El joven holandés que está obsesionado con sacar el plástico del mar
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El joven holandés que está obsesionado con sacar el plástico del mar

Boyan Slat tiene 20 años y una meta definida: limpiar los océanos de basura plástica, y para ello ya tiene un proyecto.
18 de octubre, 2014
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Boyan Slat tiene 20 años y una meta definida: limpiar los océanos de basura plástica. Durante su adolescencia pasó horas tratando de buscar la mejor forma de hacerlo hasta que se le ocurrió cómo. ¿Pero puede realmente funcionar el sistema que inventó?

“No entiendo por qué la palabra ‘obsesivo’ tiene una connotación negativa. Soy obsesivo, y me gusta“, le dice a la BBC. “Se me ocurre una idea y me mantengo fiel a ella“.

La idea se le ocurrió a los 16 años cuando estaba buceando en Grecia. “Vi más bolsas plásticas que peces”, cuenta. Pero lo que más le sorprendió fue que nadie pensaba que el problema era solucionable.

En los últimos 30 o 40 años, millones de toneladas de plástico se depositaron en los océanos. De las 288 millones de toneladas que se producen al año, el 10% van a parar a los océanos.

La mayoría -el 80%- viene de los desechos que se producen en tierra y se cuelan por los desagües, de ahí llegan a los ríos hasta que finalmente alcanzan el mar.

Las corrientes marinas arrastran los plásticos, que se congregan en cinco sistemas conocidos como remolinos, en los principales océanos. El más famoso es conocido con el nombre de “Gran mancha de basura del Pacífico”, localizado entre Hawái y California.

Y como los pedazos de plástico no están fijos en un punto sino que giran por acción de las corrientes, sacarlos del agua se vuelve aún más complejo.

En el aula

La inspiración le surgió en un momento dado: ¿por qué en vez de tratar de perseguir a los desechos no aprovechamos las fuerzas de las corrientes y hacemos que vengan hacia nosotros?, se preguntó Slat.

El joven desarrolló este concepto como parte de un proyecto científico escolar: la idea consiste en distribuir una serie de barreras flotantes, ancladas al fondo del mar, para encerrar a la basura flotante.

El plástico se movería a lo largo de estas barreras hacia una plataforma, desde donde se lo podría extraer fácilmente.

Las corrientes oceánicas podrían circular libremente por debajo de las barreras, trasladando en ellas a los animales marinos. Los plásticos recolectados podrían reciclarse para crear otros productos.

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La iniciativa lo hizo merecedor de un premio.

Para la mayoría de los adolescentes, la historia hubiese acabado allí, pero ese no fue el caso de Slat.

Tras abandonar temporalmente sus estudios de ingeniería aeroespacial en la universidad y su vida social, el joven puso todo su empeño en sacar su proyecto adelante.

Slat creó una fundación, “The Ocean Cleanup” y luego de incansables intentos para conseguir financiación, logró obtener US$80.000 en dos semanas.

El daño

Según el Programa para el Medio Ambiente de Naciones Unidas, hay un promedio de 13 mil piezas de plástico flotante por cada kilómetro cuadrado de océano, pero esta cifra se incrementa hasta un millón de trozos en los remolinos.

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Muchos de estos pedazos acaban siendo ingeridos accidentalmente por animales marinos que pueden llegar a perecer de inanición porque su estómago está lleno de plástico.

Los albatros son particularmente vulnerables porque se alimentan de huevos de peces voladores, que están pegados a objetos flotantes que en la actualidad son mayormente trozos de plástico.

Las tortugas suelen ser víctimas de las bolsas plásticas, porque, cuando están bajo el agua, son muy fáciles de confundir con medusas.

Por otra parte, los plásticos actúan como esponjas y absorben las sustancias químicas presentes en el agua.

“Hoy día hay muchos contaminantes en los océanos, como por ejemplo DDT”, le dice a la BBC Nancy Wallace, directora del Programa de Basura Marina de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.

“El plástico absorbe las sustancias químicas y las aves y los peces consumen trozos de plástico. Entonces, la pregunta es ¿qué impacto tiene esto en la cadena alimenticia?”, dice Wallace.

Las críticas

El proyecto de Slat generó gran entusiasmo entre el público pero también una ola de críticas.

Uno de los problemas es que el plástico no solo flota en la superficie, también se halla en toda la columna de agua e incluso en el sedimento, en el fondo del mar.

“Puedes ir a un lugar nunca antes explorado, al confín de la tierra, y te das cuenta de que la basura llegó primero”, le dice a la BBC Kerry Howell, investigador de la Universidad de Plymouth, en Reino Unido.

Pero más allá de la efectividad de la tecnología, muchos cuestionan si esto debería ser una prioridad o no.

Creo que es una tontería concentrarse en metodologías para sacar el plástico de los océanos cuando en realidad deberíamos evitar que lleguen hasta allí”, dice Richard Thompson, de la Universidad de Plymouth.

“Si tuviese dinero para invertir en buscar una solución al problema, emplearía el 95% en tratar de hallar una forma para evitar que el plástico llegue al océano. Claro que sería ideal encontrar cómo quitarlo de allí, pero no debemos engañarnos”, dice.

“Es como tratar de secar el piso del baño con un trapo mientras dejamos los grifos de la bañera desbordada completamente abiertos”, añade.

Para hacer frente a las críticas, Slat elaboró un informe de viabilidad de 530 páginas. Su investigación, que realizó de forma conjunta con más de 70 ingenieros y científicos, está basada en pruebas extensas y modelos de simulación por computadora.

Y, si todo sale como está previsto, Slat podría concluir la construcción de la plataforma en el Atlántico Norte (donde se recogerán los residuos atrapados por las barreras flotantes) para 2020.

Mientras sus amigos llevan una vida normal, Slat continúa trabajando 15 horas al día. Pero esto no parece preocuparle demasiado.

“Si quieres hacer algo, tienes que hacerlo lo más pronto posible”, y eso significa ya.

BBC. 





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Semana Santa: ¿por qué las fechas cambian cada año? (y en qué se diferencian la Pascua cristiana y la judía)

¿Qué es la Pascua? ¿Por qué cristianos y judíos la celebran? ¿Cuáles son las diferencias y similitudes? ¿Por qué cada año cambia de fecha? Si te has hecho alguna de estas preguntas, te invitamos a que leas este artículo.
2 de abril, 2021
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Cruces judía y cristiana.

Getty Images
Las religiones cristiana y judía celebran la Pascua, aunque las fiestas tienen diferencias.

Existe una festividad religiosa muy importante tanto para los cristianos como para los judíos: la Pascua.

Cada año, los fieles de ambas religiones se reúnen para conmemorar y recordar diferentes hechos que marcaron acontecimientos en la historia de cada una de sus religiones.

¿Qué significa la palabra Pascua?

La palabra Pascua aparece en latín como “pascha”, en el griego πάσχα “páscha” y en el hebreo (pesáh) Pésaj en español, eseñala la Real Academia Española.

Y Pascua significa básicamente “paso” o “salto”.

La Pascua judía

Fieles rezan frente al Muro de los Lamentos

EPA
El Muro de los Lamentos es un sitio clave para los judíos durante el Pésaj.

En la antigüedad, la Pascua era una fiesta de pastores en la que se sacrificaba un cordero como ofrenda para pedir fecundidad.

Celebraran el paso del invierno a la primavera, y lo hacían luego de la primera Luna llena de la estación de primavera (en el hemisferio norte).

Luego pasó a ser una celebración de la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto.

Y en la actualidad, los judíos conmemoran la Pascua (Pésaj) como una de sus principales fiestas en la que recuerdan el paso que dio el pueblo hebreo junto con Moisés a través el Mar Rojo.

Celebran una cena familiar llamada Séder (órden en español) repleta de simbolismos además de rezos.

La Pascua cristiana

Hombre que interpreta a Jesús carga la cruz.

AFP
Las representaciones del calvario de Cristo cargando la cruz se repiten en varios puntos del planeta. Esta recreación es del jueves santo en Medellín, Colombia.

Para los cristianos, la Pascua también es la fiesta más importante de todo el año ya que en ella se celebra el paso de Jesús de la muerte a la vida.

La Pascua es la celebración de la resurrección de Jesús el domingo tras pasar tres días muerto para salvar a su pueblo.

Si bien no hay una tradición estricta sobre la comida, las familias cristianas se suelen reunir el domingo y concurrir a Misa para conmemorar que Jesús resucitó para salvar al pueblo.

¿En qué coinciden las Pascuas judías con las cristianas?

Existe una relación histórica y religiosa entre la Pascua judía y la cristiana.

Cristo murió el primer día de la fiesta judía que celebra la liberación por parte de Dios del pueblo judío de la esclavitud de Egipto, explica la Agencia Católica de Informaciones Aciprensa.

“La muerte de Jesús cumple la antigua ley hebrea en lo referente al cordero pascual que los judíos comen la noche víspera del 15 de Nisan (el primer mes del calendario hebreo bíblico, que comienza con la conmemoración de la salida de los judíos de la esclavitud en Egipto)”, añade.

Cena Séder.

Getty Images
La cena durante el Pésaj es clave en la celebración de los judíos.

Cristo muere el mismo día de la Pascua judía en el que se matan a los corderos.

En ambos casos se produce un sacrificio y una liberación.

¿Por qué las fechas de la Semana Santa cambia cada año?

Las fechas de las Pascuas cambian todos los años para judíos y para cristianos.

Si bien muchos años coinciden, no es una regla estricta ya que las festividades se rigen por diferentes calendarios.

Los judíos comen el cordero pascual la víspera del 15 de Nisan.

Jesús celebró la Última Cena durante la Pascua judía, es decir, el 14 de Nisan, murió en la cruz el 15 de Nisan y resucitó el domingo siguiente, que ese año fue el 17 de Nisan.

Pero es muy difícil pasar una fiesta antigua del calendario judío al cristiano, dice Aciprensa.

Los judíos tienen un calendario lunar de 354 días y los cristianos uno solar de 365.

Hombre lleva corona de espinas.

AFP
Un hombre en México representa a Jesús con la corona de espinas en Ciudad de México

En el Imperio Romano se decretó entonces que la Pascua sería un domingo porque Jesús resucitó ese día de la semana.

Por eso se optó por celebrar la Pascua el primer domingo después de la primera luna llena, posterior a la llegada de la primavera en el hemisferio norte.

Sin embargo, cabe destacar que no todos los cristianos celebran la Pascua el mismo día. Los ortodoxos, por ejemplo celebran la Pascua en otra fecha porque siguen el calendario Juliano.

La fecha para celebrar la Pascua tanto para cristianos como para judíos varía entre fines de marzo y fines de abril cada año.


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