Obispos rechazan apertura que busca el Papa a comunidad gay y divorciados
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Obispos rechazan apertura que busca el Papa a comunidad gay y divorciados

Los obispos se negaron a aprobar incluso una sección matizada del ministerio hacia los homosexuales que retiraba el tono de bienvenida contenido en un borrador; el párrafo no logró obtener la mayoría necesaria de dos tercios en los votos para ser aprobado.
20 de octubre, 2014
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El papa Francisco abre la sesión matutina de un sínodo sobre asuntos de la familia en el Vaticano, el sábado 18 de octubre de 2014. Foto: AP.

El papa Francisco abre la sesión matutina de un sínodo sobre asuntos de la familia en el Vaticano, el sábado 18 de octubre de 2014. Foto: AP.

Los obispos católicos eliminaron el sábado 18 de octubre su histórica bienvenida a los homosexuales, lo que refleja profundas divisiones al final de un encuentro de dos semanas promovido por el papa Francisco para crear un enfoque más misericordioso en el ministerio a las familias.

Los obispos se negaron a aprobar incluso una sección matizada del ministerio hacia los homosexuales que retiraba el tono de bienvenida contenido en un borrador presentado anteriormente en la semana.

En lugar de considerar a los gays como individuos que tienen dones para ofrecer a la Iglesia, el párrafo revisado se refiere a la homosexualidad como uno de los problemas que las familias católicas deben enfrentar. Señala que “a las personas con tendencias homosexuales se les debe dar la bienvenida con respeto y delicadeza”, pero repite la enseñanza de la Iglesia en el sentido de que sólo puede considerarse matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer.

El párrafo no logró obtener la mayoría de dos tercios en los votos necesaria para ser aprobado.

Otros dos párrafos relativos a otra cuestión delicada en el sínodo —si los divorciados y los católicos vueltos a casar por lo civil pueden recibir la comunión— tampoco fueron aprobados.

El resultado mostró la profunda división existente en la Iglesia en torno a dos de los asuntos más polémicos que enfrentan las familias católicas.

Pareció que la votación de 118-62 en torno a los párrafos dedicados a la cuestión gay podría ser una protesta de los obispos progresistas, quienes se rehusaron a apoyar las frases matizadas. El documento original señalaba que los gays tienen dones que ofrecer a la Iglesia y que sus parejas, aunque moralmente problemáticas, dan a las parejas homosexuales un apoyo “valioso”.

El New Ways Ministry, un grupo de defensores de los gays católicos, se dijo “muy decepcionado” de que el informe final se hubiera retractado de las palabras de bienvenida plasmadas en el borrador. No obstante, señaló que el proceso del sínodo y “la apertura a la discusión abren la esperanza de que en el futuro haya más desarrollo, en especial en el sínodo del año próximo, en que el grupo de participantes será mayor y más diverso, incluidos muchos obispos más orientados a la labor pastoral”.

El borrador fue escrito por un clérigo nombrado por Francisco, monseñor Bruno Forte, un teólogo conocido por flexibilizar la pastoral para atender a gente que está unida en forma “irregular”. El objetivo del borrador era ser una síntesis de las intervenciones de los obispos, pero muchos conservadores se quejaron de que reflejaba las posiciones de una minoría y tenía una postura excesivamente liberal.

Francisco insistió, en defensa de la transparencia, que el documento completo —incluidos los párrafos que no fueron aprobados— sea publicado con todo y el recuento de votos. El documento servirá como base para el debate futuro antes de otra reunión de obispos en octubre del año próximo, la cual producirá un informe final que será enviado al pontífice.

“Personalmente habría estado muy preocupado y entristecido si no hubiera habido estas… animadas discusiones… o si todos hubieran estado de acuerdo o en silencio en una falsa paz aquiescente”, dijo Francisco a los asistentes al sínodo tras la votación.

Los grupos conservadores habían criticado duramente el borrador y propusieron amplias revisiones para restaurar la doctrina de la Iglesia, que considera a las relaciones sexuales entre homosexuales como “intrínsecamente desordenadas”, pero que a la vez establece que se debe respetar a los gays, y que sólo puede considerarse matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer.

“Pudimos ver que hay diferentes puntos de vista”, dijo el cardenal Oswaldo Gracis, de la India, cuando se le preguntó por las controvertidas secciones del informe sobre los homosexuales y los católicos divorciados y vueltos a casar.

El cardenal alemán Walter Kasper, líder del grupo progresista, dijo que él era “realista” en torno al desenlace

En un gesto inesperado después de la votación, Francisco se acercó a un grupo de periodistas que aguardaban afuera del salón donde se llevó a cabo el sínodo para agradecerles su labor de cobertura.

“Gracias a ustedes y a sus colegas por el trabajo que han hecho”, señaló. “Muchas gracias”.

Los obispos conservadores habían criticado duramente a los periodistas por reportar el cambio drástico de tono en el borrador, a pesar de que las noticias difundidas por los medios de comunicación simplemente reflejaban el tono del documento.

El gesto de Francisco, y sus palabras dentro del salón del sínodo con las que reprendió a los obispos que están excesivamente apegados a la doctrina y guiados por una “rigidez hostil”, así como a esos obispos que mostraron una “santurronería destructiva”, indican que está muy consciente de las divisiones que el debate había generado. Su discurso recibió una ovación de pie de cuatro minutos, señalaron los participantes.

Durante la semana pasada, los obispos se dividieron en grupos de trabajo para redactar enmiendas al texto. Fueron casi unánimes en insistir en que la doctrina de la Iglesia sobre la vida familiar sea afirmada con más fuerza y que las familias católicas fieles deberían ser puestas como ejemplo y alentadas, en lugar de que los clérigos se enfoquen en los problemas de la familia y las uniones “irregulares”.

Los obispos usaron un tono similar en un mensaje separado dirigido a las familias cristianas el sábado. No hubo mención a familias con hijos gay, mucho menos a padres homosexuales, pero sí se habló de los problemas “complejos y problemáticos” que se presentan cuando los matrimonios se desbaratan y se inician nuevas relaciones.

“Cristo quería que su Iglesia fuera una casa con la puerta siempre abierta para dar la bienvenida a todos, sin excluir a nadie”, señaló el mensaje. Curiosamente, la traducción al inglés era menos cálida que el texto oficial en italiano, al concluir la frase luego de la palabra ‘todos’.

El cardenal sudafricano Wilfrid Fox Napier, quien participó en la redacción del documento final, dijo a la Radio Vaticano que el texto refleja una “visión común” que le hacía falta al borrador.

Indicó que las áreas clave de preocupación estaban en “presentar las uniones homosexuales como si fueran algo muy positivo”, y la insinuación de que los católicos divorciados y vueltos a casar podrían recibir la comunión sin una anulación.

Se quejó que el borrador fue presentado como la opinión de todo el sínodo, cuando más bien era la de “una o dos personas”.

“Y eso hizo enfurecer mucho a la gente (los obispos)”, agregó.

The Associated Press*

**Nota publicada el 19 de octubre de 2014.

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La gran escasez de productos que afecta al mundo (y por qué puede producirse un efecto látigo)

Autos, madera, muebles, materiales de construcción, comida... muchos productos están agotados por un gigantesco cuello de botella en los envíos internacionales en medio de los cambios que ha provocado la pandemia en el comercio internacional.
13 de agosto, 2021
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Es difícil imaginar que en Estados Unidos, uno de los países más ricos del mundo, exista escasez de ciertos productos.

Pero comprar un auto nuevo, muebles o materiales de construcción, dejó de ser una tarea fácil.

En muchos casos los consumidores deben esperar meses antes de conseguir el producto que están buscando.

Es que el atasco en la salida de contenedores desde los principales puertos del mundo está provocando interrupciones intermitentes en las cadenas de suministro.

Y como muchas empresas mantienen los inventarios al mínimo para abaratar costos, cuando ocurren situaciones como éstas, se quedan sin la cantidad de productos necesarios para satisfacer la demanda.

“Algunos consumidores no van a encontrar las cosas que necesitan”, advirtió Neil Sunders, analista de comercio minorista de la consultora GlobalData Retail.

Una demanda que ha crecido en los últimos meses en el contexto de una reactivación económica tras un 2020 que marcó una de las peores recesiones globales de las últimas décadas.

El problema es que con la pandemia se alteró el ritmo del flujo del comercio internacional y cuando aumenta el consumo en varios países a la misma vez, los puertos, las vías oceánicas, los trenes y aviones que transportan los productos no dan abasto.

Como tampoco han dado abasto algunas industrias que producen piezas esenciales para la fabricación de otros productos, como es el caso de los microchips.

Autos, computadoras, muebles, ropa, comida

Justamente la escasez de semiconductores le ha provocado problemas a los fabricantes de autos, computadoras, laptops, celulares o consolas de videojuegos.

“Puede tomar uno hasta dos años antes de que la industria se pueda poner al día con la demanda”, declaró el director ejecutivo de la empresa Intel, Patrick Gelsinger.

Kia Telluride

Getty Images
Algunos autos tienen meses de demora en su entrega.

Lo mismo está pasando con algunos materiales para fabricar ropa, zapatos, comida… la lista es interminable.

Con un equilibrio tan precario, un tifón en China o el cierre de una fábrica en Vietnam por covid-19, genera una especie de caos.

“Nadie puede conseguir nada”, dijo Steve Lamar, director ejecutivo de la Asociación Estadounidense de Ropa y Calzado. “Compra tus regalos de navidad ahora”.

Como muchos contenedores están varados en algunos puertos, el precio de los fletes se ha disparado.

Fábrica de zapatillas

Getty Images
Muchas marcas globales tiene sus fábricas repartidas por Asia. Cualquier interrupción en la cadena genera retrasos en la llegada de productos.

Y algunas firmas como Legwear & Apparel, que fabrica productos para marcas como Puma, Champion y Skechers, confirmó que los costos de los fletes han escalado.

Christopher Volpe, director de Operaciones y Finanzas de la compañía, dijo en declaraciones al diario Washington Post que están pagando unos US$24.000 para enviar contenedores desde Asia a EE.UU., cuando el precio solía ser US$2.000 antes de la pandemia.

Las historias de restaurantes que han tenido que cambiar su menú se repiten todos los días, desde Corea del Sur a Estados Unidos.

Aunque estas sean situaciones excepcionales, la disrupción del comercio internacional es una tendencia.

“Hasta bien entrado 2022”

Algunos vendedores minoristas han dicho que solo tienen suficientes productos para satisfacer la demanda por un poco más de un mes, una situación que implica uno de los más bajos niveles de inventarios desde 1992, según la Oficina del Censo de EE.UU.

Contenedores en China

Getty Images
Uno de los efectos de la pandemia ha sido la interrupción del equilibrio en las cadenas globales de suministro de productos.

Hay mucha incertidumbre sobre lo que puede ocurrir en el futuro, más ahora que la variante Delta del coronavirus está propagándose con mayor velocidad.

Las interrupciones en el suministro podrían continuar “hasta bien entrado 2022″, declaró hace unos días el presidente de la Reserva Federal de St. Louis, James Bullard.

Según como evolucione la demanda y la oferta, habrá unas semanas en que los consumidores verán escasez de ciertos productos y más tarde serán otros.

En estos días se ha hecho más difícil encontrar materiales de plástico para embalaje, bolsas de papel, carne o aceite para cocinar.

A veces se debe a problemas con el flujo de trenes y camiones, otras veces porque no llegó el envío internacional, o por falta de mano de obra.

Un nuevo desequilibrio

“Creo que el principal efecto de la escasez global de muchos bienes será un mayor desequilibrio de inventarios en el futuro”, dice Willy Shih, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard.

Ante la escasez actual, explica en diálogo con BBC Mundo, las empresas están pidiendo órdenes adicionales o tratando de conseguir sus productos a través de canales logísticos obstruidos.

Fabricación de contenedores

Getty Images
El “efecto látigo” se produce cuando las empresas compensan en exceso la escasez y terminan con demasiado stock.

Con el tiempo, cuando los proveedores se pongan al día, “es probable que veamos excedentes en muchas áreas”, apunta.

Es parte del desequilibrio en el sistema.

“Esto sucedió con los rollos de papel higiénico durante el último año. Primero hubo desabastecimientos y luego excedentes”, explica el economista.

Es lo que se conoce como el “efecto látigo” en las cadenas de suministro. Ocurre porque las empresas compensan en exceso la escasez y terminan con demasiado stock.

“Otra cosa que será difícil de evitar serán las presiones inflacionarias. Muchos costos de logística han alcanzado récords últimamente y, eventualmente, alguien tiene que pagar por ellos”, señala Shih. “Posiblemente serán los consumidores”.

Y, por otro lado, las empresas más pequeñas que no puedan traspasar los costos, se exponen a una situación crítica en sus finanzas.

Precios de los embarques disparados

En Europa el fenómeno es similar.

Las tarifas de flete desde Shanghái a Rotterdam (Países Bajos) han aumentado hasta 596% en comparación con el precio del año pasado, según las últimas cifras del Drewry World Container Index.

Según cálculos de Bloomberg, los cuellos de botella de la cadena de suministro global han multiplicado las tarifas en las rutas populares hasta seis veces en el último año.

Así, los costos de envío más altos y las dificultades para reabastecer los inventarios rápidamente, argumentan expertos, terminarán afectando a los consumidores en la mayor parte de los países.

Efectos globales que llegan a América Latina

Una situación que ya está dejando huellas en América Latina.

Bodega de productos

Getty Images
Consumidores latinoaméricanos han tenido que esperar meses por algunos productos.

“Nunca había visto algo así”, cuenta Blanca Figueroa desde Chile, una profesora jubilada que hace poco llegó a vivir a su nuevo departamento en Santiago y le ha resultado muy difícil conseguir todos los productos que necesita.

“Es muy difícil comprar. He buscado sillones, mesas, sillas, camas. Para conseguir algunos productos hay que esperar meses“, agrega.

Una situación parecida se vive en otros países de la región.

Por ejemplo en El Salvador, los precios del acero y derivados como el hierro, así como tubos PVC, pintura, solventes y productos a base de plástico han aumentado a causa del incremento en el valor de los envíos internacionales y el alza en el precio del petróleo, en un margen que bordea el 30% o el 50% según el producto.

Es que el sector de la construcción en Latinoamérica ha tenido complicaciones para conseguir varios de los suministros que necesita, tal como ocurre en Estados Unidos.

“Los precios de los fletes marítimos internacionales han pegado mucho y el aumento de la demanda provocó que bajara la capacidad de espacio para estos países en desarrollo”, dijo el gerente de sucursales de Viduc Ferreterías, Danilo Blanco, a El Diario de Hoy.

Trabajadores de la construcción

Getty Images
El sector de la construcción es uno de los más afectados en Latinoamérica.

En México, el valor de los productos de la industria química, el plástico y el hule lideraron el aumento de precios en el país en el mes de julio, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En el caso de los autos usados, también han subido los precios, como ha ocurrido en varios países de la región.

“Estamos viendo un incremento en los precios, tanto por una mayor demanda, como porque no hay vehículos nuevos en el mercado”, dijo Alejandro Guerra, director general de Kavak, una empresa dedicada a la compraventa de autos “seminuevos”, en declaraciones al periódico Expansión.

En diálogo con BBC Mundo, Gerardo Tajonar, presidente de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM), dijo que las disrupciones en las cadenas de suministros han afectado a varios sectores del país, particularmente la manufactura.

“Las empresas mexicanas no tenían un plan de contingencia, las tomó por sorpresa. Por eso hay que crear estrategias de mitigación de riesgo”.

Trabajadora en fábrica

Getty Images
La manufactura en México ha sentido el impacto de las disrupciones en las cadenas de suministro a nivel global.

El mes pasado, cuenta, el comercio internacional de México (importaciones y exportaciones subió cerca de 30%). Sin embargo ahora, con la llegada de una tercera ola de covid-19, el futuro se vuelve un poco más impredecible.

“A nivel del consumidor yo diría que se ha visto un aumento de precios en bienes más bien suntuarios como autos, productos de diseño, ropa de marcas, pero no en la canasta básica”, agregó.

“Más que escasez,yo diría que hay falta de variedad en algunos productos“.

Quien tampoco ve una perspectiva estratégica global muy clara para enfrentar estas contingencias es Gerard Reinecke, especialista principal en Políticas de Empleo, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“El problema con las cadenas globales está influyendo en el empleo, pero aún no tenemos cómo cuantificarlo, es demasiado pronto”, explica.

De todos modos, si las cosas continúan así, los consumidores se verán afectados por precios más altos en algunos productos o tendrán que esperar más tiempo para conseguirlos.

Durante la pandemia, los costos de transporte de las importaciones en Latinoamérica se han disparado. Por ejemplo, el costo del flete de un contenedor entre Shangái y América del Sur antes de la crisis sanitaria era de unos US$2.000 promedio.

Ahora subió a cerca de US$7.000, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.

Contendedores

Getty Images
El precio de los fletes marítimos en la región se ha disparado.

Según Mauricio Claver-Carone, presidente del BID, la pandemia ha expuesto las vulnerabilidades de la región, pero también está dando una gran oportunidad para resolver los problemas.

“Tenemos que facilitar la inversión en las cadenas de suministro y aumentar la integración intrarregional”, le dice a BBC Mundo.

Una integración escasa, agrega, considerando que Latinoamérica es una de las regiones menos integradas del mundo, lo cual aumenta la dependencia de la región de los productos importados.

Solo el 14% de nuestro comercio ocurre a nivel intrarregional, comparado con el 59% de Europa y el 41% de Asia Oriental, explica Claver-Carone.

Por décadas los expertos en comercio internacional han recomendado mejorar la integración regional, pero lo cierto es que poco se ha avanzado.

Según Gerard Reinecke, Latinoamérica podría rearticular algunas cadenas a mediano y largo plazo pero, hasta ahora, “no hay muchos indicadores de que eso esté ocurriendo”.

Tal parece que ante el nuevo escenario y la incertidumbre que provoca la variante delta del coronavirus, las empresas y países que no reaccionen a tiempo, o que no tengan la capacidad de asegurar un flujo constante de suministros, pueden comenzar a quedar rezagados.

Quién llevará la delantera

En medio de las alteraciones inducidas por la pandemia, “estamos viendo cambios importantes en la ventaja competitiva internacional“, le dice a BBC Mundo William Lazonick, presidente de la Red de Investigación Académico-Industrial de EE.UU. y profesor de la Universidad de Massachusetts.

Trabajador de empresa tecnológica

Getty Images
Los problemas logísticos en el comercio internacional pueden cambiar la ventaja competitiva de algunos países.

Cambios en industrias esenciales relacionadas con la aeronáutica, la microelectrónica, los equipos de comunicación, la energía limpia o los productos farmacéuticos.

Es que la escasez global de muchos bienes no solo refleja los efectos de la pandemia y la política de las empresas de mantener inventarios reducidos al mínimo en las últimas décadas.

Refleja también, dice Lazonick, que las principales empresas estadounidenses de alta tecnología han “desperdiciado su liderazgo mundial” y pone sobre la mesa dudas sobre qué tan agresivas han sido algunas empresas en repartir dividendos sin hacer las inversiones necesarias para cuando se producen momentos de emergencia como el actual.


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