Después de protestar, ¿qué sigue? (capítulo de regalo)
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Después de protestar, ¿qué sigue? (capítulo de regalo)

La cosa es pasar de la democracia representativa a la democracia participativa, una democracia donde los ciudadanos no sólo protesten por los problemas, sino que se involucren y propongan soluciones; la cosa es “reconstruir la política como algo de todos, no nada más de un segmento (los políticos y funcionarios públicos)”, dice Ulrich Richter a Animal Político.
Por Mayra Zepeda
1 de noviembre, 2014
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Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

¿Salir o no salir a las calles a protestar? Y si decidimos salir, ¿después qué? Participar. ¿En qué? En la solución del problema del que te quejas. ¿Y cómo hacerlo? En el libro De la protesta a la participación ciudadana, el abogado Ulrich Richter Morales revisa el tema y, además, desmenuza el trabajo de varios luchadores sociales y manifestaciones en México y el mundo para intentar responder la pregunta.

La cosa es pasar de la democracia representativa a la democracia participativa, una democracia donde los ciudadanos no sólo protesten por los problemas, sino que se involucren y propongan soluciones; la cosa es “reconstruir la política como algo de todos, no nada más de un segmento (los políticos y funcionarios públicos)”, dice Richter a Animal Político.

En México ya tenemos algunos ejemplos de cómo los ciudadanos, además de protestar, ya comienzan a exigir y, sobretodo, a proponer soluciones. ¿Quiénes son? Richter dice que ahí están los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN): “el contenido de su protesta tiene aspectos estructurales de poder cambiar algunas situaciones internas educativas que sí pueden darse. Su protesta no es vacía, sí pueden buscar un cambio, que es poder influir en la reglamentación interna, los programas educativos, la gratuidad…” Los politécnicos protestaron y consiguieron dialogar con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y la Secretaría de Educación Pública. Y las conversaciones siguen.

Ahí están los padres de los normalistas de Ayotzinapa secuestrados y desaparecidos por las policías municipales de Iguala y Cocula, en Guerrero, quienes ya buscaron diálogo con las autoridades federales y apenas esta semana se reunieron con el presidente Enrique Peña Nieto. No sólo protestaron. Exigieron que las autoridades les explicaran qué están haciendo y a qué se van a comprometer.

Richter dice que “ante la crisis de la democracia representativa tenemos que buscar nuevos cauces que oxigenen la política” para que vuelva a ser “una causa reconocida por todos.” Esta nueva forma es el “ya protestamos, éste es el contenido de la protesta, y queremos participar en la solución que se le va a dar a nuestra protesta”, explica el autor del libro editado por Océano.

Para quien todavía no se decide a salir a las calles a protestar porque le causa escozor los bloqueos en avenidas o sitios públicos, Richter pone sobre la mesa el cómo ponderar “la eventual colisión de derechos”, es decir, entre el derecho a la libertad de expresión y al de transitar libremente por la ciudad.

¿A cuál darle más importancia? “Pues yo te podría decir que al que enriquezca la vida democrática del país”, dice Richter.

En México, explica el también autor del libro Manual del poder ciudadano, apenas estamos comprendiendo este derecho de la protesta para buscar un mejor México porque tenemos una gran apatía por la cosa política derivada del desprestigio que tiene”.

En De la protesta a la participación ciudadana, además de leer el significado de conceptos como protesta, indignación, inconformidad, acción colectiva, movimientos, marchas, plantones y más, encontrarás un capítulo con ejemplos de movilizaciones y protestas en diversos países del mundo, las cuales lograron cambiar parte de su realidad.

Ahí están las protestas en Islandia, Venezuela, Brasil, Ucrania, Turquía, Túnez, Libia, Siria, Irak, España, Rusia, Chile y más.

Además encontrarás otro capítulo dedicado a algunos líderes de movimientos sociales, desde Madero y Zapata, hasta Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Nelson Mandela y el polaco Lech Walesa, y otro más sobre “protestas peculiares”.

Aquí Animal Político te presenta un adelanto del libro:

De La Protesta a La Participación Ciudadana by Mayra Zepeda Arriaga

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¿En México hay más terremotos en septiembre? Esto dice la ciencia

Las coincidencias en las fechas de sismos intensos han llevado a muchos en México a afirmar que septiembre es el mes de los terremotos. Pero los científicos y los números muestran que no es así.
17 de septiembre, 2021
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Se trata de un mito que se ha visto reforzado por recientes coincidencias: septiembre es un mes de grandes sismos en México.

El pasado 7 de septiembre, un sismo de magnitud 7.1 sacudió la Ciudad de México y el sur del país, al igual que ocurrió en la misma fecha de 2017, cuando otro terremoto de magnitud 8.2 remeció la región.

Y el 19 de septiembre es otro día grabado en la mente de muchos.

En 1985 ocurrió un terremoto de magnitud 8.1, el más devastador de los últimos tiempos para el país. Y exactamente 32 años después, otro sismo de 7.1 también dejó cientos de muertos y edificios destruidos.

Esto ha llevado a muchos mexicanos a cuestionarse si hay algún fenómeno que haga que septiembre -o “septiemble”, como algunos lo llaman en broma- sea un mes de grandes terremotos.

Para los científicos hay una respuesta clara: son solo coincidencias. ¿Por qué?

¿Es septiembre cuando más ha temblado? No

Desde que hay registros sísmicos en México, a partir del año 1900, ocurrieron 86 sismos considerados “grandes” por ser de magnitud mayor a 7.0, según las estadísticas del Servicio Sismológico Nacional (SSN) mexicano.

El mes que más eventos acumuló en los últimos 121 años es diciembre, con 12 terremotos. Un paso atrás está septiembre, con 11, y le sigue junio con 10.

Eso muestra que en realidad esos tres meses acumulan la mayor actividad sísmica, pero por una diferencia marginal. El resto de los meses tienen registros variados.

Sismos en México desde 1900*. Magnitud mayor a 7,0. *Hasta el 15/09/2021.

¿Por qué la gente “siente” que tiembla más en septiembre?

Los científicos reconocen que la duda de la población es entendible dado que una persona acostumbra a relacionar los eventos que le han tocado vivir.

Cualquier habitante de Ciudad de México que tenga más de 40 años vivió dos temblores, el de 1985 y el de 2017, en la misma fecha: un 19 de septiembre.

“Esto es una percepción. Percepción válida, percepción lógica de la gente, porque estamos acostumbrados a medir los fenómenos naturales a escala de la vida humana, lo cual no siempre es el punto de vista más adecuado”, dijo el sismólogo Luis Quintanar en una rueda de prensa el pasado 13 de septiembre.

“Para medir su frecuencia, su intensidad, debe de ser a escala geológica, no a escala de la vida humana, que son 60, 70 años, sino a escala un poco mayor de los 100, 200 o más años”, añadió.

Un vendedor de periódicos

Getty Images
“De nuevo” titulaba el diario Metro luego del terremoto del 19 de septiembre de 2017, 32 años después del de 1985.

¿Se pueden predecir los sismos?

Los científicos del SSN y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fueron cuestionados sobre la posibilidad de que vuelva a ocurrir otro sismo este 19 de septiembre.

Pero la respuesta es enfática: no es posible saberlo.

“Los sismos no pueden predecirse. Y esto hay que tomarse muy claramente desde ambos puntos de vista: no podemos decir cuándo va a ocurrir un sismo, pero tampoco vamos a poder asegurar que no van a ocurrir sismos”, dijo Jorge Aguirre, del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

“Sabemos que existe una cierta actividad sísmica debido a la dinámica de la Tierra y que eventualmente vamos a seguir teniendo sismos en México, pero no sabemos ni cuándo, ni a qué horas. Y no podemos ni asegurar que no vaya a haber sismos, ni asegurar que vaya a haber sismos en algún lugar o en alguna fecha”, añadió.

Las poblaciones del centro, sur y sureste de México, incluida la capital del país, están expuestas a la sismicidad por las diversas fallas geológicas que hay en sus alrededores, así que es probable que los eventos sísmicos sigan presentándose.

¿La época de lluvias genera sismos?

Al proliferar la creencia de que septiembre es un mes de sismos grandes también se ha difundido entre la gente que esto podría deberse a que es la época de lluvias puede tener algún efecto en el subsuelo.

Pero no es así: “Desde el punto de vista científico (…) ni las lluvias, ni mucho menos otras cosas tiene que ver con que tiemble más en septiembre. No sólo en México, en todo el mundo no hay ninguna evidencia de esto”, dijo Arturo Iglesias, jefe del SSN.

“Quizá la excepción sea la sismicidad que a veces se induce por la recarga de presas. Ahí sí, a veces, cuando una presa se recarga de manera típica, por ejemplo, después de un huracán o algo así, suele ocurrir sismicidad local pequeña que tiene que ver con el propio peso del agua que altera el estado de esfuerzos alrededor de una presa”, explicó.

Edificios destruidos tras el terremoto de 1985 en México

Getty Images
El terremoto del 19 de septiembre de 1985 fue el más devastador del último siglo.

¿Y hay una relación de los sismos con el cambio climático?

Relacionado a las lluvias más intensas, huracanes, inundaciones o sequías de los últimos años con el cambio climático, también han surgido dudas de si puede haber una relación con los sismos.

Pero los expertos nuevamente indican que no hay ninguna evidencia de eso.

“No hay una correlación”, explicó Rosa María Ramírez, directora del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

“El cambio climático causa desastres, al igual que los sismos. Pero no hay una correlación”, enfatizó.

Los científicos dicen que la tecnología ha evolucionado en las últimas décadas para mejorar la detección, medición y pronóstico de afectación de un sismo, lo cual permite salvar vidas a través de las alertas tempranas y el mejoramiento de los códigos de construcción.

Pero piden a la población evitar la difusión de rumores como el de que septiembre es un mes de “temblores grandes”.

Madre

Getty Images
Una madre llora en la ceremonia en recuerdo de los niños fallecidos en una escuela en el terremoto de 2017.

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