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La Corte ordena a Salud construir un pabellón para pacientes con VIH

La Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió a favor un amparo interpuesto por pacientes con VIH/SIDA del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias.
16 de octubre, 2014
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Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió este miércoles un amparo interpuesto por pacientes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), con una sentencia que ordena a la Secretaría de Salud (Ssa) a construir o remodelar un pabellón hospitalario para la mejor atención de personas con VIH/SIDA.

Luego que autoridades en salud se hubieran negado a ejercer recursos para la remodelación y equipamiento de un pabellón especializado en la atención del VIH/SIDA, tres pacientes interpusieron un amparo, considerando necesario que se concrete el proyecto de remodelación y equipamiento del Pabellón 4 del INER, donde actualmente se presta el servicio médico a quienes padecen la enfermedad y que, según admite el propio Instituto, no cuenta con los estándares de calidad necesarios para proteger a los pacientes y al personal.

La SCJN encontró que la (Ssa) detuvo la obra sin poder acreditar que ejerció la mayor cantidad de recursos posibles con la intención de brindar el nivel más alto de salud a los quejosos, sino que simplemente acusó razones presupuestarias para detener el proyecto, sin demostrar esto de forma fehaciente.

La Segunda Sala halló también que el Comité Técnico del Fideicomiso del Sistema de Protección Social en Salud había autorizado recursos para que el INER cambiara la referida remodelación y equipamiento del Pabellón 4 por un proyecto de “Construcción y Equipamiento del Servicio Clínico para pacientes con VIH/SIDA y Co-infección por Enfermedades de Transmisión Aérea”, por medio del cual se crearía el nuevo “Pabellón 13”.

Posteriormente, la Dirección General de Financiamiento de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud, emitió las cartas de instrucción con las que se transfirieron recursos económicos al INER para hacer realidad el proyecto del Pabellón 13, el cual iniciaría con el análisis de la viabilidad de los requerimientos técnicos, administrativos y presupuestarios.

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No obstante, tras meses en los que no se ejecutó proyecto mencionado, tres pacientes del INER interpusieron un amparo indirecto, en el que reclamaron que se les impedía el acceso al goce del más alto nivel posible de salud porque las autoridades no habían destinado el máximo de los recursos que disponen para poner en marcha el Pabellón 13violando el derecho a la vida, porque los enfermos de VIH/SIDA se encuentran expuestos a contagios y co-infecciones de enfermedades oportunistas.

Al revisar este amparo, la Segunda Sala de la SCJN determinó el miércoles que la atención medica que les ha sido proporcionada a los quejosos, no resultan apegadas al derecho humano del nivel más alto posible a la salud, pues en el juicio encontraron comprobada la necesidad de que se realicen las obras necesarias a efecto de que la atención médica pueda ser considerada de calidad, previniendo, en la medida de lo posible, que los pacientes con VIH/SIDA padezcan otras infecciones, enfermedades y trastornos concomitantes de diversos tipos que repercuten en el tratamiento y la atención que reciben, y que inclusive, pueden poner en riesgo su vida.

En el análisis de la Segunda Sala, la adecuación a la infraestructura del INER se encuentra comprendida dentro de las obligaciones que los artículos 2 y 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, imponen al Estado mexicano, pues éste debe contar con establecimientos, bienes y servicios públicos de salud y centros de atención de la salud, que resultan aceptables desde el punto de vista cultural y que resulten “apropiados desde el punto de vista científico y médico y ser de buena calidad”.

Asimismo, se resolvió que la obligación estatal de “la creación de condiciones que aseguren a las personas asistencia médica y servicios médicos en casos de enfermedad”, que se encuentra prevista en el tratado internacional referido, no se limita al acceso igual y oportuno a los servicios de salud básicos preventivos, curativos y de rehabilitación, sino “al tratamiento apropiado de enfermedades, afecciones, lesiones y discapacidades”, lo que desde luego abarca las medidas tendientes a evitar, en la medida de lo posible, que en los establecimientos de salud pública las personas con VIH/SIDA se encuentren expuestas indebidamente a los riesgos de co-infección de enfermedades oportunas que alarguen su tratamiento médico y que los sometan a mayores sufrimientos, o incluso, que conlleven riesgos para su vida.

Finalmente, la Segunda Sala sostuvo que cuando el Estado mexicano incumpla con la plena realización del derecho al nivel más alto a la salud, aduciendo una falta de recursos, corresponderá no sólo a éste comprobar dicha situación, sino además acreditar que ha realizado todos los esfuerzos posibles para utilizar los recursos que están a su disposición para lograr ese objetivo, de ahí que no basta la simple afirmación de limitación presupuestaria para que se tenga por demostrado que ha adoptado todas las medidas hasta el máximo de los recursos que disponga el Estado para lograr la plena realización del señalado derecho humano.

Instalaciones del INER. Foto: Cuartoscuro.

Instalaciones del INER. Foto: Cuartoscuro.

La SCJN determinó que en este caso concreto las autoridades no demostraron que han realizado todos los esfuerzos posibles para utilizar los recursos que están a su disposición, para lograr la plena efectividad del derecho humano al nivel más alto a la salud de los quejosos, ya que se limitaron a afirmar la falta de disponibilidad presupuestaria para llevar a cabo las medidas tendientes a lograr ese objetivo, empero, fueron omisas en aportar a juicio el material probatorio en que se sustente tal aserto.

Atendiendo a lo anterior, la SCJN concedió el amparo para el efecto de que las autoridades tomen todas las medidas necesarias para salvaguardar el derecho humano al nivel más alto posible a la salud, considerando que son portadores del VIH, motivo por el cual deben recibir tratamiento médico en instalaciones separadas del resto de los pacientes, a efecto de evitar el contagio de alguna enfermedad.

Contexto

Desde septiembre pasado, Animal Político reportó que, pese a tener presupuesto, la Secretaría de Salud no construyó el mencionado pabellón para seropositivos con enfermedades respiratorias.

El INER -se mencionaba desde septiembre pasado- mantiene tiene un ala para alojar a sólo 32 pacientes con VIH, además de que no cuenta con la infraestructura hospitalaria adecuada para aislar a los pacientes y evitar coinfecciones. Aunque la Secretaría de Salud hizo el proyecto ejecutivo para un nuevo edificio y consiguió todos los permisos y hasta el presupuesto, el proyecto se canceló.

Fue entonces cuand0 los pacientes y empleados del INER acudieron a los rescursos legales que les llevaron eventualmente ante la SCJN, en un contexto en el que las personas atendidas indebidamente sufren coinfecciones que alargan su hospitalización y afectan su calidad de vida

El VIH deteriora las defensas de tal manera que los portadores están mucho más expuestos a sufrir cualquier enfermedad, especialmente las relacionadas con las vías respiratorias, porque agentes que el organismo normalmente combate, a ellos les devienen con facilidad en una infección severa.

El INER brinda atención a mil 200 personas con VIH de todo el país. Si requieren hospitalización, ya sea por enfermedades pulmonares o insuficiencia respiratoria, los internan en el Pabellón o Clínica 4. Este pabellón, el cual la SCJN ordenó remodelar o reconstruir, tiene 32 camas, separadas en un ala con 16 camas para hombres y otra con 16 para mujeres. Sólo hay dos baños, uno por cada género.

En realidad es una adaptación de las instalaciones del Servicio de Neumología Oncológica y no cuenta con el diseño de las instalaciones para el control de las infecciones, como sería un sistema de ventilación y filtración del aire que capture los microorganismos contaminantes; descontaminaciones periódicas; equipos de protección personal y separación física de los cuartos y los baños de los pacientes.

Ante esta realidad, en el 2007 el propio INER vio la necesidad de unas nuevas instalaciones y solicitó una remodelación, por lo cual el Comité Técnico del Fideicomiso del Sistema de Protección Social en Salud otorgó 61 mil 738 pesos para la elaboración de un primer proyecto, pero al hacerlo, las mismas autoridades del INER consideraron que se necesitaba construir un nuevo edificio.

Se aprobó un nuevo proyecto denominado “Construcción y Equipamiento del Servicio Clínico para pacientes con VIH/SIDA y Co-infección por Enfermedades de Transmisión Aérea” –proyecto popularizado como Pabellón 13-, un edificio de cinco pisos donde se contaría con la infraestructura necesaria para atender, además de a los pacientes con VIH/SIDA y a aquellos que necesiten aislamiento por enfermedades de transmisión aérea, como la influenza. Este proyecto fue detenido, pese a que tenía recursos aprobados para llevarse a cabo.

De construirse, el Pabellón 13 sería la primera unidad hospitalaria en México con contención de agentes infecciosos y de bioseguridad. Sin embargo, pese a que el Comité Técnico del Fideicomiso del Sistema de Protección Social y la Secretaría de Salud habían acordado y aprobado los recursos para el proyecto ejecutivo de 7 millones y medio de pesos, el proyecto se retrasó.

Además, en una búsqueda en las cuentas de la Hacienda Pública Federal, aparece que desde 2009 hasta 2013 el proyecto de inversión “Construcción y equipamiento del servicio clínico para pacientes con VIH/SIDA y coinfección por enfermedades de transmisión aérea” tenía aprobados 160 millones de pesos, los cuales nunca se ejercen y se repite que la única inversión acumulada son los 7 millones y medio ejercidos en 2010 para el proyecto ejecutivo.

En marzo de 2012, las autoridades del INER informaron de manera informal al presidente del Comité de Usuarios con VIH/SIDA de los Servicios de Salud del INER, Rubén Antonio Valdés, que la ejecución del proyecto de construcción del Pabellón 13 había sido suspendida.

Ante esta respuesta y la falta de avance, tres pacientes que se contagiaron de otras enfermedades en el pabellón 4 impusieron una demanda el 20 de diciembre de 2012 contra varias autoridades responsables del proyecto de construcción del Pabellón 13 como el Comité Nacional de Protección Social en Salud, el Comité Técnico del Fideicomiso del Sistema de Protección Social en Salud y el INER.

Señalaban que la omisión en la construcción atenta contra su derecho a la salud, seis meses después el Juez de Distrito les negó el amparo. En julio de 2013 se presentó un Recurso de Revisión y en febrero de 2014 se determinó remitir los autos a la SCJN.

El asunto se discutió al interior de la Segunda Sala de la SCJN desde fines de septiembre de 2014. El ministro Alberto Pérez Dayán fue el encargado de presentar la ponencia que decidió que la omisión en la ejecución del proyecto de construcción del Pabellón 13 es violatoria del derecho a la salud y a la vida de los pacientes con VIH/Sida que son atendidos en el INER.

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9 cosas falsas que se dicen a menudo sobre el ejercicio (y qué dice la ciencia sobre ello)

Se dicen muchas cosas respecto al ejercicio, pero no todas son ciertas. Aquí te contamos algunas de las frases más comunes, que no están respaldadas por la ciencia.
16 de diciembre, 2019
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Joven corriendo en la cinta

Getty Images
No sirve con haber estado en forma, hay que seguir haciendo ejercicio para ver los beneficios en la salud.

Aunque tengamos las mejores intenciones, puede resultarnos difícil incluir el hacer ejercicios en nuestra ocupada vida cotidiana.

Hay muchas razones por las que la gente no ejercita, y muchos conceptos erróneos sobre el ejercicio.

Aquí te ofrecemos nueve ideas comunes sobre el ejercicio que están equivocadas y qué dice realmente la ciencia sobre ello.

1. Antes estaba en forma, por eso ya no necesito ejercitar

Desafortunadamente, los beneficios para la salud no duran si uno no mantiene un régimen de ejercicios.

Una reducción significativa del ejercicio o abandonarlo, puede causar una pérdida marcada de los beneficios iniciales como la resistencia y la aptitud cardiovascular.

La clave es la consistencia.

Combina ejercicios y mantenlos interesantes, ya que mantener altos niveles de actividad física a lo largo de tu vida está asociado con los mejores resultados de salud.

2. Estar activo todo el día me salva de hacer ejercicio

Estar de pie todo el día no tiene los mismos beneficios que ejercitar.

Grupo haciendo ejercicio

Getty Images
Aunque estés moviéndote todo el día, es recomendable elevar la intensidad de tu actividad física.

Estar de pie y moviéndote todo el día quiere decir que tienes un nivel de actividad física elevado. Esto contribuye a tu salud.

Para optimizar los beneficios para tu salud, aumenta el nivel de ejercicio -lo suficiente como hacer que traspires un poco- a al menos 150 minutos por semana, cada vez que sea posible.

3. El ejercicio se debe hacer por diez minutos o más, sino es una pérdida de tiempo

La buena noticia es que lineamientos recientes han eliminado la necesidad de hacer actividad física en ráfagas de 10 minutos.

No hay un umbral mínimo para los beneficios a la salud. Por lo tanto, haz tareas diarias activas, como llevar bolsas de compras pesadas y trabajos vigorosos en el hogar o el jardín, para mejorar su salud.

Trata de hacer “píldoras” de ejercicio, como por ejemplo cinco sets cortos de actividad (que pueden durar desde medio minuto a dos minutos) durante el día, que pueden consistir por ejemplo en subir escaleras a una intensidad suficiente como para dejarte levemente sin aire.

4. Tengo una enfermedad crónica, por eso debo evitar el ejercicio

Eso no es así. Ser más activo es beneficioso para una serie de condiciones crónicas incluidas el cáncer, las enfermedades coronarias y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Gente subiendo escaleras

Getty Images
Subir escaleras es una buena forma de aumentar tu actividad física

Sé tan activo como tu condición te lo permita, apuntando a 150 minutos por semana de actividad moderada, siempre que sea posible.

Si tienes problemas de salud complejos, consulta con tu médico antes de empezar un nuevo régimen de ejercicios y asesórate con un fisioterapeuta u otros profesionales expertos en ejercicio.

5. Soy muy viejo para hacer ejercicio

Eso no es verdad. La evidencia muestra que el envejecimiento por si solo no es una causa importante de problemas hasta que tienes más de 90 años.

Hombre mayor haciendo ejercicio

Getty Images
La edad no es excusa para dejar de hacer ejercicio

Y la fuerza y el poder de la masa muscular puede aumentarse incluso a esta avanzada edad.

Idealmente, si tienes más de 65 años, incluye ejercicios aeróbicos, de equilibrio y fortalecimiento muscular.

6. El ejercicio me hará más delgado

No necesariamente. Debes combinar restricción calórica con actividad física para lograr perder peso.

Recuerda: no puedes escapar de una mala dieta.

La gente que tiene como meta una disminución de peso sustancial (más del 5% de su peso corporal) y la gente que está tratando de no volver a engordar una cantidad de peso significativa, puede necesitar hacer actividad entre moderada e intensa por más de 300 minutos por semana para lograr su objetivo.

Incluye ejercicios de resistencia para lograr un masa corporal magra.

7. Corro una vez por semana, pero eso no es suficiente

Ten la seguridad de que cualquier cantidad de tiempo que corras, incluso una vez a la semana, genera importantes beneficios para la salud.

Frutas y vegetales

Getty Images
Hacer ejercicio no te salva de una mala dieta.

Si no tienes mucho tiempo para hacer ejercicio, incluso correr por 50 minutos una vez por semana a una velocidad inferior a 9,65 Km/h ha demostrado reducir el riesgo de muerte prematura.

Correr más no mejora necesariamente los beneficios en este sentido.

8. Estoy embarazada, así que debo tomármelo con calma

La actividad física moderada-intensa es segura para las mujeres embarazadas que tienen buena salud en general y no representa un riesgo para el bienestar del feto.

La actividad física reduce el resigo de aumento de peso excesivo y la diabetes gestacional durante el embarazo.

9. No me siento bien, no debería hacer ejercicio

Si tienes fiebre, te sientes muy mal, sientes dolores muy fuertes o estás exhausto, no hagas ejercicio.

En la mayoría del resto de los casos, estar físicamente activo es seguro, pero siempre escucha lo que te dice tu cuerpo y reduce la carga de ejercicio si es necesario.

*Julie Broderick es profesora asistente de fisioterapia del Trinity College en Dublín, Irlanda.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.


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