El "huelum" se impuso en Bucareli (imágenes y videos)
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El "huelum" se impuso en Bucareli (imágenes y videos)

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, fue emplazado a reunirse nuevamente con la comunidad politécnica el próximo 3 de octubre, a las 3 de la tarde: saliendo a la calle, como ayer, a dialogar directamente con los manifestantes que este viernes regresarán a Bucareli para obtener una respuesta por escrito a los diez puntos de su pliego petitorio.
Por Paris Martínez y Francesc Messeguer.
1 de octubre, 2014
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Cuando la #MarchaDeLasCredenciales llegó a Gobernación, con al menos 50 mil estudiantes del Instituto Politécnico Nacional –acompañados por alumnos de la UNAM, la UAM, la UACM, la Ibero, entre otras casas de estudios, cada uno con su gafete a la vista–, todo indicaba que el recibimiento de las autoridades sería el habitualmente empleado ante cualquier protesta que llegue a Bucareli: ahí estaban la cerca metálica impidiendo el paso hacia la dependencia, y el contingente de granaderos de la Policía Federal del otro lado. Por ello, el primer llamado de los organizadores de la manifestación fue a guardar el orden, “¡no queremos enfrentamientos!”. Y el llamado se cumplió a cabalidad.

Fue alrededor de las 15:00 horas cuando la vanguardia de la protesta ingresó a Bucareli, luego de partir tres horas antes del Casco de Santo Tomás, y una hora después, alrededor de las 16:00 horas, el mitin dio inicio formalmente con un “huelum general”, que hizo resonar todo el corredor turístico de Reforma, donde se había asentado el grueso de los manifestantes, la mayoría de los cuales, debido a la lejanía, no pudo escuchar la lectura del pronunciamiento político formulado desde el templete ni tampoco la del pliego petitorio acordado por la Asamblea General Politécnica, órgano directriz del movimiento estudiantil #TodosSomosPolitécnico.

En cambio, lo que sí podía escucharse, aún a la distancia, eran los huelums repetidos una y otra vez desde la vanguardia de la protesta, coreados luego por todos los demás manifestantes, y cuyo fin era uno en particular: hacer saber al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, que fuera de su oficina, 50 mil estudiantes de nivel medio superior y superior aguardaban por él.

Osorio, sin embargo, se resistió y, luego de media hora de huelums, alrededor de las 16:50 horas, a través de un emisario formuló su primera contrapropuesta: recibir a una comisión de estudiantes dentro de la dependencia a su cargo, con la garantía de que serían atendidos en presencia de reporteros convocados previamente a dichas instalaciones. “Ellos dicen –informó una de las representantes estudiantiles, al micrófono– que qué más público puede ser (el acto de entrega del pliego petitorio), cuando hay medios de comunicación adentro de Gobernación, pero no, nosotros exigimos que salga el secretario, tiene que salir a dar la cara”, reclamo que fue respaldado por la multitud, al grito de “¡Que salga Chong! ¡Que salga Chong!”.

Vino entonces un nuevo mensaje, a través de emisarios: “Él nos pregunta que si sube (al templete de la protesta), ¿puede venir resguardado? Y nosotros (le decimos que) aparte de que venga resguardado, le ofrecemos respeto (…) En anteriores manifestaciones nosotros no hemos cometido ningún acto delictivo, y no tenemos por qué venir a cometerlo ahora, el señor Osorio Chong no tiene por qué tenernos miedo, no somos delincuentes…”, a lo que vino el grito unísono de los manifestantes: “¡Somos estudiantes!”

El ánimo festivo y pacífico de la protesta, sin embargo, tuvo un segundo de titubeo, cuando desde el templete se insistió enérgicamente en guardar la compostura y se exigió apagar el fuego que alguien había encendido en un punto del conglomerado, y del que se elevaba una tenue columna de humo. La reprobación colectiva hacia el autor del fuego vino enseguida, en forma de rechifla… y después vino la aclaración, desde el mismo templete: se trataba, en realidad, de tamales que se estaban calentando a un costado de la protesta.

Fue a las 17:00 horas cuando los representantes de cada asamblea escolar del IPN, reunidos sobre la tarima, comenzaron a discutir la posibilidad de plantear una alternativa, que no implicara la presencia de Osorio. “Se está viendo una segunda alternativa a que salga el licenciado Osorio Chong…”, empezó a decir una de las delegadas estudiantiles, pero la multitud la acalló al grito de “¡Que salga! !Que salga!”. Y entonces, la estudiante les cuestionó: “¿Se van a esperar hasta que él salga?”. Y la respuesta colectiva fue “¡Sí!”.

“Bien –volvió a inquirir–, nos quedamos una hora, ¿y si después de esa hora no sale?”

Las respuestas de los manifestantes fueron distintas, pero destacó una, lanzada por un joven risueño, “!Nos quedamos hasta que se calienten los tamales!”.

“Se nos ofrece –dijo entonces otro representante estudiantil, desde el templete– que (si una delegación ingresa a Segob) se nos va a dar una respuesta inmediata a los puntos cruciales que tenemos“, pero el “No” fue reiterado en masa, así que un tercer delegado, de UPIICSA, intentó convencer a los otros miles que aguardaban de pie: “Por un protocolo de seguridad, y sabiendo que no somos un ente separado de la sociedad, el secretario no va a subir (al templete) y no podemos desperdiciar una marcha de 50 mil politécnicos, en vista de resistencias. Tenemos que aceptar la petición por parte de Gobernación… Confíen, se votaron los consejeros por asamblea, que se dé un voto de confianza a ellos…” Pero la negativa fue renovada.

En Segob, entonces, se convencieron de que el plan de recibir a un pequeño grupo de estudiantes comenzaba a naufragar, y alrededor de las 17:22 horas, fue un pequeño grupo, pero de funcionarios federales, encabezado por el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda Nava, el que se acercó al templete.

“¡Ése se parece –gritó un estudiante–, pero no es!”

Miranda Nava, empero, lo único que hizo fue repetir la propuesta de que Osorio recibiera a un pequeño grupo de representantes estudiantiles, en su oficina, con el respectivo rechazo de los estudiantes. Y fue así que Osorio Chong debió dar la cara a los politécnicos.

Nadie lo agredió. Nadie lo insultó. Y aunque fue rechazada su propuesta de establecer una mesa de diálogo del lado de los granaderos, en la que “en 30 minutos” prometía dar respuesta al pliego petitorio de los politécnicos, su presencia en el templete de la protesta incluso fue aplaudida por varios estudiantes.

En cambio, Osorio fue emplazado a reunirse nuevamente con la comunidad politécnica el próximo 3 de octubre, a las 3 de la tarde, siguiendo el mismo formato, es decir, saliendo a la calle a dialogar directamente con los manifestantes que este viernes regresarán a Bucareli para obtener una respuesta, por escrito, a los diez puntos de su pliego petitorio.

Osorio no tuvo otra opción más que aceptar, no sin que antes se le aclarara que la respuesta que el próximo viernes emita, no recibirá una aceptación automática, sino que será analizada y debatida por la comunidad politécnica en su conjunto para definir si satisface o no sus exigencias. Aún más, a demanda colectiva, Osorio tuvo que leer el pliego petitorio en voz alta ante todos los manifestantes y luego firmarlo de recibido.

Los estudiantes, entonces, lanzaron un grito de victoria, un huelum atronador que hizo vibrar Bucareli, y que después resonó sin descanso por todas las calles aledañas al antiguo palacio de Covián, conforme la multitud se dispersaba, y luego por todas las estaciones del Metro que perimetran la zona, lo mismo Hidalgo, que Juárez o Bladeras. Y ese huelum se subió a todos los vagones, y se prolongó a lo largo de todos los túneles subterráneos, esparciéndose por la ciudad entera antes de que se ocultara el sol.

Aquí algunas imágenes y videos de la marcha de ayer:

Aquí puedes leer el pliego petitorio y el posicionamiento político de la Asamblea General Politécnica, leido ayer:

PLIEGO PETITORIO DE LA ASAMBLEA GENERAL POLITÉCNICA

Primero: exigimos cancelación y no posposición momentánea disfrazada de consulta, del Reglamento Interno aprobado por la directora Yoloxóchitl Bustamante Diez.
La comunidad estudiantil politécnica no se niega al análisis y discusión del Reglamento Interno, de manera que convenga, beneficie y no trastoque los derechos de la comunidad politécnica.

Segundo: cancelación de los planes de estudios que tecnifiquen la educación superior y reduzcan la calidad de las escuelas de nivel medio superior en el instituto.
La comunidad politécnica propone una negociación y revisión consensuada hasta que se consolide un nuevo plan, con una reestructuración que cumpla con las necesidades auténticas de cada especialidad. Esta consolidación será efectuada por mesas de trabajo que se conformarán por: egresados y especialistas con experiencia en sus respectivos campos, que sean aprobados por la asamblea estudiantil que presenta este pliego petitorio; una comisión de estudiantes de posgrado pertenecientes a cualquiera de los programas impartidos por el Instituto, propuestas por los coordinadores de programas de posgrado correspondientes y según aplique a las unidades académicas y de especialización; un comité que represente a la comunidad estudiantil, cuyas representaciones sean avaladas por la Asamblea General Politécnica; personal docente calificado, con experiencia académica y laboral, ratificado por la Asamblea General Politécnica.

Tercero: destitución y desconocimiento de la doctora Yoloxóchitil Bustamante Diez como directora general del IPN, con la correspondiente democratización del proceso de elección de un nuevo director o directora general del IPN por parte de la comunidad politécnica.

Cuarto: Salida de los elementos de la Policía Bancaria e Industrial del IPN y que no sea sustituida por ningún otro organismo del Estado o del sector empresarial.

Quinto: cese de pensiones vitalicias de ex directores del IPN.

Sexto: democratización del IPN, iniciando un proceso hacia la representación equitativa de estudiantes, docentes, trabajadores de apoyo y autoridades en cada uno de los consejos de cada una de las escuelas, centros y unidades, y en el Consejo General Consultivo para la toma de decisiones que determinen el futuro del IPN.
Es necesario que las cesiones de los consejos retomen la experiencia de las asambleas públicas que se han llevado a cabo en estos momentos. Consideramos que por esta vía se ha democratizado el Instituto, pues toda la comunidad participa, tiene voz y voto, donde se emiten las distintas opiniones existentes. Esta es la forma que debe de regir de ahora en adelante en el IPN.

Séptimo: se garantice que no se tomarán represalias académicas, administrativas ni legales hacia ningún miembro de la comunidad politécnica participante o no de dicho movimiento.

Octavo: Aumento al presupuesto federal otorgado al IPN y a los sectores educativos públicos y de investigación científica y tecnológica nacionales, con un monto mínimo equivalente a 2% del pIB.

Noveno: Dar a conocer todas las formas de ingerencia del sector privado en el IPN, tanto en los planes de estudio, programas de investigación y proyectos de colaboración, de manera que sea posible valorar la subordinación al servicio de la patria, y no la técnica al servicio de los intereses privados nacionales y trasnacionales, pues en el nuevo Reglamento se especifica que la formación de estudiantes en nuestra institución responderá a la solución de problemas en áreas estratégicas, prioritarias y otras de interés general.

Décimo: Fuera grupos porriles del IPN.

El movimiento estudiantil continuará ejerciendo un plan de acción hasta el cumplimiento de este pliego petitorio, es por eso que la misma Asamblea General invita directamente al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, a recibir el pliego petitorio de la comunidad estudiantil del IPN.

***

POSICIONAMIENTO POLÍTICO DE LA ASAMBLEA GENERAL POLITÉCNICA, LEÍDO AYER ANTE GOBERNACIÓN

Los compañeros reunidos en la Asamblea General Politécnica, nos manifestamos por el papel de la doctora Yoloxóchitl Bustamante Diez, que ha ejercido frente a esta casa de estudios no es sino el reflejo de la política que se ha ejercido desde el Ejecutivo federal durante los últimos años.

La propuesta de modificación al Reglamento representa un cambio fundamental en la estructura misma del Instituto Politécnico Nacional, y en caso de ser aprobado, nuestra institución dejaría de ser guiada por una filosofía social, encaminada a mejorar la calidad de vida de la población y al uso de los recursos naturales de la Nación, y en cambio ahora tendría una filosofía productiva encaminada a fortalecer al sector empresarial.

De esta forma, se propone un sistema educativo lejano a la formación de estudiantes capaces de ejercer su profesión con carácter social y científico. Por el contrario, tratan de crear técnicos y mano de obra barata, que en un contexto de reformas denominadas estructurales, sólo busca entregarnos al mundo laboral dominado por empresas trasnacionales y con salarios deplorables.

En particular, los nuevos planes de estudios de las escuelas superiores y vocacionales dejan ver el descaro con el gobierno federal busca incidir en la educación, para satisfacer las demandas del capital internacional, ya que se orienta a la tecnificación simplista, resumida en la calificación laboral limitada, lo que impide la formación universal y de alto nivel.

Por eso, al hacer un cambio de perfil de los estudiantes, se excluye a miles de éstos, porque se obstaculiza su permanencia en las instituciones educativas, entre ellas el IPN.
Como consecuencia, la oportunidad y no la obligación del Estado a garantizar la educación pública y gratuita se limita sólo a aquellos estudiantes capaces de sostener una carga de tiempo completo, mientras que se expulsa a quienes no tienen suficientes ingresos o padecen obstáculos momentáneos en su ruta formativa.

En concreto, los menos favorecidos son los excluidos de siempre.

La centralización de las decisiones para modificar los planes de estudio o proyectos de reglamentos sólo son reflejo de una política gubernamental donde el diálogo y la democracia no existen, tal y como lo confirman las grabaciones de la reciente sesión del Consejo General Consultivo, en la que con todo descaro y muestra de autoritarismo, particularmente de la doctora Yoloxóchitl Bustamante Diez, ella declara: “Vamos a darles gusto con la consulta del reglamento, pero en el mismo no hay marcha atrás, ya que fue aprobado por el Consejo General Consultivo”.

Bustamante Diez demuestra que no concibe las formas de la democracia real, y cree que está por encima de la comunidad, como la mayoría de los funcionarios públicos, que se sienten sin ninguna obligación de consultar a sus representados, es por eso que estamos reunidos aquí más de 50 mil estudiantes politécnicos, para decir ‘basta’ al autoritarismo, basta a esa supremacía que creen tener las autoridades por encima de los estudiantes y de toda la comunidad en general.
Y es por eso que decimos: No. Y traemos el pliego petitorio acordado por la Asamblea General Politécnica, que se va a leer a continuación.

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Coronavirus: qué es el cerebro pandémico y cómo nos afecta en el día a día

La exposición al estrés crónico que ha traído la pandemia está teniendo más consecuencias de las que imaginamos. Te contamos algunas y cómo contrarrestarlas.
26 de julio, 2021
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Me siento a escribir este texto. Arranco. Voy bien, llevo 100 palabras. Bueno, pienso que esta última línea quizás no se entiende. La borro. Lo borro todo. ¿Cómo retomo? Página en blanco. Mente en blanco. Pasan los minutos. Reviso el teléfono. ¡Es imposible concentrarse!

Es muy probable que en el último año y medio hayas sentido algo parecido ante cualquier actividad.

Si es así, no te preocupes. Muchos lo comparten. Tenemos cerebro pandémico.

No se trata de un término clínico, pero es así cómo algunos científicos denominan a la serie de dolencias que está sufriendo nuestro cerebro a raíz de la pandemia.

El estrés crónico y los largos ratos de confinamiento no solo han afectado nuestra capacidad de memoria y concentración.

Hay expertos que creen que también es posible que hayan reducido en tamaño algunas zonas de nuestro cerebro.

Pero, ¿nos quedaremos así para siempre?

Estrés prolongado

Los especialistas coinciden en que el principal responsable de los cambios en nuestra cabeza es la larga exposición al estrés durante tanto tiempo, el estrés crónico.

“Hay niveles de estrés ‘buenos’. Si necesitas culminar una tarea en un tiempo ajustado, una vez lo haces el estrés se va. Se acaba todo”, ejemplifica Michael Yassa, neurólogo del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria en California.

Mujer mirando a través de la ventana durante el confinamiento.

Getty Images
El aislamiento social provoca una exposición al estrés prolongado, impactando el volumen de varias zonas de nuestro cerebro involucradas en nuestras actividades diarias.

“Pero cuando el fin no está la vista y el estrés continúa por una sesión prolongada, entonces se vuelve problemático”, le explica Yassa a BBC Mundo.

Es lo que nos está sucediendo con la pandemia. Vivimos un estado dilatado de espera, de confinamientos y relajaciones, restricciones y medidas sin saber cuándo recuperaremos lo que ahora llamamos normalidad.

El estrés prolongado libera cortisol, y si tienes problemas continuos con esta hormona, puede llegar a afectar el volumen de algunas zonas del cerebro.

La neuropsicóloga Barbara Sahakian, de la Universidad de Cambridge en Reino Unido, ha estado analizando los efectos del distanciamiento social y la ansiedad por la pandemia en nuestra masa cerebral.

“A través de escáneres a personas socialmente aisladas hemos detectado cambios en el volumen de las regiones temporales, frontales, occipitales y subcorticales, así también como en el hipocampo y la amígdala”, le dice Sahakian a BBC Mundo.

“Ya en el pasado, altos y prolongados niveles de cortisol han sido asociados con disrupciones del humor y la reducción del hipocampo. Esto se observa sobre todo en pacientes con depresión”, añade.

En 2018, por ejemplo, un estudio publicado en la revista Neurology de la Academia Estadounidense de Neurología demostró que un alto nivel de cortisol en pacientes se asoció con una peor memoria y percepción visual, así como con volúmenes más bajos de materia gris total, occipital y lobar frontal.

Y esos cambios de volumen como los detectados por Sahakian pueden incidir directamente en las actividades que realizamos a diario.

“Ese conjunto de dolencias que afectan a la salud mental y nos generan depresión y ansiedad, es lo que coloquialmente estamos llamando cerebro pandémico”, apunta Yassa.

¿Cómo nos afecta el cerebro pandémico en el día a día?

La doctora Sahakian pone un ejemplo muy común.

“Aparcas tu auto en un estacionamiento público de múltiples niveles de un centro comercial. Regresas después de varias horas. Por un momento te pierdes y no recuerdas dónde dejaste tu auto. Pues bien, el hipocampo es la zona del cerebro responsable de aplicar esa memoria, precisamente una de las zonas más afectadas por los efectos de la pandemia”.

Aparcamiento en Santa Mónica, Los Ángeles, Estados Unidos.

Getty Images
Los efectos del llamado cerebro pandémico pueden notarse si tenemos dificultades para reencontrar nuestra plaza de aparcamiento.

El hipocampo también está involucrado en los procesos de aprendizaje. Además, es una zona que normalmente se deteriora con la edad.

“Es por ello que los ancianos pueden ser más vulnerables, aunque también hemos detectado que los niños pueden experimentar retrasos en su desarrollo social y del lenguaje”, argumenta Sahakian.

Pero los efectos del llamado cerebro pandémico van mucho más allá de una afectación leve de la memoria o un retroceso de la capacidad de aprendizaje.

Son muchos los receptores que son sensibles al cortisol, así que varias redes neuronales quedan afectadas, notándose en nuestros posibles cambios de humor frecuentes, sentimientos de miedo o la incapacidad para concentrarnos, realizar varias tareas a la vez o tomar decisiones sin titubear.

Esto se debe a su impacto en el sistema límbico y la amígdala, esta última encargada de hacernos sentir emociones.

“Muchos pacientes describen un sentimiento de “neblina mental” y se quejan de que ya no toman decisiones de la misma forma que lo hacían antes”, explica Yassa.

Por supuesto, esta carga psicológica también viene acompañada de irremediables consecuencias fisiológicas.

“La depresión y la ansiedad nos afectan el sueño, cambian el apetito y producen fatiga”, añade el neurólogo.

Escáner de cerebro.

Getty Images
Sahakian y su equipo han estado investigando las variaciones en nuestro cerebro que provoca la pandemia.

No afecta a todos por igual

Como en todo, el cerebro pandémico lastra más a unos que otros. En esto entra en juego la resiliencia individual y el nivel de estrés al que estemos sometido.

No sufren lo mismo quienes han padecido el aislamiento social que aquellos que perdieron un familiar o conocido, se quedaron desempleados o estuvieron infectados.

En estos casos, además del estrés crónico, también puede aparecer el estrés postraumático, incrementando la inestabilidad de la salud mental, la depresión, el dolor y la ansiedad.

Algunos hemos mostrado más resiliencia y creamos estrategias durante los confinamientos para mantenernos sanos, como seguir una rutina de ejercicio físico, pero para los más afectados este tipo de actividades puede ser más difícil de seguir”, diferencia Sahakian.

“La autogestión del estrés es algo personal que no todos logramos de la misma manera. Todos hemos tenido estrés en nuestra vida. Si logramos superarlo, este estrés hasta puede ser bueno en cierto punto” añade.

¿Es posible recuperarse?

El doctor Yassa quiere pensar que sí es posible superar los cambios sufridos, pero reconoce que no será de la noche a la mañana y que tomará tiempo.

“La gente se sobrepone a desastres naturales o la pérdida de seres queridos, así que de esto también deberíamos superarlo. Pero primero debe desaparecer la causa”, aclara.

“Según se vayan recuperando las libertades y la gente retome el contacto social, todos mejoraremos”, amplía Sahakian.

Persona llorando en una tumba en Indonesia en plena ola de coronavirus.

Getty Images
Las personas que han sufrido un ser querido pueden tardar más en recuperarse de los efectos psicológicos de la pandemia.

Mientras esperamos por la vuelta a la normalidad, los expertos igualmente aconsejan aplicar técnicas para traer de vuelta nuestras funciones cognitivas.

“Debemos retarnos con juegos de memoria para recuperarla, así también como ponernos a aprender cosas nuevas”, recomienda la doctora.

Yassa opina que debemos enfocarnos en crear una especie de armonía de ritmos.

“Levantarnos a la misma hora, comer regularmente y hacer ejercicio físico da mejores oportunidades al cerebro para recuperarse“.

Pero si bien estas actividades pueden ser suficientes para muchos, Sahakian reconoce que algunos podemos necesitar la ayuda de profesionales.


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https://www.youtube.com/watch?v=WhrDWNcNQEM

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