¿Qué estrena la cartelera?
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¿Qué estrena la cartelera?

En los estrenos de esta semana podrán encontrar una biopic sobre un icono de la moda (Yves Saint Laurent), otra sobre un Nobel de la Paz (Walesa: La esperanza de un pueblo), una adaptación de un best-seller lleno de suspenso (Perdida), la reimaginación del nacimiento de un monstruo (Drácula: La historia jamás contada) y una comedia romántica española (Las bodas de mi ex).
Por Rafael Paz *Butaca Ancha
4 de octubre, 2014
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¿Tuvieron una semana muy pesada de trabajo? Desquítense con una buena película en casa o en el cine. En los estrenos de esta semana podrán encontrar una biopic sobre un icono de la moda (Yves Saint Laurent), otra sobre un Nobel de la Paz (Walesa: La esperanza de un pueblo), una adaptación de un best-seller lleno de suspenso (Perdida), la reimaginación del nacimiento de un monstruo (Drácula: La historia jamás contada) y una comedia romántica española (Las bodas de mi ex).

No olviden que si tienen ganas de un buen documental, también arrancaron las funciones de Doctubre del DocsDF por todo el país y, los amantes del cine de género, no olviden que la tercera edición de Feratum: Festival Internacional de Cine Fantástico, Terror y Sci-Fi se está celebrando en Tlalpujahua, Michoacán durante el fin de semana. ¿Qué se les antoja?

  • Yves Saint Laurent (2014)

Dirección: Jalil Lespert

Protagonizan: Guillaume Gallienne, Pierre Niney, Nikolai Kinski, Laura Smet, Charlotte Le Bon

Sinopsis: Yves Saint Laurent (Pierre Niney) es un diseñador de modas francés consagrado con un gran talento, de tan sólo 21 años. Es llamado para hacerse cargo de la prestigiosa casa de moda fundada por Christian Dior, fallecido recientemente. Durante su primer desfile triunfal, conoce a Pierre Bergé (Guillaume Gallienne), un encuentro que cambiará sus vidas por completo. Amantes y socios, los dos hombres crean la sociedad de Yves Saint Laurent. A pesar de sus obsesiones y demonios internos, Yves Saint Laurent está a punto de revolucionar el mundo de la moda con su enfoque moderno e iconoclasta.

  • Perdida (Gone Girl, 2014)

Dirección: David Fincher

Protagonizan: Rosamund Pike, Ben Affleck, Neil Patrick Harris

Sinopsis: Con motivo de su quinto aniversario de boda, Nick Dunne (Ben Affleck) informa que su bella esposa, Amy (Rosamund Pike), ha desaparecido. Bajo la presión de la policía y un creciente frenesí de los medios, el retrato de Nick de una unión feliz empieza a desmoronarse. Pronto sus mentiras, engaños y comportamiento extraño hace que todo el mundo se pregunte: ¿Acaso Nick Dunne mató a su esposa?

La crítica: “La narrativa de Fincher parece tomar elementos del cotidiano estadounidense como la noción del “confort” y del “estatus” para pervertirlas a través de un estilo macabramente lúdico, un juego de Hasbro, como Life,para niños psicóticos, que ciertamente entretiene con sus acrobacias narrativas, como las fantasías maquiavélicas del gran Preston Sturges en Infielmente tuya (Unfaithfully Yours, 1948), pero se pierde y enreda en las mismas para decir algo más sustancial sobre el estado actual de las relaciones de pareja, aunque quizá no pretenda hacerlo. En lo que un filme como Gone Girl se regodea es en la imposición de roles, personales y mediáticos, los cuales no terminan por distar mucho el uno del otro.” Seguir leyendo… o pueden revisar nuestra retrospectiva de la carrera del director.

  • Drácula: La historia jamás contada (Dracula Untold, 2014)

Dirección: Gary Shore

Protagonizan: Luke Evans, Dominic Cooper, Sarah Gadon

Sinopsis: Drácula, la historia jamás contada es una aventura épica de acción protagonizada por Luke Evans (Rápidos y Furiosos 6, El Hobbit), que cuenta la historia del Conde Vlad Tepes, quien para defender a su pueblo de la invasión del Sultán Mehmed (Dominic Cooper) acude con un oscuro ser, quien le promete hacerlo invencible en la batalla a cambio de un alto precio; dando así origen a la leyenda del Conde Drácula.

La crítica: “Ligada sólo a los cánones del cómic, Drácula: La historia jamás contada no es moderna ni antigua, ni siquiera anacrónica. Es predecible, inverosímil y acaso insultante. Estamos ante una película condenada al olvido por sus propias indefiniciones y por sus inseguridades. Ante el miedo al fracaso, imita las fórmulas más simples, como si la invención que llevó a sus predecesores al éxito económico o a la permanencia cultural fuera un riesgo para los inversionistas.” Seguir leyendo…

  • Las bodas de mi ex (3 bodas más, 2013)

Dirección: Javier Ruíz Caldera

Protagonizan: Martiño Rivas, Inma Cuesta, Quim Gutiérrez

Sinopsis: ¿Hay algo peor que tu ex novio se case con otra y que te invite a su boda? Sí, que te pase tres veces en un mes, no saber decir que no y que el único al que consigas convencer para que te acompañe sea tu nuevo becario. Ruth asiste a las sucesivas bodas de sus exnovios sin que consiga encontrar a su media naranja. Un alérgico al compromiso, un surfista pasado de lanza y un transexual… Un cóctel explosivo para Ruth, que tendrá que enfrentarse a su pasado y decidir con quién quiere compartir su futuro.

  • Walesa: La esperanza de un pueblo (Walesa. Czlowiek z nadziei, 2013)

Dirección: Andrzej Wajda

Protagonizan: Robert Wieckiewicz, Agnieszka Grochowska, Zbigniew Zamachowski, Cezary Kosinski

Sinopsis: Historia que cuenta la vida del ganador del Premio Nobel de la Paz y fundador del movimiento Solidaridad de Polonia:Lech Walesa. Contando a su vez los acontecimientos ocurridos en la década de 1970 y la guerra pacifica que provocó en esos años.

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Cómo Islandia se convirtió en el primer país de Europa en deshacerse de la COVID-19

Islandia ha tenido un gran éxito conteniendo la pandemia del coronavirus, lo que le ha permitido reanudar sus actividades con bastante normalidad mientras muchos otros países de Europa siguen bajo confinamiento.
24 de marzo, 2021
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Sí, Islandia es una isla remota en el Atlántico Norte, con un solo aeropuerto internacional. Y sí, es el hogar de menos de medio millón de personas.

Por lo tanto, sería justo suponer que tiene que agradecer la suerte de poder convertirse en el primer país de Europa en deshacerse virtualmente del covid-19.

Pero diles eso a los islandeses y no harás muchos amigos. Porque cuando apartas la geografía y miras los detalles, hay más; y estos isleños están bastante orgullosos de su éxito.

Es jueves por la noche y los jóvenes acuden en masa a la noche de karaoke en el centro de Reikiavik, la capital, gritando en el micrófono interpretaciones de todos los clásicos. Se abrazan y se besan, mientras gotitas de saliva vuelan por el aire.

En Reikiavik ya disfrutan nuevamente de sus noches de karaoke.

BBC
En Reikiavik ya disfrutan nuevamente de sus noches de karaoke.

Las salidas nocturnas, los restaurantes, los conciertos y todo lo que el resto de Europa anhela están de vuelta aquí.

Solo hay 20 casos confirmados de coronavirus al momento de escribir este artículo. Una persona está siendo tratada en el hospital e Islandia ha tenido un total de 29 muertes, lo que equivale a 8.5 por cada 100.000 personas.

“Me he estado preparando para esta pandemia durante 15 años”, dijo Thorolfur Gudnason, el epidemiólogo jefe de Islandia, cuando la BBC le preguntó exactamente cómo lo había manejado.

Gudnason fue puesto a cargo de la respuesta a la pandemia de Islandia desde el principio.

“Decidimos de inmediato lo que haríamos: realizar pruebas, rastrear contactos y aislar a todos los diagnosticados. Hicimos esto de manera agresiva, desde el primer día”, apuntó.

Su equipo de rastreo de contactos, integrado por detectives de la vida real, estaba en funcionamiento antes de que Islandia registrara su primer caso.

Cuando aparqué frente a un hotel feo en el centro de Reikiavik, un hombre alto y alegre retiró las barricadas de metal, bloqueando la puerta: “Bienvenido al hotel de aislamiento”, se rió entre dientes.

Gylfi Thor Thorsteinsson dejó un trabajo en marketing en marzo pasado para abrir el hotel, donde se envía a las personas diagnosticadas con el virus. “En mi primer día, la mayoría del personal del hotel simplemente se fue, se negaron a participar”, cuenta.

Gylfi Thorsteinsson.

BBC
Gylfi Thorsteinsson dejó su trabajo para abrir un hotel de aislamiento.

Poco a poco, los convenció de que regresaran y, durante el último año, han atendido a más pacientes que todos los hospitales de Islandia juntos.

Todos los días, Thorsteinsson se viste con equipo de protección personal completo para ir a sus habitaciones y hacerles compañía.

“Ha sido un viaje, sin saber nunca lo que traerá el día”, dice.

Ahora el hotel tiene solo un puñado de pacientes.

Pero Islandia ya ha estado aquí antes. Tuvo su primera ola bajo control rápidamente y, en mayo de 2020, la gente había comenzado a declarar al país libre de coronavirus.

Las cosas siguieron así por un tiempo, pero a fines del verano, Islandia fue golpeada inesperadamente por otra ola más feroz, después de que dos turistas que dieron positivo rompieron las reglas de su aislamiento.

Hotel de aislamiento.

BBC
El hotel de aislamiento llegó a cerrar pero debió ser reabierto cuando surgieron nuevos casos de coronavirus.

Thorsteinsson ya había cerrado y se había ido a casa. Incluso había organizado una gran fiesta para todo su personal para celebrar.

“Honestamente pensamos que habíamos ganado. Pero luego recibí la llamada: estaba de regreso. En media hora, había abierto de nuevo y la gente seguía viniendo y viniendo. Y todavía lo hacen”, señala.

Después de erradicar el virus de la sociedad, Islandia erigió fronteras de acero. Desde junio del año pasado, todos los pasajeros que llegan han sido puestos en cuarentena y hay pruebas obligatorias en el aeropuerto.

Las aguas termales de Islandia son un gran atractivo para los turistas.

BBC
Las aguas termales de Islandia son un gran atractivo para los turistas.

“Siguiente”, grita una enfermera antes de meter un hisopo en mi nariz y bajar por la garganta, todo antes del control de pasaportes.

Algo que algunos países tardaron casi un año en descifrar, Islandia lo descubrió en unos meses. Si la sociedad tenía alguna posibilidad de reabrirse, el virus tenía que ser contenido al entrar.

Cuando le pregunté a Thorsteinsson qué le había dado a Islandia esta ventaja, fue enfático: “han sido los científicos quienes han creado las reglas, no los políticos. Eso importa. Ellos saben de lo que están hablando, los políticos no”.

En cada paso, Islandia ha seguido la ciencia, liderada por el profesor Gudnason y su equipo, sin que los políticos participen en las reuniones informativas diarias.

Al reunirme después con la primera ministra de Islandia, Katrin Jakobsdottir, tenía curiosidad por saber por qué se había quedado en un segundo plano.

La mujer, de 44 años de edad, ha dirigido el gobierno verde de izquierda del país desde 2017.

Para ella, pandemia y política son dos palabras que no van de la mano.

Ella me dijo lo emocionada que estaba por impulsar la realización rigurosa de pruebas, rastreando y aislando a los posibles contagiados, con la esperanza de evitar que el país sufriera bloqueos drásticos, algo que, en general, consiguió.

Pero pasar a un segundo plano no significó tomárselo con calma: “Esta pandemia me ha mantenido despierta durante todo un año. Solo desearía que todo terminara y pudiera volver a hablar de política de nuevo”, señala.

Alguna ayuda inesperada obtuvo desde el principio. Reikiavik es el hogar de una de las principales empresas de genética humana del mundo, dirigida por Kari Stefansson, un hombre animado de unos 70 años de edad que ha alcanzado el estatus de celebridad en Islandia.

A los pocos días de la llegada del virus a la isla, Stefansson acordó poner en manos de los científicos sus laboratorios de última generación para rastrear la propagación.

“Al principio, esto parecía la extinción de la humanidad, así que nos lanzamos con toda nuestra fuerza”, me dijo Stefansson mientras recorríamos los laboratorios.

“Somos una pequeña comunidad. Todos sabían que podíamos hacer esto, así que estaba claro que teníamos que hacerlo”.

Desde entonces, sus equipos han secuenciado cada caso positivo para comprender cómo se está propagando y cambiando. Señala que como el virus muta con cada cuarta transmisión, el 25% de las veces, ellos pueden averiguar quién se lo ha transmitido a quién. “¿Se lo transmitió Juan a Pedro o Pedro a Juan?”, explica.

Vida nocturna en Reikiavik.

BBC
El eficaz mecanismo de rastreo de contactos de Islandia es considerado como una de las claves para poder reanudar las actividades de ocio nocturno.

No tiene ninguna duda de que esto ha ayudado a Islandia a mantenerse por delante. “Para mí, ha sido un momento divertido. Me siento un poco culpable de admitirlo, pero ha sido emocionante”, apunta.

Durante meses, Islandia ha logrado evitar que la variante británica ingrese al país al contener los casos en la frontera.

Pero mientras estuve allí, el equipo de Kari Stefansson notó que el primer caso se había filtrado y había contagiado a otra persona.

Esa persona había ido a trabajar a un hospital y, luego, a un concierto con otras 800 personas en el que habían socializado en el bar durante el intermedio.

Parecía un desastre. Pero aquí, fui testigo de toda la fuerza del poderoso sistema de rastreo de contactos de Islandia en acción.

En cuestión de horas, todos habían sido contactados y en unos días más de 1.000 personas habían sido evaluadas. Se identificaron dos casos más y todos los infectados fueron trasladados al hotel de aislamiento.

Sorprendentemente, la variante estaba contenida, incapaz de causar el caos visto en otras partes de Europa en este momento.

“Normalmente somos una nación bastante rebelde, pero prosperamos en una crisis”, señaló Stefansson con orgullo.

Dejando la ciencia a un lado, es imposible ignorar el papel que la geografía única de Islandia ha jugado en su éxito. Esta isla volcánica, con todas sus erupciones y avalanchas, está acostumbrada a lidiar con desastres.

Islandia

BBC
Islandia tiene mucha experiencia lidiando con desastres.

Durante semanas, Islandia ha experimentado un serie de miles de terremotos al día y ha quedado claro que la pandemia es solo otra catástrofe que manejar. La primera ministra incluso admitió que tenía los mismos equipos trabajando en ambos.

Gylfi Thor Thorsteinsson está de buen humor en el hotel de aislamiento a pesar de sus nuevos pacientes.

“Tenemos el control”, sonríe desafiante. “Este es el espíritu que mantenemos. Estamos ganando”.

Pero aún no está listo para celebrar: “No más fiestas de despedida de covid. Todavía no”.

Kate Vandy contribuyó con esta nota.


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