UNAM denuncia a elemento de la PGJ-DF; el GDF se disculpa
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UNAM denuncia a elemento de la PGJ-DF; el GDF se disculpa

Un nuevo ingreso de la policía del DF a la Ciudad Universitaria de la UNAM se dio la noche del sábado, luego que elementos de la PGJ-DF se adentraran al auditorio Che Guevara y uno de ellos disparara contra estudiantes que lo increpaban.
Por Con información de Nayeli Roldán
17 de noviembre, 2014
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El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro, anunció la noche de este domingo que la casa de estudios presentó una denuncia penal por la agresión que un elemento de la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJ-DF) hiciera contra un estudiante el mediodía del sábado, luego de ser increpado mientras tomaba fotos al Auditorio “Che Guevara”.

En conferencia de prensa, Narro Robles pidió justicia para el estudiante baleado y aseguró que la violencia sólo engendra mayor encono y más desgracia. “No es deseable la fuerza pública”, dijo el rector al pedir al GDF que no se repitan hechos violentos en las instalaciones de la UNAM.

El gobierno capitalino anunció esta tarde que ya se inició una investigación contra un elemento de la PGJDF para deslindar las responsabilidades por la agresión suscitada ayer en la Ciudad Universitaria.

GDF se disculpa por entrada de policías a la UNAM; remueven a funcionario a cargo del operativo

El secretario de Gobierno del Gobierno del Distrito Federal (GDF), Héctor Serrano Cortés, pidió una disculpa por los hechos del sábado en las inmediaciones de la Facultad de Filosofía y Letras en la Ciudad Universitaria de la UNAM, cando en dos momentos distintos, agentes de PGJ-DF y SSP-DF entraron al campus.

Sobre la acción de la policía capitalina la noche del sábado, cuando agentes de la SSP-DF entraron a CU, Serrano Cortés afirmó que ya fue removido del cargo el Director General de la Zona Sur, Luis Martín Rodríguez Jiménez, a quien se investigara exhaustivamente para deslindar la responsabilidad correspondiente.

A nombre del GDF, el secretario de Gobierno ofreció a a la comunidad universitaria, a sus autoridades y a la opinión pública, “su más sentida disculpa por los hechos acontecidos y garantizó que se actuará con estricto apego a la ley, refrendando su respeto a la autonomía universitaria, así como su más alto reconocimiento a tan prestigiada casa de estudios”, mencionó un comunicado oficial.

Sobre la acción en la que la tarde del sábado agentes de la PGJ-DF supuestamente realizaban una diligencia relativa a una averiguación previa por el robo de un teléfono celular, Serrano afirmó que ya se abrió una acción penal contra el policía de investigación de la PGJ-DF, Luis Javier Aguinaga Saavedra, involucrado en lesiones, abuso de autoridad y no observar el cuidado en el uso de la fuerza.

“Diligencia” de la PGJ-DF a la UNAM termina en balacera y entrada de la policía a CU

Al medio día del sábado en Ciudad Universitaria, el Colegio de Pedagogía tenía programada una reunión en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y la entrada a la Biblioteca Central lucía como cualquier sábado, sin embargo, en unos minutos el panorama cambió: el sonido de los balazos perpetrados por por un policía de investigación contra jóvenes rompió con la normalidad en el campus y aumentó el enojo de la comunidad estudiantil, la cual ha organizado paros en diversas escuelas desde hace un mes, como parte de las protestas por la desaparición de 43 normalistas en Iguala, Guerrero.

Un automóvil Sentra color plata con placas 982-WGE -con cuatro hombres a bordo- se adentraba en el circuito universitario; al llegar a la Facultad de Filosofía detuvo la marcha para tomar fotografías al auditorio Justo Sierra –rebautizado como Che Guevara en el movimiento estudiantil de 1968–. Los vendedores de artesanías, alertaron a los jóvenes integrantes del colectivo Okupa Che que mantiene el control del inmueble desde hace 14 años, sobre la presencia de extraños.

Como lo hacen cada vez que una persona intenta tomar imágenes del auditorio, los jóvenes los increparon. Cuando les exigieron que dejaran de tomar fotos, estos se sintieron intimidados y, de acuerdo con testimonios, tres de ellos pudieron huir en un taxi, dejando a uno en el circuito universitario. Fue seguido por poco menos de diez jóvenes, según se observa en un video difundido a través de Youtube.

Una mujer alertaba que el sujeto al que perseguían “trae un arma”, luego gritaba que le quitaran la cámara. Otro de los jóvenes decía “dispara, puto, dispara”, mientras el hombre, a unos metros de distancia, camina de espaldas. Ya en los límites de Ciudad Universitaria se oyeron las detonaciones; Miguel Ordaz Agustín, de 31 años, resultó herido en el muslo derecho y un perro que acompañaba a los jóvenes también fue lastimado y murió más tarde.

Minutos después de la trifulca, los estudiantes encontraron el gafete de uno de los hombres que venía en el auto. Se trataba de Rodolfo Lizárraga Rivera, oficial secretario del Ministerio Público de la Agencia Poniente de la Procuraduría capitalina.

Hasta las 16:45 horas, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal  (PGJ-DF)emitió un comunicado para informar que los hombres en el auto eran un abogado de la UNAM, un oficial secretario del MP, un policía de investigación y dos peritos, quienes “acudieron a realizar una diligencia, en las inmediaciones de la Facultad de Filosofía y Letras de dicha institución educativa, derivado de una denuncia por robo de teléfono celular perpetrado contra una estudiante al interior de dicha casa de estudios el pasado 12 de Noviembre”, se explicó.

El hombre que disparó es el policía ministerial Luis Javier Aguiñaga Saavedra, quien después de las detonaciones fue golpeado por los jóvenes, por lo que fue trasladado al hospital Mocel para ser atendido, aunque se encuentra en calidad de detenido, según la información oficial.

En el comunicado, la PGJ-DF afirmó que los servidores públicos “fueron agredidos de forma verbal y física, por un grupo de aproximadamente 20 personas, quienes pretendían retenerlos. El elemento de la Policía de Investigación dijo haber realizado disparos al aire para evitar el ataque”.

El joven Ordaz Agustín fue trasladado a la Clínica 32 del IMSS e interpuso una denuncia en el Ministerio Público de Coyoacán 1 por lo ocurrido. En tanto, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) inició una queja de oficio por la agresión y emitió medidas precautorias dirigidas a la Procuraduría capitalina.

A las 17:30 horas, la UNAM emitió un boletín de prensa en el que confirma que la “diligencia” estuvo avalada por autoridades universitarias a través de la participación de “personal de la Unidad de Apoyo Jurídico”.

La máxima casa de estudios condenó “cualquier hecho de violencia independientemente de quien lo genere”, se informó en el documento.

La indignación estudiantil

Esto sucedió en medio de una organización estudiantil que ha incrementado el apoyo en el último mes, derivado de la desaparición de 43 jóvenes normalistas en Iguala, Guerrero el 26 de septiembre.

Desde el 15 de octubre, al menos 40 escuelas y facultades de la UNAM realizaron un paro de 48 horas, lo que dio origen a la Asamblea Interuniversitaria, integrada con líderes estudiantiles representantes de diversas instituciones como la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, el Instituto Politécnico Nacional, La Universidad Autónoma de Chapingo, de Zacatecas, Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, entre otras.

Así, consiguieron que el cinco de noviembre 115 planteles de todo el país detuvieran labores a manera de protesta mientras que escuelas privadas como la Universidad Iberoamericana, el ITAM, el Colegio de México, el Claustro de Sor Juana también han hecho actos de protesta.

Los estudiantes, además, han difundido, organizado sus contingentes y participado en las manifestaciones multitudinarias en la Ciudad de México, como parte de la iniciativa que se ha nombrado en redes sociales “Acción global por Ayotzinapa” para exigir la presentación con vida de los estudiantes normalistas.

Este sábado, mientras se registraba la balacera en la UNAM, la Asamblea Interuniversitaria sesionaba en la UACM San Lorenzo Tezonco y discutía la propuesta de un paro nacional para el 20 de noviembre.

Al enterarse de lo sucedido, emitieron un posicionamiento en el que advierten como “sumamente grave que este ataque se dé en el marco de un enorme movimiento nacional que grita al unísono la exigencia de presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala por la policía municipal”.

“Este ataque no es un hecho aislado, todos sabemos que fue el Estado que utiliza sistemática la violencia y las fuerzas represivas para criminalizar a la juventud y a la protesta social”, explicaron en el documento.

Además, responsabilizaron al rector de la UNAM, José Narro; al jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, y al titular de la policía capitalina, Jesús Rodríguez Almeida, sobre el “ataque a la integridad de los compañeros, así como de cualquier otra agresión contra la juventud organizada y el movimiento estudiantil”.

Inseguridad en CU

Como parte de la autonomía, la Universidad puede establecer sus mecanismos de gobierno, incluyendo la seguridad, que en este caso está a cargo de los poco más de 2 mil elementos de Auxilio UNAM, quienes no portan armas y son los primeros en recibir el reporte de algún ilícito para auxiliar a las víctimas.

De acuerdo con el reglamento, ellos se encargan de reportar los hechos a la Dirección General de Servicios Generales sobre los supuestos delitos, para luego ser turnados a la oficina del abogado general de la UNAM, quien da asesoría y acompaña a la víctima a denunciar el ilícito a la agencia del MP en Coyoacán.

Sin embargo, es la primera vez que se tiene conocimiento de una diligencia como la ocurrida la tarde de este sábado para atender una denuncia por robo de celular, sobre todo cuando las estadísticas de incidencia delictiva se mantiene constante. Según estadísticas de la Procuraduría capitalina, en 2007 se denunciaron 498 delitos cometidos en Ciudad Universitaria, para 2012, hubo 419 y en 2013, se registraron 378 averiguaciones previas.

Además, la “diligencia” se enfocó en el auditorio Justo Sierra o Che Guevara, un inmueble con historia. Además de ser sede de asambleas durante paros estudiantiles, también era parte de los recintos para difusión cultural; sin embargo, en 1999 fue tomado por los estudiantes paristas en la huelga de 10 meses, la más larga ocurrida en la UNAM.

En febrero de 2000, la recién creada Policía Federal Preventiva, ingresó al campus universitario para recuperar las instalaciones y detener a los estudiantes, pero al regresar a clases, el grupo Okupa Che continuó con la toma del inmueble.

Desde entonces, instalaron un comedor, una galería y permiten guardar la mercancía de algunos vendedores que se ubican en el pasillo hacia la Facultad de Filosofía. Sin embargo, el uso del auditorio está restringido para el resto de la comunidad estudiantil, por lo que la recuperación ha sido una demanda constante, incluso desde el rectorado de Juan Ramón de la Fuente, predecesor de José Narro.

En 2009, un joven con antecedentes penales de narco menudeo, murió tras recibir dos balazos en el estacionamiento de la Facultad de Filosofía, lo que originó un nuevo debate sobre la inseguridad en Ciudad Universitaria y las implicaciones de tener un espacio como el auditorio en manos de unos cuantos.

El rector José Narro ha sostenido que la recuperación del inmueble sería complicado, pero en marzo pasado afirmó que “nos tenemos que poner de acuerdo entre todos, pero particularmente se debe de reintegrar a la comunidad universitaria. No es posible, son demasiados años. El proceso ha demostrado que lo único que se ha ganado con eso es que se deteriore esa instalación y que se sustraiga del uso de la comunidad universitaria.”

Y es que el 19 de diciembre del año pasado, un grupo autodenominado “anarquista” desalojó por la fuerza a los grupos que se mantenían al interior del auditorio. Tres meses después, jóvenes con el rostro cubierto también por la fuerza recobraron el auditorio, por lo que los integrantes de Okupa Che mantienen el control actualmente.

Comunicado UNAM by http://www.animalpolitico.com

ComunicadoPGJ DF by http://www.animalpolitico.com

**Nota publicada el 16 de noviembre.

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Cómo eran las relaciones sexuales de los neandertales

Te contamos lo que los científicos han descubierto hasta ahora sobre el momento de la historia de la humanidad en el que los humanos modernos primitivos y los neandertales tuvieron sus primeros encuentros.
6 de abril, 2021
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Recreación de una mujer neandertal.

Getty Images
El sexo entre los humanos modernos primitivos y los neandertales no era un evento raro.

Sus ojos se encontraron a través del accidentado paisaje montañoso de la Rumania prehistórica.

Era un neandertal y estaba casi al desnudo. Tenía buena postura y piel pálida, quizás ligeramente enrojecida por las quemaduras solares. Alrededor de uno de sus gruesos y musculosos bíceps llevaba un brazalete de garras de águila.

Ella era una humana modernaprimitiva, vestida con un abrigo de piel de animal con un ribete de piel de lobo. Tenía la piel oscura, piernas largas y su cabello estaba recogido en trenzas.

Él se aclaró la garganta, la miró de arriba abajo y, con una voz nasal absurdamente aguda, hizo su mejor presentación. Ella le devolvió la mirada sin comprender. Por suerte para él, no hablaban el mismo idioma. Se rieron incómodamente y, bueno, todos podemos adivinar lo que pasó después.

Por supuesto, eso podría haber sido mucho menos parecido a una escena de una apasionante novela romántica. Quizás la mujer era en realidad neandertal y el hombre pertenecía a nuestra propia especie. Tal vez su relación era de tipo informal y pragmática, porque simplemente no había mucha gente alrededor en ese momento. Incluso se ha sugerido, también, que tales conexiones no fueron consensuadas.

Si bien nunca sabremos qué sucedió realmente en este encuentro, o en otros similares, de lo que podemos estar seguros es que se dio la unión de esa pareja.

Aproximadamente entre 37.000 y 42.000 años después, en febrero de 2002, dos exploradores hicieron un descubrimiento extraordinario en un sistema de cuevas subterráneas en las montañas del suroeste de los Cárpatos, cerca de la ciudad rumana de Anina.

Dentro de la Peştera cu Oase, o “Cueva con huesos”, encontraron miles de huesos de mamíferos. Entre ellos había una mandíbula humana, cuya datación por radiocarbono reveló que era de uno de los humanos modernos primitivos más antiguos conocidos en Europa.

Se cree que los restos permanecieron intactos desde entonces. En ese momento, los científicos notaron que, si bien la mandíbula era inconfundiblemente moderna en su apariencia, también contenía algunas características inusuales similares a las de los neandertales.

Años más tarde, esta corazonada se confirmó.

Los científicos descubrieron que el individuo era un hombre y que probablemente era un 6-9% de neandertal. Esta es la concentración más alta jamás encontrada en un ser humano moderno primitivo, y alrededor de tres veces la cantidad encontrada en los europeos y asiáticos actuales, cuya composición genética es aproximadamente del 1-3% neandertal.

Debido a que el genoma contenía grandes extensiones de secuencias neandertales ininterrumpidas, los expertos calcularon que es probable que el dueño de la mandíbula haya tenido un ancestro neandertal tan solo cuatro o seis generaciones antes. Determinaron que el enlace probablemente ocurrió menos de 200 años antes de la época en que vivió.

Paisaje de los Cárpatos en Rumania.

Getty Images
Un encuentro amoroso entre nuestros ancestros humanos modernos y los neandertales pudo haber tenido lugar en las montañas de los Cárpatos.

Además de la mandíbula, el equipo encontró fragmentos de cráneo de otro individuo en Peştera cu Oase, que poseía una mezcla similar de características. Los científicos aún no han podido extraer ADN de estos restos, pero al igual que la mandíbula, se cree que pueden haber pertenecido a alguien que tenía ascendencia neandertal cercana.

Desde entonces, se ha ido acumulando la evidencia de que el sexo entre los humanos modernos primitivos y los neandertales no era un evento raro.

Escondidos en los genomas de las poblaciones actuales, hay indicios reveladores de que sucedió en muchas ocasiones distintas y en una amplia zona geográfica.

De hecho, el ADN neandertal se puede encontrar en todas las personas que viven hoy en día, incluidas las de ascendencia africana, cuyos antepasados no se cree que hayan entrado en contacto directamente con este grupo.

Y la transferencia también ocurrió al revés. En 2016, los científicos descubrieron que los neandertales de las montañas de Altai en Siberia pueden haber compartido del 1 al 7% de su genética con los antepasados de los humanos modernos, que vivieron hace aproximadamente 100.000 años.

Los besos

En 2017, Laura Weyrich, antropóloga de la Universidad Estatal de Pensilvania, descubrió la marca fantasmal de un parásito microscópico de 48.000 años aferrado a un diente prehistórico.

“Veo a los microbios antiguos como una forma de aprender más sobre el pasado, y el sarro es realmente la única forma confiable de reconstruir los microorganismos que vivían dentro de los humanos antiguos”, dice Weyrich.

Estaba particularmente interesada en lo que comían los neandertales y cómo interactuaban con su entorno. Para averiguarlo, secuenció el ADN de la placa dental en dientes hallados en tres cuevas diferentes.

Dos de las muestras se tomaron de 13 neandertales encontrados en El Sidrón, en el noroeste de España. Para sorpresa de Weyrich, uno de los dientes contenía la firma genética de un microorganismo parecido a una bacteria, Methanobrevibacter oralis, que todavía se encuentra en nuestra boca hoy en día.

Cráneo de un neandertal.

Getty Images
Los neandertales tenían rasgos faciales distintivos, pero se han encontrado algunos cráneos con una mezcla de rasgos.

“Para mí, lo que es fascinante es que este es también uno de los primeros períodos en los que describimos el mestizaje entre humanos y neandertales”, dice Weyrich. “Así que es maravilloso ver una especie de microbio envuelto en esa interacción”.

Weyrich explica que una posible ruta para la transferencia son los besos: “Cuando besas a alguien, los microbios orales van y vienen entre las bocas”, dice.

“Pudo haber sucedido una vez, pero luego de alguna manera se propagó mágicamente, si el grupo de personas infectadas tuvo éxito. Pero también podría ser algo que ocurriera con más regularidad”.

Otra forma de transferir sus microbios orales es compartiendo alimentos. Y aunque no hay evidencia directa de que un neandertal esté preparando una comida para un humano moderno primitivo, una comida romántica podría haber sido una fuente alternativa de M. oralis.

Para Weyrich, el descubrimiento es emocionante porque sugiere que nuestras interacciones con otros tipos de humanos hace mucho tiempo han dado forma a las comunidades de microorganismos que tenemos hoy.

Neandertales masculinos o femeninos

Es imposible decir con certeza si fueron en su mayoría mujeres neandertales las que se acostaron con los hombres humanos modernos primitivos, o al revés, pero hay algunas pistas.

En 2008, los arqueólogos descubrieron un hueso de un dedo roto y un solo diente molar en la cueva Denisova, en las montañas de Altai en Rusia, a partir de la cual se reveló una nueva subespecie de humanos.

Durante años, los “denisovanos” se conocían solo por el puñado de muestras desenterradas en este sitio, junto con su ADN, del cual los científicos descubrieron que su legado continúa hasta el día de hoy en los genomas de personas de ascendencia melanesia y de Asia oriental.

Los denisovanos estaban mucho más relacionados con los neandertales que los humanos actuales; las dos subespecies pueden haber tenido rangos que se superpusieron en Asia durante cientos de miles de años.

Reconstrucción de un denisovano

Maayan Harel
Los denisovanos tienen rasgos comunes con los humanos modernos y los neandertales.

Esto se hizo particularmente evidente en 2018, con el descubrimiento de un fragmento de hueso que pertenecía a una niña, apodada Denny, que tenía una madre neandertal y un padre denisovano.

En consecuencia, tendría sentido si los cromosomas sexuales masculinos de los neandertales fueran similares a los de los denisovanos. Pero cuando los científicos secuenciaron el ADN de tres neandertales, que vivieron hace 38.000 a 53.000 años, se sorprendieron al descubrir que sus cromosomas Y tenían más en común con los de los humanos actuales.

Los investigadores dicen que esto es evidencia de un “fuerte flujo de genes” entre los neandertales y los primeros humanos modernos: se cruzaban mucho.

Otra investigación ha demostrado que casi exactamente el mismo destino tuvieron las mitocondrias neandertales: la maquinaria celular que ayuda a convertir los azúcares en energía aprovechable.

Estos se transmiten exclusivamente de madres a hijos, por lo que cuando se encontraron las primeras mitocondrias humanas modernas en restos de neandertales en 2017, insinuó que nuestros antepasados también estaban teniendo relaciones sexuales con neandertales masculinos.

Enfermedades de transmisión sexual

Hace unos años, Ville Pimenoff estaba estudiando la infección de transmisión sexual por el virus del papiloma humano (VPH) cuando notó algo extraño.

Existe una clara división a nivel mundial entre dónde se encuentran ciertas variantes de este virus. En la mayor parte del planeta, lo más probable es que encuentre el tipo A, mientras que en el África subsahariana la mayoría de las personas están infectadas con los tipos B y C.

Curiosamente, el patrón coincide exactamente con la distribución del ADN neandertal en todo el mundo, pues las personas en África subsahariana no solo portan cepas inusuales del VPH, sino que tienen relativamente poco material genético neandertal.

Para averiguar qué estaba pasando, Pimenoff utilizó la diversidad genética entre el tipo A actual para determinar que surgió por primera vez hace 60.000-120.000 años aproximadamente. Esto lo hace mucho más anterior que los otros tipos de VPH-16 y, lo que es más importante, ocurre en la época en que los primeros humanos modernos emergieron de África y entraron en contacto con los neandertales.

Aunque es difícil de probar definitivamente, Pimenoff cree que inmediatamente comenzaron a intercambiar enfermedades de transmisión sexual, y que la división en las variantes del VPH-16 refleja el hecho de que adquirimos el tipo A de sus antecesores.

“Lo probé miles de veces usando técnicas computacionales, y el resultado siempre fue el mismo: que este es el escenario más plausible”, dice Pimenoff.

Curiosamente, Pimenoff también cree que la adquisición del tipo A de los neandertales explica por qué es tan canceroso en los seres humanos: debido a que lo encontramos por primera vez hace relativamente poco, nuestro sistema inmunológico aún no ha evolucionado para poder eliminar la infección.

Neandertal

Lambert/Ullstein Bild/Getty Images
Tanto hombres como mujeres neandertales se cruzaron con nuestra propia especie, según registros genéticos.

De hecho, el sexo con neandertales podría habernos dejado otros virus, incluido un antiguo pariente del VIH. Pero no hay necesidad de sentirse resentido con nuestros parientes, porque también hay evidencia de que les contagiamos ETS, incluido el herpes.

Los órganos sexuales

Aunque pueda parecer burdo preguntarse cómo eran los penes y las vaginas de los neandertales, los genitales de diferentes organismos han sido objeto de un vasto cuerpo de investigación científica.

Resulta que los órganos sexuales de un animal pueden revelar una cantidad sorprendente de información sobre su estilo de vida, estrategias de apareamiento e historia evolutiva, por lo que hacer preguntas sobre ellos es solo otra ruta para comprenderlos.

El reino animal contiene una variedad caleidoscópica de diseños. Estos incluyen el pulpo argonauta y su pene desmontable con forma de gusano, que puede nadar solo para aparearse con las hembras, o las vaginas triples de canguros, que hacen posible que las hembras estén embarazadas perpetuamente.

Una de las formas en las que los penes humanos son inusuales es que son lisos.

Nuestros parientes vivos más cercanos, los chimpancés comunes y los bonobos, con quienes compartimos alrededor del 99% de nuestro ADN, tienen “espinas del pene”.

Se cree que estas pequeñas púas, que están hechas de la misma sustancia que la piel y el cabello (queratina), evolucionaron para eliminar los espermatozoides de los machos competidores o para irritar ligeramente la vagina de la hembra y hacer que deje de tener relaciones sexuales por un tiempo.

En 2013, los científicos descubrieron que el código genético de las espinas del pene no existe en los genomas neandertal y denisovano, al igual que en los humanos modernos, lo que sugiere que desapareció de nuestros antepasados comunes hace al menos 800.000 años.

Esto es significativo, porque se cree que las espinas del pene son más útiles en especies promiscuas, donde pueden ayudar a los machos a competir con otros y maximizar las posibilidades de reproducción.

Esto ha llevado a la especulación de que, como nosotros, los neandertales y los denisovanos eran en su mayoría monógamos.

Evolución

Getty Images
Hace 100.000 años convivieron diferentes grupos de humanos.

Más promiscuos

Sin embargo, hay alguna evidencia que sugiere que los neandertales tenían más sexo que los humanos modernos.

Los estudios en fetos han demostrado que la presencia de andrógenos como la testosterona en el útero puede afectar la “proporción de los dígitos” de una persona en la edad adulta, una medida de cómo se comparan las longitudes de los dedos índice y anular, calculada dividiendo el primero por el segundo.

En un entorno con niveles altos de testosterona, las personas tienden a terminar con proporciones más bajas. Esto es así independientemente del sexo biológico.

Desde este descubrimiento, se han encontrado vínculos entre la proporción de dígitos y el atractivo facial, la orientación sexual, la asunción de riesgos, el rendimiento académico, cuán empáticas son las mujeres, cuán dominantes parecen los hombres e incluso el tamaño de sus testículos, aunque algunos estudios en esta área son controvertidos.

En 2010, un equipo de científicos también notó un patrón entre los parientes más cercanos de los humanos. Resulta que los chimpancés, gorilas y orangutanes, que generalmente son más promiscuos, tienen proporciones de dígitos más bajas en promedio, mientras que un humano moderno primitivo encontrado en una cueva israelí y los humanos actuales tenían proporciones más altas (0,935 y 0,957, respectivamente).

Los humanos son ampliamente monógamos, por lo que los investigadores sugirieron que podría haber un vínculo entre la proporción de dígitos de una especie y la estrategia sexual.

Si tienen razón, los neandertales, que tenían proporciones entre los dos grupos (0,928), eran un poco menos monógamos que los humanos modernos y actuales.

En familia

Una vez que una pareja de humanos neandertales-modernos-primitivos se encontraban, es posible que se establecieran cerca de donde vivía el hombre, y cada generación seguía el mismo patrón.

La evidencia genética de los neandertales sugiere que los hogares estaban compuestos por hombres, sus parejas e hijos. Las mujeres parecían abandonar el hogar familiar cuando encontraban pareja.

Otra idea de su unión para siempre proviene de un estudio de los genes que dejaron en los islandeses de la actualidad.

El año pasado, un análisis de los genomas de 27.566 de estos individuos reveló las edades en las que los neandertales tendían a tener hijos: mientras que las mujeres eran generalmente mayores que sus homólogas humanas modernas, los hombres generalmente eran padres jóvenes.

Garra de un águila.

STR/AFP/Getty Images
Hace cerca de 130.000 años, un neandertal en lo que hoy es Croacia cortó la garra de un águila posiblemente para hacer joyas.

Si la pareja del principio de este artículo hubiera tenido un un bebé, tal vez, como otros neandertales, la madre lo habría amamantado durante unos nueve meses y destetado por completo alrededor de los 14 meses, que es antes que los humanos en las sociedades modernas no industriales.

La curiosidad sobre estas interacciones antiguas está revelando nueva información sobre cómo vivían los neandertales en general y por qué desaparecieron.

Se cree que estas uniones han contribuido a una variedad de rasgos que los humanos modernos llevamos hoy, desde el tono de piel, el color del cabello y la altura hasta nuestros patrones de sueño, estado de ánimo y sistema inmunológico.

Aprender sobre ellos ya está llevando a posibles tratamientos para enfermedades modernas, como los medicamentos que se dirigen a un gen neandertal que se cree que contribuye a los casos graves de covid-19 .

Ahora se cree que la extinción de los neandertales hace aproximadamente 40.000 años puede haber sido impulsada en parte por nuestra atracción mutua, así como por factores como el cambio climático repentino y la endogamia.

Una teoría emergente es que las enfermedades transmitidas por las dos subespecies, como el VPH y el herpes, inicialmente formaron una barrera invisible, que impedía expandir su territorio y potencialmente entrar en contacto.

En las pocas áreas en las que se superpusieron, se cruzaron y los primeros humanos modernos adquirieron genes de inmunidad útiles que de repente hicieron posible aventurarse más lejos.

Pero los neandertales no tuvieron tanta suerte: el modelo sugiere que si tuvieran una mayor carga de enfermedades, es posible que hayan permanecido vulnerables a estas nuevas cepas exóticas durante más tiempo, independientemente del mestizaje, y esto significa que estaban estancados.

Finalmente, los antepasados de los humanos actuales llegaron a sus territorios y los aniquilaron.

Otra idea es que absorbimos gradualmente su población relativamente pequeña en la de los primeros humanos modernos. Después de todo, ya habían adoptado en gran medida nuestros cromosomas Y así como las mitocondrias, y al menos el 20% de su ADN todavía existe en personas vivas en la actualidad.

Quizás la pareja que se unió en la Rumania prehistórica sobreviva en alguien que lee este artículo.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en BBC Future.


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