Sólo 1% creyó los motivos de Ángel Aguirre para renunciar al gobierno de Guerrero: Parametría
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Sólo 1% creyó los motivos de Ángel Aguirre para renunciar al gobierno de Guerrero: Parametría

Las peticiones de licencia de Fausto Vallejo en Michoacán y Ángel Aguirre en Guerrero fueron vistas con incredulidad por los mexicanos, pues de acuerdo con estudios de Parametría, en ambos casos el público no creyó los motivos por los cuales dejaron el cargo.
Cuartoscuro
9 de noviembre, 2014
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Ángel Aguirre Rivero, exgobernador de Guerrero.

Ángel Aguirre Rivero, exgobernador de Guerrero.

Durante este año, el país ha visto dos renuncias de gobernadores, ambas en medio de una crisis de seguridad en la entidad y relacionadas con el control de organizaciones criminales sobre el territorio. Las peticiones de licencia de Fausto Vallejo en Michoacán y Ángel Aguirre en Guerrero fueron vistas con incredulidad por los mexicanos, pues de acuerdo con estudios de Parametría, en ambos casos el público no creyó los motivos por los cuales dejaron el cargo.

Cuando el pasado 23 de octubre Ángel Aguirre solicitó licencia para dejar el cargo de gobernador en el estado de Guerrero, en medio de la investigación federal por los hechos ocurridos en Iguala el 26 de septiembre de 2014 y la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, el evento no pasó desapercibido por los mexicanos, pues de acuerdo con Parametría, seis de cada diez entrevistados a nivel nacional, supieron que Aguirre Rivero decidió dejar el cargo. Lo que indica altos niveles de atención.


Si se compara la renuncia del ahora ex gobernador de Guerrero con el antecedente más reciente, la dimisión del representante del gobierno en Michoacán, Fausto Vallejo, quien el 18 de junio de 2014 dejó el cargo, se observa que la renuncia de Aguirre tuvo mayor trascendencia, derivado seguramente de los antecedentes del hecho.

Un dato importante sobre estas renuncias, es que la opinión pública mexicana expone motivos diferentes a los dados por los ex gobernadores para haber tomado la decisión de pedir licencia y retirarse del cargo.

Únicamente 21% de los mayores de 18 años consideró que Fausto Vallejo dejó el cargo por motivos de salud, tal como él lo señaló, mientras que más personas (32%) opinó que fue por nexos con el crimen organizado.

En el caso de Ángel Aguirre, sólo 1% dijo que renunció para facilitar las investigaciones de los normalistas desaparecidos, siendo esa la razón dada por el ex gobernador en conferencia de prensa. En tanto, 15% considera que el ex representante del gobierno en Guerrero tomó esa decisión para evadir la responsabilidad en la desaparición de los normalistas, 14% dice que por tener responsabilidad en la desaparición de los estudiantes y 10% consideró que dimitió por miedo de ser asesinado.

Llama la atención que al igual que las opiniones sobre el posible impacto que la renuncia de Fausto Vallejo tendría en Michoacán, más ciudadanos (47%) afirman que con la dimisión de Ángel Rivero como gobernador del estado de Guerrero, la situación en esa entidad seguirá igual. Sólo cuatro por ciento considera que con esta decisión habrá una mejoría y 34% menciona incluso que el escenario empeorará.

El 25 de octubre del año en curso, estudiantes de la normal de Ayotzinapa y los padres de los normalistas desaparecidos, advirtieron que la renuncia de Aguirre no resolvía el conflicto, además de exigir continuar con las investigaciones y conocer el paradero de sus hijos. Al igual que ellos, seis de cada diez mexicanos creen que la renuncia del gobernador en el estado de Guerrero no ayudará a localizar a los 43 estudiantes desaparecidos. Otro 19% dijo que este hecho sí ayudará a saber dónde están y 17% no supo que contestar.

Tal vez un cuestionamiento que debe hacerse, es si la renuncia de estos mandatarios locales es sólo una solución temporal a la situación que viven algunos estados en el país; donde indicadores económicos, sociales y de seguridad dan cuenta de la descomposición en el tejido institucional y social.

Sobre el tema del federalismo y el centralismo, existe una polarización sobre si el ámbito federal debe asumir o no la responsabilidad de gobernar en el estado de Guerrero. El 42% en México se manifestó a favor de la participación del gobierno federal en la entidad y 38% estuvo en contra, por el margen de error del ejercicio estos porcentajes se encuentran empatados.

Nuevamente, conviene preguntarnos ¿Qué está generando estos problemas de gobernabilidad en las entidades?, ¿Por qué estos eventos se resuelven hasta que interviene el gobierno federal? ¿Cuál es la responsabilidad del ámbito local en el tema de la seguridad? e incluso ¿Hasta dónde funciona el modelo federalista en México?

Finalmente, se preguntó si los mexicanos consideraban que el gobernador de la entidad donde viven debía o no renunciar a su cargo, tomando en consideración la situación de seguridad pública en su estado. Este dato es importante, porque si bien 64% de los ciudadanos dijo que no era necesario que su mandatario local renunciara por este tema, un 21%, es decir, dos de cada diez piensan que tomando en cuenta la inseguridad en las entidades, su gobernador debería renunciar.

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'Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga'

Mike Nicolás Durán es el primer colombiano en ser reconocido como persona trans en el registro civil. Aunque su lucha aún no termina, porque le falta la cédula, el caso se ha convertido en un paradigma para esta comunidad en el país.
22 de octubre, 2021
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Mike Nicolás Durán, un jovial bogotano de 30 años que vive en Medellín, fue el primer colombiano en ser identificado como una persona transexual en el registro civil.

Tras una odisea legal de dos años que contó con la asesoría de Alejandro Diez y Manuela Gómez, abogados del grupo de sexualidad diversa del consultorio jurídico de la universidad EAFIT, el 7 de mayo de este año Mike celebró la T en la inscripción como quien se ganó la lotería.

Ahora, sin embargo, está en vísperas de saber si ganó su última batalla: que su cédula también lo identifique con una T.

“Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga para que se respete mi integridad y mi dignidad”, le dice a BBC Mundo.

El género trans en los documentos de identidad ya existe en países como Chile, México y Argentina. “Pero en Colombia, que es el país donde te piden la cédula para todo, estaba pendiente”, dice Durán.

Juli Salamanca, de la fundación Red Comunitaria Trans, celebra el caso de Mike como “un triunfo político para el movimiento trans, un paso hacia la igualdad de derechos”, pero añade que “el reto es pasar de lo simbólico a lo material, porque su implementación (para todos y todas) será una prueba para las instituciones”.

Mike Nicolás dedicó dos años a llamar, mandar cartas y radicar documentos; interpuso dos acciones legales —conocidas como tutelas— que debió impugnar e insistió de todas las formas posibles para que le reconocieran su género no binario en los documentos de identidad.

Él sabe que la lucha no es solo por su propio bien.

Mike Nicolás Durán

BBC
Mike Nicolás Durán en entrevista por Zoom con BBC Mundo.

En Colombia piden cédula para todo, desde para entrar a un edificio hasta a un banco.

Y yo, cada vez que voy a un banco, llego con el miedo de si me van a atender o no, porque cada vez que yo muestro mi cédula, la gente me mira como un bicho raro, (como pensando): “Acá dice que es mujer, pero usted parece un hombre.

Entonces sí o sí tienes que cambiar de cédula cuando haces una transición de género.

Porque, en mi caso, colocar una M tampoco está bien, porque si un policía me quiere requisar, por ejemplo, tengo que soportar que toque mis genitales.

Entonces, para proteger mi integridad y dignidad, una M o una F en la cédula no sirve: necesito la T.

Uno nunca termina de conocerse: cada día vas aprendiendo cosas nuevas. Y al irme conociendo me di cuenta que los no binarios existen, que tú puedes ser hombre con cuerpo de mujer o mujer con cuerpo de hombre sin tener que tomar hormonas o tomando.

Es decir: no hay una forma correcta de ser o no ser, porque la diversidad es algo que no se puede encerrar en un solo círculo.

Así fue como me di cuenta de que, si la ciencia me reconoce como persona trans, ¿por qué el Estado no lo hace?


Un decreto de 2015 les dio a las personas trans la posibilidad de cambiar la referencia a su género en sus documentos, pero las trabas en el proceso burocrático han impedido que la ley se cumpla.

Además, la T no estaba tipificada en el sistema de la Registraduría Nacional del Estado Civil y, en el caso de Mike, varias veces les dijeron a los abogados que no podían cambiar todo un sistema de registro nacional por una sola persona.

“Tenemos que continuar haciendo una veeduría para que las instituciones reconozcan las implicaciones de la T en el registro de nacimiento en áreas como la salud, educación, el servicio militar, entre otras”, dice Salamanca, la activista trans.


Algo que me gusta de mí ahora es mi voz, porque no es tan femenina ni tan masculina. A veces es un poco más lo uno y a veces más lo otro. Esa es la diversidad que a mí me gusta y me representa.

Para nosotros no hay nada más importante que nos reconozcan e identifiquen tal y como somos: no como hombres que ahora son mujeres o mujeres que ahora son hombres, sino como personas trans, punto.


Mike nació en Bogotá bajo el nombre de Eliana Mayerli. Allí tuvo a su primer hijo a los 15 años, luego tuvo otros dos y pasó 11 años con el padre de ellos.

Desde niño ha tenido una enfermedad cerebral y otra en los ojos. Y cuenta que fue por eso, además de por su proceso de transición de género, que dejó el trabajo al que se dedicó por una década: la vigilancia.

Hoy estudia inglés con una beca con la intención de irse a vivir a Canadá y tiene esposa: Linda María Cáceres, una estilista a la conoció casi al tiempo que empezó a tomar hormonas, en 2019.

Cáceres, así como los abogados de EAFIT, ha sido un acompañamiento clave en todo el proceso y le ha insistido en seguir luchando por sus derechos a pesar de todos los obstáculos legales y de salud.


Estuve 11 años viviendo una vida que quizás no quería, porque estaba ocultando mi propia identidad, hasta el punto de que explotó y la depresión me empezó a ganar. Llegué a pensar que me quería suicidar.

Eso, pensé, les podía generar problemas a mis hijos, y por eso hace siete años tomé la decisión de irme para Medellín.

Apenas llegué acá salí como lesbiana. La gente me dejó de llamar Eliana y apareció una nueva persona que se llamaba Mayerli.

Pero a medida que pasó el tiempo me di cuenta de que me gustaba más lo masculino, un estilo más brusquito, más de niño.

Y mi pareja de ese momento, una mujer, me decía que no me cortara el cabello. Pero sobrepuse el amor propio, me corté el cabello y empecé una nueva vida con el nombre de Mike Nicolás.

Cuando les quise contar a mis hijos de mi transición y la posibilidad de hacerme las cirugías, el mayor me dijo que él ya sabía que yo quería ser hombre. Me dijo que era normal, porque toda la gente cambia.

Eso fue el impulso más importante para tomar la decisión de cambiar.


Por la histerectomía —una cirugía para extirpar el útero— y una mastectomía con la que se le removió el tejido mamario, Durán no pagó un peso, gracias a que son tratamientos incluidos en el paquete de su prestador de salud.

En Colombia, así como en varios países de América Latina, la ley exige a las entidades de salud pública brindar el servicio de cambio de sexo, incluyendo el tratamiento hormonal.

Mike, a pesar de haber tenido que pelear contra la burocracia, logró hacer su transición en apenas un par de años y sin tener que pagar.


La presión social por mantener mi vida como era fue muy fuerte: me decían que era bonita, que lo mío era un problema psiquiátrico, que estaba poseída, que esto era una obra de satanás.

Me han dicho tantas cosas, que si yo fuera débil, me habría hecho daño a mí mismo o me habría echado para atrás. Yo digo que por eso es que muchos trans se suicidan.

Pero al final yo fui cogiéndole gusto, un sabor, a que la gente me mirara como el raro en la calle, porque me siento original, me siento diferente.

Ya no tengo problema con que me digan que estoy loco, que estoy endemoniado, porque esa es la forma de que la gente se eduque y entienda que los trans somos parte de la sociedad.


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