"Perdóname, hijo": Hipólito Mora narra el enfrentamiento que dejó 11 muertos en La Ruana
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"Perdóname, hijo": Hipólito Mora narra el enfrentamiento que dejó 11 muertos en La Ruana

La mañana de hoy el Servicio Médico Forense realizaría diligencias periciales en la zona del enfrentamiento, informó el comisionado para la seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo.
Por Redacción Animal Político
17 de diciembre, 2014
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Personal médico realiza diligencias periciales en La Ruana, localidad michoacana que forma parte del municipio de Buenavista y de la región Tierra Caliente. //Foto: Alfredo Castillo.

El enfrentamiento entre fuerzas rurales y autodefensas en La Ruana, Michoacán, dejó once muertos, informó el martes 16 de diciembre el comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral del estado, Alfredo Castillo.

En conferencia de prensa, Castillo precisó que de los 11 muertos, cinco podrían tener relación con Hipólito Mora –líder de la policía rural en La Ruana- y seis con Simón “el Americano”, exjefe de las autodefensas en Buenavista y que ahora pertenece a la Fuerza Rural. Aunque el funcionario federal no reveló la identidad de ninguno de los fallecidos, Hipólito Mora confirmó a Animal Político, alrededor de las 18:00 horas de ayer, que su hijo mayor, Manuel, murió en el enfrentamiento. A esa hora, según Mora, ya había alrededor de cinco muertos.

Los once cuerpos de las personas que perdieron la vida en dicho enfrentamiento fueron trasladadas la madrugada de hoy, 17 de diciembre, a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Michoacán, según informó el comisionado Alfredo Castillo en su cuenta de Twitter (@Comisionadomich), donde también posteó una foto que muestra la zona de La Ruana donde personal del Servicio Médico Forense realizaría diligencias periciales.

Por su parte y también está mañana, Mora narró al periodista Ciro Gómez Leyva, de Grupo Fórmula, cómo ocurrió el enfrentamiento de ayer, un hecho que él había advertido días antes, cuando aseguró –en el mismo espacio  informativo– que “Michoacán es un desmadre”.

El líder autodefensa dijo que el grupo afín a “el Americano” ya les había lanzado advertencias. “Ellos ya habían soltado la lengua aquí, en el pueblo, que nos iban a querer asesinar. A veces pasaban por aquí en caravana y decían, ¿ya están listos? Porque se les está llegando el final”.

Narró que, previo al enfrentamiento, la gente de La Ruana le impidió el paso a la caravana de “el Americano”; sin embargo, una camioneta blindada se abrió paso para que entraran “muchos drogadictos que venían con ellos”, quienes realizaron los primeros disparos. “Al primero que me le dieron fue a mi hijo”, dijo.

Empezaron a dispararnos por todos lados los cabrones, con lanzagranadas, aquí está la evidencia, nada más que vengan los periodistas. Nosotros nos tiramos de panza en un cuartito de barda que hicimos de piedra y cemento que hicimos para protegernos”, agregó.

Sobre su hijo, el autodefensa pidió perdón. “Mi hijo Manolo siempre estuvo a mi lado (…) Perdóname, hijo, perdóname por haberte tocado como padre (…)por ser como soy, por pensar como soy”.

Además agregó: “unos federales le arrebataron cinco rifles a los muchachos míos y sus pistolas, y les dijeron ahorita se los damos y ya no se los regresaron. No sé para qué se los hayan llevado. Y, sin embargo, con “el Americano” fueron a donde estaba, les ayudaron a subir heridos y la chingada. Les dejaron que se llevaran las camionetas, no detuvieron a nadie”.

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El enfrentamiento ocurre en el rancho de Hipólito Mora. //Foto: Omar Sánchez de Tagle.

Elementos de la PGJE de Michoacán realizaron las diligencias correspondientes, el levantamiento de cuerpos y posteriormente las necropsias, las cuales determinarán de qué manera fallecieron estas personas, las distancias en que recibieron los impactos, “de qué armas de fuego provinieron los disparos, porque hay varias versiones”, y también “podremos saber las direcciones y la manera en cómo se dieron estos hechos”, explicó Castillo.

Según el comisionado, “estos acontecimientos se dan derivados de un enfrentamiento en La Ruana, principalmente en una barricada, un punto de revisión que tenía la gente de Hipólito Mora.”

Castillo también confirmó que había elementos de la Gendarmería Nacional en el lugar de los hechos y recordó que hace tiempo se tomó la decisión de que este cuerpo de seguridad tuviera presencia en la zona de Tierra Caliente.

Sin embargo, cuando todavía se registraba el enfrentamiento, Hipólito Mora aseguró que agentes de las policías federal y estatal llegaron al lugar para verificar la situación y retirar las armas al grupo que él encabeza. No obstante, según Mora, ambas corporaciones se retiraron a la hora y después continuó el enfrentamiento.

Hipólito Mora señaló que el grupo que comanda Simón “El Americano” se mantuvo en la entrada principal de La Ruana, justo en donde estaba el rancho Los Palmares, donde Hipólito dirigía a principios de año a las autodefensas.

“Tenía ya varios días ‘El Americano’ amenazando que nos iba a atacar. Nosotros estamos en la barricada, había mujeres y niños en la barricada y empezaron a dispararnos. Tenemos cinco o seis muertos, estamos solos pero ya tenemos gente en los alrededores que nos va a apoyar”, dijo Mora en entrevista con Milenio Televisión.

“No me importa morir peleando por mi gente”, agregó Hipólito Mora posteriormente en entrevista con el periodista José Cárdenas en Radio Fórmula.

El líder la Policía Rural en La Ruana responsabilizó al comisionado para seguridad en Michoacán, “Se le concedió a Alfredo Castillo lo que quería, que nos acabaran al grupo de nosotros para que no hubiera quién les estorbara. Culpo a Alfredo Castillo, que él sabía de todo, muchas veces le supliqué que nos apoyara, que nos liberara de esa gente y no hizo caso y aquí están las consecuencias”, declaró Mora en entrevista con W Radio.

El comisionado negó que otros grupos de autodefensa se puedan rebelar, ya que en la reunión que tuvo ayer lunes 15 de diciembre con líderes de las fuerzas rurales acordaron nueve puntos para mantener la tranquilidad en el estado y establecer límites en las acciones que pueden llevar a cabo.

“Ellos saben que las autoridades harán su trabajo. En este punto no podemos martirizar a nadie, dejemos que las autoridades hagan su trabajo y se aplicará la ley sea quien sea el responsable”, dijo Castillo.

El martes en la tarde, el diario MiMorelia señaló que el intercambio de disparos duró más de tres horas y se escucharon detonaciones de armas de grueso calibre por distintas calles y en uno de los accesos principales de La Ruana.

La mañana del martes 16 de diciembre, con el periodista Ciro Gómez Leyva, Hipólito Mora aseguró, con la voz entrecortada, que la situación distaba mucho de la reportada por el comisionado Alfredo Castillo, que el lunes 15 de diciembre sostuvo una reunión con las Fuerzas Rurales en la que llegó a nueve acuerdos que implicaban la desaparición del Grupo Especial G250 dedicado a la búsqueda de Servando Gómez, La Tuta, líder de Los Caballeros Templarios.

Castillo, además, afirmó que la situación en el estado, con este acuerdo, se mantenía en calma y que ya no existirían bloqueos ni traslados de Fuerzas Rurales de un municipio a otro.

Ante esas declaraciones, Mora aseguró que la seguridad en los municipios estaba peor que cuando inició el movimiento de las autodefensas.

**Nota publicada el 16 de diciembre.

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La historia detrás de la icónica imagen del hombre cayendo de una de las Torres Gemelas

El fotógrafo Richard Drew, de Associated Press, corrió al World Trade Center la mañana del 11 de septiembre de 2001 y registró la imagen histórica de un hombre saltando hacia su muerte. La identidad del hombre sigue siendo un misterio.
11 de septiembre, 2021
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Por motivos editoriales y por la sensibilidad de la imagen, BBC no muestra la fotografía del hombre que salta al vacío.


Muerte o muerte. En la mañana del 11 de septiembre de 2001, decenas de personas se enfentaron a esta falsa alternativa. Con fuego y humo dentro de los edificios del World Trade Center de Nueva York, las víctimas en los pisos superiores comenzaron a saltar, perdiendo la vida al caer hasta desde 417 metros de altura.

La escena de personas que saltan de los edificios atacados por dos aviones es uno de los aspectos más oscuros y sensibles de la tragedia, de la que se cumplen 20 años este sábado.

La imagen de una de estas personas, un hombre que cae casi en picado, boca abajo y su cuerpo paralelo a las líneas de las Torres Gemelas, se volvió icónica.

El día después de la tragedia, varios periódicos publicaron la foto tomada por Richard Drew, fotógrafo de Associated Press. Han pasado los años y la imagen es para muchos demasiado dolorosa de contemplar. Otros vieron en ella la terrible estética de ese salto a la muerte.

Esta es la historia de la icónica foto de “The Falling Man” (“El Hombre Que Cae”).

“Era un día cualquiera en Nueva York”, comienza Richard Drew, ahora de 74 años.

Fotógrafo desde los 19 años, el experimentado Drew, entonces de 54 años, acababa de cubrir el torneo de tenis del US Open en Queens, Nueva York. Ese martes 11 de septiembre cubriría la Semana de la Moda de Nueva York, más específicamente, el primer desfile de maternidad con modelos embarazadas reales. Drew vio el desfile en Bryant Park, justo en el centro de Manhattan, junto a un camarógrafo de la cadena de televisión CNN.

Humo saliendo de una de las torres

Getty Images

Mientras hablaban, el camarógrafo de CNN dijo: “Hubo una explosión en el World Trade Center. Un avión chocó contra el World Trade Center”.

Al instante sonó el teléfono celular de Drew. Era su editor, quien le ordenó que corriera a la escena. Drew agarró su cámara y corrió a Times Square. Desde allí, tomó el metro hacia las Torres Gemelas.

Cuando salió de las escaleras del metro, vio una imagen inolvidable: las dos torres en llamas. Comenzó a fotografiar a personas conmocionadas por el caos que las rodeaba, el FBI ya en las calles aislando el área.

“Entonces me di cuenta de que el humo soplaba de oeste a este y di la vuelta para evitarlo. Me quedé junto a las ambulancias, entre un socorrista y un policía”, dice a BBC Brasil.


El socorrista fue el primero en darse cuenta. Señalando hacia arriba, gritó: “¡Dios mío, la gente se está tirando del edificio!”, recuerda Drew.

El fotógrafo apuntó con su cámara. “Tomé tantas fotos como pude de personas que se caían del edificio”, dice.

“No sé si saltaron por elección o si se vieron obligados a saltar por el fuego o el humo. No sé por qué hicieron lo que hicieron. Sólo sé que tuve que grabarlo”, cuenta.

Humo saliendo de las Torres Gemelas tras los ataques del 11 de septiembre

Getty Images

El Servicio Forense de la Ciudad de Nueva York declaró más tarde que las personas que saltaban de los edificios no podían ser llamadas “suicidas” porque eran expulsadas del edificio por el humo, el fuego o las explosiones.

La causa de muerte de todos los que perdieron la vida en la caída de las Torres Gemelas, atacadas ese día por al Qaeda, fue catalogada como “asesinato” en los certificados de defunción.

En un informe de 2002, el diario USA Today calculó a través de fotos, videos y entrevistas que 200 personas murieron de esta manera en la tragedia del 11 de septiembre. A partir de las fotos, The New York Times estimó que fueron 50 personas.

Según los relatos de los sobrevivientes, el hecho de que la gente saltara desde el edificio de al lado pudo haber salvado la vida de cientos de personas que, al verlos, se apresuraron a evacuar su lugar de trabajo.

“No fui frío”

Mientras fotografiaba, Drew experimentó algo siniestro: escuchó el ruido de cuerpos golpeando el suelo. “Algunos dicen que fui frío. No es eso. Soy un periodista capacitado. Te sumerges en el momento y simplemente fotografías lo que está sucediendo, en piloto automático”, dice.

Gente alrededor de las Torre Gemelas luego del ataque

Getty Images

“Cuando alguien comenzaba a caer, apuntaba con mi visor. Como trabajaba con una cámara digital, cuando mantenía mi dedo en el botón de la cámara, tomaba varias fotografías. Y, así seguía a la gente que se estaba cayendo del edificio “. A las 9:41, registró para siempre los últimos momentos del “hombre que cae”.

Cuando Drew regresó a la sala de redacción y fue a revisar sus fotos, supo instantáneamente que esta era la más fuerte de todas. “Estaba vertical, con la cabeza gacha, entre las dos torres. Había una simetría allí. Pero solo estuvo así por un momento. Si hubiera sido otro momento, hubiera salido en otra posición”, dice.

Foto “silenciosa”

“A mucha gente no le gusta ver esta foto. Creo que la gente se identifica con ella y tiene miedo de tener que enfrentarse a la misma decisión que ese hombre algún día”, dice Drew.

Para él, la imagen es representativa de lo que sucedió ese día: “Es una de las pocas que muestra a alguien muriendo en el ataque más grave que hemos sufrido en Estados Unidos”, dice. A pesar de ser una foto sobre la muerte, reconoce Drew, es una foto “silenciosa”. “No es como otras fotos violentas de muertes que ocurren en guerras”.

Torres Gemelas

Getty
Hace 20 años, el ataque en Nueva York se cobró la vida de casi 3.000 personas.

Esa noche, Drew regresó a casa con un colega. Se sentaron y hablaron de todo menos de lo que habían visto ese día. Su esposa, dice Drew, se levantó al amanecer con ganas de pasar la aspiradora por toda la casa. “El estrés postraumático viene después”, reconoce. “Hablar de lo que sucedió ayuda. Ese fue un momento en mi historia, al igual que fue un momento en la Historia”.

Otro momento en la Historia y su historia: cuando tenía 21 años y vivía en Los Ángeles, en 1968, Drew fue uno de los cuatro fotógrafos presentes en otro momento histórico: la muerte del senador Bobby Kennedy, hermano del expresidente John F. Kennedy.

“Estaba en el escenario detrás de él para fotografiarlo cuando hablaba. Me dio sed y fui a buscar agua”, dice Drew. “Salió y lo seguí. Cuando lo atacaron, me subí a una mesa junto a él y lo fotografié en el suelo”.

“Solo estaba haciendo mi trabajo, al igual que solo estaba haciendo mi trabajo años después, el 11 de septiembre”, señala.

¿Quién era el hombre que cae?

Drew dice que ha reflexionado sobre quién era el hombre al que registró saltando desde una de las Torres Gemelas, pero nunca de manera “muy profunda”.

“Fue una de las casi 3.000 personas que murieron ese día. No sé su nombre, ni la decisión que tuvo que tomar. Sé que se lanzó de un edificio y yo estaba allí para capturar ese momento”, cuenta.

Pero el misterio que rodea su identidad ha preocupado a otros.

Uno de ellos, el periodista estadounidense Tom Junod. Dos años después del 11 de septiembre, Junod escribió un artículo de portada para la revista “Esquire” en el que acuñó el nombre deEl hombre que cae” para el protagonista de la foto y trató de identificarlo.

Junod dio con dos nombres. Uno, Norberto Hernández, chef del restaurante Windows on the World, que estaba ubicado en el piso 106 de la Torre Norte. Pero la familia de Hernández dijo que no podía ser él por la ropa que llevaba.

El segundo hombre era Jonathan Briley, un ingeniero de sonido de 43 años que también trabajaba en el restaurante. Los hermanos de Briley dijeron que pensaban que, por la ropa y el cuerpo del hombre, podría ser el de la foto.

Es posible que sea él, pero no hay forma de estar seguro.

En 2006, el director estadounidense Henry Singer realizó un documental basado en los informes de Junod y utilizando otras imágenes capturadas ese día.

Avión en Kabul

La elección entre la muerte y la muerte parece haber sido también lo que sucedió hace tres semanas en Afganistán, cuando, desesperados por abandonar el país, unos hombres se colgaron del fuselaje de un avión estadounidense.

Las dos imágenes son como dos finales terribles de esta historia que se unieron 20 años después.

Casi un mes después de los ataques a las Torres Gemelas, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció la guerra contra Afganistán. Estados Unidos sacaría del poder a los talibanes, que daban cobijo a al Qaeda, los perpetradores de los ataques, en el territorio que controlaban.

Afganos esperando para salir del aeropuerto de Kabul el 16 de agosto de 2021.

AFP
Cientos de afganos corrieron al aeropuerto de Kabul y se aferraron a un avión con la esperanza de salir del país.

Después de 20 años, cuando el presidente Joe Biden llevó a Estados Unidos a poner fin a la guerra al retirar a las tropas estadounidenses de Afganistán, los talibanes regresaron al poder.

Fue la desesperación de permanecer en un país nuevamente controlado por los talibanes lo que hizo que los afganos se aferraran a las alas y al fuselaje de un avión.

El avión despega y los cuerpos caen en picado hacia la nada, tal como lo hicieron el 11 de septiembre. Un joven futbolista de 19 años, Zaki Anwari, murió tratando de escapar de esta manera.

El fotógrafo de “El hombre que cae” se negó a comentar sobre Afganistán o la política actual. Hoy, Drew fotografía la emoción de los “corredores” de la Bolsa de Valores de Nueva York, justo al lado de donde alguna vez estuvieron las Torres Gemelas y donde ahora hay un monumento a las víctimas del 11 de septiembre.


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