Sobre sus casas y contrastistas, ‘The Economist’ a Peña Nieto: “No ha entendido el punto”

El semanario británico consideró que el presidente mexicano se ha equivocado al considerar que es legal haber comprado una casa a una contratista del gobierno.

Sobre sus casas y contrastistas, ‘The Economist’ a Peña Nieto: “No ha entendido el punto”
La desaprobación del presidente Enrique Peña Nieto está en su punto más alto. // Foto: AP. Foto: AP.
Enrique Peña Nieto benefició a la empresa Constructora Urbanizadora Ixtapan, la cual le vendió una casa en 2005. // Foto: Cuartoscuro.
Enrique Peña Nieto benefició a la empresa Constructora Urbanizadora Ixtapan, la cual le vendió una casa en 2005. // Foto: Cuartoscuro.
Luego de que el diario The Wall Street Journal revelara que Enrique Peña Nieto compró su casa de descanso a un contratista del Estado de México, en 2005 –el año en el que comenzó a gobernar esa entidad–, y que la Presidencia considerara que fue una adquisición legal, el semanario británico The Economist publicó una opinión que critica esta postura.

Tanto Peña como (Luis) Videgaray han insistido que no hicieron nada ilegal. Han perdido el punto. En las democracias modernas, a cuyas listas México aspira incorporarse, este tipo de arreglos de mutuo beneficio, que aparentemente han establecido con el Grupo Higa, son considerados un comportamiento inaceptable“, publica el semanario en una columna titulada El pantano mexicano (The mexican morass). 

The Economist recuerda el caso de Grupo Higa, cuyo contratista vendió una casa a la esposa del presidente, Angélica Rivera, y que formó parte del consorcio al que las autoridades federales le entregaron (y días después revocaron) la licitación para construir el tren rápido México–Quérétaro. 

Al respecto, el semanario cuestiona que por ese caso “nadie se ha hecho responsable y renunciado por las fallas de seguridad, el sórdido contrato del tren o los conflictos de interés. Nadie ha vetado a Grupo Higa de los contratos gubernamentales mientras es investigada de manera independiente, aunque fuera sólo para establecer su inocencia”.

Sobre la reacción del gobierno ante el caso de la casa de Angélica Rivera, la de Peña Nieto y la de Luis Videgaray –que también compró una casa a contratista de Grupo Higa–, “no entienden que no lo entienden”, indicó la revista citando a un alto funcionario mexicano.

Dicho funcionario agregó que, aunque en el gobierno no comprendan el conflicto de interés, los mexicanos sí lo hacen. Y la prueba es que la aprobación de Peña Nieto ha caído al 40%, “cerca del punto más bajo en la historia para un presidente mexicano”.

Y concluye: “el principal beneficiario del cinismo que está engendrando el presidente puede ser Andrés Manuel López Obrador”. 

Con información de The Economist (en inglés). 

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