Gana mexicana el “Nobel de los derechos humanos” (videos y entrevistas)
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Gana mexicana el “Nobel de los derechos humanos” (videos y entrevistas)

La abogada mexicana Alejandra Ancheita lleva más de 15 años colaborando con migrantes, trabajadores y comunidades indígenas para proteger sus derechos y sus tierras frente a empresas mineras y energéticas transnacionales.
8 de octubre, 2014
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Tomada de www.martinennalsaward.org/

Tomada de www.martinennalsaward.org/

La abogada mexicana Alejandra Ancheita, fundadora y directora ejecutiva del Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales A.C. (ProDESC), recibió ayer, 7 de octubre, el premio Martin Ennals para defensores de derechos humanos.

Ancheita fue seleccionada entre otros activistas como Adilur Rahman Khan, quien denunció detenciones ilegales, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales en Bangladesh, y la china Cao Shunli, quien murió el 14 de marzo bajo custodia de las autoridades de su país.

Ancheita lleva más de 15 años colaborando con migrantes, trabajadores y comunidades indígenas para proteger sus derechos y sus tierras frente a empresas mineras y energéticas transnacionales.

Michael Khambatta, portavoz de la Fundación Martin Ennals, apuntó que el premio -que es avalado por las principales organizaciones no gubernamentales internacionales- recompensa a defensores de derechos humanos que han mostrado un fuerte compromiso.

Entre las organizaciones que respaldan y confieren el galardón se encuentran Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Human Rights First, la Federación Internacional de Derechos Humanos y la Organización Mundial contra la Tortura.

Alejandra ha trabajado por más de 15 años como abogada defensora de los derechos humanos, litigando en tribunales nacionales e internacionales además de dirigir campañas encaminadas a proteger los derechos económicos, sociales y culturales de las personas más marginadas de México.

Alejandra estudió derecho en la Universidad Autónoma Metropolitana y cuenta con una maestría en Derecho Internacional y Justicia Global por la escuela de derecho de Universidad de Fordham, en la ciudad de Nueva York. Además, ha sido investigadora visitante del Centro Louis Stein Center for Law and Ethics de la Escuela de Derecho de la Universidad de Fordham, así como profesora en la Maestría de Educación en Derechos Humanos del Instituto Interamericano de Derechos Humanos y el Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y El Caribe. En 2013, la Escuela de Leyes de la Universidad de Harvard reconoció su trabajo otorgándole el premio Wassertein de Interés Público.

Aquí el video de cuando Ancheita recibió el premio:

Aquí puedes ver un video con un mensaje emitido por Ancheita a propósito del premio.

Aquí un videos presentado por Martin Ennals sobre Alejandra:

Entrevistas:

Entrevista De VICE a Alejandra Ancheita: ” En México hay dominación hacia las mujeres, el abuso hacia las mujeres y las demás personas que son consideradas socialmente vulnerables, como las comunidades indígenas los propios niños”.

*Entrevista con la revista alemana “Analyse & Kritik”: “La guerra contra el narcotráfico en México está cubriendo todo el país”.

*Entrevista para la Deutsche Welle: “México: Graves deficiencias en derechos humanos”.

*Con información de www.prodesc.org.mx/

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Perseverance en Marte: por qué sería una buena noticia que no descubriera vida en el planeta rojo

Si la misión no encontrara indicios de vida, muchos lo verían como un fracaso. Sin embargo, disponer de un planeta en el que la vida pudo haberse detenido en sus inicios ayudaría a responder otras preguntas clave, según un experto en astrobiología.
12 de marzo, 2021
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El 18 de febrero de 2021 aterrizó en el cráter Jezero de Marte el rover Perseverance, que estudiará la composición de rocas, el subsuelo y el clima.

Este fue el primer éxito de la misión Mars 2020 y su desarrollo contó con participación española: MEDA es una estación ambiental desarrollada por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).

La llegada de Perseverance ha avivado el debate sobre si hay o hubo vida en Marte, y su habitabilidad presente o pasada.

Habitabilidadno quiere decir que los humanos podamos construir una casa allí, sino que define las condiciones geoquímicas y ambientales favorables para el origen y evolución de la vida.

Entre los objetivos de la misión está estudiar la habitabilidad y la búsqueda de evidencias de vida microbiana antigua.

Hoy en día, por lo que sabemos, es improbable que en Marte haya vida. Pensemos en la de nuestro planeta: durante la mayor parte de su historia, la Tierra estuvo habitada solo por microorganismos.

La evolución necesitó unos 3.400 millones de años para que surgieran plantas y animales. Tiene sentido asumir que, de haber existido vida en Marte, esta era microbiana.

En la exploración espacial tomamos como referencia la vida terrestre actual, pues no conocemos otra. El inconveniente es que, si no se ven evidencias de vida marciana (algo probable), nos preguntaremos si es porque no sabemos qué buscar exactamente.

¿Qué evidencias de vida buscamos?

La ubicación del Perseverance no es casual. Si queremos buscar evidencias de vida, debemos ir a un sitio favorable.

En el cráter Jezero podría haber estado ese lugar: el delta de la desembocadura de un río.

Pero, que haya evidencias de que el agua formó paisajes familiares, con sus ríos y valles, no implica que haya habido vida. Hay que buscar las evidencias.

Cauce seco de un río en el cráter Jezero

Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin
Zona de operaciones de Perseverance en el cráter Jezero. El cauce seco del río se ve en la parte superior izquierda, con el abanico de sedimentos del delta en su desembocadura. Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin

Para la búsqueda, el Perseverance está equipado con SHERLOC, un instrumento capaz de encontrar moléculas orgánicas.

Sin embargo, debemos diferenciar entre “molécula orgánica” y “biofirma orgánica” o “biomarcador”.

Las moléculas orgánicas podrían ser un indicio de vida, pero, cuidado: en realidad, pocas lo son. A estas las llamamos biomarcadores.

Para entenderlo, pensemos en el petróleo. En los años 1930 el origen biológico del petróleo se debatía, hasta que el químico Alfred Treibs descubrió porfirina en los combustibles fósiles. Esta deriva de la clorofila y no podemos explicar su presencia sin la vida. Así, estudiando los biomarcadores (compuestos cuyo origen solo podemos atribuir a la vida), sabemos que el petróleo es lo que queda de ecosistemas de hace millones de años.

Si SHERLOC encuentra moléculas orgánicas, debe evaluarse si son biomarcadores válidos.

El problema es que ello implica asumir que el metabolismo terrestre es universal. Por ejemplo, si en Marte nunca hubo fotosíntesis con clorofila, nunca encontraremos la porfirina de Treibs como biomarcador.

Los minerales también pueden ser biofirmas:

Cristal de formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos

Gentileza C. Menor Salvan
Formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos.

Recogimos estos cristales de formiato, un compuesto orgánico, en un lago salino similar a los que pudo haber en Marte.

El (improbable) hallazgo de estos cristales en Marte tendría gran impacto y en las redes sociales se extendería la idea de que hubo vida.

A diferencia de la porfirina, el formiato puede ser abiótico y no es un biomarcador. Sabemos que lo es, porque la verdadera biofirma es el desequilibrio químico con los otros componentes del lago.

El estudio de biofirmas es difícil y requerirá el transporte de muestras a la Tierra.

¿Y si no se encuentran evidencias de vida?

Desde el punto de vista de la publicidad y la financiación, buscar indicios de vida es una buena estrategia. Es menos mediático, pero, que en Marte no haya vida, ni la haya habido, también sería una buena noticia.

Si Perseverance no encuentra indicios de vida, el público podría verlo como un fracaso. Sin embargo, la exploración de Marte siempre es un éxito, tanto por el conocimiento que nos aporta, como por las tecnologías derivadas.

Disponer de un planeta en el que se reunieron las condiciones que (pensamos) propiciaron la vida, pero que esta se haya detenido en su inicio, sería un escenario único para entender el origen de la vida terrestre.

No es una idea descabellada. El rover Curiosity encontró materiales que pudieron ser claves en el origen de la vida, formando un escenario intacto durante millones de años, libre de los cambios provocados por una potencial biosfera marciana.

Rocas de fosfato, meteoritos de hierro y vetas con sulfatos encontrados en Marte por el rover Curiosity

NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS
Rocas de fosfato (A), meteoritos de hierro (B) y vetas con sulfatos (C) encontrados en Marte por el rover Curiosity. Todos juntos son ingredientes para el origen de la vida. NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS/MSSS

Es probable que no se encuentren evidencias de vida en Marte, y la pregunta seguiría sin respuesta (la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia).

Pero, si tomamos la idea de que en Marte nunca proliferó la vida, podríamos centrarnos en las condiciones que, pensamos, debieron darse para su origen.

Si lo que encontremos encaja, ¿por qué no evolucionó la vida? ¿Faltaba algún ingrediente? ¿La dinámica de Marte no lo permitió? ¿Proliferó un tipo de vida distinto? Junto con el trabajo de laboratorio y lo que sabemos sobre nuestro planeta, quizá podríamos entender cómo empieza la vida y su evolución.

Si en Marte hubiera existido vida avanzada (y los ecosistemas bacterianos lo son), las preguntas sobre el origen de la vida seguirían abiertas. Sin embargo, un Marte sin vida podría ser la gran oportunidad para conocer nuestro propio origen.

*Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. Puedes ver los vínculos a los estudios científicos y leer la versión original aquí.

César Menor-Salván es doctor en bioquímica y astrobiología, y profesor del Departamento de Biología de Sistemas en la Universidad de Alcalá.


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