Porqué las protestas de hoy en México pueden ser diferentes de las del pasado
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Porqué las protestas de hoy en México pueden ser diferentes de las del pasado

Para algunos analistas México vive un momento inédito porque estas protestas se convocaron fundamentalmente a través de las redes sociales.
Por BBCMundo
20 de noviembre, 2014
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Para este jueves se ha convocado a un paro nacional y a marchas en la Ciudad de México, además de otras movilizaciones en varios estados. Se espera también el bloqueo de aeropuertos.

Actualización al momento de las marchas del 20 de noviembre. 

Las universidades ubicadas en la capital suspenden clases en la mayoría de sus escuelas. Sindicatos como el de electricistas, universitarios y telefonistas se unen a las marchas.

Por las protestas el gobierno canceló el desfile militar que se realizacada año por el aniversario de la Revolución Méxicana.

El gobierno anunció que decidió suspenderlo debido a que la megamarcha de protesta por los estudiantes desaparecidos en el estado de Guerrero, tiene programado finalizar en la plaza del Zócalo, en el centro de la capital.

Para algunos analistas México vive un momento inédito porque estas protestas se convocaron fundamentalmente a través de las redes sociales.

De hecho algunos de los temas más vistos durante semanas en espacios como Twitter están relacionados con la desaparición de estudiantes, y la respuesta de las autoridades.

Es el caso de las frases #YaMeCanse y #Ayotzinapa, por ejemplo, que sirvieron para convocar a las protestas.

“Jornadas de furia”

Detrás de las marchas existe una oleada de indignación que se presenta incluso en sectores tradicionalmente ajenos a la política, como actores y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Algunos medios de comunicación han dicho que México vive “jornadas de furia”, donde se mezclan varios factores.

Entre ellos, la demanda por la presentación con vida de los estudiantes desaparecidos, un rechazo creciente a políticos y sus partidos junto con el cansancio por ocho años de violencia en la guerra contra el narcotráfico.

“Hay mucha rabia por lo que está ocurriendo porque son estos 43 y miles más de desaparecidos”, le dice a BBC Mundo Saúl Jerónimo Romero, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

“Después del levantamiento zapatista en 1994 no había visto un movimiento tan importante como éste”.

¿Sirven las protestas?

Otros, sin embargo, ven con escepticismo las protestas pues no es la primera vez que ocurren grandes movilizaciones en el país.

“Esto que ahora está pasando no es algo extraño, ha sido constante”, le dice a BBC Mundo José Antonio Crespo, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

En algunos casos las protestas no consiguieron su objetivo o los resultados aparecieron varios años después.

Uno de los ejemplos que ahora más se recuerda es el movimiento estudiantil de 1968, que terminó con la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco.

La mayoría de quienes tomaron parte se alejaron del movimiento, pero otros fundaron organizaciones políticas que trabajaron en sindicatos y comunidades rurales. Algunos se unieron a grupos armados.

Durante los 80 surgieron organizaciones ciudadanas que tuvieron un papel fundamental en las elecciones presidenciales de 1988, cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) estuvo a punto de perder el gobierno del país.

Uno de los resultados del movimiento político de 1988 se concretó tres años después, cuando se transformó el sistema electoral del país que estaba en manos del gobierno.

La “ciudadanización” de las elecciones, como se llamó a este proceso, fue central en el siguiente evento masivo, cuando en 2000 el PRI perdió la presidencia de México.

Seis años después ocurrió otra jornada similar, en la elección presidencial de 2006.

El futuro

La violencia ha sido el elemento fundamental de las protestas más recientes, como la ocurrida en 2011, cuando nació el Movimiento Por la Paz con Justicia y Dignidad encabezado por el poeta Javier Sicilia.

El grupo se originó en una protesta contra la violencia que causó la guerra que inició el expresidente Calderón contra el narcotráfico y que, según cifras oficiales, ha causado la muerte de 70.000 personas y la desaparición de al menos 24.000.

El Movimiento realizó dos caravanas nacionales y fue el principal impulsor de la ley de víctimas que fue aprobada en 2012.

La búsqueda de desaparecidos y el castigo a los responsables de la violencia dieron impulso al movimiento encabezado por Sicilia y son también la demanda principal de las protestas por el caso de Ayotzinapa.

“Crisis de confianza”

Algunos se preguntan si servirán de algo las movilizaciones de ahora.

El analista José Carreño Figueras, editor internacional del diario Global, cree que lo que está ocurriendo ahora tras la desaparición de los estudiantes “es, para usar un cliché, la gota que derramó el vaso, un firme indicio de que el pueblo de México ya no está dispuesto a tolerar el estado actual de las cosas”.

Agrega que “en muchos sentidos, se trata de una crisis de confianza”.

“Es como si todos los problemas que no fueron atendidos a lo largo de la historia estuvieran apareciendo juntos: la impunidad(…) la corrupción, la interacción percibida de distintos niveles de autoridades con el crimen organizado, la ineficacia de la policía”.

“Sea cierto o falso, hay un sentimiento de que todo el sistema está comprometido” expresa Carreño.

Y ¿hacia dónde va a llevar esta movilización?

“En realidad no logro vislumbrar algo muy concreto”, reconoce el investigador Jerónimo Romero.

Las autoridades de la Ciudad de México han permitido más de 2.000 manifestaciones anuales, durante varios años, y los habitantes de la capital están más o menos habituados a las protestas.

El mejor escenario es que cambiara el sistema político y judicial del país, algo que no está claro si las protestas por el caso de Ayotzinapa pueden conseguirlo.

José Antonio Crespo dice que para avanzar en ese camino es importante evitar la violencia en las protestas, como ha ocurrido en las últimas semanas.

En eso coincide Jerónimo Romero, quien afirma que si no hay filtraciones y violencia, es posible iniciar un proceso de cambio.

“La respuesta de la gente es: que se vayan todos”.

El momento actual, asegura José Carreño, es inédito.

“La gente no tiene confianza en nuestro sistema judicial y en las maniobras legales que permite” dice el analista.

“Y entonces, por supuesto, está Iguala. La desaparición de 43 estudiantes tocó un punto sensible que se ha convertido en una herida abierta en una manera que verdaderamente no tiene precedentes”.

BBC. 

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#YoSoyAnimal

Cómo es vivir con crometofobia, el inusual miedo extremo a gastar dinero

No es tan visible como otras fobias. Puede ser difícil de detectar porque las personas suelen ocultarlo y como no tiene una "definición clínica", no se le presta mucha atención.
28 de octubre, 2021
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Gastar dinero, en teoría, debería ser una fuente de satisfacción. Básicamente porque si lo gastas, es porque tienes dinero para gastar, ¿no?

Esta historia no es tan sencilla como parece. Están, por ejemplo, las personas que gastan compulsivamente y lo pasan muy mal cuando no pueden pagar las cuentas.

O los que han tenido una vida de carencias y cuando tienen la posibilidad de gastar, se restringen hasta en las cosas más básicas por miedo -consciente o inconsciente- a caer en la pobreza otra vez.

Otros son devorados por su propia codicia y prefieren llevarse el dinero a la tumba.

La lista de razones asociadas al temor a gastar dinero es muy larga.

Pero cuando esta conducta comienza a interferir en el desarrollo normal de la vida, es probable que se trate de una poco común condición llamada crometofobia.

La crometofobia es el miedo extremo a gastar dinero.

El concepto tiene un uso más bien informal, dado que no es un desorden mental reconocido médicamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

Sin embargo, la publicación contempla algunas categorías donde la crometofobia podría eventualmente encontrar un espacio (pese a no estar incluida como tal).

Una ansiedad excesiva

Se trata de las “fobias específicas”, definidas por la publicación como “el miedo o ansiedad marcados y excesivos que ocurren constantemente al exponerse o anticiparse a la exposición a uno o más objetos o situaciones específicas (por ejemplo, proximidad a ciertos animales, vuelo, alturas, espacios cerrados, visión de sangre o lesiones) que está fuera de proporción con el peligro real”.

Mujer mira por una ventana

Getty Images
La crometofobia podría ser considerada dentro de las “fobias específicas” que define la OMS. Sin embargo, la comunidad científica no la ha incorporado.

Los síntomas, agrega el texto, deben persistir por varios meses y ser lo suficientemente graves como para causar “un deterioro significativo en las relaciones personales, familiares, sociales, educativas, laborales o en otras áreas importantes del funcionamiento”.

Terapeutas especializados en tratar pacientes que tienen serios problemas con el manejo del dinero, afirman que, independientemente de la definición clínica, es un hecho que algunas personas desarrollan un miedo desproporcionado a gastar dinero.

Se puede discutir si es clínicamente una fobia o no, pero la angustia que experimentan estas personas afecta varias dimensiones de su vida.

“Aferrarse al dinero”

“Hay muchos temas emocionales que están ligados a gastar dinero”, le dice a BBC Mundo Khara Croswaite, terapeuta financiera estadounidense y autora de libros sobre psicología y emprendimiento.

“En mi consulta veo personas que quieren aferrarse a su dinero”, apunta.

“El miedo a gastar dinero es algo que perturba tu vida diaria”, advierte. Puede llevar a las personas a desarrollar conductas como no pagar las cuentas o no querer usar la tarjeta de crédito”.

Persona con dinero en el bolsillo

Getty Images

Una persona con miedo a gastar dinero no solo puede experimentar ansiedad, depresión, o pensamientos suicidas, agrega, sino que también desarrolla problemas en sus relaciones sociales.

Algunos se sienten avergonzados por sus deudas y prefieren aislarse, o descartan cualquier gasto, incluso los más elementales, lo que los lleva a evitar reuniones sociales y a no hacer actividades que disfruta.

Suele afectar el sueño, la salud y el estado de ánimo. Y dependiendo de la gravedad, puede provocar diferentes trastornos de ansiedad.

Es una espiral de pensamientos negativos“, dice Croswaite.

Vivir con una fobia específica grave puede derivar en el abuso de drogas o alcohol y, en los casos más extremos, al suicidio.

“Estaba aterrorizada por el dinero”

“Estaba aterrorizada por el dinero”, cuenta Kelly Reeves en un blog dedicado a temas de emprendimiento y desarrollo personal.

Constantemente revisaba su cuenta bancaria por miedo a lo que podría encontrar.

Y si tenía dinero en efectivo en su cartera, también se obsesionaba con comprobar constantemente que estaba ahí.

Al mismo tiempo, no soportaba hablar de dinero o escuchar a otras personas hablar de dinero.

Las cosas se pusieron aún más complicadas cuando pagar por cualquier cosa le provocaba ansiedad, incluso si era algo realmente necesario, como ponerle gasolina al auto.

Como tampoco pagaba sus deudas porque le provocaba miedo gastar dinero, fue cayendo en un foso cada vez más profundo.

Reeves cuenta que llegó a un punto en que tuvo que reconocer que lo que le estaba ocurriendo no era normal.

Entonces decidió acudir a una terapia que, según su testimonio, le ayudó a enfrentar sus temores.

Y aunque aún tiene deudas, está en una posición mucho mejor que en el pasado.

“Estoy pagando mis cuentas con gratitud”, escribe.

“Bastante raro”

Una fobia específica a gastar dinero “es algo bastante raro”, dice Elizabeth Sterbenz, terapeuta financiera en Los Ángeles, California.

Ojo con signo de dinero

lucapierro
Puede ser que la aversión a gastar dinero no se trate de una fobia.

Probablemente se puede presentar asociada a otros desórdenes de ansiedad, explica, o en conjunto con otras fobias.

“Por eso es importante descubrir si realmente estamos frente a un caso de fobia al dinero o si hay otra cosa detrás, algo más profundo”, señala Sterbenz en diálogo con BBC Mundo.

“Podría desarrollarse cuando ha existido un incidente traumático que la persona puede o no puede recordar”, agrega.

Síntomas

A nivel fisiológico, la persona que padece aversión a gastar dinero puede experimentar síntomas como dificultad para respirar, taquicardia, incremento de la presión arterial, sudoración, náuseas, dolor muscular o diarrea, cuando se enfrenta a la situación.

Desde la perspectiva cognitiva, suele desarrollar creencias negativas o ideas irracionales respecto al dinero y se siente impotente de controlarlos.

Mujer asustada con dinero

Getty Images

Y desde el punto de vista conductual, la persona tiende a evitar el estímulo fóbico (en este caso el dinero) de todas las maneras posibles.

Este tipo de síntomas se repiten en los distintos tipos de fobia con mayor o menor intensidad.

Causas

Si se considera la crometofobia como un desorden dentro de las denominadas fobias específicas, las causas pueden ser muy variadas.

Según lo describe la Clínica Mayo, un centro médico y académico estadounidense sin fines de lucro, en su página web, las causas de fobias específicas pueden incluir:

  • Experiencias negativas. Muchas fobias aparecen como consecuencia de una experiencia negativa o un ataque de pánico relacionado con un objeto o una situación específicos.
  • Genética y medio ambiente. Puede haber una vinculación entre la fobia específica y la fobia o la ansiedad de los padres de la persona, lo que podría deberse a factores genéticos o a una conducta aprendida.
  • Función cerebral. Los cambios en la actividad cerebral también pueden desempeñar un rol en el desarrollo de fobias específicas.

Tratamiento

Aunque hay varias alternativas para tratar las fobias, es bastante común el uso de la terapia cognitivo-conductual.

Algunas de las herramientas que se usan para enfrentar el problema son la “terapia de exposición” (donde el paciente es expuesto al estímulo), asociada con técnicas de relajación y técnicas cognitivas para abordar las creencias e ideas irracionales.

“En la terapia de exposición es necesario desarrollar tolerancia a la angustia que provoca gastar dinero”, dice Khara Croswaite.

Terapia

Getty Images
La fobia al dinero requiere terapia cuando afecta el desarrollo normal de la vida.

Eso se puede lograr, explica, poniéndose inicialmente metas pequeñas como, por ejemplo, gastar US$1 en el supermercado. Luego, por ejemplo, gastar US$50 en un regalo para alguien especial.

Y así, paso a paso, avanzar al primer pago de la tarjeta de crédito.

“Se trata de una repetición para confrontar el miedo con el apoyo de un profesional del área de salud mental”, señala la especialista.

Por otro lado, muchas fobias están relacionadas con las narrativas que construimos en torno al objeto o la situación que nos afecta, explica Elizabeth Sterbenz.

Influyen mucho “las historias que nos contamos a nosotros mismos” y que ni siquiera nos damos cuenta.

Podemos convencernos de que somos ineptos para manejar el dinero, aunque eso no sea así.

Cada terapeuta tiene su manera de abordar el tema. El punto es que si el miedo excesivo a gastar dinero afecta la vida normal de una persona, es conveniente que busque un especialista.


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