Según PGR, ¿cómo fueron las últimas horas de los normalistas desaparecidos?
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Foto: Cuartoscuro.

Según PGR, ¿cómo fueron las últimas horas de los normalistas desaparecidos?

El procurador general de México, Jesús Murillo Karam, presentó este viernes su versión sobre la supuesta muerte de los 43 normalistas de Ayotzinapa secuestrados por policías municipales y el crimen organizado en Iguala. ¿Cómo fueron sus últimas horas según la PGR? Entérate aquí.
Foto: Cuartoscuro.
Por Juan Carlos Pérez Salazar / BBC Mundo
10 de noviembre, 2014
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Tiene el tono de una conversación cualquiera, pero de lo que hablan hiela la sangre.

“-¿Había algunos muertos en la camioneta antes de bajarlos?

-Si, al momento que yo iba a pasando a los chavos, ya había muertos, aproximadamente quince muertos.

-¿Muertos de bala o de qué?

-Se ahogaron, se asfixiaron”.

El interrogatorio forma parte de las evidencias que el Procurador General de México, Jesús Murillo Karam, presentó este viernes como una prueba más de la realidad a la que apuntan todas las pistas obtenidas por su oficina: que los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa fueron asesinados pocas horas después de haber sido detenidos por la policía municipal de Iguala y Cocula y entregados a sicarios de los Guerreros Unidos.

Lea: Detenidos confiesan haber asesinado a los estudiantes

Una realidad, empero, a la que no se le puede dar el sello definitivo de veracidad, pues los restos encontrados en el lugar donde se produjo la matanza -el basurero de Cocula- quedaron tan desintegrados y calcinados que será muy difícil identificarlos.

Tanto, que los laboratorios especializados no se arriesgan a dar un margen de tiempo para lograrlo.

La evidencia científica no está, pero se dispone de los testimonios de algunos de los perpetradores.

Y son escalofriantes

Lo que se sabía

La rueda de prensa empezó con más de una hora de retraso, luego de que el procurador viajara en helicóptero desde Chilpancingo -capital de Guerrero- a Ciudad de México tras reunirse brevemente con los familiares de los jóvenes.

Murillo Karam dice que la investigación sigue abierta hasta que se realice el proceso de identificación. 

Y fueron los padres quienes primero vieron las grabaciones en las que dos hombres -por sus voces, no mucho mayores que sus víctimas- cuentan en detalle cómo asesinaron a los estudiantes, calcinaron sus cuerpos, picaron los huesos y luego los arrojaron al torrente de un río.

Sus nombres: Patricio Reyes Granda y Agustín García Reyes.

La primera parte del relato del Procurador es conocida: cómo ese viernes en la noche, los estudiantes fueron atacados y detenidos por la policía por la sospecha de que habían llegado a Iguala para interrumpir un informe público de María de los Ángeles Pineda, esposa del exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, ambos detenidos como autores intelectuales del crimen.

Lea: Cómo desaparecieron los 43 estudiantes

También se sabía que los entregaron a los Guerreros Unidos. Pero ahí parecía esfumarse el rastro.

Este viernes, durante una hora, con la ayuda de videos y fotos, Murillo Karam reconstruyó las horas siguientes.

Lo que siguió

Los policías entregaron a los muchachos a los sicarios en un camino de terracería que conduce a la Loma de los Coyotes, a medio camino entre Iguala y Cocula.

“Los últimos tres detenidos declaran que en la brecha que lleva al paraje de Loma de Coyotes, recibieron de los municipales a un número de personas que no pueden precisar con exactitud, pero que uno de los detenidos estimó en más de cuarenta”, dijo el Procurador.

Luego se dirigieron al basurero municipal de Cocula.

“Declaran que los subieron a un vehículo con capacidad de 3,5 toneladas y a otra camioneta de carga menor. Los condujeron al basurero señalado, que es un barranco oculto a la vista y que para entrar a él se tiene que abrir una reja que limita el acceso al público”.

Uno de los tres arrestados “quien tenía designada la función de halcón informante, declara haberlos visto pasar por el punto que tenía la encomienda de vigilar”.

Es entonces, al llegar al basurero municipal, que se dan cuenta que algunos de los jóvenes habían muerto por asfixia dentro del camión más grande.

“Los otros fueron interrogados por integrantes del grupo criminal para determinar quiénes eran y las razones de su llegada a Iguala”.

Se presenta otro de los videos. En él, un hombre con el rostro difuminado, camiseta negra, de zapatos tenis y sin medias, dice que les preguntaron a los muchachos quiénes eran.

“Todos respondieron que eran estudiantes”. También les inquirieron el motivo por el cuál habían ido a Iguala: “dijeron que por la esposa de Abarca”. Luego negaron que pertenecieran a un grupo criminal rival de los Guerreros Unidos.

Murillo llega entonces a la cruz de su relato: “los detenidos señalan que en ese lugar privaron de la vida a los sobrevivientes y posteriormente los arrojaron a la parte baja del basurero, donde quemaron los cuerpos”.

Elementos federales en la fosa encontrada en el municipio de Cocula. Foto: Cuartoscuro.

Elementos federales en la fosa encontrada en el municipio de Cocula. Foto: Cuartoscuro.

 

 

 

Dantesco

-“Yo tuve participación en eso con el “Primo”, “el “Guereque” y el “Pelepo”.

-¿Como hacían que los cuerpos de arriba se fueran para abajo?

-Uno los sujetaba de las manos y otro de las patas y los columpiábamos (…) de manera que se fueran hacia abajo y los cuerpos rodando llegaban a lo plano.

-¿Que hicieron cuando estaban abajo?

-Comenzaron a poner piedras (…), un círculo de pura piedra y ya encima de la piedra se aventaba la llanta. Y arriba de la llanta se metía la leña…

-¿Les rociaron algo?

-Si, llegó el “Huasaco” con diesel y gasolina y bañaron a los cuerpos”.

Lo que siguió fue dantesco.

“Hicieron guardias y relevos para asegurar que el fuego durase horas, arrojando diesel, gasolina, llantas, leña, plástico, entre otros elementos que se encontraron en el paraje”, señala Murillo Karam.

“El fuego duró desde la medianoche hasta aproximadamente las 14:00 horas del día siguiente. Y otro dice que hasta las 15:00. Por el calor que desprendia el área, los delincuentes no pudieron manipular los restos de los cuerpos sino hasta las 5:30 de la tarde”.

Dos empleados municipales que esa madrugada llegaron en un camión de basura hasta el lugar, donde no se les permitió ingresar, identificaron después a los detenidos como las personas que los obligaron a devolverse.

Al río San Juan

El río San Juan es también otro escenario de investigación. 

Sigue el recuento de Murillo Karam:

“Los detenidos declaran que cuando luego recibieron la orden de quien apodan “El Terco”, de fracturar los restos de los huesos calcinados para ser depositados en bolsas de basura negras. Según sus declaraciones, estas bolsas fueron vaciadas en el río San Juan, salvo dos que uno de los declarantes dice haber arrojado completas”.

Otro video. Otro interrogatorio con tono de conversación banal:

“-Como a los 5:30 se apagó, algunos llegaron con unas palas…

-¿Y qué encontraron?

-Pues era carbón y pedacitos así de hueso.

-¿Cuantas bolsas llevaban?

-Eran ocho, pero no llenas, más o menos a la mitad.

-¿De qué tamaño?

-De basura, de las grandes”.

En el basurero, los peritos hallaron “cenizas y restos óseos que por las características que tienen corresponden a fragmentos de restos humanos”.

Algo similar se encontró en el fondo del río San Juan.

“Fuerzas federales, investigadores y peritos recorrieron la zona señalada por los detenidos, hicieron en el río San Juan una búsqueda extensiva. Buzos de la armada de México y peritos tanto argentinos como mexicanos encontraron restos de las bolsas y su contenido. Una de ellas permanecía cerrada. Contenía elementos oseos que podemos confirmar, por sus caracteristicas, corresponden a restos humanos”.

Difícil

Los padres insisten en que sólo aceptarán lo que digan los expertos argentinos. 

El rostro de Murillo Karam refleja cansancio. El mismo que, mezclado con un dolor y una determinación inescrutables, mostrarán una hora más tarde los rostros de padres de los jóvenes en una rueda de prensa en la normal donde estudiaban sus hijos. Allí dirán que no aceptan lo dicho por el Procurador. Que sólo admitirán las pruebas que proporcionen los expertos argentinos.

El procurador también mencionó a los argentinos en su declaración:

“A decir de los peritos, el alto nivel de degradación causado por el fuego en los restos encontrados, hace muy difícil la extracción de ADN que permita la identificación. Sin embargo, no escatimaremos esfuerzos hasta agotar todas las posibilidades científicas.”

“Los peritos tanto de la Procuraduría como los argentinos, en un esfuerzo exhaustivo, continuarán sus trabajos hacia la identificación”.

Los estudios se realizarán en la Universidad de Innsbruck, Austria, que dispone de uno de los laboratorios más especializados del mundo.

“Al consultar a los expertos el tiempo que llevará hacer estos estudios tan complicados por la extrema calcinación de los restos, nos han señalado que no se puede especificar una fecha definida para la entrega de sus resultados”.

La enorme, insondable, insoportable herida abierta por la desaparición de los 43 estudiantes en México está muy lejos de cerrarse.

**Nota publicada el 9 de noviembre.

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Cómo es vivir con crometofobia, el inusual miedo extremo a gastar dinero

No es tan visible como otras fobias. Puede ser difícil de detectar porque las personas suelen ocultarlo y como no tiene una "definición clínica", no se le presta mucha atención.
28 de octubre, 2021
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Gastar dinero, en teoría, debería ser una fuente de satisfacción. Básicamente porque si lo gastas, es porque tienes dinero para gastar, ¿no?

Esta historia no es tan sencilla como parece. Están, por ejemplo, las personas que gastan compulsivamente y lo pasan muy mal cuando no pueden pagar las cuentas.

O los que han tenido una vida de carencias y cuando tienen la posibilidad de gastar, se restringen hasta en las cosas más básicas por miedo -consciente o inconsciente- a caer en la pobreza otra vez.

Otros son devorados por su propia codicia y prefieren llevarse el dinero a la tumba.

La lista de razones asociadas al temor a gastar dinero es muy larga.

Pero cuando esta conducta comienza a interferir en el desarrollo normal de la vida, es probable que se trate de una poco común condición llamada crometofobia.

La crometofobia es el miedo extremo a gastar dinero.

El concepto tiene un uso más bien informal, dado que no es un desorden mental reconocido médicamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

Sin embargo, la publicación contempla algunas categorías donde la crometofobia podría eventualmente encontrar un espacio (pese a no estar incluida como tal).

Una ansiedad excesiva

Se trata de las “fobias específicas”, definidas por la publicación como “el miedo o ansiedad marcados y excesivos que ocurren constantemente al exponerse o anticiparse a la exposición a uno o más objetos o situaciones específicas (por ejemplo, proximidad a ciertos animales, vuelo, alturas, espacios cerrados, visión de sangre o lesiones) que está fuera de proporción con el peligro real”.

Mujer mira por una ventana

Getty Images
La crometofobia podría ser considerada dentro de las “fobias específicas” que define la OMS. Sin embargo, la comunidad científica no la ha incorporado.

Los síntomas, agrega el texto, deben persistir por varios meses y ser lo suficientemente graves como para causar “un deterioro significativo en las relaciones personales, familiares, sociales, educativas, laborales o en otras áreas importantes del funcionamiento”.

Terapeutas especializados en tratar pacientes que tienen serios problemas con el manejo del dinero, afirman que, independientemente de la definición clínica, es un hecho que algunas personas desarrollan un miedo desproporcionado a gastar dinero.

Se puede discutir si es clínicamente una fobia o no, pero la angustia que experimentan estas personas afecta varias dimensiones de su vida.

“Aferrarse al dinero”

“Hay muchos temas emocionales que están ligados a gastar dinero”, le dice a BBC Mundo Khara Croswaite, terapeuta financiera estadounidense y autora de libros sobre psicología y emprendimiento.

“En mi consulta veo personas que quieren aferrarse a su dinero”, apunta.

“El miedo a gastar dinero es algo que perturba tu vida diaria”, advierte. Puede llevar a las personas a desarrollar conductas como no pagar las cuentas o no querer usar la tarjeta de crédito”.

Persona con dinero en el bolsillo

Getty Images

Una persona con miedo a gastar dinero no solo puede experimentar ansiedad, depresión, o pensamientos suicidas, agrega, sino que también desarrolla problemas en sus relaciones sociales.

Algunos se sienten avergonzados por sus deudas y prefieren aislarse, o descartan cualquier gasto, incluso los más elementales, lo que los lleva a evitar reuniones sociales y a no hacer actividades que disfruta.

Suele afectar el sueño, la salud y el estado de ánimo. Y dependiendo de la gravedad, puede provocar diferentes trastornos de ansiedad.

Es una espiral de pensamientos negativos“, dice Croswaite.

Vivir con una fobia específica grave puede derivar en el abuso de drogas o alcohol y, en los casos más extremos, al suicidio.

“Estaba aterrorizada por el dinero”

“Estaba aterrorizada por el dinero”, cuenta Kelly Reeves en un blog dedicado a temas de emprendimiento y desarrollo personal.

Constantemente revisaba su cuenta bancaria por miedo a lo que podría encontrar.

Y si tenía dinero en efectivo en su cartera, también se obsesionaba con comprobar constantemente que estaba ahí.

Al mismo tiempo, no soportaba hablar de dinero o escuchar a otras personas hablar de dinero.

Las cosas se pusieron aún más complicadas cuando pagar por cualquier cosa le provocaba ansiedad, incluso si era algo realmente necesario, como ponerle gasolina al auto.

Como tampoco pagaba sus deudas porque le provocaba miedo gastar dinero, fue cayendo en un foso cada vez más profundo.

Reeves cuenta que llegó a un punto en que tuvo que reconocer que lo que le estaba ocurriendo no era normal.

Entonces decidió acudir a una terapia que, según su testimonio, le ayudó a enfrentar sus temores.

Y aunque aún tiene deudas, está en una posición mucho mejor que en el pasado.

“Estoy pagando mis cuentas con gratitud”, escribe.

“Bastante raro”

Una fobia específica a gastar dinero “es algo bastante raro”, dice Elizabeth Sterbenz, terapeuta financiera en Los Ángeles, California.

Ojo con signo de dinero

lucapierro
Puede ser que la aversión a gastar dinero no se trate de una fobia.

Probablemente se puede presentar asociada a otros desórdenes de ansiedad, explica, o en conjunto con otras fobias.

“Por eso es importante descubrir si realmente estamos frente a un caso de fobia al dinero o si hay otra cosa detrás, algo más profundo”, señala Sterbenz en diálogo con BBC Mundo.

“Podría desarrollarse cuando ha existido un incidente traumático que la persona puede o no puede recordar”, agrega.

Síntomas

A nivel fisiológico, la persona que padece aversión a gastar dinero puede experimentar síntomas como dificultad para respirar, taquicardia, incremento de la presión arterial, sudoración, náuseas, dolor muscular o diarrea, cuando se enfrenta a la situación.

Desde la perspectiva cognitiva, suele desarrollar creencias negativas o ideas irracionales respecto al dinero y se siente impotente de controlarlos.

Mujer asustada con dinero

Getty Images

Y desde el punto de vista conductual, la persona tiende a evitar el estímulo fóbico (en este caso el dinero) de todas las maneras posibles.

Este tipo de síntomas se repiten en los distintos tipos de fobia con mayor o menor intensidad.

Causas

Si se considera la crometofobia como un desorden dentro de las denominadas fobias específicas, las causas pueden ser muy variadas.

Según lo describe la Clínica Mayo, un centro médico y académico estadounidense sin fines de lucro, en su página web, las causas de fobias específicas pueden incluir:

  • Experiencias negativas. Muchas fobias aparecen como consecuencia de una experiencia negativa o un ataque de pánico relacionado con un objeto o una situación específicos.
  • Genética y medio ambiente. Puede haber una vinculación entre la fobia específica y la fobia o la ansiedad de los padres de la persona, lo que podría deberse a factores genéticos o a una conducta aprendida.
  • Función cerebral. Los cambios en la actividad cerebral también pueden desempeñar un rol en el desarrollo de fobias específicas.

Tratamiento

Aunque hay varias alternativas para tratar las fobias, es bastante común el uso de la terapia cognitivo-conductual.

Algunas de las herramientas que se usan para enfrentar el problema son la “terapia de exposición” (donde el paciente es expuesto al estímulo), asociada con técnicas de relajación y técnicas cognitivas para abordar las creencias e ideas irracionales.

“En la terapia de exposición es necesario desarrollar tolerancia a la angustia que provoca gastar dinero”, dice Khara Croswaite.

Terapia

Getty Images
La fobia al dinero requiere terapia cuando afecta el desarrollo normal de la vida.

Eso se puede lograr, explica, poniéndose inicialmente metas pequeñas como, por ejemplo, gastar US$1 en el supermercado. Luego, por ejemplo, gastar US$50 en un regalo para alguien especial.

Y así, paso a paso, avanzar al primer pago de la tarjeta de crédito.

“Se trata de una repetición para confrontar el miedo con el apoyo de un profesional del área de salud mental”, señala la especialista.

Por otro lado, muchas fobias están relacionadas con las narrativas que construimos en torno al objeto o la situación que nos afecta, explica Elizabeth Sterbenz.

Influyen mucho “las historias que nos contamos a nosotros mismos” y que ni siquiera nos damos cuenta.

Podemos convencernos de que somos ineptos para manejar el dinero, aunque eso no sea así.

Cada terapeuta tiene su manera de abordar el tema. El punto es que si el miedo excesivo a gastar dinero afecta la vida normal de una persona, es conveniente que busque un especialista.


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