Uber en México: ¿por qué los taxistas del DF protestan contra esta app?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Uber en México: ¿por qué los taxistas del DF protestan contra esta app?

Los taxistas mexicanos protestan contra la aplicación que permite a un usuario pedir transporte a través de una aplicación móvil; el gobierno local presentará esquema regulatorio.
31 de octubre, 2014
Comparte
Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro/Archivo.

Taxistas de España, Londres, Bélgica, Francia, Estados Unidos y otros países han protestado contra Uber. Ahora llegó el turno de los mexicanos, quienes han calificado de “ilegal” este servicio que permite a los usuarios solicitar un servicio de chofer privado (similar a un taxi) desde una aplicación en su teléfono móvil, y pagar con su tarjeta de crédito.

Uber, fundado en 2009 y con presencia en 215 ciudades del mundo, llegó a la Ciudad de México desde agosto de 2013; actualmente opera también en Tijuana, Guadalajara y Monterrey. Y es hasta ahora que las autoridades del gobierno del DF buscan “regular” esta aplicación y su similares, como Cabify.

“Lo que nos interesa es que este servicio está considerado como un servicio público; entonces en esa circunstancia lo que nosotros tenemos que hacer, como autoridad, es tener un control, tener un registro de esos vehículos como taxis, por un esquema se seguridad”, dijo el miércoles 29 de octubre el secretario de Movilidad (Semovi)  del DF, Rufino León Tovar, en entrevista radiofónica con la periodista Denise Maerker, de Grupo Fórmula.

El funcionario local agregó que también buscarán que los vehículos (privados) que ofrezcan servicios en Uber “tengan concesiones de taxi”. Además, Uber tendría que pagar un registro ante la Semovi, equivalente a aproximadamente 5 mil pesos anuales, explicó León Tovar.

Se prevé que este jueves 30 de octubre la Semovi revele el esquema regulatorio. “No estamos en contra que los servicios de la ciudad sean mejores, lo que queremos es que se hagan con vehículos autorizados, que se realicen con personas determinadas”, dijo el funcionario.

Al respecto, Ana Paula Blanco, directora de comunicaciones de la plataforma en Latinoamérica, dijo este miércoles a Animal Político: “Estamos abiertos a tener conversaciones de regulación, como hemos tenido en varias ciudades del mundo (…) queremos dar un servicio confiable”, y precisó que “Uber no es un servicio de taxi, sino una plataforma tecnológica que vincula al ciudadano con un servicio de chofer particular, que funciona exclusivamente a través de la app, es un servicio de un privado a un privado”.

Este lunes 27 de octubre, taxistas del DF protestaron en la sede del gobierno local, en el Zócalo capitalino, para exigir a las autoridades acabar con las aplicaciones móviles de transporte.

“Mientras que a los taxistas regulares nos hacen operativos todos los días, nos meten al corralón y además nos ponen las multas más altas, ellos (los vehículos asociados a appsoperan sin restricción alguna (…) no cuentan con concesión ni tampoco con la cromática oficial”, dijo en el acto Ignacio Rodríguez, presidente de la Asociación de Taxistas Regulares —que agrupa a unas 10 mil personas—, de acuerdo con comunicado difundido por Difunet.

A su vez, el vocero de la asociación, Daniel Medina, dijo al diario El Economista que estos servicios son ilegales porque “imponen tarifas por propia cuenta, nada tiene que ver con tarifas oficiales que tenemos que aplicar con taxímetro, y también incumplen con las verificaciones y medidas de control”.

De acuerdo con los estudios de mercadeo de Uber, la tarifa de sus vehículos básicos (UberX) es 30% más barata que la de un taxi de sitio; mientras que la del servicio de lujo (Uber Black) es 15 o 20% màs caro que un taxi convencional, precisó Ana Paula Blanco.

¿Cómo funciona?

El concepto que Uber defiende para promocionar su servicio es el de un chofer privado bajo demanda, el cual para registrar su automóvil (que es propio) debe cumplir con los siguientes requisitos: exámenes psicométricos, entregar carta de no antecedentes penales y cumplir con una capacitación.

Una de las grandes diferencias de Uber es que “no es un servicio de taxi común porque hay un proceso de selección detrás (…) además, la mayoría de la gente lo utiliza en lugar de su coche (…) por cada Uber, cinco coches se quedaron en casa”, dijo Paula Blanco.

Lo primero que debes hacer para comenzar a utilizarlo es descargar la aplicación en tu teléfono inteligente, que está disponible para los dispositivos con el sistema operativo iOS, Android y Windows Mobile.

Posteriormente, completar un registro, en el que debes registrar la tarjeta de crédito en la que se cobrarán los servicios, así como tu nombre y número telefónico.

Al solicitar el servicio, Uber utiliza el GPS del teléfono móvil para localizar la unidad más cercana, con la promesa de que no tardará, en general, más de 10 minutos en llegar. En ese momento, aparece la fotografía del chofer, el teléfono de contacto, así como un mapa de la ubicación del automóvil; ese mapa se puede compartir con un tercero para que siga el trayecto del vehículo.

En la Ciudad de México, taxistas han registrado sus unidades para ofrecer servicio a través de aplicaciones móviles como Yaxi y Easy Taxi.

Con información de Paola Alín Martínez (@paoalin). 

**Nota publicada el 30 de octubre de 2014.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Shutterstock

Así lucha el COVID contra las vacunas para intentar escapar de ellas

El virus lucha constantemente contra las vacunas para intentar escapar de ellas. Sin embargo, nuestros linfocitos B productores de anticuerpos también pueden “mutar” para hacerle frente.
Shutterstock
20 de julio, 2021
Comparte

Las variantes de SARS-CoV-2 y su contagiosidad están causando una gran atención mediática en las últimas semanas.

A medida que ha ido pasando el tiempo, el virus ha ido cambiando. Ha introducido mutaciones puntuales en su secuencia génica, muchas de las cuales se traducen en cambios de aminoácidos de sus proteínas.

Con estos cambios, el virus adquiere ventajas evolutivas en el proceso de adaptación a nuestras células y organismos, que son el medio en el que se replica.

Este proceso de adaptación no implica necesariamente una mayor virulencia, pero si avances en mejorar la unión al receptor, una optimización de su replicación, la producción más efectiva de partículas virales y su transmisión, la modulación de la patología o, eventualmente, el escape parcial de alguno de los mecanismos inmunes.

Cuando no teníamos vacunas, el virus campaba a sus anchas

Uno de los mecanismos inmunes más importantes frente a la infección es la producción de anticuerpos por parte de los linfocitos B y su capacidad de reconocer y neutralizar al virus.

Hasta el comienzo de la campaña de vacunación, cada vez que el SARS-CoV-2 infectaba a alguien, se encontraba con el reto de superar las distintas barreras del hospedador infectado.

Pero si el individuo no había contagiado previamente, había pocas posibilidades de que el virus se encontrase con algún anticuerpo que le reconociese.

De esta forma, en cada infección, las mutaciones que el virus pudiera generar iban a ser seleccionadas e incorporadas en las nuevas partículas virales en la medida en la que supusieran ventajas evolutivas independientes del escape de los anticuerpos.

Pero cuando se encuentra con personas vacunadas, el escenario cambia.

Un trabajador sanitario muestra ampollas que contienen la vacuna Sinovac contra la Covid-19 hecha por Biopharma en Indonesia el 22 de junio de 2021.
EPA

Sin vacunas el virus campaba a sus anchas

Un obstáculo en el camino: las vacunas

La evolución en general, y la de los virus en particular, está determinada por las condiciones reproductivas en un determinado medio.

En virología existe un concepto denominado “viral fitness”, que podría ser traducido como aptitud viral, que determina la selección de aquellas partículas virales que introducen cambios para replicarse y transmitirse de forma más efectiva.

En otras palabras, se seleccionan virus más aptos al contexto de infección con el que se van encontrando.

Cuando el virus se encuentra a más personas con inmunidad, se ve obligado a enfrentarse a las defensas con las que antes no se encontraba, además de tener que competir entre sí con otras variantes.

De esta forma, las variantes que “ganarán” serán aquellas que tengan una ventaja sobre variantes previas, no preparadas para ese nuevo escenario inmune.

Por tanto, las variantes que escapen del efecto de las vacunas serían, en teoría, las que se impondrían sobre otras. En este escenario, las vacunas dejarían de funcionar a medio o largo plazo.

Fortaleza de las vacunas

Esta situación, que pudiera parecer descorazonadora en cuanto al papel de las vacunas en la pandemia, esconde un paradigma que juega en contra del virus.

Ya conocemos la capacidad de los anticuerpos neutralizantes de bloquear la unión de la proteína S del virus a la célula hospedadora. Al prevenir esta unión, el virus no nos llega a infectar.

Para escapar de esto, una estrategia que podría utilizar una nueva variante del virus sería cambiar la región de esta proteína S donde se unen estos anticuerpos para así no ser neutralizada.

Sin embargo, estos cambios que parecieran una ventaja para el virus suponen también un coste.

Al situarse los cambios en la misma zona empleada por la proteína S para unirse al receptor celular, podría empeorar su unión al receptor y reducir, a su vez, su capacidad infectiva.

Los virus tratan de solventar este paradigma de “lo que se gana por lo que se pierde” con mutaciones que afecten mínimamente a su capacidad infectiva y replicativa y que, al mismo tiempo, sean capaces de evadir parcialmente las defensas del organismo.

Como resultado de esta continua adaptación, el virus cambia parcialmente algunas de sus proteínas más inmunogénicas, como la proteína S, en un proceso denominado deriva antigénica.

Los virus de la gripe son uno de los más estudiados en cuanto al proceso de deriva antigénica.

Esta es la fuerza responsable de la aparición de nuevas cepas que circulan cada año y que obligan a reformular la estrategia vacunal frente a la gripe.

Pero a pesar de estos cambios, las nuevas cepas gripales no evaden completamente la capacidad de luchar frente a la infección de una persona inmunizada peviamente.

¿Y si nuestros anticuerpos se adaptasen a las nuevas mutaciones?

La adaptación a las condiciones cambiantes no solamente ocurre en el lado del virus.

Nuestros linfocitos B productores de anticuerpos pueden sufrir también un proceso de adaptación denominado hipermutación somática, que se deteriora con la edad.

De esta forma, los linfocitos B productores de anticuerpos frente al virus también pueden “mutar” para mejorar la capacidad de unirse a las proteínas del virus y neutralizarlos.

Esta mejora de los anticuerpos permitiría adaptarse a los cambios de las variantes.

El escenario cambiante de la lucha entre virus y hospedador se juega a dos bandas. El virus tiene que evolucionar y adaptarse continuamente a la situación inmune cambiante o, de lo contrario, extinguirse.

Alicia

Shutterstock

Quizás esta continua adaptación recuerde a situación en la novela de Lewis Carroll “Alicia a través del espejo”, donde los habitantes del país de la Reina Roja deben correr lo más rápido posible, solo para permanecer donde están.

Justamente por eso, la continua evolución de los virus en condiciones cambiantes se denomina (debido a su similitud), “efecto de la Reina Roja”. Es decir, cambiar para tratar seguir en el mismo sitio.

*Estanislao Nistal Villán, es virólogo y profesor de microbiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo. Este artículo apareció originalmente en The Conversation. Puedes leer la versión orginal aquí.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PpkidolMaRw&t=6s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.