close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Ecatepec es uno de los municipios con mayores índices delictivos en el Edomex. Foto: Cuartoscuro/Archivo.

El gobierno del Edomex regala un terreno de 7.5 millones de pesos a la Iglesia católica (infografía)

El gobierno del Estado de México, a nombre del gobernador Eruviel Ávila, realizó los trámites legales necesarios durante 2014 para entregar el predio con un área de 2 mil 385 metros cuadrados.
Ecatepec es uno de los municipios con mayores índices delictivos en el Edomex. Foto: Cuartoscuro/Archivo.
Por Nayeli Roldán
8 de enero, 2015
Comparte

9778Alcoholimetro_Ecatepec_1-e1404697289553-570x380El gobierno de Ecatepec erogó 7 millones 500 mil pesos de su presupuesto para comprar un terreno que siete meses después donó a la Arquidiócesis local, quien lo ocupará para construir casa y oficinas para sacerdotes.

A petición del obispo de Ecatepec, Roberto Domínguez, el gobierno del Estado de México, a nombre del gobernador Eruviel Ávila, realizó los trámites legales necesarios durante 2014 para entregar el predio con un área de 2 mil 385 metros cuadrados.

De acuerdo con un acta de la Notaría pública 22 del Edomex, el alcalde de Ecatepec, Pablo Bedolla, compró el terreno a un particular por siete millones 500 mil pesos el 14 de marzo de 2014. En el documento se advierte que “el beneficiario controlador es el municipio de Ecatepec de Morelos”, quien podría “ejercer los derechos, uso, goce, disfrute, aprovechamiento o disposición del objeto de la misma”.

Sin embargo, la compra venta del terreno no estuvo justificada para algún proyecto de gobierno, como se explica en el acta emitida por José Díaz Hernández, secretario del Ayuntamiento de Ecatepec, el pasado 3 de octubre de 2014.

El documento advierte: “derivado de la información proporcionada por el departamento de patrimonio municipal, el inmueble (…) no está registrado ni destinado a servicio público”.

El monto destinado a dicha transacción es igual al presupuesto del programa para migrantes en el Estado de México de 2014 o con ello se podría comprar ocho mil 750 tabletas electrónicas para estudiantes de primaria.

Animal Político solicitó una entrevista con el alcalde Bedolla para preguntar sobre la decisión de ejercer recursos públicos sin justificación, pero hasta el momento no ha recibido una respuesta; tampoco por parte del gobierno del Estado de México.

Además, de acuerdo con un análisis del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se presume que en el terreno podrían existir vestigios arqueológicos, pero hasta el momento no se ha hecho ninguna solicitud para los trabajos de rescate del patrimonio histórico. Los nuevos dueños, una vez iniciada la construcción, deberán avisar al INAH si es que encontraran indicios de vestigios.

Predio IglEl gobierno del Edomex regala un terreno de 7.5 millones de pesos a la Iglesia católicaesia Ecate…

El proceso de la “donación”

Poco después de la compra, el alcalde propuso la donación del terreno al cabildo de Ecatepec, integrado por tres síndicos y 19 regidores. En su sesión extraordinaria del 28 de abril de 2014, aprobaron la entrega como consta en el acuerdo número 32, pero antes debía comprobar la situación jurídica del inmueble y de la asociación religiosa.

Sin embargo, la petición formal para la donación, según un oficio firmado por el obispo de Ecatepec, Óscar Roberto Domínguez, ocurrió hasta el 5 de mayo de 2014.

La Arquidiócesis de Ecatepec, una de las más importantes e influyentes en todo el país, que tiene como obispo emérito a Onésimo Cepeda, explicó que necesitaba el terreno para la construcción de “casa habitación para ministros de culto y oficinas diocesanas”.

La solicitud también fue turnada a la Secretaría de Gobernación, quien a través de la Subsecretaría Población, Migración y Asuntos Religiosos, la declaró “procedente”, pues la Arquidiócesis había manifestado que el inmueble le resultaba “indispensable para el cumplimiento del objetivo de la asociación religiosa”.

Con esta anuencia y la comprobación del estatus jurídico del terreno como “propiedad del municipio”, el cabildo aprobó por mayoría la entrega del predio a la Iglesia católica, en la la sesión del 14 de mayo de 2014, con el único voto en contra del regidor Óscar González Hernández y las abstenciones de la síndico María Méndez y las regidoras Mireya Méndez y Alejandra López.

Una vez solventado el proceso municipal, el gobernador del estado, Eruviel Ávila, envió la propuesta de dictamen a la Cámara de Diputados local para la entrega del terreno a la iglesia como parte de la “coordinación” entre el gobierno municipal y la Diócesis de Ecatepec, con la finalidad de “mejorar la libertad de creencias de los habitantes del municipio”, se explica en el oficio.

La iniciativa de decreto enviada el 14 de octubre de 2014 y firmada por el gobernador mexiquense, advierte que el inmueble “no tendrá fines de lucro” por lo que exhorta a los diputados a aprobarla en sus términos.

El 30 de octubre de 2014, el pleno de la Cámara de Diputados del Estado de México aprobó con mayoría de votos la donación del predio ubicado en la calle Emiliano Zapata, en la Colonia San Cristóbal Centro. Según denunció el perredista Octavio Martínez, la propuesta no fue analizada en comisiones y fue incluida en el orden del día cinco minutos antes de la sesión, lo que violó el proceso parlamentario.

El proceso de entrega se concluyó con la publicación del decreto en la Gaceta del Gobierno del Estado de México el 10 de noviembre de 2014, por lo que a partir de entonces, la Arquidiócesis de Ecatepec dispone del predio.

info_ecatepec (1)

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Protestas en Chile: la generación que le perdió el miedo al toque de queda, símbolo de la era Pinochet

Varios manifestantes en Santiago han desafiado el toque de queda impuesto por el gobierno, mientras que otros chilenos recuerdan el miedo que esta medida les producía durante el gobierno militar de Augusto Pinochet y la sensación de que era casi imposible burlarla.
23 de octubre, 2019
Comparte

“El gobierno de Sebastián Piñera consiguió que la gente le perdiera el miedo y el respeto al toque de queda”.

Así le dice a BBC Mundo Juan Cristóbal Cantuarias, ex dirigente estudiantil de 24 años y una de las muchas personas que no han respetado el toque de queda impuesto en Chile en los últimos días.

“Nosotros no nos pasamos tanto, nos quedamos fuera una media hora, 15 minutos más… pero nos los planteamos como un acto de rebeldía ante una medida desproporcionada que busca acallar la movilización y apagar el fuego con bencina“, dice Cantuarias.

“Además, se ha visto que no son capaces de hacerlo efectivo, que no pueden asegurarlo materialmente. Nosotros nos quedamos afuera y en algunas calles los militares no llegan hasta mucho después”, relata.

Parte de las medidas del estado de emergencia impuesto por el presidente Sebastián Piñera, el toque obliga a millones de personas a permanecer recluidas en sus domicilios cada noche a riesgo de ser detenidas en un recinto policial hasta la madrugada siguiente, sujetas además a una citación a fiscalía y una multa.

La noche del lunes, un grupo de manifestantes desafió el toque de queda frente a la Escuela Militar, en el edificio donde se forman los uniformados chilenos y en una de las comunas más ricas de la capital. El grupo sólo se disolvió mientras los militares avanzaban hacia ellos disparando al aire y gritando que volvieran a sus casas.

Manifestantes cerca del anochecer

Getty Images
Las protestas se han realizado en varias ciudades de Chile, además de Santiago.

En otras zonas de Santiago, un periodista capturó en vivo el paso de una patrulla disparando hacia un sector residencial. En televisión, un reportero flanqueado por un militar buscaba nerviosamente su nombre en el salvoconducto que permite a la prensa circular cada noche. Cuando finalmente lo encontró, se escucharon aplausos de alivio en el estudio.

El martes, el presidente Sebastián Piñera cambió el tono de su discurso, pidió perdón por su “falta de visión” y prometió reformas sociales como el aumento del salario mínimo y subir en un 20% la pensión básico. Ya antes había retirado el aumento a los precios del metro, el detonante de las protestas.

Símbolo oscuro

El general Javier Iturriaga, designado por el Presidente Sebastián Piñera como jefe de la defensa nacional en Santiago, planteó el toque de queda como una forma de evitar los incendios y saqueos registrados desde el inicio de las protestas y en forma paralela a las manifestaciones pacíficas.

La oposición política ha pedido derogar la prohibición de salir en las noches y desmilitarizar el país, a medida que aumentan las denuncias de violencia policial y militar y ya se cuentan 15 personas fallecidas en distintas circunstancias bajo el estado de excepción constitucional.

El toque de queda es en Chile es uno de los símbolos de los más oscuros días del general Augusto Pinochet, quien lo impuso a partir del mismo día del golpe, en 1974, y en forma reiterada hasta 1987. En esos años, desobedecer el toque podía costar la vida.

Joven con una bandera de Chile delante de cientos de manifestantes.

Getty Images
La mayoría de las manifestaciones en Chile están siendo pacíficas.

El doctor en ciencia política Felipe Agüero, quien fue detenido por los militares en 1973, recuerda que el toque era una experiencia angustiante, que nadie se atrevía a desafiar.

El toque de queda que le tocó a uno se impuso desde el comienzo muy drásticamente, con balazos de verdad. Yo había estado preso y tenía mucho susto”, le cuenta a BBC Mundo.

“Me preocupaba de llegar muy temprano a mi casa, y toda la gente se preocupaba mucho de los que llegaban al filo de la hora. El toque era muy severo y provocaba mucho temor”.

Cucharón de madera golpeando la tapa de una olla.

EPA
Los cacerolazos son comunes durante las protestas.

Cuarenta años más tarde, el propio Agüero ha visto con sorpresa, desde su ventana, cómo las personas desobedecen la restricción.

“Me di cuenta desde el primer día que esto era otra cosa. Mucha gente mayor le dijo a los jóvenes que podían protestar todo lo que querían, pero que con el toque de queda no se juega: pero aquí sí parece haber un poco más de espacio. Ellos están viviendo una experiencia un poco diferente y desde el principio han estado tratando de empujar los límites”, afirma.

Pero Aguero plantea, además, que la generación que hoy desafía el toque tiene también una idea distinta de la autoridad.

“Nosotros vivimos en una sociedad súper verticalizada en todas las esferas, de mucho respeto a la autoridad, aunque fuera segmentada. De uno y otro lado político, respetabas a tu autoridad. Era otro tipo de juventud. Ahora tenemos a una generación que se expresa a sí misma, sin mediaciones, que tiene una mejor percepción de sí misma, de su valía, de su emplazamiento en el mundo”, describe el académico.

“La gente no respeta el toque”

El desafío al toque se ha hecho visible desde el primer día en Plaza Italia, epicentro de la ciudad de Santiago, donde hay manifestaciones permanentes desde el inicio de las protestas, y el primer lugar donde se vio a los militares asumiendo el control de la seguridad en en Santiago tras el régimen militar.

Tanque de la policía en Santiago

AFP
El Ejército y la Policía salieron a las calles a controlar las manifestaciones.

Uno de los manifestantes, Luciano Arrau, de 25 años, describe a BBC Mundo cómo las personas empezaron a quebrar la prohibición.

“El primer día me daba susto, no sabía que cómo iban a actuar. No me atrevía a salir, así que me puse a tocar la trutruca por la ventana, cantaba y gritaba. Había mucho ruido desde los edificios, y poca gente afuera. Pero al día siguiente, la gente ya empezó a quedarse afuera después del toque, y yo también.

“El domingo me quedé hasta unos 40 minutos. Después de eso tuvimos que empezar a guardarnos porque empezaron a disparar, no sólo lacrimógenas, sino balines. Ya era riesgoso, los carabineros nos estaban gritando. Aquí en Plaza Italia no es como en la periferia, pero igual se actúa con violencia”, cuenta.

“Yo lo que he visto, de manera generalizada, es que la gente no respeta el toque. La mayoría de los manifestantes en Plaza Italia es gente que nació o creció en democracia. Y si bien el miedo está, nosotros no tenemos miedo. Porque no estamos en dictadura. Aunque Piñera diga que estamos en guerra, hay un Congreso, hay abogados y abogadas que se la están jugando, está la defensoría penal pública y eso me hace sentir más seguro: sé que no estamos botados, que no estamos abandonados“.

“La represión era… gente que aparecía muerta”

El escritor y columnista Oscar Contardo, de 45 años, cree que el toque de queda tiene un simbolismo mayor en su generación.

“Para mí, como una persona que nació en dictadura, que tuvo su infancia y adolescencia en dictadura, el toque de queda era parte del lenguaje de la dictadura, de un orden militar.

“Es parte del mismo acervo de expresiones con las que uno creció: estado de sitio, estado de emergencia, toque de queda, todas ellas significaban represión. Y la represión era bien gráfica: gente que aparecía degollada, protestas donde los carabineros apaleaban a la gente, gente que aparecía muerta. Estaba asociado a imágenes de cuerpos mutilados, de cuerpos sin vida, de cuerpos maltratados por la autoridad. De que la autoridad va a disponer de tu cuerpo y de tu vida”, describe..

El toque fue una forma de disponer del cuerpo de las personas: “el miedo partía por hablar o no hablar de ciertos temas. Y de ahí, del discurso se pasaba a la disposición del cuerpo: dónde ibas, hasta qué hora. Y si no cumplías esa hora podía pasarte cualquier cosa: matarte, tirarte por allí y nadie respondería… Para las generaciones que se criaron en democracia eso no existió nunca, no le tienen miedo, no vivieron con eso encima. Por suerte.”

En un país en crisis, cada día la ciudadanía espera la comunicación militar que les dirá si habrá toque o no, y a qué hora deberán volver a sus casas. En ese ambiente, algunos empiezan a buscar alternativas.

A la hora del toque, a través de redes sociales, las personas llamaban a hacer sonar, desde sus casas, una de las canciones de Víctor Jara, el músico chileno asesinado pocos días después del golpe militar. El título: “El derecho de vivir en paz”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=NTwPW3APLBo

https://www.youtube.com/watch?v=vmn_Arwoev4&list=PLLhUyPZ7578eOhaDzuQaUohvgFzplupf-&index=3&t=0s

https://www.youtube.com/watch?v=wdeCiZtTwgI&list=PLLhUyPZ7578eOhaDzuQaUohvgFzplupf-&index=5&t=0s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.