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Cuartoscuro
Dejan sin sanción a 6 mandos de PF que cometieron negligencia en búsqueda de policías
La Secretaría de la Función Pública cerró la investigación sobre la desaparición de siete policías federales y un civil, ocurrida en noviembre de 2009, sin imponer ninguna sanción en contra de seis mandos de la Policía Federal.
Cuartoscuro
Por Paris Martínez
21 de enero, 2015
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Araceli Rodríguez Nava.//FOTO: París Martínez

Araceli Rodríguez es madre del sargento primero Luis Ángel León Rodríguez, desaparecido desde noviembre de 2009. //FOTO: París Martínez

A cinco años y dos meses de que siete policías federales y un civil que los acompañaba fueran raptados y desaparecidos en Michoacán, los funcionarios que obstruyeron su búsqueda inmediata quedaron sin sanción, luego de que la Secretaría de la Función Pública declaró como cerrado el expediente sobre este caso, denunció Araceli Rodríguez, madre del sargento primero Luis Ángel León Rodríguez, uno de los agentes privados de la libertad.

En noviembre de 2009, destacó la señora Rodríguez, los siete agentes federales fueron comisionados como escoltas de quien sería el nuevo director de la dirección de Seguridad Pública Municipal de Ciudad Hidalgo, sin embargo, no les proporcionaron recursos ni medios adecuados para trasladarse a dicha localidad, por lo que contrataron a un conocido para que los llevara desde el DF hasta Michoacán en su camioneta particular, y en el trayecto fueron secuestrados. No obstante, la Policía Federal se percató de su desaparición hasta ocho días después.

“Mientras que por el lado penal hay 33 presuntos sicarios de los Caballeros Templarios sometidos a proceso, encarcelados por su participación en el secuestro y desaparición de los agentes y el civil –explicó Araceli Rodríguez–, por el lado administrativo no hay ningún funcionario sancionado, a pesar de que cometieron diversas irregularidades que impidieron una búsqueda efectiva de los muchachos.”

Entre las irregularidades cometidas “por al menos seis mandos” de la Policía Federal, ennumeró, se encuentran “el no haber realizado una planeación adecuada de la comisión a la que fueron enviados; no se gestionaron los viáticos correspondientes para el traslado; no se les proporcionaron los recursos materiales necesarios para su comisión; se omitió supervisar el cumplimiento de su comisión; se omitió apoyar a los agentes comisionados y a sus famiiares, una vez que transcurrió el tiempo razonable para que se tuviera información de su arribo al lugar de la comisión; y por último, también proporcionaron información carente de veracidad en torno a la situación de mi hijo Luis Ángel, cuando el Órgano Interno de Control comenzó a investigar el caso.”

Aunque los mandos de la Policía Federal “no cometieron directamente la desaparición forzada –subrayó–, sí son responsables de haber propiciado que el crimen se cometiera, ya que mandaron a los muchachos a Michoacán con sus propios medios, no les proporcionaron vehículos oficiales, ni custodia adecuada, y tampoco se preocuparon por verificar si habían llegado bien o cuáles dificultades iban enfrentando. Por eso, se dieron cuenta de que los muchachos estaban desaparecidos ya que habían pasado seis días desde su secuestro, y si se dieron cuenta fue porque mi otro hijo, que también es agente de la Policía Federal, exigió que la institución hiciera algo para localizar a su hermano”.

En 2013, explicó, la Secretaría de la Función Pública detectó que el sargento Luis Ángel León Rodríguez no había realizado su declaración patrimonial, por lo cual solicitó información sobre este elemento a la Policía Federal, institución que, en vez de notificar que el uniformado había sido secuestrado en cumplimiento del deber, informó que se encontraba en activo, razón por la que se inició una investigación en contra del agente.

Ofendida por el hecho de que las autoridades citaran a comparecer a su hijo como parte de dicha investigación, aún cuando estaba desaparecido, la señora Rodríguez se presentó en su lugar ante el Órgano Interno de Control, para explicar que debido a su condición de víctima de privación de la libertad le era imposible realizar el trámite que le demandaban, y fue gracias a esto que la Secretaría de la Función Pública abrió un nuevo expediente, ahora contra los funcionarios que propiciaron, por sus omisiones, que los agentes fueran secuestrados.

“Este expediente de la Función Pública concluye que hubo distintas irregularidades cometidas por al menos seis funcionarios de la Policía Federal, aunque pueden ser más responsables –afirmó la señora Rodríguez–, sin embargo, el contralor que lo elaboro, Jean Paul Aguilera, fue despedido y su sustituto, el licenciado Juan Manuel Herrera Campos, dio por cerrada la investigación sin imponer ninguna sanción contra los implicados, aún cuando esa es precisamente la atribución de la Función Pública.”

De esos seis mandos policiales, destacó, “algunos siguen en la corporación y otros ya no están, pero eso no importa, porque la Función Pública puede resolver sanciones administrativas en su contra aún cuando ya no sean funcionarios e, incluso, si la falta lo amerita, es su obligación iniciar acciones penales, sin embargo, el nuevo contralor no hizo nada de esto, sólo cerró el expediente y lo turnó a la PGR, donde no pueden proceder contra estos funcionarios porque, para ello, es necesario que formalmente la Función Pública inicie una denuncia en su contra, lo cual no ocurrió.”

Esta medida, “con la que se intenta dar impunidad a los funcionarios, que por acción y omisión dejaron solos a los siete agentes y al civil desaparecidos”, fue denunciada el pasado lunes por la señora Rodríguez, por lo cual, reconoció, “la Secretaría de la Función Pública me ofreció revisar el expediente y la próxima semana tendremos una reunión, para que me den una explicación.”

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Estas son las razones por las que López Obrador no viaja al extranjero, según expertos
En los 6 meses que López Obrador lleva como presidente no ha salido del país. Expertos en relaciones internacionales consideran crucial que asista a la Cumbre del G20, sobre la que ha expresado dudas.
1 de junio, 2019
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A menos de un mes de la Cumbre del G20 en Japón, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no ha dicho si asistirá a esta reunión de líderes, considerado el principal foro para la cooperación económica, financiera y política entre los países más poderosos.

“Lo estoy analizando porque estoy ocupado de tiempo completo en atender los asuntos nacionales“, dijo en su conferencia mañanera del pasado 13 de mayo.

Aseguró que, en la situación actual de México, lo más importante es mejorar la economía y el bienestar, así como garantizar la paz.

Y repitió como lo ha hecho innumerables veces desde su campaña: “La mejor política exterior es la interior”.

Con su peculiar estilo coloquial, que gusta a muchos y molesta a otros, recalcó: “No quiero ser candil de la calle y oscuridad en la casa”.

“A pesar de que se trata de una reunión importante” dice que podría no ir porque se siente bien representado por su secretario de Relaciones Exterior, Marcelo Ebrard.

En sus 6 meses como presidente de México, AMLO no ha viajado fuera del país.

Algo que contrasta con los anteriores presidentes mexicanos, muchos de los cuales viajaron, principalmente a EE.UU., en los primeros meses de sus gobiernos.

Su predecesor, Enrique Peña Nieto, en su primer medio año de gobierno, había realizado 10 viajes internacionales.

Doctrina Estrada

Los analistas apuntan a que AMLO prometió desde su campaña que la política exterior de su gobierno ser regiría por la doctrina Estrada, un principio de no intervención y de no injerencia en los asuntos internos de otros países, que guió las relaciones exteriores de México entre los años 1920 y 2000.

“AMLO ha hecho énfasis en que su gobierno se distanciaría de la política exterior de los últimos años, que era más bien pragmática. Se fueron tomando las decisiones según fuera conviniendo. La agenda de México se plegó o se alejó de Washington, coqueteó con China o con la Unión Europea según fuera necesario”, explica Juan Carlos Barrón, investigador del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN), de la UNAM.

El analista apunta que la política exterior de AMLO es algo diferente. No se parece al pragmatismo que se vivió desde el 2000 con la llegada de Vicente Fox a la presidencia, pero tampoco a lo que había antes, con la política de no intervención.

“La política de AMLO parecería estar asociada más con valores morales asociados al impulso de la justicia, el combate a la desigualdad y la corrupción. Parecería que esos principios, más que el de no intervención, lo rigen en una búsqueda de coherencia en las políticas exterior e interior”, explica el secretario académico del CISAN.

Dice que, aunque suena bien, también enciende algunas alertas. “Porque en este país hay distintas ideas y propuestas de cómo se pueden poner en práctica esos valores. Pensar que solo hay una puede ser peligroso“, apunta.

Y ejemplifica lo que él considera una ambigüedad en la política exterior durante los 6 meses de gobierno que lleva AMLO: Venezuela y Centroamérica.

Dice que, en ese caso, México no respaldó a Juan Guaidó como el “presidente encargado”, a pesar de que éste cosechó amplio respaldo internacional.

AMLO apeló a los principios de no intervención para seguir reconociendo a Nicolás Maduro como legítimo presidente.

“Aunque fue muy polémico, en ese caso México se apegó a la doctrina Estrada. Sin embargo, en temas como el Plan de Desarrollo para Centroamérica -que aunque esperamos tenga mucho éxito-, es al fin y al cabo un programa intervencionista por el que EE.UU. envía dinero a Centroamérica y México organiza los programas de desarrollo”, dice.

Asegura que hay otras contradicciones en la política externa del gobierno: “por ejemplo, al mismo tiempo que se promueve ese Plan de Desarrollo, que muestra como una gran símbolo de empatía hacia los migrantes, por otro lado, se les trata muy mal y en la practica, la política antimigratoria se ha endurecido para tratar de llenarle el ojo a Washington”.

Otro tema controvertido, apunta, fue la carta en la que AMLO le pedía al rey de España que se disculpara por la conquista.

“En ese caso evidentemente hay una intervención, una sugerencia inadecuada al rey de otro país para que se disculpe. Si nos ponemos estrictos, es una solicitud intervencionista porque solo le atañe a su soberanía”.

“Ignorante de las relaciones internacionales”

Más crítica con AMLO es María Cristina Rosas, reconocida académica y autora del libro “El Tratado de libre Comercio de América del Norte 2.0”.

Dice que “a AMLO no le interesa la política exterior. Es profundamente ignorante de las relaciones internacionales”.

Asegura que la prueba es que el gobierno ha recortado el presupuesto a la cancillería y a los consulados, los encargados de la protección de los mexicanos en el exterior, principalmente en Estados Unidos.

También, que AMLO elude enfrentar a su homólogo estadounidense Donald Trump, en temas como el muro porque “no quiere tener problemas”.

“La política exterior significa construir a partir de mis prioridades. Y obviamente EE.UU. es una prioridad fundamental para México por la interdependencia, por la vecindad, por el número de mexicanos que residen allá, así como por negocios o inversiones”, explica.

Dice que por eso AMLO no puede construir su política exterior en base a que no quiere enfrentarse a Trump. “Es irresponsable porque no está de acuerdo con el interés nacional”.

BBC Mundo pidió entrevistas con los portavoces de la presidencia y la cancillería, pero no contestaron nuestra petición.

Fuentes de la cancillería confirmaron a BBC Mundo que sí se están haciendo recortes de presupuesto y de personal en la Secretaria de Relaciones Exteriores.

“En los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto la burocracia creció mucho. Había un gasto excesivo y a veces innecesario, con presupuestos inflados y corrupción. Me parece bien que quiten eso. Pero, parece que ahora están recortando de más en otras dependencias, como por ejemplo el servicio público de salud”, dicen fuentes que prefieren quedar en el anonimato.

Costo de no asistir al G20

Para el académico del CISAN, es difícil imaginar por qué AMLO no iría a un foro tan importante como el G20.

“Estos encuentros pueden ser una perdedera de tiempo y dinero en la que solo van para tomarse la foto. Pero, si se usan bien, son una herramienta diplomática invaluable, un espacio privilegiado donde se puede negociar formal e informalmente”, explica.

Además, dice, en la diplomacia el desdén pesa mucho. “Si una persona no asiste a una reunión su ausencia se nota. Me pregunto si necesitamos eso”.

María Cristina Rosas, dice que AMLO causa temor entre los inversionistas y empresarios.

“Si no va al G20 las calificadoras nos evaluarán mal y la desconfianza de los empresarios internacionales va a ser mayúscula, lo cual sería catastrófico. También debe pensar en ir a la Asamblea General de la ONU en septiembre porque de otra forma está borrando la presencia de México en el Mundo“.

La expectativa crece por saber sí AMLO viajará fuera de México por primera vez desde que asumió como presidente y asistirá en Japón a la Cumbre del G20.


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https://www.youtube.com/watch?v=gFkihTytGRU&t=32s

https://www.youtube.com/watch?v=rUrDvYJtKPU&t=3s

https://www.youtube.com/watch?v=86OzIzT-yAY&t=188s

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