Frenan campaña de Amnistía Internacional sobre violaciones de derechos en México
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Frenan campaña de Amnistía Internacional sobre violaciones de derechos en México

“Nos parece que esto tiene un contenido de censura aunque no se diga de esa manera”, dice Perseo Quiroz, director Ejecutivo de Amnistía Internacional en México.
Por Nayeli Roldán
6 de febrero, 2015
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Foto: Amnistía Internacional.

Foto: Amnistía Internacional.

La campaña de difusión diseñada por Amnistía Internacional (AI) para concientizar a la sociedad mexicana sobre las 7 mil denuncias de tortura, los 22 mil desaparecidos y otras violaciones a derechos humanos, pretendía llegar a los más de 710 mil usuarios del Metrobús a través de carteles colocados en 22 estaciones, pero de último momento la compañía de publicidad “Cinco M Dos” frenó la publicación por considerar que se trataba de “contenido político” y determinó incrementar el costo del servicio.

Por tratarse de una organización no gubernamental, AI pagó una tarifa especial de 40 mil 600 pesos por la contratación de los espacios publicitarios en las líneas 1, 2, 3, 4 y 5 del Metrobús y Tren Ligero el 9 de enero de 2015, pero siete días después la empresa se retractó del convenio.

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Perseo Quiroz, director Ejecutivo de Amnistía Internacional en México, explica a Animal Político que la empresa le notificó la negativa a cumplir con el contrato debido a que los carteles –que habían sido entregados con anterioridad- tenían “contenido político” y no altruista.

“Nos llamaron por teléfono y nos dijeron que siempre no podían porque tenían un contenido político y ellos tenían una relación con el gobierno del Distrito Federal, no podían poner ese tipo de imágenes. Nos sorprendió porque ya estaba hecho el pago y las imágenes habían pasado por una serie de filtros de diseño”.

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Andrea Ramírez, gerente Comercial Administrativo de la empresa, lo explicó así en un correo electrónico: “El programa de responsabilidad que manejamos está enfocado principalmente a causas altruistas, por ello es que únicamente les cobramos el costo de producción (…) al revisar el arte de su campaña, nos percatamos que no está enfocado a ninguna causa social altruista, si no más bien tiene un carácter político, el cual ya no cubre con el perfil de organizaciones a las que apoyamos bajo este esquema”.

Por ello, agrega, “en caso de requerir el servicio tendría que considerarse como una campaña de iniciativa privada como cualquier otro cliente”, es decir, con la tarifa regular que asciende a 300 mil pesos mensuales. O en caso contrario, les podrían devolver el dinero.

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“Nos parece que esto tiene un contenido de censura aunque no se diga de esa manera”, pues si pagar 30 mil pesos significa un esfuerzo, pagar 10 veces más solo está al alcance de partidos políticos o empresas transnacionales, advierte Quiroz.

Aunque la campaña estaba prevista del 15 de enero al 15 de febrero, hasta el momento, las partes no han llegado a algún acuerdo, pues ambos mantienen su postura. Sin embargo, hasta que Amnistía Internacional advirtió que emprendería acciones legales debido al incumplimiento del contrato, se pactó una reunión con los representantes de la empresa para el próximo lunes 9 de febrero.

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Aunque este medio solicitó, vía correo electrónico, una entrevista con el representante de la empresa, no hubo respuesta.

En tanto, el 19 de enero inició la colocación de los carteles de AI en la línea 3 del Metro que va de Indios Verdes a Universidad, y por la que circulan aproximadamente 20 millones de personas mensualmente. Cuando los funcionarios del metro revisaron los carteles, solo advirtieron que se trataban de “imágenes fuertes” por lo que debían revisar si el contenido podría ser difundido. Al final, no hubo impedimento para la publicación.

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La campaña

Ante las violaciones a los derechos humanos que ocurren en el país, documentadas por Amnistía Internacional, la organización emprendió una campaña en redes sociales para informar sobre los miles de casos de tortura, desapariciones y la violencia que enfrentan migrantes, mujeres y periodistas.

Pero el alcance es limitado, reconoce Perseo Quiroz, pues solo una parte de la población tiene acceso a internet y en cambio, miles de personas de todas las edades ocupan el transporte público todos los días, por lo que el impacto podría ser mayor. Por primera vez, dice, decidieron probar el esquema de difusión en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, Metrobús y Tren Ligero.

Los carteles “retratan la realidad de lo que estamos viviendo” y aunado a la denuncia, llaman a la acción, sobre todo después de que miles han salido a las calles en diferentes protestas por la desaparición de 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa.

En los carteles se lee la leyenda: “Alguien debería hacer algo. Yo soy alguien”. La idea es “invadir el espacio público con esta campaña”, advierte el representante de AI en México, pues uno de los temas preocupantes, a raíz de las movilizaciones masivas, es que “se ha tendido a criminalizar la protesta social”.

“Lo que queremos hacer es que si la gente está cansada de las marchas, hay que buscar nuevas alternativas de movilización y de llegar a la gente con esos mensajes y una de ellas es la transmisión de mensajes a través de estos carteles”.

Además, dice Perseo Quiroz, otro objetivo de la publicidad es informar sobre las acciones de AI, pues el próximo 6 de marzo lanzará una colecta para solicitar apoyo económico, pues “es fundamental porque nos permite mantenernos independientes a los Estados y otras entidades financieras.  Nos permite tener independencia en nuestra voz, en nuestros posicionamientos en investigaciones”.

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Ghislaine Maxwell: Condenan a 20 años de prisión a la socia de Jeffrey Epstein por tráfico sexual de menores

Ghislaine Maxwell pidió disculpas por ayudar a Jeffrey Epstein a abusar sexualmente de niñas y lamentó haber conocido al fallecido financiero neoyorquino.
28 de junio, 2022
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Ghislaine Maxwell fue sentenciada este martes a 20 años de prisión por ayudar al exfinanciero estadounidense Jeffrey Epstein a abusar de niñas.

Maxwell, de 60 años, fue condenada en diciembre pasado por reclutar y traficar a cuatro adolescentes para que Epstein, su entonces novio, abusara sexualmente de ellas.

Una de las acusadoras dijo fuera de la corte, antes de conocerse la sentencia, que Maxwell debería permanecer en prisión por el resto de su vida.

Epstein se suicidó en una celda de la cárcel de Manhattan en 2019, mientras esperaba su propio juicio por tráfico sexual.

Los crímenes de Ghislaine Maxwell ocurrieron durante una década, entre 1994 y 2004.

Al pronunciar la sentencia, la jueza Alison J. Nathan dijo que la conducta de Maxwell fue “atroz y depredadora”.

“Maxwell trabajó con Epstein para seleccionar víctimas jóvenes que eran vulnerables y desempeñó un papel fundamental en la facilitación del abuso sexual”, agregó.

Ghislaine Maxwell llega con ropa carcelaria a su audiencia de sentencia en un boceto de la sala del tribunal en la ciudad de Nueva York, EE.UU., el 28 de junio de 2022

Reuters
Un boceto de la corte muestra a Ghislaine Maxwell llegando con ropa carcelaria.

La magistrada dijo que el caso requería una “sentencia muy significativa” y que quería enviar un “mensaje inequívoco” de que tales delitos serían castigados.

Además de la pena de cárcel, la jueza impuso una multa de US$750.000. Maxwell, vestida con ropa de prisión, miró al frente y no mostró ninguna emoción cuando se dictó la sentencia frente a una sala repleta.

Ghislaine Maxwell se disculpa

Antes de conocerse la sentencia, Maxwell se disculpó con las víctimas.

Dijo que empatizaba con ellas y que conocer a Epstein es de lo que más se arrepiente en la vida.

“Mi asociación con Epstein me dejará una mancha permanente”, dijo y agregó que espera que su sentencia les permita a las víctimas “paz y cierre”.

Ghislaine Maxwell y Jeffrey Epstein.

PA/ Departamento de Justicia de EE.UU.

Maxwell ha estado bajo custodia desde su arresto en julio de 2020, recluida principalmente en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde se quejó del hedor a aguas residuales sin tratar en su celda.

El caso contra la exsocialité británica fue uno de los más destacados desde el surgimiento del movimiento #MeToo, que alentó a las mujeres a denunciar los abusos sexuales.

Mujer de la alta sociedad

Nacida en las afueras de París el día de Navidad de 1961, Maxwell creció en una mansión de campo, fue a la Universidad de Oxford y habla varios idiomas.

Es la hija menor del magnate de los periódicos Robert Maxwell y tiene ocho hermanos.

Se dice que ella tuvo una relación muy cercana con su difunto padre y tras su muerte en 1991, Maxwell dejó Reino Unido para establecerse en Estados Unidos, donde trabajó en el sector inmobiliario y poco después conoció a Epstein.

Vendió su casa en Manhattan en 2016 y mantuvo un perfil bajo hasta que fue arrestada en julio de 2020 en su mansión en el estado de New Hampshire (noreste de Estados Unidos).

“No debería haber sido tan difícil”

Sarah Ransome y Elizabeth Stein, presuntas víctimas de abuso sexual de Jeffrey Epstein, estaban en la corte.

EPA
Sarah Ransome y Elizabeth Stein, presuntas víctimas de abuso sexual de Jeffrey Epstein, estaban en la corte.

La jueza permitió que cuatro mujeres hablaran en la audiencia de sentencia, además de que se leyera una declaración de una de las víctimas, Virginia Giuffre, que estaba ausente.

Annie Farmer, la única víctima que prestó testimonio con su nombre completo durante el juicio, fue la primera en hablar. Maxwell optó por no mirar a Farmer a lo largo de su declaración, mientras esta última tuvo que hacer una pausa a la mitad de su discurso para contener sus emociones.

Sarah Ransome, quien no testificó en el juicio, brindó una impactante declaración fuera del tribunal junto con la también denunciante Elizabeth Stein.

“Ghislaine debe morir en prisión porque estuve en el infierno y regresó durante los últimos 17 años”, dijo Ransome.

“Yo tenía 10 años cuando Liz Stein estaba siendo traficada. Tenía 10 años. Ese es el tiempo que ha estado funcionando esta red de tráfico sexual. Y debería haber sido suficiente solo una sobreviviente para que se nos tome en serio. No debería haber sido tan difícil”, añadió.

Durante el juicio, Farmer y otras tres mujeres, identificadas en el tribunal solo por su nombre o seudónimo para proteger su privacidad, testificaron que fueron abusadas, cuando eran menores, en las casas de Epstein en Florida, Nueva York, Nuevo México y las Islas Vírgenes.

Contaron cómo Maxwell las había convencido para que le dieran masajes sexuales a Epstein; atrayéndolas con obsequios y promesas sobre cómo el empresario podría usar su dinero y conexiones para ayudarlas.

Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell

US Department of Justice

Los abogados de Maxwell trataron de mostrar a su cliente como una influencia positiva para otras reclusas en la cárcel a las que les ofrece enseñarles yoga y ayudarlas a aprender inglés.

Los crímenes de Epstein, quien se relacionó con algunas de las personas más famosas del mundo, se publicaron por primera vez en los medios de comunicación en 2005. Luego de numerosas demandas, fue arrestado el 6 de julio de 2019 en Nueva Jersey.

Antes había evitado ser condenado por acusaciones similares en un controvertido acuerdo secreto en 2008 por el cual aceptó declararse culpable de un cargo menor.

Epstein se suicidó el 10 de agosto de 2019 en la celda en la que estaba preso en Nueva York mientras esperaba ser enjuiciado por acusaciones de tráfico sexual y conspiración. Tenía 66 años.

El multimillonario se había declarado no culpable. Se enfrentaba a hasta 45 años en la cárcel en caso de ser condenado.

Antes de los casos penales en su contra, era conocido por su riqueza y sus contactos de alto perfil.

A menudo se veía socializando con los ricos y poderosos, incluido los expresidentes Donald Trump y Bill Clinton, así como el príncipe Andrés de Reino Unido.


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