El mapa de los sitios olvidados que podría combatir al ébola y otras catástrofes
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

El mapa de los sitios olvidados que podría combatir al ébola y otras catástrofes

¿Dónde hace falta ayuda? ¿Dónde situamos el hospital? ¿Dónde está el origen del brote y por dónde se extenderá la epidemia? Hay preguntas que sólo puede responder un mapa y las zonas más vulnerables del planeta no están sobre él. 'Missing Maps' es el plan para incluirlas.
Por ElDiario.es / Analía Plaza
2 de noviembre, 2014
Comparte
La gente local añade calles o nombres de edificios, sobre papel, al mapa que luego se digitalizará. Esto es en Congo. Foto: ElDiario.es / MSF.

La gente local añade calles o nombres de edificios, sobre papel, al mapa que luego se digitalizará. Esto es en Congo. Foto: ElDiario.es / MSF.

Bastaron tres días de marzo para que Médicos sin Fronteras pidiera colaboración: el gobierno de Guinea había confirmado que aquella fiebre mortal era un brote de ébola y la reacción tenía que ser rápida. El anuncio oficial se hizo el día 21; la petición, el 24. El 31 ya había un mapa con los casos sospechosos y muertes confirmadas y seis ciudades enteras trazadas. Una vez más – y ya van catorce -, el equipo humanitario de OpenStreetMap coordinó a voluntarios de todo el mundo para cartografiar una zona en situación de emergencia y que, sobre el terreno, los trabajadores la comprendieran mejor.

La historia se repite durante el terremoto de Haití (enero de 2010), la rebelión de la República Centroafricana (2012 – 2013) o el tifón de Filipinas (noviembre de 2013), del que ya hablamos entonces. “Las preguntas empiezan siempre con el dónde”, explicaba Harry Wood, el coordinador del proyecto. “¿Dónde está la gente sufriendo más? ¿Dónde están los equipos? ¿Dónde llevamos la ayuda? Ahí es donde OpenStreetMap es un valioso recurso de respuesta”.

OpenStreetMap, del que también hemos hablado ya, es el mapa abierto del mundo – el que puedes copiar, redistribuir y actualizar en tiempo real porque es tuyo y no de Google – y una útil herramienta para catástrofes (Filipinas), conflictos (República Centroafricana) o epidemias (Guinea). Saber dónde suceden las cosas permite actuar antes y mejor. “Pero hay muchas zonas con mapas incompletos y otras sin nada”, explica Pete Master, de Médicos sin Fronteras. Los mapas de las zonas en las que más preguntas surgen están casi en blanco.

“¿Dónde están los refugiados desplazados?”

Master dirige el proyecto que pretende tener las respuestas antes de que empiecen las preguntas. ¿Por qué esperar a que algo suceda para cartografiar? Junto a la Cruz Roja, Médicos sin Fronteras y el equipo humanitario de OSM, ‘Missing Maps’ mapeará los sitios que aún no tienen mapa y lo hará, como en Filipinas, República Centroafricana o Guinea, coordinando a voluntarios de cualquier lugar del mundo y dejando el resultado, libre y gratuito, en manos de todos.

Leer, en Sudán, es una de las áreas prioritarias para MSF

Leer, en Sudán, es una de las áreas prioritarias para MSF

El lugar de la foto es Leer, un pequeño pueblo de Sudán del Sur marcado desde hace décadas por la guerra civil y donde Médicos sin Fronteras tenía un hospital. Ardió en 2011: la población fue evacuada y en febrero de este año empezó a volver.  La situación es caótica. Hay miles de personas deshidratadas y malnutridas y es difícil saber dónde han ido, así que MSF necesita situarlos para operar. “El equipo desconoce el número y tamaño de pueblos de alrededor”, explica Master. “El mapa ya tiene algo de detalle, pero para controlar la zona necesitamos localizar cada edificio”.

Su forma de localizar no es, todavía, muy sofisticada. “Cualquiera imagina que trabajamos con mapas digitales, pero no. A veces el proceso para explorar una la zona es ir a una ONG, mostrar un mapa en papel, hacer fotocopias, llevarlas a la siguiente reunión. Quita tiempo y encima el mapa está dibujado”, continúa. “Algunos equipos sí usan Google u otras herramientas, pero con OSM no tenemos que empezar de cero porque compartimos la información”. También puede actualizarse cuando hay cambios y llegar a detalles a los que Google ni llega ni tiene interés en llegar.

Esto es una fiesta de mapeo

Traza el mundo desde casa

Leer es una de las prioridades de MSF. Cada ONG tiene las suyas. Una vez definidas, el siguiente paso es trazar caminos y edificios sobre imágenes de satélite – suelen venir de Google Earth o Mapbox. Y a eso, que podemos hacer tú y yo desde el sofá, el proyecto suma a la gente del lugar: sus detalles, anotados en el papel, se digitalizarán después en OpenStreetMap.

No es sólo trazar un mapa, sino que quede completo. “En Médicos sin Fronteras recogemos información de los pacientes. Uno de los problemas es su origen. Anotamos lo que el paciente nos dice y a veces son sílabas que no entendemos. Lo que haremos no será sólo dar el mapa al equipo, sino trabajar con cómo los pacientes describen de dónde vienen”, continúa.

Por ejemplo: en Filipinas hay muchos pueblos llamados San Isidro. Si el paciente describe una calle o edificio concreto, su San Isidro puede situarse mejor.

Con Field Papers, los voluntarios, trabajadores y habitantes pueden trazar mapas sobre terreno e incorporarlos a OSM después

Con Field Papers, los voluntarios, trabajadores y habitantes pueden trazar mapas sobre terreno e incorporarlos a OSM después

“¿Dónde está el origen del brote?”

En Leer, como en Filipinas, el reto es logístico, pero hay lugares donde el problema es una enfermedad. Desde que en 1854 el doctor John Snow demostrara con un mapa que el brote de cólera de Londres (que hasta entonces se creía que se transmitía en forma de aire venenoso) había nacido en una fuente contaminada, la epidemiología encontró su base en la localización.

Es justo lo que pasa ahora en el este de África: el ébola es urgente y hay que trazar sus redes de contacto para prevenirlo. Y eso, adivina, es imposible sin un mapa. Es otro de los sitios que no tiene, y para el proyecto es una absoluta prioridad.

“Los mapas comprensibles, actualizados, gratuitos y disponibles inmediatamente son cruciales para emergencias, coordinación y prevención”, continúan en Médicos sin Fronteras. Crearlos en OpenStreetMap es el objetivo. Sobre terreno, a la urgencia del ébola, como a la del tifón de Filipinas o el terremoto de Haití, seguirán otras operaciones. ¿Dónde ponemos la clínica? ¿Dónde construimos las casas? ‘Missing Maps’ es, en fin, el primer paso: si ningún sitio se queda sin mapa, cuando surjan nuevas preguntas las respuestas ya estarán sobre él.

—————

Missing Maps se presentará este viernes en el teatro John Snow de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y tras el acto seguirán cartografiando las zonas afectadas por el ébola. Puede seguirse aquí.

Las imágenes que aparecen en este artículo son propiedad de Médicos sin Fronteras y Field Papers.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

El gobierno de Japón paga para que sus ciudadanos encuentren pareja (y se reproduzcan)

Los nacimientos en Japón han caído a su mínimo histórico y las autoridades quieren ayudar a los ciudadanos a encontrar pareja utilizando inteligencia artificial.
Getty Images
8 de diciembre, 2020
Comparte

Japón planea impulsar su maltrecha tasa de natalidad financiando programas de inteligencia artificial que ayuden a sus ciudadanos a encontrar el amor.

A partir del próximo año subvencionará a las instituciones locales que ya están ejecutando o preparando proyectos que utilizan este tipo de tecnología para emparejar a las personas.

El número de bebés nacidos en Japón en el último año quedó por debajo de los 865.000, lo que supone un récord de caída de la natalidad.

Esta nación, crecientemente envejecida, está buscando formas de revertir una de las tasas de fertilidad más bajas del mundo.

Impulsar el uso de la inteligencia artificial es uno de sus últimos intentos.

El gobierno planea asignar a las autoridades locales 2.000 millones de yenes (US$19 millones) para aumentar la tasa de natalidad, informó la agencia de noticias AFP.

Inteligencia artificial para encontrar pareja

Muchos ya ofrecen servicios de búsqueda de pareja, gestionados por personas, y algunos han introducido diversos sistemas de inteligencia artificial con la esperanza de que realicen un análisis más sofisticado de los formularios con los que los usuarios envían sus datos.

Algunos de los sistemas existentes se limitan a considerar criterios como los ingresos y la edad, y sólo facilitan un resultado positivo si hay una coincidencia exacta.

Pareja con hijos.

Getty Images
Se prevé que la población de Japón disminuya del máximo de 128 millones que alcanzó en 2017 a menos de 53 millones a finales de siglo.

Los medios de comunicación locales informan de que la financiación tiene por objeto permitir a las autoridades habilitar sistemas avanzados, más caros, que tengan en cuenta factores como las aficiones y los valores personales.

“Estamos planeando especialmente ofrecer subsidios a los gobiernos locales que operan o impulsan proyectos de emparejamiento que utilizan la inteligencia artificial”, explicó un funcionario del gabinete a la AFP. “Esperamos que este apoyo ayude a revertir la disminución de la tasa de natalidad de la nación”, señaló.

El tiempo apremia: se prevé que la población de Japón disminuya desde las 128 millones de personas que alcanzó en 2017 (su máximo) a menos de 53 millones a finales de siglo.

Los mandatarios tratan de garantizar que la fuerza de trabajo contratada del país pueda hacer frente a los crecientes costos del Estado del bienestar.

Mujer japonesa con su hijo.

Getty Images
Hay expertos que alertan de que sería mejor opción mejorar las condiciones laborales que gastar el dinero en tecnología.

Sachiko Horiguchi, antropóloga sociocultural de la Universidad del Templo de Japón, cree que hay mejores formas de que el gobierno aumente la tasa de natalidad que subvencionar la búsqueda de pareja con la IA, como ayudar a los jóvenes que ganan bajos salarios.

La investigadora señaló un reciente informe que sugiere un vínculo entre niveles bajos de ingresos y la pérdida de interés en las relaciones amorosas entre los jóvenes adultos japoneses.

“Si no están interesados en salir con alguien, las citas románticas probablemente sean ineficaces”, dijo Horiguchi a la BBC.

La presión sobre las mujeres

Mujer japonesa trabajando con su hijo.

Getty Images
Japón se clasificó en el puesto 121 de 153 países en un informe sobre la igualdad de género realizado por el Foro Económico Mundial

“Si tenemos que confiar en la tecnología, podría ser más efectivo facilitar robots que se encarguen de las tareas domésticas o del cuidado de los niños”.

Los especialistas han señalado durante mucho tiempo la falta de apoyo a las madres trabajadoras en Japón, una sociedad que tradicionalmente ha esperado que las mujeres hagan todas las tareas domésticas, críen a los niños y, además, cumplan con su trabajo profesional.

El gobierno ha asegurado que quiere animar a más mujeres a trabajar a tiempo completo, pero la brecha de género ha aumentado en los últimos años.

Japón se clasificó en el puesto 121 de 153 países en un informe sobre la igualdad de género realizado por el Foro Económico Mundial en 2019, bajando 11 puestos respecto al año anterior.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=8kkePnSQHGs

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.