"Veracruz pasó de balaceras y homicidios a robo de frutsis y pingüinos": Duarte
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"Veracruz pasó de balaceras y homicidios a robo de frutsis y pingüinos": Duarte

Durante una recorrido por el World Trade Center de Boca del Río, el gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, fue cuestionado sobre la seguridad en la entidad y señaló que ha sido reconocido "por el crecimiento, el desarrollo que hemos tenido en materia de seguridad".
16 de octubre, 2014
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Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

Para el gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, la seguridad en la entidad que gobierna ha mejorado pues, antes, señaló se hablaba de balaceras y  asesinatos mientras que ahora sólo se reportan robos a negocios, de frutsis y  pingüinos en tiendas de conveniencia.

Durante una recorrido por el World Trade Center de Boca del Río, Veracruz, el mandatario estatal fue cuestionado sobre la seguridad en la entidad y señaló que el estado “ha venido desarrollando muy buenos números en todos los sentidos”, de hecho, dijo, “he sido reconocido por el crecimiento, el desarrollo que hemos tenido en materia de seguridad.”

Ante la insistencia de reporteros sobre si no había pendientes en materia de seguridad y quienes, de paso, le hicieron notar que en las últimas dos semanas se habían registrado una serie de asaltos, Duarte refirió que la seguridad debe atenderse diariamente por lo que su gobierno trabaja con “toda determinación” y espetó:

“Estamos trabajando con toda la determinación y la oportunidad. Antes se hablaba de balaceras, de asesinatos, de participación de la delincuencia organizada, y hoy hablamos de robos a negocios, a que se robaron un frutsi, y unos pingüinos en un Oxxo, es parte de la dinámica que hemos venido fortaleciendo, hemos avanzado de manera significativa”, dijo.

Asimismo, el mandatario estatal se vanaglorió del “buen ambiente” que hay en Veracruz, “aunque unos insistan en decir que estamos de la patada, como lo dije en otra ocasión, hablar mal de Veracruz es como escupir para arriba, al final del día todos somos integrantes de nuestra sociedad y muchas veces por querer ganar una nota estridente o generar una nota que se pueda vender, estamos hablando mal de nosotros mismos, de nuestra propia sociedad”, concluyó.

Apenas en julio pasado, Duarte de Ochoa se sinceró con empresarios del sureste mexicano, a quienes dijo “me ha tocado bailar con la más fea”.

El ejecutivo afirmó que durante los tres primeros años de su gobierno le había tocado vivir uno de los periodos más complicados en la historia del estado, ya que la inseguridad,los desastres naturales y la inestabilidad económica pintaron un panorama adverso y desalentador.

Pese a que el discurso de Duarte estaba conjugado en pasado, las malas noticias en Veracruz son actualidad. Apenas el 5 de julio, la CNDH investigaba el hallazgo de una fosa comúncon restos humanos en el rancho “El Diamante”, en el municipio Tres Valles. Dos semanas antes, el 19 de junio, 31 cuerpos eran descubiertos en 12 fosas en el municipio de Cosamaloapan, al sur de Veracruz, todos mostraron tortura y mutilaciones.

Pero el contexto de inseguridad en la entidad es más amplio. Menos de un mes antes, a finales de mayo, trascendía que en Veracruz las tendencias en materia de secuestros tuvieron un aumento del 80.56% en la entidad, comparando el primer cuatrimestre de este año con el de 2013. Entre enero y abril de 2014, la cifra aumentó de 36 a 65 averiguaciones previas abiertas por este ilícito.

Además, en abril el gobierno de Duarte presentó un informe en materia delictiva que “olvidaba”  reportar 299 casos de homicidio doloso ocurridos en la entidad durante 2013, totalizando 836 en ese año.

El pasado 31 de marzo, Animal Político publicó que desde que Javier Duarte asumió la gubernatura –en diciembre de 2010–, la Procuraduría de Justicia de Veracruz había tomado registro de al menos 104 casos de mujeres desaparecidas en la entidad, todos los cuales se mantenían sin resolver. De ellas, 50.5% eran menores de edad.

El 12 de marzo, sólo un mes después del secuestro y asesinato del periodista Gregorio Jiménez,Duarte negaba la situación de inseguridad local afirmando que en Veracruz “hace unos meses el problema eran las balaceras, el problema eran los secuestros, el problema eran las extorsiones, hoy por hoy no hay extorsiones, no hay balaceras, no hay secuestro“.

Sin embargo, Duarte tuvo que salir a admitir un mes después -el 15 de abril- que el secuestro “ha tenido un repunte” y que la extorsión ha afectado incluso a los trabajadores de los medios de comunicación.

Con el hallazgo sin vida del periodista Gregorio Jiménez, son diez los informadores que han muerto durante la administración de Duarte al frente de la entidad.

Finalmente, luego de la muerte de Gregorio, el SNSP publicó datos que confirmaban que el tráfico de migrantes aumentó 172% en Veracruz, un tema que investigaba el reportero.

Aquí puedes ver la situación que enfrenta Veracruz en cuanto a cifra de víctimas de homicidio, secuestro y extorsión durante 2014, con base en cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública:

extorsion estados

Haz click para agrandar.

homicidio estados

Haz click para agrandar.

Con información de E-consulta Veracruz.


**Nota publicada el 15 de octubre de 2014.

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Vacuna contra COVID: por qué algunas dosis acaban en la basura y qué se puede hacer para evitarlo

El mundo vive una carrera por hacerse con las escasas vacunas disponibles contra la COVID. ¿Por qué algunas acaban en la basura o se vacuna a personas no prioritarias?
5 de febrero, 2021
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Enfermeras cargan dosis de la vacuna en Nantes, Francia.

Reuters
Muchos países se enfrentan al reto de administrar las vacunas antes de que se estropeen.

Golpeado por la pandemia de covid, el mundo se enfrentó primero al reto de desarrollar en tiempo récord una vacuna. Ahora, al de distribuirla a escala planetaria sin malgastar una sola de las preciadas dosis.

Con la oferta de vacunas disponibles lejos aún de cubrir la ingente demanda mundial, los gobiernos han establecido rigurosos planes de vacunación que establecen los colectivos que deben ser vacunados primero: generalmente, personas mayores, enfermos crónicos y trabajadores de los servicios de salud.

Sin embargo, no han tardado en aparecer las noticias de personas no pertenecientes a estos grupos prioritarios que recibían la vacuna, o, algo más sorprendente aún, de dosis que acababan en el cubo de la basura.

En la ciudad de Trelew, en la Patagonia argentina, la prensa local informó de que hubo que desechar 140 dosis de la vacuna rusa Sputnik-V porque se había roto la cadena de frío en su conservación.

En España, el general al mando de las Fuerzas Armadas tuvo que dimitir después de que se hiciera público que había recibido la vacuna, pese a que algunos de sus colaboradores les dijeron a los medios españoles que lo había hecho precisamente para evitar que se echaran a perder las dosis sobrantes en su departamento tras vacunar a las personas prioritarias.

En México, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, condenó por “inmoral” al médico que vacunó a dos familiares después de un error en el sistema de citas del hospital en el que trabaja.

Son solo algunos ejemplos de noticias que han provocado malestar y críticas en muchos países cuando la mayoría de la gente sigue a la espera y en muchos casos aún sujeta a distintos grados de confinamiento.

El desafío de optimizar las vacunas

Lo cierto es que los sanitarios se pueden ver a veces ante un incómodo dilema, ya que las vacunas requieren condiciones especiales de conservación y, en algunos casos, sobre todo en pequeñas localidades o lugares alejados, no pueden cumplirse a rajatabla los estrictos criterios fijados por los gobiernos.

La vacuna fabricada por Pfizer, por ejemplo, debe conservarse a temperaturas muy bajas y, una vez descongelada, ha de usarse antes de 5 días.

La Sputnik-V se comercializa en ampollas de cinco dosis, por lo que si se quiere evitar malgastar ninguna, debe haber un número igual de pacientes listos para recibir el pinchazo.

Una profesional de la salud recibe la vacuna en un hospital de Ciudad Juárez, México.

Reuters
Los trabajadores sanitarios figuran entre los colectivos prioritarios en la mayoría de países.

Como explicó en conversación con BBC Mundo el doctor Pablo Bonvehí, jefe de la sección Infectología y Control de Infecciones del CEMIC, un centro de investigación médica de Buenos Aires, “la prioridad es no desperdiciar la vacuna“.

“Una campaña de vacunación, y más una como esta, es siempre un gran desafío de ingeniería”, indica el experto. Y no siempre es posible acomodar la disponibilidad de vacunas con el número de pacientes dispuestos a ponérsela, su disponibilidad para acercarse a los centros de vacunación a recibirla y las necesidades de espacio para mantener la distancia social en ellos.

A esto se suma el problema de los pacientes que no acuden a las citas programadas, sea porque no pueden desplazarse o porque, como los seguidores del movimiento antivacunas, rechazan la inmunización o desconfían de los gobiernos y los fabricantes de medicamentos.

¿Qué hacer entonces con la dosis sobrante cuando ya se ha cubierto el cupo de pacientes prioritarios agendados para el día?

Contenedores de residuos sanitarios en Manchester, Inglaterra.

Getty Images
En algunos países ya ha habido noticias de vacunas que acaban en la basura.

En Estados Unidos ya ha habido centros sanitarios que han empezado a convocar por la emisora de emergencias a los paramédicos que quieran vacunarse una vez cubierto el cupo diario para evitar que se echen a perder las dosis sobrantes.

Y un equipo médico del estado de Oregón que quedó atrapado en una congestión de tráfico comenzó a vacunar a otros automovilistas retenidos ante la imposibilidad de volver a refrigerar a tiempo las dosis que llevaban consigo.

Mejor en un brazo que en el cubo de la basura

Ante la emergencia sanitaria global, los centros médicos a nivel local se enfrentan al desafío de vacunar a la mayor cantidad de gente en el menor tiempo posible, conservando adecuadamente las vacunas y priorizando a los grupos de población de riesgo establecidos por las autoridades nacionales.

En esa tarea titánica, han encontrado una inesperada colaboración en los grupos de espontáneos que hacen fila junto a las clínicas y los centros de vacunación a la espera de que se les administre alguna de las dosis no utilizadas, una imagen cada vez más frecuente en Estados Unidos y en Israel, el país que lidera la frenética carrera global por la vacunación.

“A todas las dificultades se suma la de la incertidumbre acerca de las dosis que se van recibir y cuándo”, señala el doctor Bonvehí.

Para los dispensarios locales se complica aún más llevar una planificación adecuada de la vacunación ya que en muchos casos los gobiernos tampoco han podido ofrecer un calendario claro de vacunación y son ellos quienes centralizan la adquisición de los medicamentos.

Un hombre carga una bombona de oxígeno en Manaos, Brasil.

Reuters
América Latina es una de las regiones más golpeadas por la pandemia y muchos países aún no han podido comenzar a vacunar.

Para los países de renta media, como la mayoría de los de América Latina, que se encuentran detrás de los más ricos en la lista de espera global por recibir la vacuna en la cantidad y con la regularidad suficientes, hacer un uso óptimo de las que llegan se hace más crítico si cabe.

Bonvehí propone que “en las citas se llame a pacientes suplentes, para que, si alguien no se presenta, no haya que desperdiciar ninguna dosis”.

Y la Organización Mundial de la Salud ha pedido que los países más prósperos, que han comprado muchas más dosis de las necesarias para vacunar a toda su población, envíen las que no usen a los países en desarrollo.

Todo, porque, como le dijo Amesh Adalja, especialista en enfermedades infecciosas de la Johns Hopkins University, a la cadena NPR, “una vacuna en un brazo siempre va a ser mejor que una vacuna en el cubo de la basura”.


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