Anarquistas imponen su 'autoridad' durante protesta universitaria
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Anarquistas imponen su 'autoridad' durante protesta universitaria

Unos mil estudiantes acordaron realizar una manifestación pacífica en rectoría para protestar por el ataque con arma de fuego contra alumnos, pero un grupo de encapuchados no lo aceptó.
Por Paris Martínez
17 de noviembre, 2014
Comparte

Al mediodía de ayer, 16 de noviembre, alrededor de mil estudiantes capitalinos se congregaron en el metro Copilco, para de ahí marchar hacia la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en protesta por el ataque con arma de fuego que sufrieron alumnos de dicha casa de estudios un día antes, el sábado 15 de noviembre, a manos de agentes de la Procuraduría de Justicia del DF, que dejó al menos tres jóvenes heridos (una estudiante quemada por un casquillo, otro con un rozón en una pierna y uno más con el muslo perforado por una bala).

Integraban el contingente estudiantes lo mismo de la UNAM que del Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, la Universidad Autónoma Metropolitana, así como padres de universitarios, y antes de partir, en rápida asamblea, entre todos se decidió que la marcha sería completamente pacífica, que no se dañarían inmuebles y que no se harían pintas.

En la esquina del metro Copilco aguardaban dos camiones de granaderos, apertrechados con cascos y escudos antimotines, quienes vieron pasar a su lado a los manifestantes sin que uno solo les profiriera un insulto.

Antes de llegar a Rectoría, el contingente hizo una escala en el auditorio Che Guevara –donde el sábado se suscitó el ataque de policías– y ahí se sumaron a la protesta los colectivos anarquistas que controlan dicho espacio universitario, los cuales decidieron marchar a Rectoría junto con el resto de estudiantes, pero no reconocieron el acuerdo de que la marcha fuese pacífica.

El primer diferendo entre manifestantes pacíficos y anarquistas encapuchados se dio en las puertas de Rectoría, donde los anarquistas pintaron sobre un muro la leyenda: “Sus balas no nos detendrán. Fuera policía de la UNAM”.

Más de una hora duró la discusión generada por esta pinta entre los organizadores de la protesta y los encapuchados, los primeros argumentando que se estaba violando el acuerdo de no dañar el patrimonio de la UNAM, y los anarquistas alegando que “la pintura se borra, la sangre no”.

La presencia mayoritaria de manifestantes pacíficos, no obstante, contuvo temporalmente a los anarquistas, los cuales eran abucheados tan pronto como intentaban romper vidrios del inmueble o arrancaban señalizaciones viales de los alrededores.

Esta presión de los manifestantes pacíficos, sin embargo, no detuvo a los encapuchados en su intención de invadir Rectoría, alegando que en el tercer piso del edificio existe una oficina del Centro de Investigación y Seguridad Nacional –el aparato de inteligencia del gobierno federal– y que había que destruirlo. Al final, sin embargo, los anarquistas aceptaron no ingresar al inmueble, pero sí mantener su entrada bloqueada y, por esta vía, declarar el edificio como “tomado”.

Esta acción fue, no obstante, criticada por el resto de los participantes en la protesta, quienes se dividían en dos grupos: los que insistían en que la manifestación fuera absolutamente pacífica, y los que acusaban a los anarquistas de “cobardes” por querer atacar un edificio vacío, en vez de avanzar contra los granaderos que aguardaban cerca de la UNAM.

Por acusarlos reiteradamente de cobardía, los anarquistas golpearon a uno de sus integrantes, pretextando falsamente que tiró una parte de la barricada –que no era más que tablones y señales viales amontonadas ante la puerta de Rectoría–. Este joven, de hecho, desde el inicio de la protesta conminó a sus camaradas a no atacar “vidrios y lámparas”, por ser una acción estéril, y por el contrario les propuso bloquear Insurgentes o atacar las instalaciones del la Suprema Corte ubicadas en avenida Revolución, cercana a Rectoría.

Comiendo raspados con chile, o lamiendo sobrecitos de Miguelito, los anarquistas acusaron a este joven de ser “infiltrado” y, luego de tundirlo entre varios, lo arrastraron fuera de la manifestación.

“Lo que me molesta –explicó el joven agredido, estudiante de la licenciatura en Pedagogía– es que es Rectoría lo que están vandalizando, soy pedagogo, a mí me molesta todo (lo de Ayotzinapa), también estoy enardecido por lo que está pasando (…) Simplemente me molesta que estén vandalizando la obra de arte de Siqueiros que hay ahí. ¿Saben por qué están las lonas (cubriendo una parte de la fachada de Rectoría)? Porque llegó otro grupo igual de dizque anarquistas que no quieren dar palabra ni nombre (…) Y lo que gastaron (en esas reparaciones) son impuestos, aunque la gente no tenga a sus hijos en la UNAM, son impuestos que paga la gente. Los anarquistas le pegan a las piedras, ¿tienen huevos?”

Fue siguiendo este mismo argumento que, alrededor de las 15:30 horas, alumnos de psicología, geografía y pedagogía de la UNAM, decidieron dejar solos a los anarquistas en su guerra contra el edificio vacío de Rectoría y avanzaron contra el Walmart Copilco, ubicado en las inmediaciones de Ciudad Universitaria, cuyos accesos fueron cancelados por los estudiantes, quienes exigieron a los comercios aledaños a Walmart suspender actividades.

La misma tienda de autoservicio decidió cerrar sus cortinas y colocar una barricada con bases de carga frente a su acceso, dejando dentro a más de un centenar de clientes y empleados, por lo que los manifestantes alegaron que Walmart mantenía “secuestrados” a los compradores.

Una hora después de iniciar esta toma, cuyo objetivo fue “boicotear el Buen Fin”, tres cuartas partes del centenar de manifestantes que la realizaron se esfumaron, pocos segundos después de que camiones de granaderos se estacionaron sobre avenida Copilco. En su huida, este grupo prendió fuego a mobiliario de la gasolinería ubicada en Avenida Universidad, junto al acceso a CU que se ubica en ese punto, lo que provocó dos cosas: por un lado, que los granaderos se formaran ante el paso a Ciudad Universitaria, y por otro que los anarquistas que se mantenían en Rectoría acudieran a este acceso, para crear una barricada y advertir que si los policías ingresaban serían enfrentados.

Con esmero, los encapuchados arrastraron macetones y palos hasta esta reja de Ciudad Universitaria, con la intención de que los policías no pudieran traspasarla, sin percatarse de que a un costado de su barricada, un espacio abierto de más de 20 metros de largo permite el paso libre hacia el interior la máxima casa de estudios: si los policías hubieran querido ingresar, lo único que necesitaban era rodear la barricada, lo cual, sin embargo, no ocurrió. Para las 18:00 horas, los granaderos se retiraron, dejando a los anarquistas comiendo las frituras de Sabritas y tomando Cocacolas, productos extraídos de un pequeño puesto de dulces que los encapuchados saquearon.

Para entonces, Walmart había también sido abandonado por los universitarios que ahí se manifestaron, luego de que la sucursal aceptó que no abriría sus puertas durante el resto del día, mientras que Rectoría permaneció “tomado” por un puñado de jóvenes encapuchados, quienes fueron encomendados a vigilar los tablones recargados contra el acceso al edificio.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Los gráficos que muestran la caída global de casos y muertes por COVID-19 (y que hay detrás)

Los datos de la OMS que revelan una tendencia a la baja en cuanto al número contagios y de muertos por covid-19, son una noticia alentadora. No obstante, debemos tomar la noticia con cautela.
26 de febrero, 2021
Comparte

Es, sin duda, la noticia más esperada de todas: después de un año en que el SARS-CoV-2 mantuvo al mundo en vilo, el número global de casos ha bajado por sexta semana consecutiva y el número de muertes va en su tercera semana de descenso.

De 836.463 casos de covid-19 el 10 de enero, a 314.816 el 22 de febrero. Y de 16.667 muertes el 28 de enero, a 7.658 el 22 de febrero, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.

De acuerdo a un informe de la OMS del 23 de febrero, un total de cuatro de las seis regiones reportadas por la OMS mostró una reducción del número de casos Américas, Europa, África, Pacífico Occidental (que incluye entre otros países a China, Australia, Nueva Zelanda y Japón)- mientras que solo dos -Sudeste asiático y el Mediterráneo Oriental (que incluye entre otros a Afganistán, Egipto, Líbano, EUA e Irán)- mostraron un leve aumento del 2% y el 7% respectivamente).

Gráfico casos y muertes globales

BBC

Las cifras, por supuesto, reflejan el número de casos reportados, que no necesariamente coinciden con el número de casos reales.

Las Américas, entre tanto, continúa siendo la región con el descenso más marcado en el número absoluto de casos.

La OMS destacó que, basándonos en estas cifras, el descenso de casos y muertes en los últimos dos meses es tangible.

“Esto muestra que simples medidas de salud pública funcionan, incluso ante la presencia de variantes”, señaló recientemente en conferencia de prensa Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS.

“Lo que importa ahora es cómo respondemos a esta tendencia. El fuego no está apagado, pero hemos reducido su tamaño. Si dejamos de luchar contra él en cualquier frente, volverá a rugir otra vez”.

¿Pero qué hay exactamente detrás de este descenso? ¿La implementación de los programas de vacunación? ¿El uso de mascarillas? ¿Algo inherente al virus mismo?

Simples, pero efectivas

La mayoría de expertos sanitarios coincide en que esta caída se debe en gran medida al éxito de las restricciones impuestas por los distintos gobiernos para frenar el alcance de la pandemia desde finales de 2020 y comienzos de 2021, más que a las campañas de vacunación, dado que la tendencia también puede verse en países donde esta no ha avanzado de forma significativa.

Casos confirmados Reino Unido

BBC

Para Adam Kamradt-Scott, profesor de la Universidad de Sídney, quien escribió un artículo sobre el tema en The Conversation, estas alentadoras noticias muestran el poder de las políticas públicas sanitarias, pero debemos mantenernos alerta”.

“Bajar la guardia ahora, cuando están emergiendo nuevas variantes, podría fácilmente revertir la tendencia”.

Según le explica a BBC Mundo Elvis García, doctor en Salud Pública de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, “los países que en principio han dirigido este incremento han sido aquellos con muchos habitantes e infectados como el caso de Reino Unido y Estados Unidos”.

“Como en estos países ha empezado a bajar, porque durante los últimos dos meses han empezado a hacer las cosas bien, están de algún modo arrastrando la tendencia global”, agrega.

Y, por otro lado, “hay lugares como por ejemplo África, donde no sabemos bien lo que está ocurriendo. Aunque allí hubiera un pico, no lo sabríamos porque no registran los datos”, dice.

El doctor Julian Tang, virólogo de la Universidad de Leicester, en Reino Unido, coincide en que la principal razón detrás de la caída es la imposición de medidas sanitarias, desde el distanciamiento social y el uso de mascarillas, hasta la delimitación de zonas, toques de queda y confinamientos.

Casos confirmados EE.UU.

BBC

“Hubo un pico en múltiples países, sociedades y culturas en Navidad y Año Nuevo alrededor de enero y ahora, un poco más tarde, un descenso por todas las medidas que se han implementado”, explica.

“El cierre de restaurantes, bares, escuelas, reduce de muchas maneras la transmisión”.

“No creo que haya algo más allá de eso. No creo que las vacunas hayan tenido aún un impacto global, excepto en unos pocos lugares como Israel y Reino Unido, donde están empezando a tener cierto impacto”, añade.

Cuestión de aprendizaje

Aunque no todos cumplen a rajatabla con las recomendaciones de las autoridades sanitarias, García considerada que, en doce meses de pandemia, “la gente poco a poco ha ido aprendiendo bastante: a lavarse las manos, a usar mascarillas en espacios cerrados. Todo eso es algo que se nos ha quedado grabado y esto va notándose”.

“Aunque la gente esté un poco cansada, va adoptando las medidas y una gran parte de la población entiende ahora cómo se propaga el virus (no solo la comunidad científica) y qué es lo que puede y no puede hacerse”, dice el experto.

Casos confirmados América Latina

BBC

Si la punta de lanza son las medidas, cabe preguntarse entonces cómo se explica entonces el descenso en países de América Latina, por ejemplo, donde las medidas, por el contrario, se han flexibilizado.

“Ahora allí es verano. No es época de picos, eso vendrá más adelante”, señala García.

“El clima es muy importante, porque cuando más nos contagiamos es cuando estamos en lugares cerrados, a través de los aerosoles. Al aire libre hay muchas menos posibilidades de contagiarse”.

Cuando los casos aumenten en esa región del mundo, se compensará con la llegada del verano al hemisferio norte, dice.

“Creo que los niveles de antes no se van a recuperar. Puede que suban un poco, pero la tendencia será a la baja“.

No bajar la guardia

Si bien con la expansión de los programas de vacunación la inmunidad estará más extendida, esto afectará seguramente el número de muertes, ya que las vacunas evitan el desarrollo de la enfermedad, pero no necesariamente el número de casos, ya que aún no se ha investigado si sirven para limitar el contagio.

Por todas estas razones, los expertos coinciden en la necesidad de ser extremadamente cautelosos a la hora de aprovechar esta tendencia para flexibilizar las medidas.

“Relajarse ahora no es una buena idea: piensa en los dos confinamientos previos”, le dice a BBC Mundo Tang, en referencia a la situación crítica que atravesó Reino Unido. “Nos relajamos y volvimos al confinamiento otra vez”.

“El virus aún está presente. Hay mucho virus en circulación. No estamos hablando de unos pocos cientos de casos al día como en julio del año pasado. Estamos viendo entre 5.000 y 10.000 al día en Reino Unido”, recuerda Tang.

“Si flexibilizas todo, tendrás otro aumento marcado. Puede que no se vean tantas muertes y hospitalizaciones, porque las personas mayores y más vulnerables están ahora mejor protegidas, pero verás un aumento entre la gente joven y en los casos de covid de larga duración“.

Esa mentalidad, concluye Tang, “es la que nos llevó a estar en un problema tan grande en los últimos doce meses”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=snPpsQj8Wk4

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.