Cómo los celulares pueden ser el peor enemigo del ébola
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Cómo los celulares pueden ser el peor enemigo del ébola

Un número creciente de científicos dedicados al estudio de datos a gran escala cree que el análisis de esta información puede ayudar a combatir la epidemia a través de los datos generados por teléfonos móviles, usados masivamente incluso en los países más pobres de África, los cuales demuestran ser una rica fuente de datos.
Por BBC Mundo / Matthew Wall
15 de octubre, 2014
Comparte
Agente estadounidense muestra cómo ponerse las medidas de seguridad contra el ébola. Foto: AP.

Agente estadounidense muestra cómo ponerse las medidas de seguridad contra el ébola. Foto: AP.

¿Podría detenerse el brote de ébola con análisis de inmensas cantidades de datos?

Un número creciente de científicos dedicados al estudio de datos a gran escala cree que sí.

Los teléfonos móviles, usados masivamente incluso en los países más pobres de África, están demostrando ser una rica fuente de datos.

La empresa de celulares Orange Telecom en Senegal ha entregado datos de voz y de texto anónimos a partir de 150.000 teléfonos móviles a Flowminder, una organización sin fines de lucro en Suecia que fue capaz de elaborar mapas detallados de los movimientos típicos de la población en la región.

Con esto, las autoridades podrían ver dónde están los mejores puntos geográficos para establecer centros de tratamiento y las formas más eficaces para restringir los viajes en un intento de contener la enfermedad, que ha dejado más de 4.000 muertos en África Occidental, aún cuando esto sea controversial.

Lea también: ¿Por qué está costando tanto controlar la propagación del ébola?

Inconveniente

El inconveniente de estos datos es que no son actuales y las autoridades tendrían que ser capaces de trazar los movimientos en tiempo real.

Además, los movimientos de población tienden a cambiar durante una epidemia.

mapeo
Los movimientos de la gente en África Occidental se están mapeando a través de los celulares.

Esta es la razón por la cual los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC por sus siglas en inglés) también están recogiendo la actividad de teléfonos celulares a partir de los datos de los operadores móviles y realizando mapas de dónde provienen la mayoría de las llamadas a los centros de ayuda.

Un repentino aumento de llamadas a una línea de ayuda de un área en particular podría sugerir un brote y alertar a las autoridades para dirigir más recursos a ese lugar.

La empresa especializada en mapeo Esri está ayudando a los CDC a visualizar estos datos y superponer otras fuentes existentes provenientes de los censos para construir una imagen general más completa.

El nivel de actividad en cada antena de telefonía móvil también da una especie de mapa de calor en relación a dónde está la gente y lo más importante, hacia dónde se están moviendo.

“Nunca habíamos tenido datos anónimos a esta escala”, dice Nuria Oliver, directora científica de la compañía de telefonía móvil Telefónica.

“El impacto más positivo que podemos tener es ayudar a las organizaciones de socorro y a los gobiernos a anticipar cómo es probable que se propague una enfermedad”, asevera.

“Hasta ahora tenían que confiar en la información anecdótica, hospitalaria, sobre el terreno, encuestas e informes policiales”.

Lecciones del cólera

Este tipo de análisis de datos de teléfonos ya se ha aplicado con éxito a otras crisis de salud.

Por ejemplo, en 2010, después del terremoto en Haití, un equipo conjunto de investigación del Instituto Karolinska en Suecia y la Universidad de Columbia en EE.UU., analizó datos de llamadas telefónicas de dos millones de celulares en la red de Digicel Haití.

Esto permitió a Naciones Unidas y otros organismos humanitarios a entender los movimientos de población durante las operaciones de socorro y durante el brote de cólera posterior, lo que se tradujo en asignar los recursos de manera más eficiente e identificar las áreas en mayor riesgo de nuevos brotes de cólera.

Haití
La empresa celular Digicel ayudó a detectar los desplazamientos humanos tras el terremoto en Haití.

El análisis de los datos de 15 millones de teléfonos también se está utilizando para trazar y predecir la propagación de la malaria en Kenia.

Sin embargo, Oliver aclara que los datos de celulares sólo “dan una imagen parcial de lo que está pasando”.

¿Medidas eficaces?

Para obtener una visión más completa, se necesitan más fuentes de datos y la capacidad de analizarlos de forma rápida, dicen los expertos.

“El análisis de grandes datos tiene por objeto agrupar muchas fuentes de información diferentes con la finalidad de encontrar patrones,” dice Frances Dare, director gerente de Accenture Health.

“Tenemos clínicas, informes médicos, informes de prensa, comentarios en las redes sociales, información de trabajadores públicos de salud sobre el terreno, datos transaccionales de minoristas y farmacias, compra de boletos de viaje, datos de las llamadas a líneas de ayuda, así como el seguimiento geoespacial”.

Este análisis también se puede utilizar para medir si las políticas de contención, las campañas de educación y los tratamientos están funcionando, argumenta Peder Jungck, jefe de tecnología de la división de seguridad e inteligencia de BAE Systems.

Trabajadores de salud con trajes protectores se aprestan a cargar el cadáver de una persona que se cree murió de ébola en una calle de Monrovia, Liberia, el lunes 13 de octubre de 2014. (Foto AP/Abbas Dulleh)

Trabajadores de salud con trajes protectores se aprestan a cargar el cadáver de una persona que se cree murió de ébola en una calle de Monrovia, Liberia, el lunes 13 de octubre de 2014. (Foto AP/Abbas Dulleh)

“Por ejemplo, los médicos pueden ver qué porcentaje de la población está tomando las precauciones adecuadas para reducir al mínimo la propagación de la enfermedad y qué porcentaje está ignorándolas mediante el análisis conjunto de grandes datos, tales como las redes sociales en las poblaciones de alto riesgo”, dice.

“En el caso del ébola, el estudio conjunto de grandes datos también podría analizar los posibles retos de saneamiento y si los factores ambientales regionales, tales como el clima, que podrían afectar la velocidad con la que se propaga la enfermedad”.

Propagación transfronteriza

En la era de los viajes internacionales es mucho más fácil que las enfermedades se propaguen, sobre todo cuando tienen un período de incubación de hasta 21 días, como el caso del ébola.

Por ello, Europa y EE.UU. están en estado de alerta e implementando programas de detección en algunos aeropuertos.

En la era digital, el seguimiento de los movimientos de personas potencialmente infectadas es mucho más fácil.

“Puertos, datos de tren y avión, así como el reconocimiento de matrículas, pueden potencialmente ayudar a ubicar a personas infectadas e identificar a quiénes pudieron haber entrado en contacto con estas personas”, dice David Bolton, director de cuidado de la salud en la empresa de análisis de grandes datos Qlik, que está desarrollando una aplicación para rastrear el virus del Ébola.

Los analistas también están mejorando su capacidad para detectar las tendencias en la actividad de motores de búsqueda y redes sociales.

Google Flu Trends ha estado intentando predecir los brotes de gripe en base a la frecuencia con que la gente usa términos clave en sus búsquedas.

Sin embargo, se ha demostrado que esta herramienta es a veces inexacta.

Dos jóvenes de Liberia leen un volante con consejos para protegerse del virus de ébola en Monrovia, el lunes 13 de octubre de 2014. (Foto AP/Abbas Dulleh)

Dos jóvenes de Liberia leen un volante con consejos para protegerse del virus de ébola en Monrovia, el lunes 13 de octubre de 2014. (Foto AP/Abbas Dulleh)

Otros métodos que hacen uso de una gama mucho más amplia de datos en conjunto, están teniendo más éxito.

Por ejemplo, la consultora de negocios Accenture, la compañía especialista en grandes datos SAS y la Universidad de Carolina del Norte en EE.UU., dicen que pudieron predecir la temporada de la gripe 2012-13 tres meses antes de que los CDC emitieran su advertencia oficial.

“Mediante el análisis de las redes sociales, como blogs, foros en línea y Twitter, podemos encontrar señales de alerta temprana de eventos de salud,” dice Frances Dare de la consultora Accenture.

“Hemos reducido el número de palabras clave que indican síntomas de la gripe a 152, mapeado dónde se estaban utilizando estas palabras y prediciendo un brote de gripe casi dos meses antes de que los datos oficiales se dieran a conocer en 2013”.

“Estamos aprendiendo”

En resumen, los análisis de grandes datos están siendo aplicados a todos los niveles para combatir la propagación del ébola.

virus del Ébola
Más de 4.000 personas han muerto ya por el ébola en Africa Occidental.

Pero como admite David Bolton de Qlik: “Estamos aprendiendo todo esto desde el principio, nunca hemos tenido este nivel de datos antes”.

“Así que es probable que sea demasiado pronto para decir si el análisis de grandes datos está teniendo un impacto significativo en la tasa de propagación de la enfermedad”.

“Pero al menos está ayudando a decidir dónde asignar nuestros recursos”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué algunas personas contraen COVID entre la primera y segunda dosis de la vacuna

Aunque varios países vayan avanzados en la vacunación, el virus sigue avanzando. Los expertos recomiendan seguir protegiéndose incluso después de ser inoculado.
10 de marzo, 2021
Comparte

La enfermera Maria Angélica Sobrinho, de 53 años, fue la primera en ser vacunada contra la covid-19 en la ciudad de Bahía en Brasil. Unos días después, empezó a mostrar síntomas y se le diagnosticó una infección por coronavirus.

Sobrinho no es la única persona que ha pasado por esto. En varios países del mundo se han reportado casos de otros pacientes que durante el intervalo de al menos 21 días entre la primera y la segunda dosis han contraído la enfermedad.

Es algo han aprovechado quienes difunden noticias falsas y bulos en las redes sociales para afirmar que los productos base de las vacunas podrían llegar hasta a matar.

Por ello, antes de alarmarse o compartir este tipo de informaciones, es preciso tener mucho cuidado y entender lo que está pasando.

Entonces ¿cómo es posible dar positivo por covid-19 entre la primera y segunda dosis de la vacuna?

Protección incompleta

Varias de las vacunas que ya se administran en distintos países requieren dos dosis para asegurar la protección completa, como la de Pfizer, Oxford/AstraZeneca, Coronavac, Moderna o Sputnik V.

El tiempo entre una dosis y otra varía según el fabricante. Pfizer recomienda dejar pasar 21 días y la Universidad de Oxford unos tres meses, por ejemplo.

Personal médico preparando una dosis de SinoVac.

Getty Images
Muchas de las vacunas que ya se administran requieren dos dosis para conseguir la protección máxima.

Ninguna vacuna disponible es capaz de proteger antes de que hayan pasado 14 días desde que se aplicó primera dosis, ya sea contra la covid-19 u otra enfermedad”, aclara la doctora Isabella Ballalai, vicepresidenta de la Sociedad Brasileña de Inmunizaciones.

Con independencia de la tecnología, las vacunas suelen contener antígenos, unas sustancias que interactúan con el sistema inmune y crean los anticuerpos necesarios para combatir una futura invasión vírica.

La cuestión es que este proceso tarda un tiempo en completarse: las células inmunitarias necesitan reconocer los antígenos, “interactuar” con ellos y crear una reacción satisfactoria. Este trabajo suele tomar unas dos semanas.

Por ello es necesario que el paciente que reciba una primera dosis siga protegiéndose con el uso de mascarillas, el distanciamiento social y el lavado frecuente de manos entre otras medidas.

“Recibir las dos dosis tampoco implica estar liberado para tener una ‘vida normal’. Por lo que sabemos, la vacuna protege contra las consecuencias más graves de la covid-19, pero las personas inmunizas podrían seguir transmitiendo el virus a otros”, complementa Ballalai.

Si la vacunación también ralentizará la propagación del virus se está investigando en los estudios preliminares de los primeros meses de campaña.

Por lo tanto, mientras el virus continúe circulando a niveles altos y no haya una gran parte de la población vacunada, la recomendación es seguir las medidas de control y respetar las restricciones.

Panel informativo sobre el uso correcto de mascarillas en un aeropuerto.

Getty Images
A pesar de ir vacunados, es preciso seguir respetando las restricciones y medidas que impongan las autoridades.

Imposibilidad científica

Otro bulo que circuló recientemente señalaba la posibilidad de que la propia vacuna cause covid-19.

Pero eso, dice Ballalai, es absolutamente imposible.

“Los inmunizadores están hechos con virus inactivados y ni siquiera de milagro podrían causar la enfermedad“, dice la especialista.

Este, por cierto, es un mito que aparece cada año durante las campañas contra el virus de la influenza, que suele circular en otoño e invierno.

“El sujeto recibe la vacuna y unos días después presenta síntomas de gripe. Entonces llega a creer que la culpa es de la dosis aplicada”, apunta Ballalai.

De nuevo, la explicación está en el tiempo que se necesita para que proteja: mientras el sistema inmunológico no cese la producción de anticuerpos, el riesgo de infectarse con influenza (o coronavirus, en el ejemplo actual) es alto.

CoronaVac, la vacuna china, está hecha con virus inactivos, un modelo utilizado en la ciencia durante muchas décadas.

Como su nombre lo indica, los coronavirus presentes en ampollas se someten a un proceso con sustancias químicas y cambios de temperatura que lo inactivan y eliminan cualquier posibilidad de que invadan las células y se repliquen en nuestro organismo.

Ampollas de CoronaVac.

Getty Images
La vacuna CoronaVac se basa en virus inactivos y es imposible que produzcan la enfermedad en el organismo.

Cuidados y recomendaciones

También es importante saber que los efectos adversos de las vacunas son poco frecuentes, pero posibles.

“El individuo puede tener fiebre, malestar y un poco de dolor”, ejemplifica Ballalai.

Si el malestar no desaparece después de unos días o se vuelve más intenso, es importante buscar consejo médico.

Se debe al hecho de que estos síntomas incluso pueden ser causados ​​por el efecto de las vacunas, pero también son característicos del propio covid-19 y sería importante descartarlos.

Con más de 200 millones de dosis de vacunas contra la covid-19 administradas por el mundo y la rapidez con que se sigue inoculando en ya varios países, de momento no hay noticias sobre efectos colaterales preocupantes que justifiquen la paralización de las campañas.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PdtPAfO8A2o

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.