Xochicuicatl cuecuechtli, la primera ópera azteca
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Xochicuicatl cuecuechtli, la primera ópera azteca

El musicólogo mexicano Gabriel Pareyón, compositor de esta pieza, la ve no sólo como un espectáculo musical e instrumental, sino como parte de la herencia cultural que de la cultura mexica o azteca .
Por BBC Mundo / Alan Hernández Pastén
17 de noviembre, 2014
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El musicólogo mexicano Gabriel Pareyón ve al espectáculo como parte de la herencia cultural que tiene la cultura mexica o azteca en el México contemporáneo.

El musicólogo mexicano Gabriel Pareyón ve al espectáculo como parte de la herencia cultural que tiene la cultura mexica o azteca en el México contemporáneo.

Palabras, música, instrumentos que no se han encontrado en cientos de años. Pero ahora forman, de nuevo, un todo en Xochicuicatl cuecuechtli, la primera ópera en idioma náhuat que se compone y estrena en la historia de México.

El musicólogo mexicano Gabriel Pareyón, quien la compuso, la ve no sólo como un espectáculo musical e instrumental, sino como parte de la herencia cultural que tiene la cultura mexica o azteca en el México contemporáneo.

Video: cómo es la primera ópera en náhuatl que se estrena en México

“Ópera es una manera de poder decirlo en español, pero en realidad se trata de un cuecatl, un canto con un tema en específico. Por el tipo de montaje y técnicas resulta que en una concepción occidental sería una ópera, aclara el también investigador del Centro Nacional de las Artes en Ciudad de México.

Xochicuicatl cuecuechtli significa “canto florido de travesura” en náhuatl, y hace referencia al acto sexual y al papel que establece la seducción en ciertos sectores de la antigua civilización azteca

La puesta en escena utiliza una orquesta de instrumentos prehispánicos, para narrar el cantar mexica “Xochicuicatl”, recopilado por fray Bernardino de Sahagún en el siglo XVI.

Su tema principal es el erotismo.

Tohuenyo y las “alegradoras”

La ópera narra la historia de Tohuenyo, un joven proveniente de Cuextlán (el país de los huastecos), que busca seducir a las tres bellas ahuianimeh.

Haga clic en el video para ver cómo es la primera ópera en náhuatl que se estrena en México

Luego de un juego erótico, las “alegradoras” lo abandonan.

Más tarde, éste recibirá un obsequio deXochipilli, “el Príncipe de las Flores”, que en la mitología mexica representa al dios del amor, los juegos, la belleza y el placer.

La obra es interpretada en su totalidad en idioma náhuatl, dejando escuchar los sonidos y las pronunciaciones en una especie de canto permanente.

El público debe dividir su atención entre la puesta en escena y los subtítulos en español que la acompañan para entender los diálogos.

El público debe dividir su atención entre la puesta en escena y los subtítulos en español que la acompañan para entender los diálogos.

Si bien los cánones del montaje operístico en Europa requieren de ciertos aspectos formales, el canto de travesuras los modifica llevando a los músicos justo detrás de los actores.

El baile es parte inherente de la historia, los pasos marcados sobre la tarima se convierten en un instrumento más.

Estas características colocan a este espectáculo cerca de la danza contemporánea.

“Es un juego en donde el erotismo y la sexualidad juegan un papel fundamental, es increíble que a pesar de los procesos de censura en la época de la conquista este texto haya sobrevivido a ese proceso, nos da una visión no muy conocida, un ángulo sin mucha luz de esta cultura” dice Pareyón.

Aprendizaje y cosmovisión

José Navarro, percusionista y encargado del montaje musical, destaca el intenso trabajo de aprendizaje del idioma, además de la profundización en el conocimiento en la cosmovisión y costumbres por parte de todo el elenco.

“Los sonidos propios de estos instrumentos están pensados para ser armonizados con las voces y pronunciaciones del náhuatl, inclusive -como destaca Gabriel- nos hemos dado cuenta que los sonidos de estos instrumentos son acústicamente compatibles con la pronunciación…”.

Todos los instrumentos que se utilizan son de origen prehispánico, como réplicas de teponaztli (tambor de origen mesoamericano) y huehuetl, (tambor en forma de tubo), los dos hechos de a partir de una pieza de madera.

Estas dos percusiones son los instrumentos principales y, de acuerdo con una leyenda azteca, son dioses que se convirtieron en tambores para ser tocados por los hombres.

Flautas de barro, carrizo y madera, así como morteros o molcajetes de piedra, completan la orquesta que necesitó de la invención de un tipo especial de notación musical y armonizar mejor con la pronunciación en náhuatl.

La música crea una atmosfera nostálgica y sombría. Las percusiones, flautas y molcajetes evocan ruidos de la selva que combinan muy bien con la atmósfera oscura y llena de sensualidad que propone la escenificación.

De albures y risas

Xochicuicatl cuecuechtli trasciende en niveles más allá de los artísticos.

Gabriel Parayón asegura que este texto precolombino puede considerarse “el antecedente del albur”, juego de palabras en doble sentido con implicaciones sexuales practicado en todo México pero con una mayor intensidad en el centro del país.

Se calcula que el náhuatl es hablado por más de dos millones de personas y es reconocida como lengua oficial en México junto al español y otras lenguas indígenas.

Además el náhuatl tiene un profundo impacto e influencia en el español hablado en México.

A pesar de su estatus y la cantidad de personas que lo conocen, su uso como lengua cotidiana se limita a ciudades y comunidades pequeñas.

Para Gabriel, la ópera no está hecho para rescatar al náhuatl, sino para causar la risa y sensibilidad del público que asista.

“Nuestro objetivo -si es que tenemos uno- es ver que un poema que alguien escribió hace 400 o 500 años tiene un impacto y le arranca la risa a un espectador en la actualidad. Si eso pasa es que vamos por buen camino”.

El estreno de la obra se llevó acabo en la ciudad de Arcelia, Guerrero en el Sur de México.

Actualmente se presenta en el Centro Nacional de las Artes y tendrá una temporada fuera de México en 2015 iniciando en Barcelona para seguir en una gira por otras ciudades de Europa.

**Nota publicada el 16 de noviembre.

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Enmienda 25 o 'impeachment': ¿puede Trump ser destituido tras el violento asalto al Capitolio?

Demócratas del Comité Judicial de la Cámara de Representantes están pidiendo que se destituyan los poderes del presidente. Hay dos vías para hacerlo.
7 de enero, 2021
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Apenas faltan 13 días para que Donald Trump abandone oficialmente la Casa Blanca y arranque la legislatura del demócrata Joe Biden, cuya victoria electoral fue ratificada por el Congreso de Estados Unidos este jueves.

Pero tras el violento asalto al Capitolio por parte de seguidores de Trump, prolongado durante horas y que dejó cuatro muertos, los demócratas del Comité Judicial de la Cámara de Representantes están pidiendo que se destituyan los poderes del presidente.

Escribieron una carta al vicepresidente Mike Pence en la que le urgían a actuar y sacar a Trump de la presidencia, alegando que había cometido un acto de insurrección y “buscaba socavar” la democracia.

Para destituir al presidente de Estados Unidos hay dos mecanismos: el llamado juicio político –impeachment– o la enmienda número 25 de la Constitución, aseguran expertos.

Sin embargo, ambas vías pueden resultar difíciles e improbables de aplicar dado el poco margen de tiempo que le queda a Trump al mando.

“Creo que la mejor salida es que Trump renuncie, que los de su propio partido lo presionen para que renuncie. Él no lo hará, pero debería”, aseguró el politólogo de la Universidad de Harvard, Steven Levitsky, entrevistado por BBC Mundo.

El vicepresidente Mike Pence y la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi.

Getty Images
Tras los episodios violentos y el desalojo de los seguidores de Trump, el Congreso ratificó este jueves la victoria de Joe Biden en las pasadas elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

Tras los violentos acontecimientos del miércoles, Trump ha asegurado que la transición de poder se ejecutará de forma “ordenada”, pero que está en desacuerdo con el resultado de las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre, las que califica como fraudulentas a pesar de que el Departamento de Justicia estadounidense lo haya descartado.

Pero, ¿en qué consisten las dos vías principales por las que Trump puede ser destituido antes del 20 de enero?

Enmienda 25

Dicha enmienda recogida por la Constitución permite la transferencia de poder desde la presidencia a la vicepresidencia ya sea de forma temporal o permanente.

Convierte al vicepresidente en presidente si este se muestra incapaz de continuar con sus responsabilidades, por ejemplo, si sufre una enfermedad física o mental.

Asaltantes del Congreso.

Getty Images
El asalto al Capitolio y la intervención de las fuerzas de seguridad han dejado al menos cuatro muertos.

La sección número 4 de dicha permite al vicepresidente y la mayoría del gabinete declarar al mandatario incapaz de desarrollar su deber en el cargo.

Para ello necesitarían firmar y remitir una carta a los presidentes de la Cámara de Representantes y el Senado y declarar al presidente como no apto para gobernar o incapaz de desempeñar sus poderes y deberes.

De ser así, el vicepresidente Mike Pence asumiría automáticamente el poder hasta el próximo 20 de enero, cuando empezaría el mandato de Biden.

El presidente tiene la oportunidad de ofrecer una respuesta por escrito, y si impugna el hallazgo, entonces le corresponde al Congreso decidir. Cualquier voto en el Senado y la Cámara de Representantes que ordene la destitución del presidente requiere una mayoría de dos tercios.

Mientras se resuelve el caso, el vicepresidente actuaría como presidente.

Recientemente, cuando Trump fue diagnosticado con COVID-19 el pasado octubre, también hubo discusiones sobre invocar la enmienda 25 ante las preocupaciones de que pudiera estar demasiado enfermo para gobernar el país.

La enmienda 25 fue ratificada en 1967, cuatro años después del asesinato de John F. Kennedy, con el objetivo de resolver las disputas de sucesión presidencial en caso de incapacidad.

Funeral de John F. Kennedy.

Getty Images
La enmienda 25 fue ratificada en 1967, cuatro años después del asesinato de John F. Kennedy.

Por este motivo, varios presidentes han usado esta enmienda, específicamente la sección 3, porque les permite transferir temporalmente el poder a la vicepresidencia.

En 2002 y 2007, el presidente George W. Bush puso a su vicepresidente a cargo al ser sedado durante colonoscopias rutinarias.

El presidente Ronald Reagan hizo lo mismo en 1985, mientras estuvo ingresado en el hospital por una cirugía por cáncer.

Hasta la fecha, ningún presidente ha sido destituido del cargo usando la enmienda 25.

Juicio político o ‘impeachment’

El juicio político, también conocido como impeachment, tiene lugar en el Congreso de EU con el objetivo de llevar a cabo una posible destitución del presidente.

La Constitución estadounidense establece que el presidente “debe ser destituido de su cargo si es acusado de y condenado por traición, soborno, u otros crímenes o delitos graves”.

Es un proceso político, más que penal.

Seguidores de Trump alrededor del Capitolio.

Getty Images
Seguidores de Trump se congregaron e irrumpieron en el Capitolio de Estados Unidos este miércoles, reclamando fraude en las pasadas elecciones presidenciales.

Este proceso tiene lugar en dos etapas.

Tendría que ser iniciado por la Cámara de Representantes y solo necesita una mayoría simple para ser activado.

Luego, el juicio se celebra en el Senado, donde se necesitan dos tercios de los votos para destituir al presidente, y este hito nunca se ha alcanzado en la historia de Estados Unidos.

“Es un proceso bastante largo, a menos que lo hagamos al estilo peruano, de vacar al presidente de la noche a la mañana. Es poco probable que eso pase”, explicó Levitsky a BBC Mundo.

Donald Trump ya ha sido cometido a un proceso de impeachment una vez, y ningún presidente lo fue dos veces durante su mandato.

En diciembre de 2019, la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, aprobó dos artículos de impeachment tras acusar a Trump de abuso de poder y obstrucción al Congreso.

Los demócratas acusaron a Trump de retener US$391 millones en ayuda a Ucrania para presionar y forzar que el país europeo investigara al actual presidente electo, Joe Biden, y a su hijo.

En febrero de 2020, el Senado, de mayoría republicana, votó a favor de absolver a Donald Trump en el juicio político por dicho escándalo.

Si el presidente Trump fuera destituido a través de un juicio político, el vicepresidente Pence se haría cargo de la Oficina Oval.


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