más altos estándares marcados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del centro de control de referencia europeo.

Y aún así, enfermó.

Una vez confirmado el caso, no se hicieron esperar las denuncias de trabajadores de salud negando que se hubieran cumplido tales estándares y hablando de falta de preparación.

Lea también: España confirma el primer caso de ébola fuera de África

“Investigando”

No obstante, el director general de Atención Primaria, Antonio Alemany, aseguró que en el Hospital Carlos III los funcionarios dispusieron de todos los recursos necesarios para aplicar los protocolos de seguridad.

Alemany señaló que la mujer contagiada estuvo en contacto con Manuel García Viejo, fallecido el pasado 25 de septiembre, en dos ocasiones.

Una para tratarlo y la otra, una vez el misionero repatriado de África ya había muerto, para limpiar.

“Entró en la habitación con el equipo de protección individual y no se tiene constancia de exposición accidental de riesgo”, agregó.

“En este momento se está investigando cuál ha podido ser el mecanismo de infección de esta profesional”.

El funcionario explicó que los 30 sanitarios que atendieron a los enfermos luego fueron sometidos a un seguimiento por el que les tomaban la temperatura dos veces al día.

Aunque la paciente avisó que tenía fiebre, nunca había superado los 38,6 grados, lo que se supone es la barrera que hace sospechar la posibilidad de contagio de ébola.

Lea también: Quién es la enfermera española contagiada de ébola

“Inició una sintomatología vaga la madrugada del 30 de septiembre y contactó con el servicio de prevención de riesgos laborales. Desde ese momento fue seguida hasta que se decidió su ingreso”, señaló Alemany.

Equipamiento de protección

Para contraer ébola, que según la OMS se ha cobrado 3.000 vidas en África, hay que estar en contacto directo con la sangre o fluidos corporales de alguien enfermo.

La OMS ha hecho públicas una serie de medidas para el tratamiento de los enfermos, entre las que destaca el aislamiento y que estén separados los que ya han sido diagnosticados de los sospechosos.

Además, la OMS requiere que se asigne el personal, tanto sanitario como no, que va a tratar a los pacientes de ébola.

Todo el que entre en contacto con los enfermos debe llevar el protegido adecuadamente: básicamente, los aparatosos equipos con los que hemos visto trabajar a los médicos en África, es decir, guantes, traje impermeable, protección para los ojos y máscara.

En los peores casos, cuando haya fluidos como sangre o vómitos, recomienda dobles guantes y además una cobertura extra desechable para los pies.

En gran medida, los de la OMS coinciden con los protocolos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, en inglés) y sus recomendaciones para manejar al diagnosticado con ébola.

Para determinados procedimientos, cuando se manejan aerosoles, se requiere incluso más protección de las vías respiratorias con máscaras con certificación N95 por el Instituto de Salud y Seguridad Laboral (NIOSH, en inglés).

Pero lo más importante es no sólo tener el equipamiento de protección adecuado sino usarlo según las instrucciones.

Peligro al desvestirse

La doctora Nasia Safdar, experta en enfermedades infecciosas de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.), le explica a BBC Mundo que “suele ser muy difícil quitarse el equipo sin recontaminarse uno mismo”.

“Ponérselo no es difícil, pero sí quitárselo”, agrega.

Según Safdar, el error más común es contaminarse mientras se quita el equipamiento sin seguir las secuencias y los cuidadosos pasos necesarios.

Por ejemplo, Safdar cita que hay una forma muy específica de sacarse los guantes, que hay que tener mucho cuidado con el traje impermeable y jamás dejarlo caer.

Añade que para sacarse la máscara hay que tomarla desde detrás de la cabeza y no desde delante, donde pueden haber llegado el virus.

“Todo esto no es fácil de aprender, no en el sentido de que sea duro, sino de que hay que hacerlo despacio y con mucho cuidado”, afirma.

“El personal debe ser entrenado practicando, no sólo leyendo los protocolos. Además, tienen que tener una segunda persona observándolos”.

Las autoridades españolas aseguran que el personal estaba perfectamente entrenado y capacitado para lidiar con la crisis.

De momento, desconocen cómo, siguiendo todos los protocolos, podemos estar ante el primer caso de contagio fuera de África.

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Afganistán: qué ocurre ahora con la economía del país tras la llegada de los talibanes (y cuál puede ser el papel de China)

Ahora que los talibanes tienen de nuevo el control del país, ¿puede funcionar su sistema financiero?
18 de agosto, 2021
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La economía de Afganistán está “moldeada por la fragilidad y la dependencia de la ayuda internacional”.

Este es el problemático panorama económico que describió el Banco Mundial muchos meses antes de que los talibanes se hicieran otra vez con el control del país, algo que se concretó este fin de semana.

Y con la situación actual, las perspectivas económicas son mucho más precarias, con una nube de incertidumbre que se cierne sobre la asistencia financiera que le llega a este país.

Por una parte, Afganistán tiene recursos minerales, pero la crisis política ha impedido su explotación.

Entiende mejor: Afganistán: cómo surgió el Talibán y otras 5 preguntas clave sobre el grupo islamista

La dependencia económica es llamativa. En 2019, el Banco Mundial mostró que la ayuda para el desarrollo representaba el 22% del ingreso general nacional (que no es lo mismo que el PIB, pero sí muy parecido).

Esta es una cifra muy alta, pero es mucho menor que la de unos 10 años atrás, cuando llegaba al 49%.

Ahora esas ayudas están bajo un manto de duda. La ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Heike Maas, le dijo a las cadenas de su país que “no le vamos a dar otro centavo si los talibanes toman el control del país y reintroducen la ley sharia”.

Otros países que son proveedores de ayuda van a estar mirando la situación muy de cerca.

El mal de la corrupción

La fragilidad a la que se refiere el Banco Mundial se ilustra con los altos gastos en defensa y seguridad antes de que los talibanes retomaran el control: Afganistán dedica el 29% del PIB a estos gastos, una cifra muy superior al 3% promedio que tienen los países de bajos ingresos.

Además de la seguridad y los serios problemas de corrupción, detrás hay otro aspecto crítico persistente en Afganistán: la poca inversión extranjera que hay en el país.

De acuerdo con Naciones Unidas, en los últimos años no se han hecho anuncios sobre nuevas inversiones, por parte de capitales extranjeros iniciando nuevos negocios.

Desde 2014 solo se han contado cuatro inversiones de este tipo.

Pastor de ovejas en Afganistán.

Getty Images
Cerca del 60% del ingreso promedio de los hogares en Afganistán dependen de la agricultura y el campo.

Solo para comparar con dos países del sur de Asia con poblaciones parecidas, en Nepal el número de nuevos negocios con inversión extranjera es 10 veces superior al logrado por Afganistán, y Sri Lanka multiplica por unas 50 veces esa cifra en ese mismo período.

El Banco Mundial describe el sector privado afgano como “estrecho”. El empleo está concentrado en una producción agrícola limitada: el 60% de los ingresos de los hogares en Afganistán vienen de este rubro.

A esto se suma que en el país funciona una enorme economía informal e ilegal. Por ejemplo, hay minería ilegal y, por supuesto, la muy conocida producción de opio y su contrabando asociado.

El tráfico de drogas también es una fuente de financiamiento para los talibanes.

Riqueza mineral

Dicho todo esto, la economía afgana ha crecido desde la invasión en 2001.

Aunque las cifras económicas de Afganistán no son del todo confiables, lo que estas muestran, de acuerdo con el Banco Mundial, es un crecimiento promedio anual del 9% desde 2003 hasta 2013.

Después de ese año, los números del crecimiento caen un poco (que coinciden con la reducciòn de los niveles de ayuda) a un promedio de 2,5% desde 2015 hasta 2020.

Amapolas

EPA
El tráfico de drogas ha sido una importante fuente de ingresos para los talibanes.

Ahora, el país cuenta con abundantes recursos naturales y, en la medida en que mejore la seguridad y reduzca la corrupción, puede ser atractivo para los negocios internacionales.

Se pueden encontrar grandes cantidades disponibles de cobre, cobalto, carbón y hierro. También hay yacimientos de gas y petróleo.

Un material particular destaca sobre otros: el litio, que tiene una alta demanda para la producción de baterías para celulares y vehículos eléctricos.

Y va a ser fundamental para la industria automotriz en su transición hacia un modelo de “emisión cero” de gases contaminantes.

De vuelta en 2010, un general estadounidense le dijo al New York Times que el potencial minero de Afganistán era impresionante. Eso sí, como muchas salvedades.

El diario también reportó que el departamento de Defensa de EE.UU. había dicho en un informe que el país podía convertirse en la “Arabia Saudita del litio”.

Pero a pesar ello, este potencial no está ni cerca de ser explotado. Ni los afganos están cerca de percibir algún beneficio por ello.

Poderes extranjeros

Se han presentado muchos informes que revelan la voluntad de China de tomar parte. El gigante asiático parece tener mejores relaciones con los talibanes que las potencias occidentales, por lo que puede tener una ventaja si el nuevo régimen se mantiene en el poder.

Ahora, lo cierto es que las empresas chinas obtuvieron contratos para desarrollar operaciones de cobre y petróleo, pero no pasó mucho.

Es de esperar que China esté interesada. Las oportunidades están allí y los dos países comparten un corto segmento de frontera.

Pero cualquier empeño chino, ya sea oficial o empresarial, va a necesitar cierta certeza de que tendrá éxito.

Y los chinos se mostrarán reacios a comprometerse a menos que sientan que los problemas de seguridad y corrupción están lo suficientemente resueltos -o al menos, contenidos- como para permitirles extraer cantidades valiosas de estos productos de uso industrial.

Mineros en Afganistàn.

Getty Images
Afganistán posee un gran potencial de explotación de minerales.

Una pregunta clave para cualquier inversionista potencial, de China o de cualquier otro lugar, será si es probable que los talibanes serán más capaces de crear el tipo de entorno que necesita el negocio de lo que lo fue el anterior gobierno afgano.

Otro factor que puede afectar la economía es el empleo de las mujeres. En la última década, el porcentaje de la población femenina de más de 15 años con empleo ha aumentado drásticamente, aunque en 2019 era del 22%, todavía bajo los estándares internacionales.

Bajo control de los talibanes, es probable que este cambio se revierta, lo que podría dañar aún más las perspectivas económicas.

En el futuro inmediato, también existe una gran incertidumbre sobre la estabilidad financiera. En estos días se han visto largas filas de personas que intentan sacar su dinero de los bancos.

El Afghan Islamic Press, con sede en Pakistán, informó que un portavoz talibán ofreció garantías a los propietarios de bancos, cambistas, comerciantes y tenderos de que sus vidas y propiedades estarán protegidas.

Que incluso haya dudas sobre la seguridad física de los operadores financieros es impactante.

Necesitan tener confianza para que funcione el sistema financiero de Afganistán. Pero también se necesita que los clientes sientan que su dinero está seguro y eso seguramente no sucederá pronto.


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