Policías entregaron 17 normalistas al crimen organizado; habrían sido asesinados: PGJ-Guerrero
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Policías entregaron 17 normalistas al crimen organizado; habrían sido asesinados: PGJ-Guerrero

El procurador de Guerrero, Iñaki Blanco, confirmó el sábado el hallazgo de "fosas" clandestinas en las zonas de Pueblo Viejo y Loma de Coyote, en Iguala, aunque no se ha determinado si los cuerpos corresponden a los normalistas desaparecidos.
6 de octubre, 2014
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El Procurador de Guerrero, Inaky Blanco, afirmó en conferencia de prensa la noche de este domingo que las investigaciones en el caso de los normalistas desaparecidos revelaron que policías de Iguala habrían entregado a 17 normalistas al grupo delictivo Guerreros Unidos, quienes habrían sido asesinados.

Esta información, según el procurador estatal, se desprende de las declaraciones de Martín Alejando Macedo Barreda, vendedor de narcóticos, y Marco Antonio Ríos Berver, sicario de Guerreros Unidos, ambos detenidos en días recientes, confesaron haber asesinado a 17 normalistas, a quienes trasladaron a la parte alta de un cerro de Pueblo Viejo, donde mantenían fosas clandestinas.

De acuerdo con las declaraciones de los detenidos por el caso de los 43 normalistas desaparecidos, habría sido un líder de la organización criminal “Guerreros Unidos”, conocido como “El Chuky”, quien ordenó la ejecución de los estudiantes.

Explicó que con las declaraciones de estos dos detenidos se logró identificar a 30 miembros de la policía municipal preventiva de Iguala como integrantes de los Guerreros Unidos.

Iñaky Blanco añadió que tras los cateos a la casa del alcalde de Iguala y cuatro domicilios más el 1 de octubre se detuvo a Luis Alberto José Gaspar, alias “El Tongo”, quien dijo pertenecer al grupo criminal Guerreros Unidos; a Honurio Antúnez Osorio, alias “El Patachín”, que fungía como policía municipal preventivo de Iguala; así como a los dos criminales que confesaron los 17 asesinatos.

En la conferencia, el funcionario informó también que en las fosas de Palo Blanco, Iguala, hasta el momento han sido hallados 28 cuerpos en fosas clandestinas, los cuales se encontraron en diversos estados de descomposición, aunque todos fueron incendiados antes de ser enterrados y su identidad se desconoce hasta ahora.

La fosa clandestina fue hallada con información obtenida de las declaraciones de policías municipales detenidos tras los hechos de violencia ocurridos hace una semana y agregó que los cuerpos tardarían entre dos semanas y dos meses en ser identificados.

Las pruebas de ADN para determinar si pertenecen a los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa las llevarán a cabo el Departamento de ADN, mapas y perfiles genéticos de la dirección científica de la Policía Federal y la Coordinación General de Servicios Periciales de la PGR.

En ese trabajo participarán también nueve especialistas argentinos en el ramo, luego de su trabajo en víctimas de la dictadura de aquel país, los cuales habrían sido propuestos por organizaciones sociales.

Desde el sábado, Juan López Villanueva, adscrito a la primera Visitaduría de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), informó a El Sur que se trata de seis fosas en un perímetro de unos 200 metros.

Sobre los ataques en Iguala, las investigaciones ministeriales en Guerrero, concluyeron que policías municipales y sicarios de Guerrero Unidos, participaron el 26 de septiembre en la balacera en el crucero de Santa Teresa en donde murieron miembros de un equipo de futbol y un mujer.

“(En) los homicidios de los estudiantes de la Normal Rural, de las dos personas que viajaban en el autobús del equipo de futbol Avispones de Chilpancingo, y de una civil que transitaba por el lugar en un taxi, participaron elementos de la Secretaria de seguridad pública de Iguala vinculados a la delincuencia organizada y sicarios a su servicio, particularmente del grupo Guerreros Unidos”, dijo Blanco.

Con respecto a la participación de las autoridades, la fiscalía promoverá juicio de procedencia ante el Congreso local contra José Luis Abarca, Edil con licencia de Iguala, para remover el fuero que lo protege y que pueda dar cuenta de su participación en los ataques en esta comunidad de Guerrero, indicó el Procurador estatal.

Asimismo, existe una orden de aprehensión contra el director de Seguridad Pública de Iguala, Francisco Salgado, por los ataques que dejaron seis personas muertas hace una semana.

El procurador de Guerrero dijo que “la instrucción de acudir al sitio donde se encontraban los normalistas, la dio el director de seguridad pública municipal, Francisco Salgado Valladares, en tanto la instrucción de llevárselos y ultimarlos la recibieron de un sujeto apodado El Chucky, líder de los Guerreros Unidos”.

Dictan formal prisión a policías de Iguala

El juez primero penal, Marco Antonio Ordorica Ortega, dictó auto de formal prisión a los 22 policías del municipio de Igualapor el delito de homicidio calificado en agravio de las seis personas que murieron por los ataques en Iguala.

Cerca del mediodía, casi cinco horas antes de que venciera la ampliación del término constitucional que habían pedido los abogados de los acusados por el delito de homicidio para ofrecer más pruebas a favor de 22 agentes municipales de Iguala, el juez de la causa dictó el término.

Se informó que a los ex policías de Iguala se les abrirá otro proceso judicial por diversos delitos, que se registrarán en una nueva causa penal.

El pasado 26 y 27 de septiembre seis personas, entre ellas dos normalistas, un futbolista y tres civiles, murieron durante tres ataques en la ciudad de Iguala, en la zona norte de Guerrero.

Además de los 6 muertos, en los ataques fueron lesionadas 17 personas y 43 estudiantes desaparecieron.

En Iguala son encontrados nueve cuerpos en fosas; tardaría dos semanas su identificación

Previamente, alrededor del mediodía, el secretario de Salud de Guerrero, Lázaro Mazón Alonso, confirmó este domingo que han sido trasladados a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo nueve cuerpos calcinados ubicados en las seis fosas clandestinas localizadas hasta el momento en la comunidad de Pueblo Viejo, cerca de Iguala.

Mazón Alonso dijo que el proceso científico que pueden tardar los estudios para determinar si corresponden a los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos podría tardar unos 15 días, debido a lo delicado del asunto y agregó que en otras ocasiones tarda hasta dos meses.

Informó que los peritos en materia forense y genetistas de la PGJ-Guerrero envía para estos trabajos, continúan con las excavaciones. Mazón Alonso afirmó que los nueve cuerpos están calcinados, aunque no determinó en qué grado.

Esta mañana se reanudaron con los trabajos en las fosas y dijo que ha sido complicado rascar sobre el terreno porque es agreste, hay cuencas de agua y se tiene que caminar hasta dos kilómetros del punto conocido como Las Parotas.

Recordó que en esas colonias a la redonda al norponiente de Iguala ya han sido ubicadas otras fosas clandestinas con anterioridad.

PGR atrae investigación por la desaparición de normalistas de Ayotzinapa

La Procuraduría General de la República (PGR) atrajo la investigación sobre la desaparición de normalistas de la normal rural de Ayotzinapa, Guerrero, en virtud de que se encontraron elementos para ello en la documentación enviada por la Procuraduría General de Justicia de Guerrero.

Tomás Zerón de Lucio, titular de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), informó que personal pericial se trasladó al municipio de Iguala, Guerrero, para realizar las verificaciones necesarias e identificar los restos hallados en varias fosas clandestinas localizadas este sábado y en las que, presuntamente, podrían encontrarse los restos de estudiantes normalistas.

La atracción del caso ocurre días después de que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, dijo que el gobierno de Guerrero debía asumir su responsabilidad en el caso, y que la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) consignara el pasado domingo 28 de septiembre a 22 policías municipales de Iguala detenidos por el asesinato de cinco estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.

En conferencia de prensa el titular de la SEIDO, Rodrigo Archundia Barrientos, y el director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón de Lucio, informaron que un grupo de personas de encuentran a disposición del agente del Ministerio Público federal para deslindar responsabilidades.

El titular de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) enfatizó que la PGR, la Procuraduría General de Justicia de Guerrero y diversas dependencias federales trabajarán en coordinación estrecha y abierta para esclarecer lo sucedido.

Por su parte Zerón de Lucio precisó que personal de la dependencia se encuentra en el lugar donde fueron localizadas fosas clandestinas para realizar los exámenes correspondientes y de esa manera corroborar su identidad. Asimismo, un grupo de investigadores y agentes del Ministerio Público Federal van rumbo a la entidad.

Aseveró que se desplegará toda la fuerza del Estado para esclarecer estos hechos, ya que de ninguna manera se puede permitir que queden impunes.

Encuentran fosas en Iguala; gobierno de Guerrero dice no saber cuántos muertos hay y quiénes son

El procurador del Estado de Guerrero, Iñaki Blanco Cabrera, confirmó en rueda de prensa la tarde este sábado 4 de octubre el hallazgo de “fosas” clandestinas en las zonas de Pueblo Viejo y Loma de Coyote, en Iguala.

Sin embargo, el procurador no precisó el número de cuerpos que hay en las fosas, ni tampoco si éstos corresponden a los estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde el pasado viernes.

“No podemos hablar todavía de un número determinado de cuerpos”, dijo el funcionario, que explicó que los restos óseos están siendo sometidos a pruebas de ADN.

Lo que sabemos es que hay cuerpos humanos”, agregó Blanco al ser cuestionado sobre la identidad de los cadáveres, para apuntar a continuación que aún investigan si los cuerpos corresponden a los estudiantes desaparecidos.

“Sería irresponsable decir que se trata de los alumnos. A la fecha sólo sabemos que hay restos humanos, tenemos que esperar a los peritos”, insistió Blanco en la rueda de prensa en la que también estuvo presente el gobernador del Estado, Ángel Aguirre.

Por otra parte, el fiscal de Guerrero también informó que hasta el momento ya hay 30 detenidos en relación a los hechos de violencia ocurridos en Iguala la semana pasada. Entre los detenidos hay policías municipales y también miembros del crimen organizado que pertenecen al grupo ‘Guerreros unidos’.

El funcionario dijo que “es probable” que en las próximas horas el número de detenidos por el caso Ayotzinapa se amplíe.

Cabe destacar que el lugar donde se hallaron las fosas está a 30 minutos del punto en que la policía preventiva de Iguala disparó a estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa la noche del viernes 26 de septiembre y en el que murieron seis personas y 43 estudiantes fueron desaparecidos.

Previo a la rueda de prensa, la mañana de este sábado se reportó que, de acuerdo con información oficial, en la colonia La Parota, en Iguala, se encontraron fosas clandestinas.

Las autoridades señalaron que realizan los trabajos periciales para determinar si se trata de los normalistas desaparecidos.

Cabe recordar que el viernes 26 de septiembre, policías preventivos del municipio de Iguala, y civiles armados, realizaron tres ataques a diferentes horas contra normalistas de Ayotzinapa, lo cual dejó un saldo de seis muertos -incluyendo tres estudiantes, un futbolista, un chofer de autobús y una ama de casa- y 43 estudiantes desaparecidos. 

Ayer, viernes 3 de octubre, el titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Miguel Ángel Osorio Chong, pidió a las autoridades del Gobierno de Guerrero que asuman la responsabilidad para encontrar a los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala, y para localizar al alcalde con licencia de Iguala, José Luis Abarca Velásquez, y al jefe de Seguridad Pública municipal, Felipe Flores, quienes tienen una orden de presentación.

En entrevista radiofónica para el programa de Denise Maerker, en Radio Fórmula, el responsable de la política interna del país explicó que familiares de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos tuvieron una reunión con el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda, a quien le solicitaron la ayuda del Gobierno Federal para encontrar a los estudiantes desaparecidos.

“El subsecretario se ha reunido con los jóvenes que están solicitando el apoyo del Gobierno de la República. Se les ha contestado con toda claridad que por supuesto que la tendrán, pero también estamos pidiendo que el propio Gobierno de Guerrero asuma la responsabilidad en este proceso de búsqueda también de los responsables de lo ocurrido en este lugar”, señaló Osorio Chong.

Por su parte, el procurador de Guerrero, Iñaki Blanco Cabrera, dijo en rueda de prensa ayer que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) iniciará ante el Congreso del estado un juicio de procedencia contra el exalcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, por los hechos violentos del pasado viernes.

Además, indicó que existen elementos de prueba suficientes para que se gire una orden de aprehensión en contra del Secretario de Seguridad Pública municipal, Felipe Flores Velázquez.

Con información de Reforma, MilenioNovedades y Notimex.

*Nota publicada el 5 de octubre de 2014.

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'El núcleo del demonio': cómo era la tercera bomba atómica que EU alistaba para lanzar sobre Japón

Si Little Boy y Fat Man no lograban la rendición de Japón, EU ya tenía prácticamente listo a Rufus, un núcleo de plutonio que nunca explotó, pero sí causó muertes.
6 de agosto, 2021
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El 6 y 9 de agosto de 1945 Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki las dos únicas bombas nucleares que se hayan utilizado en una guerra.

Juntas fueron los ataques más letales que jamás hayan ocurrido, en los que se estima que murieron alrededor de 200.000 personas.

Desde la perspectiva de EE.UU., tenían el objetivo de presionar la rendición de Japón y poner fin a la Segunda Guerra Mundial.

Y en caso de que no fueran suficientes, Washington tenía prácticamente lista una tercera bomba atómica.

Su apodo era Rufus, y consistía en un núcleo de plutonio, similar al que se utilizó en la bomba Fat Man, que detonó sobre Nagasaki.

Rufus nunca llegó a convertirse en una bomba funcional, pero sí causó dos accidentes letales, por lo que quedó grabado en la historia como “el núcleo del demonio”.

Hiroshima

Getty
La bomba Little Boy causó devastación en Hiroshima.

“Era esencialmente igual al núcleo de Fat Man”, le dice a BBC Mundo Alex Wellerstein, historiador especialista en armas nucleares y autor del blog Nuclear Secrecy.

Eso quiere decir que podría haberse convertido en una bomba con capacidad de generar una explosión de unos 20 kilotones, como ocurrió en Nagasaki.

Según comunicaciones oficiales de EE.UU. citadas en un artículo de Wellerstein, una bomba fabricada a partir de Rufus tendría que haber estado lista para ser lanzada a partir del 17 o 18 de agosto de 1945.

En los primeros días de agosto de 1945, no estaba claro si dos bombas atómicas bastarían para doblegar a Japón, explica Wellerstein.

Solo después de su rendición el 15 de agosto “quedó claro que dos bombas habían sido ‘suficientes’, sino demasiado“, dice el experto.

Así que finalmente no fue necesario utilizar a Rufus.

“¿Qué ocurrió entre el 15 y el 21 de agosto? No lo sé”, escribe Wellerstein, pero lo que sí está documentado es que a partir del 21 de agosto, los investigadores del Laboratorio Los Álamos en Nuevo México, donde se diseñaron las bombas atómicas, comenzaron a utilizar este núcleo de plutonio para experimentos extremadamente peligrosos.

víctima de radiación.

Getty
Los efectos de la radiación pueden resultar letales para los humanos.

Cosquillas a un dragón

En 1945, los únicos núcleos de plutonio que se habían fabricado eran Rufus, Fat Man y el que se colocó en la bomba Gadget, que se utilizó en la prueba Trinity, el primer ensayo de una explosión nuclear que realizó EE.UU.

En Los Álamos, los investigadores querían averiguar cuál era el límite en que el plutonio se volvía supercrítico, es decir, querían saber cuál era el punto en que una reacción en cadena del plutonio desataría una explosión de radiación mortal.

Los Álamos

Getty
Los experimentos con Rufus se realizaron en el Laboratorio Los Álamos.

La idea era encontrar maneras más eficaces de lograr que un núcleo llegara al estado supercrítico y optimizar la carga de la bomba.

Manipular un núcleo de plutonio es una maniobra extremadamente delicada. Por eso los investigadores se referían a esos ejercicios como “hacerle cosquillas a la cola de un dragón”.

“Sabían que si tenían la desgracia de despertar a la bestia furiosa, terminarían quemados”, escribió el periodista Peter Dockrill en un artículo del portal Science Alert.

Según explica Wellerstein, quienes participaban en estos experimentos eran conscientes del riesgo, pero lo hacían porque era una forma de obtener datos valiosos.

Instantes letales

La primera víctima de Rufus fue el físico estadounidense Harry Daghlian, que para entonces tenía 24 años.

Fat Boy

Getty
Rufus serviría para usarse en una bomba de implosión como Fat Man.

Daghlian había trabajado en el Proyecto Manhattan, con el que EE.UU. fabricó sus primeras bombas nucleares.

El 21 de agosto de 1945 Daghlian se dio a la tarea de construir una pila de bloques de carburo de tungsteno alrededor de Rufus.

Su idea era ver si lograba crear un “reflector de neutrones” en los que rebotaran los neutrones lanzados por el núcleo y de esa manera llevarlo de manera más eficiente al punto crítico.

Era de noche y Daghlian estaba trabajando solo, violando los protocolos de seguridad, según lo documenta el portal Atomic Heritage Foundation.

El joven científico ya había apilado varios bloques, pero cuando estaba terminando de colocar el último, su dispositivo de monitoreo le indicó que si lo hacía, el núcleo podría volverse supercrítico.

Era como jugarse la vida en un jenga extremo.

Maniobró para retirar el bloque, pero infortunadamente lo dejó caer sobre el núcleo, que entró en estado supercrítico y generó una ráfaga de neutrones.

Núcleo de plutonio

Los Álamos National Laboratory
Esta es una reproducción del experimento en el que Daghlian apilaba bloques alrededor del núcleo de plutonio.

Además, su reacción fue desbaratar la torre de bloques, así que quedó expuesto a una dosis adicional de radiación gamma.

Esos instantes resultaron letales.

Durante 25 días Daghlian soportó la dolorosa intoxicación radioactiva hasta que finalmente murió en el hospital. Se calcula que recibió una dosis de 510 rem de radiación iónica.

El rem es la unidad de medida de la radiación absorbida por una persona. En promedio, 500 rem resultan mortales para un humano.

“Eso es todo”

Tan solo nueve meses después el dragón volvió a atacar.

El 21 de mayo de 1946 el físico estadounidense Louis Stolin estaba practicando un experimento que había hecho varias veces.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
Esta es una reproducción de la sala en la que Stolin realizaba su experimento.

Para entonces, Stolin era el mayor experto del mundo en el manejo de cantidades peligrosas de plutonio, según indica Wellerstein.

Junto a un grupo de colegas, estaba mostrando cómo llevar un núcleo de plutonio -Rufus en este caso- al punto supercrítico.

El ejercicio consistía en unir dos mitades de una esfera de berilio, formando un domo en el que los neutrones rebotaran hacia el núcleo.

La clave para no causar un desastre era evitar que las dos medias esferas cubrieran totalmente el núcleo.

Para ello, Stolin utilizaba como separador un destornillador que servía de válvula de escape para los neutrones. De esa manera podía registrar cómo aumentaba la fisión, sin que la reacción en cadena llegara al punto crítico.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
En medio del domo de berilio estaba el “núcleo del demonio”.

Todo iba bien, pero ocurrió lo único que no debía ocurrir.

A Stolin se le resbaló el destornillador y el domo se cerró por completo.

Fue solo un instante, pero bastó para que el núcleo llegara al punto crítico y liberara una corriente de neutrones que produjeron un intenso brillo azul.

“El flash azul fue claramente visible en toda la sala, a pesar de que estaba bien iluminada”, escribió en un reporte Raemer Schreiber, uno de los físicos que estaba viendo el experimento.

“El flash no duró más de unas décimas de segundo”.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
Esta es una recreación del experimento en el que Stolin usaba un destornillador para impedir que el núcleo quedara totalmente cubierto.

Stolin reaccionó rápido y destapó el domo, pero ya era tarde: había recibido una dosis letal de radiación.

Nueve meses antes, él mismo había acompañado a su colega Daghlian durante sus últimos días de vida, y tenía claro que un destino similar le esperaba.

“Bueno, eso es todo”, fueron las primeras palabras que dijo, en todo resignado, después de que se le resbalara el destornillador, según lo recuerda Schreiber en su reporte, citado por Dockrill en Science Alert.

Las estimaciones indican que Stolin recibió en su cuerpo 2.100 rem de neutrones, rayos gamma y rayos x.

Su agonía duró nueve días.

En ese periodo sufrió náuseas, dolor abdominal, pérdida de peso y “confusión mental”, según lo describe Wellerstein en un reportaje de la revista The New Yorker.

Finalmente murió a los 35 años en el mismo cuarto del hospital en el que había muerto su colega Daghlian.

Irónicamente, apunta Wellerstein, Stolin estaba haciendo el procedimiento para que sus colegas aprendieran la técnica en caso de que él no estuviera presente.

bomba nuclear

Los Álamos National Laboratory
Las bombas nucleares son las armas más destructivas y mortales que se hayan creado.

El fin de la maldición

Los accidentes de Daghlian y Stolin sirvieron para que se fortalecieran las medidas de seguridad en los procedimientos con material radioactivo.

A partir de entonces, este tipo de ejercicios comenzaron a maniobrarse de manera remota, a una distancia de unos 200 metros entre el personal y el material radioactivo.

“Sus muertes ayudaron a incitar una nueva era de medidas de salud y seguridad”, dice el portal de Atomic Heritage Foundation.

Según los archivos de Los Álamos, el “núcleo del demonio” fue derretido en el verano de 1946 y se utilizó para fabricar una nueva arma.

“En realidad el núcleo del demonio no era demoníaco“, dice Dockrill.

“Si hay una presencia maligna aquí, no es el núcleo, sino el hecho de que los humanos se apresuraron a fabricar estas terribles armas”, sentencia el periodista.


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