Corea del Norte: ¿Cómo se usa internet en el país más hermético del mundo?
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Corea del Norte: ¿Cómo se usa internet en el país más hermético del mundo?

¿De qué sirve una computadora en el país más hermético del mundo? ¿Por qué habría alguien de aprender a programar si el país está cerrado a internet? Aquí algunas curiosidades del misterio tecnológico norcoreano.
8 de noviembre, 2014
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¿De qué sirve tener una computadora en el país más hermético del mundo? ¿De qué vale tener un teléfono inteligente si las funciones más inteligentes están bloqueadas? ¿Por qué habría alguien de aprender a programar si el país está cerrado a internet?

Estas son algunas de las contradicciones del rompecabezas tecnológico que es Corea del Norte.

Si Corea del Sur es la nación más tecnológica del mundo, uno pensaría que Corea del Norte es la menos, pero no es así.

Al menos una de cada 12 personas tiene un teléfono inteligente.
No sólo eso sino que además Corea del Norte tiene programadores informáticos muy sofisticados que diseñan aplicaciones complejas.

Sabemos que Corea del Norte tiene tantos teléfonos inteligentes porque su red de 3G opera con Koryolink, una cooperación empresarial entre una compañía egipcia, Orascom Telecom, y el gobierno norcoreano.

Los egipcios publican cifras que apuntan a dos millones de suscriptores en Corea del Norte, frente a sus algo menos de 25 millones de población.

Pero la pregunta más importante es ¿cómo se las arreglan sin internet?

Dos redes

Los estudiantes más brillantes reciben formación sobre cómo usar internet en instituciones cuyas conexiones están controladas y monitoreadas.

El resto de la ciudadanía se tiene que conformar con una intranet norcoreana llamada Kwangmyong.

Esta provee una versión limitada de la información y alegría que puede dar la conexión a la red informática mundial.

Por su puesto incluye basta información sobre lo dicho y hecho por el líder Kim Jong-un.

También recetas de cocina norcoreana.

Además hay consejos en inglés, coreano y chino sobre dieta y edad, en una suerte de página web sobre salud.

Para el público general esta intranet es suficiente y las autoridades están atentas para cerrar hasta la mínima grieta hacia el internet externo.

La picaresca para conseguir internet

En enero de 2013, el gobierno comenzó a permitir que los visitantes llevaran, por primera vez, sus teléfonos móviles al país.

A diferencia de los residentes, a los turistas sí se les permitía utilizar la red 3G para tener acceso a internet en el móvil, comprando una tarjeta SIM local, según dijeron las autoridades del país en ese momento.

Pero según Corea del Norte Tech, un sitio monitorea el sector de tecnología en el país, los visitantes extranjeros ahora tienen que desactivar sus tarjetas telefónicas SIM cuando dejan el país.

En el pasado era posible dejar estas tarjetas atrás, todavía cargadas, para que las utilizaran los ciudadanos locales. Ya no.

Otra de las posibilidades que tampoco funciona ya es la de conseguir conectarse a internet accediendo a las redes Wi-fi en las cercanías de las embajadas y las oficinas de organizaciones internacionales.

En agosto, los equipos extranjeros en Corea del Norte recibieron un comunicado que decía que “las señales de las redes inalámbricas regionales… producen ciertos efectos en los alrededores” y, por tanto, sus licencias fueron revocadas.

Esta prohibición fue en reacción a un artículo publicado en una página web surcoreana que decía que la demanda de propiedades alrededores de las embajadas en Pyoinyang había aumentado debido a que los vecinos podían furtivamente hacer uso de las redes wi-fi que no tenían encriptación.

Una excursión a la frontera

El juego al gato y al ratón es continuo entre las autoridades norcoreanas y los ciudadanos que quieren comunicarse con el mundo exterior.

Algunos, por ejemplo, tratan de conectarse con las redes chinas o surcoreanas cerca de la frontera norte y sur del país, pero Martyn Williams, que lidera North Korean Tech, le dijo a la BBC que lograrlo no es nada fácil.

“Para el norcoreano habitual es difícil acercarse a la frontera con Corea del Sur porque es una zona de seguridad muy vigilada”, dijo.

“Es difícil pero algo más sencillo aproximarse a la frontera con China. Allí puedes ver a gente poniendo tarjetas SIM chinas en sus teléfonos, o trayendo de contrabando teléfonos chinos”, agregó.

“Si consiguen conectar con una red de telefonía china pueden hacer llamadas a todo el mundo. También pueden acceder a internet sin las limitaciones del gobierno norcoreano”.

“Una de las cosas que hace el gobierno de Pyonyang es patrullar frecuentemente la frontera, para encontrar a gente utilizando estos teléfonos”, comentó, añadiendo que los castigos por estas infracciones son graves.

Programación sofisticada

Con un acceso tan limitado al mundo exterior parece improbable que pueda existir una cultura sofisticada de programación en Corea del Norte, pero sí la hay.

“Cuando hablo con gente que trabaja con los norcoreanos para negocios, están impresionados con el nivel de sofisticación de alguna de su programación”, dijo Williams.

“Claro que no solo lo hace por motivos comerciales. La cibercapacidad ofensiva es algo grande en lo que muchas naciones están invirtiendo”, añadió.

Igual que otros países, el sistema militarizado de Corea del Norte necesita buenos programadores para infiltrar los sistemas de otros países y para resistir los intentos de hackeo de las agencias de seguridad extranjeras.

Corea del Sur desde luego cree que sus vecinos del norte los espían.

Según el director del Servicio Nacional de Inteligencia surcoreano, entre los meses de mayo y septiembre Corea del Norte infectó unos 20.000 celulares surcoreanos con malware (programas malignos) escondido en juegos, en un intento por vigilar a sus dueños.

El gobierno de Pyonyang niega la acusación.

Dificultades para innovar

Además de formar en capacidad informática a los alumnos más brillantes, Corea del Norte tiene también ingenieros de programación que trabajan en aplicaciones diseñadas para uso civil.

El año pasado Corea del Norte lanzó una tableta, la Samijiyon, que opera con el sistema Android y viene precargada con juegos, incluido uno que parece una copia del popular Angry Birds.

La dificultad para los programadores más brillantes para innovar en Corea del Norte es que sin un acceso constante a internet, no siempre conocen qué está haciendo la competencia.

Geoffrey See, fundador de Choron Exchange, que trata de mejorar el conocimiento y la capacidad de los norcoreanos, organizó recientemente una conferencia sobre informática en Pyonyang.

“Encontramos con frecuencia al hablar con las compañías informáticas más pequeñas que están trabajando en el desarrollo de productos para los que ya existe un producto muy fuerte en el mercado”, aseguró.

Aislados del mundo, los desarrolladores de programación norcoreanos corren el riesgo de trabajar a oscuras en productos que ya han sido creados por otros.

¿Por cuánto tiempo?

La manera de evitar esto es una mayor colaboración, según See.

“Necesitas mucha colaboración con programadores internacionales, conectar con esa red de programadores e inversores capitalistas que te van a decir quién más está trabajando en ese producto”, explicó.

Pero ahí está el problema. El gobierno de Corea del Norte claramente no quiere darle a sus ciudadanos ese tipo de acceso al mundo exterior.

Hace 25 años cayó el muro de Berlín.

Muchos de los habitantes del lado oriental dicen con frecuencia que su ansia verdadera no era tanto una idea abstracta de libertad como ver en primera persona el mundo exterior.

El líder norcoreano Kim Jong-un conoce los riesgos que eso conlleva. ¿Pero por cuánto tiempo podrá mantener el aislamiento?

 

 

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'Hará más mal que bien’: los peligros de apresurar la vacuna contra la COVID

La FDA adelantó que podría aprobar el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID antes de que terminen los ensayos clínicos, pero varios expertos advierten que esto sería un "grave error".
Getty Images
4 de septiembre, 2020
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El jefe de la Administración de Alimentación y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), Stephen Hahn, adelantó que podría aprobar el uso de emergencia de una vacuna contra el coronavirus antes de que terminen los ensayos clínicos, algo sobre lo que varios expertos han advertido, tildándolo de “grave error”.

En una entrevista ofrecida al medio británico The Financial Times y publicada el domingo, Hahn insistió en que, de tomarse, la decisión será “científica, médica y basada en datos”, y no una respuesta política a las presiones del gobierno estadounidense para que se apruebe una vacuna.

A finales de agosto, el presidente Donald Trump acusó a la FDA de “retrasar” la aprobación de la vacuna hasta después del 3 de noviembre, fecha en la que los votantes acudirá a las urnas para decidir quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.

De darle luz verde antes de terminar la fase 3 de los ensayos clínicos, EE.UU. se convertirá en el tercer país en aplicar la polémica medida, después de que Rusia y China lo hicieran en agosto.

Cuando el 11 del pasado mes las autoridades rusas registraron su vacuna Sputnik V, asegurando que había demostrado ser “altamente efectiva y segura”, científicos en todo el mundo y la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) acogieron con escepticismo.

Días después, el 20 de agosto, Moscú anunció que iniciaría las pruebas clínicas en 40.000 voluntarios en distintos países.

Vacuna contra el coronavirus.

Getty Images
Rusia y China han aprobado vacunas contra el coronavirus sin culminar la fase 3 de los ensayos clínicos.

La fase 3 de los ensayos clínicos suele considerarse la más crucial, pues es la etapa en la que los investigadores tratan de ver cuán eficaz y segura es la vacuna probándola en decenas de miles de personas.

“En otras palabras, se busca la reducción real de los casos de la enfermedad en el número de personas que fueron vacunadas comparado con el mismo número de sujetos que no recibieron la vacuna”, le explicó hace semanas el doctor Ian Jones, profesor de Virología de la Universidad de Reading en Reino Unido, a BBC Mundo.

Si bien en las etapas previas también se evalúa el desempeño y la seguridad del producto, la fase 3 es la que “realmente te dice que la vacuna es capaz de prevenir que ocurra la infección”, según el virólogo británico.

“Falsas esperanzas”

Pero quizás el lado más peligroso de aprobar una vacuna antes de culminar todos los ensayos clínicos son sus posibles consecuencias.

Mijail Murashko.

Getty Images
El ministro de Salud ruso ha desestimado las preocupaciones y dudas que genera el programa de vacunas Sputnik V.

En conversación con BBC Mundo, Jones explica que hay varios problemas asociados con que la vacuna sea aprobada demasiado pronto.

Lo primero es que podría generar falsas esperanzas: puede que la gente se apresure a ponerse la vacuna “cuando en realidad tal vez no sea la mejor vacuna, sino la primera que está disponible“.

“Esto causaría decepción en los individuos que se inmunizaron”, añade.

Según el experto, una vacuna que no funcione tan bien como debería podría extender la idea de que (la vacuna en general, todas las que se están desarrollando contra la COVID-19) es ineficiente y suscitar desconfianza dentro de la población. “Al final, una vacuna apresurada hará más mal que bien”.

“Simplemente le quitaría valor a todas las demás vacunas. Y le daría alas al lobby antivacunas, que se aprovechará de cualquier desliz. Es perjudicial para todo el mundo“.

Más difícil ponerle fin a la pandemia

Este lunes, la científica en jefa de la OMS, Soumya Swaminathan, se unió a las advertencias de la comunidad de expertos y aseguró que autorizar una vacuna demasiado pronto y con pocos datos podría tener una variedad de consecuencias negativas.

Vacuna contra el coronavirus.

Reuters
La fase 3 de los ensayos clínicos es frecuentemente considerada como la más crucial, pero la Administración de Alimentación y Medicamentos de Estados Unidos está considerando saltársela.

“En primer lugar, hará que sea muy difícil continuar con los ensayos clínicos aleatorios”, dijo.

“Y en segundo lugar, existe el riesgo de que se introduzca una vacuna que no se haya estudiado de manera adecuada y que podría resultar que es poco eficaz y no cumple con el trabajo de ponerle fin a esta pandemia o, peor aún, que tenga un perfil de seguridad inaceptable”.

Para que una vacuna sea aprobada por la FDA, se debe haber demostrado que es segura y eficaz en función de los datos recopilados tras ser probada en miles de voluntarios.

Es un proceso de verificación que puede durar meses.

Swaminathan agregó que la aprobación del uso de emergencia de una vacuna debe realizarse “con mucha seriedad”, particularmente porque se trata de una decisión que “podría provocar efectos secundarios adversos” en algunas partes de la población.

Un pequeño riesgo de mutación

La confianza de la gente en una campaña de vacunación es crucial, por lo que aprobar una vacuna antes de que culminen todos los ensayos clínicos podría además limitar el número de personas que se dejarían inyectar.

Una niña recibiendo una vacuna.

Getty Images
Ian Jones, profesor de Virología de la Universidad de Reading, dice el objetivo es tener una vacuna que nos inmunice completamente y no una que funcione a medias.

“Se trata de una preocupación muy seria, subraya.

“Si la gente piensa que la primera vacuna en ser lanzada lo ha sido por el simple hecho de ser la primera (en desarrollarse), pero no es necesariamente la mejor, podrían considerar que no vale la pena aplicársela, lo que llevaría a no querer ser inmunizados”, prosigue.

“Pero el peligro es que no querrían inmunizarse con una vacuna que funcione mejor y que podría venir después, y eso haría que el virus siga circulando”.

Jones considera poco probable que la vacuna no funcione del todo debido a las pruebas que ya se han hecho.

Pero otro riesgo, según explica, es que el virus podría transformarse y evitar la respuesta inmune generada por la vacuna aprobada con apuro, mutar en una forma ligeramente diferente, que ninguna de las vacunas podría combatir.

“No queremos una vacuna que funcione a medias”

Sin embargo, él no cree que las preocupaciones deban centrarse en cuán segura es la vacuna, sino en su eficacia.

El virus junto a una inyección.

Getty Images
Soumya Swaminathan advierte que aprobar una vacuna sin finalizar todos los ensayos clínicos podría provocar efectos secundarios adversos en algunas partes de la población.

“No queremos una vacuna que funcione a medias, queremos una que nos inmunice completamente”.

“En realidad, pienso que todas las vacunas que están siendo probadas en la actualidad son bastante seguras y probablemente no le causarán ningún daño a quien las reciba. Pero cuando apruebas una vacuna que funciona mal, estás fijando expectativas sumamente bajas, y lo que venga después no tendrá la obligación de ser mejor”.

“Estarías abriéndole paso a una serie de genéricos que también van a funcionar mal“.

Para este virólogo británico esto es algo que se debe evitar, y para hacerlo la fase 3 del proceso debe ser culminada, probando la vacuna “en tanta gente como sea posible, para así conocer su resultado habitual con una dosis habitual“.

“Tomar atajos para lograr vacunas no es exactamente una buena idea. Sería un grave error”, concluye.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

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