¿Cuánto cuesta dar a luz en distintas partes del mundo?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Cuánto cuesta dar a luz en distintas partes del mundo?

El dinero generalmente no es lo primero en que uno piensa en el momento de tener un hijo. Pero en muchos países los costos médicos asociados a la maternidad son muy sustanciales.
21 de febrero, 2015
Comparte

Por efecto de las diferencias en los servicios de salud disponibles a los ciudadanos en distintos países del mundo, el costo financiero de dar a luz puede ser dramáticamente distinto dependiendo del país en donde reside la madre.

Va desde cero, para los británicos y cubanos cubiertos por los servicios públicos y universales de salud de sus respectivos países, hasta potencialmente decenas de miles de dólares en Estados Unidos, en donde las personas que no están cubiertas por un seguro médico pueden recibir una cuenta devastadora justo después de la feliz experiencia del nacimiento de un niño.

Como señala Mariko Oi, reportera de la BBC en Singapur, “el dinero debería de ser la última de tus preocupaciones cuando estás a punto de tener un bebé”.

Sin embargo, al dar a luz en ese país, el nacimiento de su primogénita le costó casi 6 mil 500 dólares. Y si se incluyen todos los chequeos prenatales, la cuenta fue de más de 10 mil dólares.

“El nacimiento de nuestra hija, afortunadamente, fue rápido. Pero cualquier complicación que resulte en una operación de cesárea de emergencia hubiera triplicado nuestra cuenta”, indica la corresponsal de la BBC.

EU: la excepción

En el lado extremo del espectro de costos está Estados Unidos.

La factura promedio para un parto natural en Estados Unidos es de 30 mil dólares. La cuenta total con una operación de cesárea, mientras tanto, puede llegar a los 50 mil dólares, según Truven Health Analytics.

Estados Unidos es, por mucho, el lugar más costoso del mundo para dar a luz o para recibir cualquier tratamiento médico ya que no hay servicios de salud financiados públicamente, como en la mayoría de los países desarrollados, indica Mariko Oi de la BBC.

Vale la pena señalar que en muchos casos una parte importante de los costos asociados con el nacimiento de un niño son cubiertos por los seguros médicos privados de las madres.

Y en el último par de años, la entrada en vigencia del llamado “Obamacare” , la reforma al sistema de salud, ha introducido subsidios estatales a la cobertura de seguros médicos privados por personas de bajos ingresos.

Lo que en 2014 aumentó en más de ocho millones el número de personas cubiertas con seguro médico en todo el país.

Sin embargo, sigue existiendo una porción significativa de la población, estimada por la organización Gallup en 2014 en cerca del 13% de los adultos del país, sin esos seguros.

Por lo que estas personas pueden enfrentar cuentas de cobro gigantescas por los servicios de parto, que tendrían que pagar de su propio bolsillo.

Además, una investigación de Truven Health Analytics muestra que, en promedio, las mujeres con un seguro comercial provisto por sus empleadores encuentran que éste solo cubre poco más de la mitad de su factura total.

Diferencias en América Latina

Dentro de América Latina, las diferencias en el costo financiero de los servicios de maternidad también son sustanciales.

En Cuba, la población está cubierta por un servicio de salud público gratuito que beneficia a todos sus residentes.

En muchos de los otros países, conviven sistemas de salud privada con esquemas de financiación pública.

En Colombia, por ejemplo, el grueso de la población está afiliada a un sistema de seguros de salud, ofrecidos principalmente por empresas privadas.

Sin embargo, el estado subsidia la afiliación de personas de bajos ingresos a dichos seguros médicos.

El gobierno colombiano estimaba en 2012 que en ese país cerca de 20 millones de personas pagaban un seguro médico privado con sus propios fondos mientras que otros 22 millones lo hacían gracias al llamado régimen subsidiado.

Con lo que el 91% de la población colombiana está asegurada de un modo u otro, y la gran mayoría de los costos médicos asociados con la maternidad estarían cubiertos con ese seguro.

En Venezuela, tener el parto en un hospital público es gratuito.

Si se opta por una opción privada, el costo aumenta considerablemente, aunque nuevamente una porción sustancial de los usuarios de servicios privados lo hacen mediante esquemas de seguros privados.

María Fernández, una caraqueña que acaba de tener un hijo, le dice a BBC Mundo que el parto en una clínica privada de la capital venezolana costó alrededor de 120 mil bolivares (equivalentes a entre 19 mil dólares y 701, según el tipo de cambio que se emplee) de los cuales 72,000 bolívares los pagó el seguro y los demás de su bolsillo.

Sudáfrica

Según Lerato Mbele, periodista de la BBC en Johannesburgo, el servicio de salud pública de Sudáfrica ofrece asistencia materna y antenatal que es generalmente gratuita, pero con unos estándares muy básicos.

Las mujeres de la clase media, cerca de 30% de la población, pueden pagar seguros y médicos privados.

En promedio, el parto les puede costar dos mil dólares, indica el corresponsal de la BBC.

Mbele además señala las diferencias raciales que frecuentemente enmarcan la desigualdad en la calidad del tratamiento disponible para sus ciudadanos.

India

Los pobres en India pueden acceder a tratamiento prenatal y de maternidad en hospitales públicos gratuitos, apunta Shilpa Kannan, periodista de la BBC en Delhi.

Los que pueden pagar médicos privados enfrentan costos que van desde 240 dólares para un parto normal, hasta 400 dólares para partos por cesáreas, señala Kannan.

En la mayoría de los casos, los seguros médicos privados cubrirían estos costos, indica nuestra corresponsal.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

África, el otro escenario en el que se libra el pulso entre Rusia y Occidente

Las naciones de África se están convirtiendo en el nuevo espacio de influencia geopolítica de los países de Occidente y Rusia.
31 de julio, 2022
Comparte

Mientras Rusia está aislada en Occidente por su invasión a Ucrania, el canciller ruso Sergei Lavrov caminó por la alfombra roja por cuatro países africanos en su gira por el continente.

Su visita es una muestra de que Moscú todavía tiene la fuerza diplomática para desafiar a Occidente a través de los gobiernos africanos, pues estuvo en Egipto, Etiopía, Uganda y Congo.

La mayoría de las naciones de ese continente, incluidas Nigeria y Kenia -las potencias económicas de África occidental y oriental respectivamente-, votaron a favor de una resolución de la asamblea general de la ONU en marzo que condena la “agresión” rusa y exigiendo su retirada de Ucrania.

Sin embargo, casi la mitad de todas las abstenciones (17) vinieron de África.

Los países en esta lista incluyen Sudáfrica, que se siente en deuda con Moscú por su apoyo en la lucha contra el Apartheid, y Uganda, que asumirá en breve la presidencia del Movimiento de los Países No Alineados, un organismo mundial formado durante la Guerra Fría por países que querían evitar verse atrapados en la rivalidad entre las potencias occidentales y el bloque comunista.

En una conferencia de prensa con Lavrov, el presidente de Uganda, Yoweri Museveni, reiteró su posición de neutralidad frente al conflicto en Ucrania. “No creemos en ser enemigos del enemigo de alguien”, dijo.

África, un objetivo común

Para Lavrov, la visita fue importante para contrarrestar las afirmaciones de que Rusia está “exportando hambre” a África.

Ante el aumento global de los precios de los cereales, responsabilizó de ello a las sanciones impuestas a Rusia por parte de naciones occidentales.

Sin embargo, no ofreció ayuda a los países africanos para amortiguar los efectos de la crisis económica.

Sergei Lavrov y Yoweri Museveni

EPA
El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, dijo que su país no toma partido en el conflicto de Ucrania.

Eso contrasta con el anuncio de EE.UU. de una ayuda de US$1.300 millones para frenar el hambre en el continente, o la iniciativa de la Misión de Resiliencia para la Agricultura y la Alimentación (FARM) liderada por Francia para ayudar a la agricultura africana.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, realiza su propia gira por África esta semana, con Camerún, Benín y Guinea-Bissau en su agenda.

“Algunos nos culpan por decir que las sanciones europeas son la causa de la crisis alimentaria mundial, incluso en África. Es totalmente falso. Los alimentos, como la energía, se han convertido en armas de guerra rusas”, dijo Macron en Camerún el miércoles.

En contraste con esa opinión, Lavrov aseguró que la crisis alimentaria comenzó con la pandemia, pero reconoció que la “situación en Ucrania afectó adicionalmente al mercado de alimentos”.

Al visitar Egipto, el canciller señaló que los exportadores de cereales rusos cumplirían sus compromisos.

Emmanuel Macron en Benín

EPA
Macron está tratando de estrechar relaciones con países que fueron parte de los dominios franceses en África.

La economía de Egipto depende más de Rusia que la de muchos otros países africanos. Alrededor del 80% de sus importaciones de trigo provienen de Rusia y Ucrania, mientras que un tercio de sus turistas extranjeros son rusos.

Moscú también ha hecho un acuerdo para la construcción en Egipto de una planta de energía nuclear que tendrá un costo de US$26.000 millones.

Tradicionalmente, el comercio de Moscú con África se ha centrado en el ámbito militar, desde la venta de rifles automáticos hasta aviones de combate.

Más recientemente, se han desplegado mercenarios rusos en Malí y República Centroafricana para ayudar a las fuerzas gubernamentales a sofocar las insurgencias.

Un granjero cargando trigo en Egipto

Reuters
El encarecimiento de los cereales ha tenido un impacto duro en África.

Durante su gira, Lavrov también se centró en la cumbre Rusia-África que se celebrará en Etiopía en octubre y donde se podrían firmar acuerdos comerciales y de Defensa para fortalecer las relaciones.

Pisándole los talones en las giras está Michael Hammer, el enviado especial de EE.UU. para el Cuerno de África, que también visitará Egipto y Etiopía, mientras que la embajadora estadounidense ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, estará en Uganda y Ghana la próxima semana.

Occidente desea dejar una buena impresión y tal vez recordar a los países africanos que ofrece mucho más en materia de comercio y ayuda.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=zcPj4eEnhyM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.