Tras el rastro de la guerrilla de la ciencia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Tras el rastro de la guerrilla de la ciencia

La idea del grupo -conformado por varios científicos y artistas de diferentes regiones del mundo y creado en 2011- es tomar elementos de la ciencia y convertirlos en instalaciones artísticas que se puedan exponer en distintos escenarios y museos de todo el planeta.
Por BBC Mundo
5 de octubre, 2014
Comparte
Se autodenominan la "Guerrilla de la ciencia" y desde hace algunos años vienen haciendo incursiones que incluyen una invasión de ratas gigantes en Glastonbury en Reino Unido y una invitación a cenar con trozos de cerebro. La idea del grupo -conformado por varios científicos y artistas de diferentes regiones del mundo y creado en 2011- es tomar elementos de la ciencia y convertirlos en instalaciones artísticas que se puedan exponer en distintos escenarios y museos de todo el planeta. Por ejemplo, en 2013, liderados por el neurocientífico Ed Bracey, diseñaron un enorme pabellón en medio del festival musical de Glastonbury, donde ubicaron a decenas de personas disfrazadas de ratas que interactuaban con los visitantes. Mike Massaro cena  La comida es un elemento clave en los proyectos de la "Guerrilla de la ciencia". A todos los que llegaban allí le hacían la pregunta "¿eres más inteligente que una rata de laboratorio?" y después los voluntarios pasaban por un test neurológico, todo con la idea de reflexionar sobre algunas cuestiones neurológicas. La "Guerrilla de la ciencia" se ha extendido por todo el mundo en países como Brasil, Estados Unidos y Reino Unido. Esta es una muestra de los exitosos proyectos que han desarrollado en los últimos años. Laboratorio para ratas "¿Eres más inteligente que un roedor?", esa era la pregunta central en la que se basaba la instalación preparada para las audiencias del Shangri La, el icónico lugar de reunión de Glastonbury, el festival musical más importante de Reino Unido en su edición de 2013. Diseñado en colaboración con el estudio de arquitectos de Ridley Buchanan, la instalación laberíntica era una obra interactiva donde tres "ratas-científicos" estaban en contacto con el público. Laboratorio de ratas En 2003 instalaron un pabellón donde ratas vestidas de científicos interactuaban con el público. Una vez adentro, las personas eran clasificadas por sexo, variedad y nivel de intoxicación. Después eran evaluados por uno exámenes creados por el neurocientífico Ed Bracey, para determinar ciertas capacidades en los visitantes. Al final del camino, el público se encontraba con la respuesta hecha al principio: "¿Es o no más inteligente que un roedor?". Pezones celestiales La sexualidad tiene muchas variables. Y eso fue lo que lo que quiso expresar la instalación Pezones Celestiales que también fue presentada en Glastonbury, en el festival de 2014. El diseño hecho por Ben Kearns y Jamie McCartney era una muestra de las múltiples visiones artísticas que puede ofrecer la sexualidad humana. Por eso había un mural con decenas de vaginas (realizado por McCartney) o una cubeta de hielo con forma de pezón, entre otras. Fueron instalaciones que sorprendieron a los asistentes del pabellón por su audacia. El mural de vaginas fue una instalación que hizo parte del proyecto "pezones celestiales" de 2014. También el público que se acercó a este lugar podía hacer parte de un extenso estudio sobre los comportamientos sexuales que se realiza actualmente en Reino Unido y que es conocido como NATSAL. Cenando el cerebro humano Durante tres noches en marzo de 2014 se invitó a un grupo de aventureros para que se deleitaran con el objeto más complejo del universo: el cerebro humano. Las cenas, que se realizaron en un búnker utilizado en la Segunda Guerra Mundial, incluyeron un menú de cinco pasos creados por los diseñadores de comida Blanch & Shock y que hacía un recorrido por las funciones del cerebro, su composición y otras peculiaridades. cerebro  Otro de los proyectos fue conocer el cerebro humano a través de una cena. En medio de la cena, se podía escuchar las charlas de neurocientíficos y sicólogos que explicaban la compleja red que hace funcionar uno de los órganos fundamentales del cuerpo humano.. Foto: BBC Mundo.

La idea de la “Guerrilla de la ciencia” es hacer más accesible el lenguaje científico. Foto: BBC Mundo.

Se autodenominan la “Guerrilla de la ciencia” y desde hace algunos años vienen haciendo incursiones que incluyen una invasión de ratas gigantes en Glastonbury en Reino Unido y una invitación a cenar con trozos de cerebro.

La idea del grupo -conformado por varios científicos y artistas de diferentes regiones del mundo y creado en 2011- es tomar elementos de la ciencia y convertirlos en instalaciones artísticas que se puedan exponer en distintos escenarios y museos de todo el planeta.

Por ejemplo, en 2013, liderados por el neurocientífico Ed Bracey, diseñaron un enorme pabellón en medio del festival musical de Glastonbury, donde ubicaron a decenas de personas disfrazadas de ratas que interactuaban con los visitantes.

Mike Massaro cena
La comida es un elemento clave en los proyectos de la “Guerrilla de la ciencia”.

A todos los que llegaban allí le hacían la pregunta “¿eres más inteligente que una rata de laboratorio?” y después los voluntarios pasaban por un test neurológico, todo con la idea de reflexionar sobre algunas cuestiones neurológicas.

La “Guerrilla de la ciencia” se ha extendido por todo el mundo en países como Brasil, Estados Unidos y Reino Unido.

Esta es una muestra de los exitosos proyectos que han desarrollado en los últimos años.

Laboratorio para ratas

“¿Eres más inteligente que un roedor?”, esa era la pregunta central en la que se basaba la instalación preparada para las audiencias del Shangri La, el icónico lugar de reunión de Glastonbury, el festival musical más importante de Reino Unido en su edición de 2013.

Diseñado en colaboración con el estudio de arquitectos de Ridley Buchanan, la instalación laberíntica era una obra interactiva donde tres “ratas-científicos” estaban en contacto con el público.

Laboratorio de ratas
En 2003 instalaron un pabellón donde ratas vestidas de científicos interactuaban con el público.

Una vez adentro, las personas eran clasificadas por sexo, variedad y nivel de intoxicación. Después eran evaluados por uno exámenes creados por el neurocientífico Ed Bracey, para determinar ciertas capacidades en los visitantes.

Al final del camino, el público se encontraba con la respuesta hecha al principio: “¿Es o no más inteligente que un roedor?”.

Pezones celestiales

La sexualidad tiene muchas variables. Y eso fue lo que lo que quiso expresar la instalación Pezones Celestiales que también fue presentada en Glastonbury, en el festival de 2014.

El diseño hecho por Ben Kearns y Jamie McCartney era una muestra de las múltiples visiones artísticas que puede ofrecer la sexualidad humana.

Por eso había un mural con decenas de vaginas (realizado por McCartney) o una cubeta de hielo con forma de pezón, entre otras.

Fueron instalaciones que sorprendieron a los asistentes del pabellón por su audacia.

El mural de vaginas fue una instalación que hizo parte del proyecto “pezones celestiales” de 2014.

También el público que se acercó a este lugar podía hacer parte de un extenso estudio sobre los comportamientos sexuales que se realiza actualmente en Reino Unido y que es conocido como NATSAL.

Cenando el cerebro humano

Durante tres noches en marzo de 2014 se invitó a un grupo de aventureros para que se deleitaran con el objeto más complejo del universo: el cerebro humano.

Las cenas, que se realizaron en un búnker utilizado en la Segunda Guerra Mundial, incluyeron un menú de cinco pasos creados por los diseñadores de comida Blanch & Shock y que hacía un recorrido por las funciones del cerebro, su composición y otras peculiaridades.

cerebro
Otro de los proyectos fue conocer el cerebro humano a través de una cena.

En medio de la cena, se podía escuchar las charlas de neurocientíficos y sicólogos que explicaban la compleja red que hace funcionar uno de los órganos fundamentales del cuerpo humano.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué saben los científicos de lo que se siente en el momento en que morimos

¿Qué sucede cuando llega el momento de pasar de esta vida a lo que sea que sigue? ¿Sentimos algo o es una gran nada?
12 de julio, 2022
Comparte

¡Ah, la vida! Esa cosa en la que naces y te haces un poco más grande, te enamoras de una persona (o de pescar), tal vez produces algunas personas más pequeñas, y luego, antes de que te des cuenta, es hora de la siguiente parte: la muerte. La inevitable desaparición de nuestro ser.

Hay una gama ecléctica de formas en que podrías morir.

Comúnmente es por una enfermedad cardíaca o cáncer, pero hay incluso alrededor de 600 víctimas anuales de la asfixia autoerótica.

No importa cómo ocurra, en algún momento experimentarás la muerte clínica, que es algo así como la vida, pero sin respiración ni circulación sanguínea.

En otras palabras, es el comienzo del paso de esta vida a lo otro.

Para la mayoría de las personas, la muerte no es completamente instantánea.

Entonces, ¿qué puede decirnos la ciencia moderna sobre la experiencia de esos momentos finales?

¿Qué se siente al morir?

En la última etapa cuando se acerca la muerte, las personas suelen estar muy insensibles, por lo que normalmente imaginamos que la experiencia es un desvanecimiento somnoliento e inconsciente de la vida.

Pero algunos experimentos cuentan una historia muy distinta.

La Parca

Getty Images
Quizás sea más colorido…

En 2013, científicos de la Universidad de Michigan midieron la actividad cerebral de unas ratas de laboratorio mientras morían.

Y sucedió algo muy interesante.

Después de que las ratas experimentaran un paro cardíaco –sin latidos cardíacos ni respiración-, sus cerebros mostraron un aumento de la actividad global, con niveles de ondas gamma bajas que estaban más sincronizadas en todo el cerebro que en los estados normales de vigilia de las ratas.

E, increíblemente, ese tipo específico de actividad cerebral se ha relacionado con la percepción consciente de las personas en estudios anteriores.

En otras palabras, esas ratas podrían haber estado experimentando algo mientras estaban entre la muerte clínica y la muerte cerebral completa.

El experimento desafió la suposición de que el cerebro está inactivo durante la muerte.

Por el contrario, parecía que antes de la inconsciencia duradera podría haber un período de mayor consciencia y planteaba: ¿qué estaban experimentando las ratas mientras morían?, ¿podría ser lo mismo cierto para las personas?

Sorpresas

Los humanos tenemos cerebros más grandes y complejos que los de las ratas, pero un experimento muy interesante realizado en el Imperial College de Londres en 2018 arrojó algo de luz sobre cómo podría sentirse morir en los seres humanos.

Paisaje psicodélico

Getty Images
¿Un final psicodélico?

Los científicos querían investigar las similitudes entre dos fenómenos muy diferentes.

Por un lado, las experiencias cercanas a la muerte, o ECM, las alucinaciones experimentadas por alrededor del 20% de las personas que han sido reanimadas después de la muerte clínica.

Por otro lado, las alucinaciones provocadas por DMT, una droga psicodélica (que genera de manera confiable un amplio espectro de efectos subjetivos en las funciones cerebrales humanas, incluida la percepción, el afecto y la cognición).

Así que les administraron dosis de DMT a los sujetos del estudio y, una vez regresaron a la realidad, les pidieron que describieran sus experiencias utilizando la lista de verificación comúnmente utilizada para evaluar las experiencias cercanas a la muerte.

Y se sorprendieron al ver una cantidad increíble de puntos en común.

Tanto las experiencias de ECM como las de DMT incluyeron sensaciones como “trascendencia del tiempo y el espacio” y “unidad con objetos y personas cercanas”.

La experiencia de casi morir resultó ser sorprendentemente similar a un poderoso alucinógeno.

¿Un final psicodélico?

Cuando consideramos la muerte, pensamos en ella como un sombrío proceso de incorporación. Pero la ciencia pregunta: ¿y si es psicodélico?

Neurocientífico Chris Timmermann.

BBC
El neurocientífico Chris Timmermann dirigió en 2018 una investigación sobre la experiencia de la muerte.

Le preguntamos al doctor Chris Timmermann, quien dirigió la investigación en el Imperial College de Londres, qué podía decirnos este experimento sobre la muerte.

“Creo que la principal lección de la investigación es que podemos encontrar la muerte en la vida y en las experiencias de la vida”, señaló.

“Lo que sabemos ahora es que parece haber un aumento de la actividad eléctrica.

“Esas ondas gamma parecen ser muy pronunciadas y pueden ser responsables de las experiencias cercanas a la muerte.

“También hay regiones específicas en el cerebro, como lo que llamamos los lóbulos temporales mediales -áreas que se encargan de la memoria, el sueño e incluso el aprendizaje- que podrían estar relacionadas también con esas experiencias.

“En cierto modo, nuestros cerebros están simulando de alguna manera una forma de realidad”.

Alrededor del 20% de las personas que han sido pronunciadas clínicamente muertas y viven reportan ECM.

¿Será que todas las experimentan y solo unas pocas las recuerdan o que esas experiencias son muy raras?

“Es una gran posibilidad que haya una falta de recuerdo debido a diferentes razones”, explicó Timmermann.

“En nuestra experiencia con el DMT psicodélico hemos visto que, cuando les damos altas dosis, hay una parte de la experiencia que también se olvida.

“Lo que creo que pasa es que la experiencia es tan novedosa, que es inefable o difícil de poner en palabras.

“Cuando una experiencia trasciende la capacidad de describirla con el lenguaje, tenemos dificultades para recordarla.

“Pero también podría ser que algunas personas simplemente no la experimenten”.

¿Qué investigación adicional a partir de ahí podría ayudar a nuestra comprensión de la muerte?

“Es muy interesante lo que está sucediendo en estos días con los escáneres cerebrales y cómo podemos descifrar lo que está sucediendo en el cerebro, cómo eso se remonta a la experiencia”, respondió.

“Hay escaneos que se realizan en personas en los que puedes reproducir, si están viendo una película, qué tipo de película están viendo.

“Por lo tanto, es factible que en algún momento nuestras técnicas de imágenes cerebrales lleguen a ser tan avanzadas que podamos leer la mente de las personas para que nos acerquemos a comprender cuáles son los mecanismos cerebrales que sustentan estas experiencias tan extraordinarias e inusuales”.

Optimista

La ciencia de la muerte es un paisaje bastante turbio, pero lo que ya sabemos pinta una imagen sorprendentemente optimista.

Silueta en paisaje sereno

Getty Images

Por ejemplo, sabemos que las personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte a menudo informan sentimientos de tranquilidad y serenidad y muestran una reducción duradera en el estrés asociado con la muerte.

También sabemos que las ECM se describen abrumadoramente como libres de dolor, lo que significa que esa mayor consciencia que podríamos experimentar al morir también es probable que sea indolora…

Y, tal vez, un poco divertida.

La investigación también muestra que las personas tienden a perder sus sentidos en un orden específico.

Primero, el hambre y la sed, luego el habla y la visión.

La audición y el tacto parecen durar más tiempo, lo que significa que muchas personas pueden escuchar y sentir a sus seres queridos en sus momentos finales, incluso cuando parecen estar inconscientes.

Y un escáner cerebral reciente de un paciente con epilepsia moribundo mostró actividad relacionada con la memoria y los sueños, lo que llevó a la especulación de que incluso podría haber algo de verdad en eso de que “ves la vida pasar ante sus ojos”.

Mano de mujer madura

Getty Images

Finalmente, sabemos por estos experimentos que la experiencia de la muerte podría involucrar una conciencia elevada, posiblemente alucinatoria. Un último viaje psicodélico antes de la nada.

“En una sociedad como la nuestra, en la que tendemos a negar la muerte y tratamos de ponerla debajo de la alfombra, creo que esta es una de las grandes lecciones que la investigación psicodélica puede darnos: cómo incorporarla en nuestras vidas“, concluyó Timmermann.

En última instancia, todos vamos a morir. Pero estos experimentos mostraron que la transición entre la vida y la muerte podría ser mucho más experiencial, emocional e incluso psicodélica de lo que podríamos esperar.

Estamos programados como animales a temerle a nuestra desaparición, pero comprender la muerte más profundamente ayuda a relajarnos un poco.

Esos últimos momentos pueden no ser aterradores. Son solo parte de un viaje inevitable con destino desconocido, probablemente indoloro y potencialmente psicodélico.

* Si quieres ver el video original de BBC Reel, haz clic aquí.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8&t=13s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.