EU: grabación muestra cómo la policía mató a niño con pistola falsa en Cleveland
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EU: grabación muestra cómo la policía mató a niño con pistola falsa en Cleveland

Este miércoles también se hizo público un audio que parece confirmar que a los oficiales no se les advirtió que la pistola podía ser falsa, como lo había advertido un vecino que llamó al 911 y dijo: "Hay un chico con una pistola, posiblemente sea falsa, pero está apuntando a todo el mundo y metiendo miedo".
Por BBC Mundo
27 de noviembre, 2014
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Foto: BBC.

Foto: BBC.

Los dos policías que mataron a balazos a un niño de 12 años que portaba una pistola falsa en un parque de la ciudad estadounidense de Cleveland el fin de semana le pidieron que levantara las manos tres veces, según se comprobó en un video dado a conocer este miércoles por las autoridades.

Sin embargo, Tamir Rice se llevó las manos a la cintura, sacó su réplica de arma y uno de los agentes le disparó en dos ocasiones. Las balas impactaron en el abdomen y pecho del joven, que murió en la madrugada del domingo en el MetroHealth Medical Center tras ser operado sin éxito.

Vea el video que muestra las circunstancias de la muerte de Tamir Rice

Pistola falsa
Así lucía el arma de juguete de Rice.

Grabaciones de comunicaciones de radio dan cuenta de que luego de los disparos un policía que estaba en el lugar describe a Tamir Rice como de “tal vez 20 años”. Otra grabación parece confirmar que los agentes no habían sido informados de que el arma podía ser falsa.

Los familiares del muchacho dijeron creer que su muerte podría haberse evitado. “El video muestra una cosa claramente: los policías reaccionaron rápido”, se lee en un comunicado que difundieron.

También solicitaron que se lleve a cabo una investigación minuciosa de los eventos y le pidieron a la comunidad que mantenga la calma y “proteste en forma pacífica y responsable”. La policía de Cleveland dijo el miércoles que la familia de Tamir Rice había autorizado que se difundan las grabaciones de CCTV del incidente.

Lea también: Cómo era el arma de juguete que derivó en la muerte de un niño en EE.UU.

“¿Es blanco o negro?”

Tamir Rice
Los familiares de Tamir Rice dijeron que se lleve a cabo una investigación minuciosa.

Este miércoles también se hizo público un audio que parece confirmar que a los oficiales no se les advirtió que la pistola podía ser falsa, como lo había advertido un vecino que llamó al 911 y dijo: “Hay un chico con una pistola, posiblemente sea falsa, pero está apuntando a todo el mundo y metiendo miedo”.

En la conversación, la persona que lo atiende le pregunta detalles sobre su ubicación. Luego le pregunta cómo se ve la persona con la pistola. “Tiene una gorra camuflada”, responde. “¿Es blanco o negro?”, le pregunta. El hombre responde que tiene gris con mangas negras y pantalones grises.

La persona del 911 insiste en dos ocasiones más si es blanco o negro. “Es negro”, dice. Luego continúa con la descripción y la persona del 911 le informa que enviarán a la policía.

Tamir Rice

Armas de aire comprimido

El incidente ha aumentado la controversia en Estados Unidos acerca de la venta de armas de juguete de gran realismo.

En años recientes se han presentado varios casos en que las autoridades confunden esos juguetes con armas verdaderas, a veces con resultados fatales.

Mientras la investigación oficial intenta desentrañar los detalles de lo sucedido y los dos agentes están de baja administrativa, algunas voces demandan que se aplique un control más estricto sobre las armas de aire comprimido, de perdigones, o las que son réplicas o de imitación.

Protestas en Cleveland
Los residentes de Cleveland han salido a las calles para manifestarse en contra de lo ocurrido.

En conversación con BBC Mundo, Lindsey Zwicker, abogada del Law Center to Prevent Gun Violence (Centro de abogados para evitar la violencia con armas de fuego), con sede en San Francisco, advierte que estas armas “de mentira” no se deben tomar a la ligera.

Las armas de aire comprimido o las llamadas armas BB (que disparan pequeños proyectiles de metal) no son armas de juguete, aclara Zwicker.

“Estamos hablando de todas las armas que no son de fuego o pólvora”.

“Tienen el potencial de causar heridas y lesiones”, subraya la abogada, “pero no están reguladas a nivel federal”.

Lea también: Policía mata a niño que tenía una pistola falsa

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"El COVID no es una pandemia": científicos creen que es una sindemia (y qué significa)

El hecho de que la enfermedad se exacerba cuando interactúa con otras condiciones de salud que prevalecen en grupos desfavorecidos social y económicamente ha llevado a algunos científicos a pensar que estamos frente a una sindemia.
10 de octubre, 2020
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Con el correr de los meses, las medidas para evitar la propagación del covid-19 se han ido endureciendo o flexibilizando en distintas partes del mundo según el aumento o disminución de los casos.

Mientras que muchos países en Europa están volviendo a restringir actividades sociales y ordenando cuarentenas después de registrar un número récord de casos, Nueva Zelanda, por ejemplo, pasó a su nivel de alerta más bajo.

Sin embargo, esta estrategia para lidiar con el coronavirus es, en opinión de numerosos científicos, demasiado limitada para detener su avance.

“Todas nuestras intervenciones se han centrado en cortar las vías de transmisión viral, para controlar la propagación del patógeno”, escribió recientemente en un editorial Richard Horton, editor jefe de la prestigiosa revista científica The Lancet.

Pero la historia del covid-19 no es tan sencilla.

Por un lado, dice Horton, está el SARS-CoV-2 (el virus que provoca el covid-19) y por otro, una serie de enfermedades no transmisibles. Y estos dos elementos interactúan en un contexto social y ambiental caracterizado por una profunda inequidad social.

Bangladesh

Getty Images
El contagio es mucho mayor en comunidades empobrecidas que no pueden cumplir con las normas de higiene y distancia social.

Estas condiciones, argumenta Horton, exacerban el impacto de estas enfermedades y por ello debemos considerar al covid-19 no como una pandemia, sino como una sindemia.

No se trata de un simple cambio de terminología: entender la crisis de salud que estamos atravesando desde un marco conceptual más amplio abre el camino para buscar soluciones más adecuadas.

Uno más uno es más que dos

El término sindemia (un neologismo que combina sinergia y pandemia) no es nuevo.

Fue acuñado por el antropólogo médico estadounidense Merrill Singer en los años 90 para explicar una situación en la que “dos o más enfermedades interactúan de forma tal que causan un daño mayor que la mera suma de estas dos enfermedades”.

“El impacto de esta interacción está además facilitado por condiciones sociales y ambientales que juntan de alguna manera a estas dos enfermedades o hacen que la población sea más vulnerable a su impacto”, le explica Singer a BBC Mundo.

La interacción con el aspecto social es lo que hace que no se trate sencillamente de una comorbilidad.

Merrill Singer

Merrill Singer
Singer acuñó el término “sindemia” en los años 90.

El concepto surgió cuando el científico y sus colegas investigaban el uso de drogas en comunidades de bajos ingresos en EE.UU., hace más de dos décadas.

Descubrieron que muchos de quienes se inyectaban drogas sufrían de una cantidad de otras enfermedades (tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual, entre otras), y los investigadores se empezaron a preguntar cómo éstas coexistían en el cuerpo, y concluyeron que, en algunos casos, la combinación amplificaba el daño.

En el caso del covid-19, “vemos cómo interactúa con una variedad de condiciones preexistentes (diabetes, cáncer, problemas cardíacos y muchos otros factores), y vemos un índice desproporcionado de resultados adversos en comunidades empobrecidas, de bajos ingresos y minorías étnicas“, explica Singer.

Y enfermedades como la diabetes o la obesidad —que son factores de riesgo para el covid-19— son más comunes en individuos de bajos recursos, añade en conversación con BBC Mundo Tiff-Annie Kenny, investigadora de la Universidad Laval, en Canadá, y quien trabaja en el Ártico con poblaciones afectadas por la inseguridad alimentaria, el cambio climático y condiciones de vivienda que dificultan cumplir con las recomendaciones sanitarias como lavarse las manos o mantener la distancia social.

¿Pero no es el este el caso de la mayoría de enfermedades? ¿No tienen la mayoría de las veces un impacto mayor en los grupos con menos acceso a salud, alimentación, educación e higiene? ¿No se potencian casi siempre cuando se combinan con otra o con una condición médica de base?

En cuanto a la interacción biológica, no es necesariamente siempre así, destaca el científico.

Cementerio en La Paz, Bolivia

Getty Images
La pandemia de covid-19 no se resuelve únicamente por la vía médica, creen los científicos que analizan la situación actual desde el marco conceptual de la sindemia.

“Hay evidencia creciente de que la influenza y el resfriado común son contrasindémicos. Es decir: la situación no empeora. Si una persona está infectada con los dos (virus), una (de las enfermedades) no se desarrolla”.

Y en cuanto al aspecto social, el elemento clave en el caso de una sindemia es que añade la interacción de las enfermedades.

Cambio de estrategia

Analizar la situación a través de la lente de la sindemia, dice Kenny, nos permite pasar de la aproximación de la epidemiología clásica sobre el riesgo de transmisión, a una visión de la persona en su contexto social.

Es una postura compartida por muchos científicos que creen que para frenar el avance y el impacto del coronavirus es crucial poner atención a las condiciones sociales que hacen que ciertos grupos sean más vulnerables a la enfermedad.

“Si realmente queremos acabar con esta pandemia cuyos efectos han sido devastadores en la gente, en la salud, en la economía, o con futuras pandemias de enfermedades infecciosas (hemos visto venir una detrás detrás de otra con cada vez mayor frecuencia: sida, ébola, SARS, zika y ahora covid-19), la lección es que tenemos que abordar las condiciones subyacentes que hacen posible una sindemia”, opina Singer.

“Tenemos que abordar los factores estructurales que hacen que a los pobres les resulte más difícil acceder a la salud o a una dieta adecuada”, agrega.

“El riesgo de no hacerlo es enfrentarnos con otra pandemia como la de covid-19 en el tiempo que tome que una enfermedad existente se escape del mundo animal y pase a los humanos, como ha sido el caso del ébola y el zika, y que continuará ocurriendo a medida que sigamos invadiendo el espacio de las especies salvajes, o a raíz del cambio climático y la deforestación”.

El editor de The Lancet Richard Horton es concluyente: “No importa cuán efectivo sea un tratamiento o cuán protectora una vacuna, la búsqueda de una solución para el covid-19 puramente biomédica fracasará”.

Y concluye: “A menos que los gobiernos diseñen políticas y programas para revertir disparidades profundas, nuestras sociedades nunca estarán verdaderamente seguras frente al covid-19”.


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