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Las Patronas: 20 años de ayuda al migrante en 20 imágenes

Este 14 y 15 de febrero el grupo de ayuda humanitaria llevará a cabo eventos como mesas de debate y exposiciones fotográficas para celebrar sus 20 años de fundación.
Por Manu Ureste
14 de febrero, 2015
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El grupo de mujeres veracruzanas conocido como ‘Las Patronas’ cumple este sábado 14 de febrero 20 años de ayudar a los migrantes que viajan en tren hacia Estados Unidos.

Según informaron Las Patronas en su página de Facebook, los eventos para conmemorar los 20 años de ayuda humanitaria iniciaron este sábado 14 con la conferencia ‘La Iglesia: ¿Caridad o solidaridad? ¿Dónde está la eucaristía?’, en la que participaron el obispo Raúl Vera, el padre Alejandro Solalinde, director del albergue Hermanos en el Camino, Fray Tomás González, de la casa del migrante ‘La 72’ de Tenosique, y la hermana Leticia Gutiérrez.

Tras la misa que se celebró a las 12 del mediodía en las vías del tren que cruzan La Patrona -la localidad en Amatlán de los Reyes que da nombre al grupo de ayuda humanitaria-, se hizo un reconocimiento a Leónida Vásquez, por 20 años de labor en la defensa de los derechos de los migrantes.

En la tarde se presentarán exposiciones fotográficas.

A continuación, un fragmento de la crónica La Patrona, la esperanza’ que Animal Político publicó en marzo de 2013, en la que doña Leónida Vázquez narra cómo surgió el grupo de ayuda humanitaria hace 20 años.

****

-Madre, denos pan que tenemos hambre.

Doña Leónida Vázquez, de 75 años y a la que llaman La Patrona Abuela, asegura que lo recuerda con claridad.

Era una de esas mañanas húmedas que habitualmente transcurren en La Patrona; una ranchería –cuyo nombre oficial es Guadalupe- de poco más de tres mil habitantes perteneciente al municipio de Amatlán, en la zona centro del estado de Veracruz, donde el cultivo de café era rentable en otra época, y por la que altísimos cañaverales aún se extienden hasta perderse a la vista por los alrededores del viejo ingenio azucarero San Miguel.

Aquel día varios de esos migrantes de las estadísticas, procedentes en su mayoría de Honduras, Guatemala, El Salvador, y Nicaragua, bajaron del tren aprovechando un cambio de vía rutinario. Caminaron varios cientos de metros a lo largo de la extensa línea recta que disecciona en dos esta población por la que, se calcula, transitan más de 150 mil indocumentados al año, y se encontraron con Rosa y Bernarda Romero.

“Mandé a mis hijas a que fueran por una bolsa de pan a la tienda –cuenta Doña Leónida mientras limpia los frijoles negros de un cubo amarillo de plástico-. Cuando regresaban vieron que el tren venía cargado de gente. En ese momento se detuvieron frente a ellos y los migrantes les pidieron que les dieran la bolsa de pan porque traían mucha hambre. De regreso a casa recuerdo que se me quedaron viendo muy serias. Les pregunté que si es que no había pan en la tienda o qué sucedía, y ellas me dijeron que el tren venía con mucha gente y que les suplicaron un poco de comida. En ese momento yo las abracé muy fuerte –hace una pausa, recuerda, y mira al vacío-. Les dije que estaba bien, que no se preocuparan porque habían actuado correctamente. Y fue así –concluye con ambas manos hundidas en el barreño- cómo empezó la ayuda a los migrantes en La Patrona”.

Lee aquí la primera parte completa de la crónica.

Y aquí la segunda parte.

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Anton Kusters

Por qué en Japón los tatuajes se asocian con la Yakuza, el grupo mafioso más temido del país (y qué significan)

El arte corporal es visto en Japón como ofensivo para algunas personas por su relación con el crimen organizado. Te contamos de dónde viene esa tradición y por qué es tan importante para la sociedad japonesa.
Anton Kusters
22 de septiembre, 2019
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Tal vez pienses que un elefante tatuado en el tobillo de ninguna manera podría vincularte con la mafia, pero en Japón puede ponerte en problemas.

Los fanáticos y jugadores que visitan estos días el país asiático para la Copa Mundial de Rugby (20 sept. – 2 nov.) fueron instados por las autoridades deportivas a cubrir la tinta en sus pieles para evitar ofender a algunas personas.

El motivo de esa advertencia es la relación entre los tatuajes y la Yakuza, una de las pandillas más poderosas y temidas de la mafia japonesa, que lleva cientos de años operando en el país.

“Algunos ven a los yakuza como un mal necesario; otros los ven como algo que, simplemente, debería desaparecer”, le dijo a la BBC Anton Kusters, un fotógrafo belga que estuvo dos años (2009 – 2011) infiltrado en la Yakuza y documentando su estilo de vida.

“Fue, por decir algo, una experiencia muy interesante”, explicó en el programa de radio de la BBC Newsbeat.

¿Quiénes son los yakuza?

Los yakuza están involucrados en actividades criminales como la prostitución, las apuestas organizadas o la extorsión.

“Crecieron en este tipo de movimiento clandestino de vendedores ambulantes y jugadores de apuestas que comenzaron a unirse entre ellos y a sentir que eran los guardianes del Japón más antiguo y glorioso“, dijo Kusters.

Un hombre mostrando sus tatuajes

anton kusters
Los tatuajes son muy importantes para los yakuza.

Aunque les gustaba extorsionar a políticos, empresarios y empresas, algunos de los jefes más antiguos de la Yakuza estabán “muy en contra” de cosas como el tráfico de drogas.

“Siempre encontraban razones para hacer las cosas de cierta manera o para no hacerlas”, dijo Kusters.

Lo más importante que aprendió Anton durante su tiempo con una familia yakuza fue que juzgar a la mafia japonesa no es una cuestión de blanco y negro, como pudiera parecer.

“Hay una zona muy gris, muy turbia, en la que hacen cosas buenas. Por ejemplo, tras el tsunami, fueron los primeros en aparecer en la escena a ayudar.

“Pero al mismo tiempo se involucraban en cosas malas”.

Él dice que eso es lo que dificulta que los yakuza sean completamente rechazados por la sociedad.

¿Qué significan sus tatuajes?

“Los tatuajes son cruciales para los miembros de la Yakuza”, según Kusters.

Sin embargo, no se usan para marcar a quienes identifican como parte de una pandilla, como sí ocurre en algunas partes de Centroamérica y América del Norte.

En lugar de eso, son “un dibujo muy personal” de una escena de la vida de un miembro de la Yakuza o de algo simbólicamente importante para ellos y que pueda mostrar los atributos por los que se conoce a esa persona.


Significado de algunos tatuajes yakuza

  • Akira Nishikiyama: el pez koi significa la fuerza y ​​la valentía.
  • Daigo Dojima: rodeado de llamas, este personaje es el “yey de la sabiduría inamovible”.
  • Goro Majima: tiene una máscara y una serpiente blanca, que simboliza la buena fortuna.
  • Kazuma Kiryu: un dragón ascendente.
  • Taiga Saejima: tigre (fortaleza).

Fuente: Japanese Tattoos: History * Culture * Desig, de Brian Ashcraft y Hori Benny


Pueden cubrir casi todo el cuerpo, desde la espalda hasta las nalgas y la parte superior de las piernas, hasta los brazos, aunque debido al estigma de la sociedad japonesa con los tatuajes, a menudo terminan antes de los antebrazos y las espinillas.

manos con tatuajes

Anton Kusters
Los yakuza se amputan el dedo meñique como forma de castigo o disculpa por las ofensas hechas a alguien.

“Mi contacto directo tuvo una juventud difícil y superó una gran adversidad, por eso tenía un tatuaje de un pez koi nadando río arriba, lo cual se traduce como una fuerte voluntad y el poder de superar algo. Es ese tipo de simbolismo“.

Kusters dice que los miembros de la Yakuza suelen reunirse en saunas públicos principalmente porque la falta de ropa significa que las pandillas rivales que se conocen pueden descubrir con quién están lidiando según los tatuajes de su cuerpo.

“La otra razón es poder ver que nadie tenga un arma oculta, pues estás completamente desnudo”.

No cualquier yakuza puede tener un tatuaje

“En realidad, es el tatuador quien decide si esa persona es lo suficientemente buena como para hacerse un tatuaje”, explicó el fotógrafo.

Si decide que merece la pena, el proceso puede demorarse en ser completado hasta un año, en sesiones semanales que cuestan más de US$12.000.

Esa es, de hecho, una de las principales maneras en que la Yakuza atrae a los miembros más jóvenes, señaló Kusters.

A woman with a tattoo on this leg

anton kusters

“Los más jóvenes, que tienen 16 o 17 años, se impresionan fácilmente. Los jóvenes perdidos que deambulan por las calles de Japón se sentirán, sin duda, muy atraídos por el estilo de vida de los yakuza porque de cierta manera son vistos como criminales ‘suaves’.

“Tener un tatuaje está obviamente en lo más alto de su lista de deseos. Y ahí sería cuando el yakuza dijera: ‘De acuerdo, te pagaremos esto y puedes devolvérnoslo’.

“Y así es como te conviertes en un miembro de la mafia”.

Un hombre siendo tatuado

Anton Kusters
Algunos tatuajes de los yakuza tardan en completarse un año.

Los tatuajes japoneses cuestan tanto dinero y tardan tanto en completarse porque todavía se realizan sin equipos eléctricos, con aprendices que trabajan durante varias décadas.

“Usan un palo de madera fino con cuatro agujas en la parte superior y las empujan manualmente, a aproximadamente dos punzadas por segundo. Y varían el ángulo dependiendo de la cantidad de grasa en el área del cuerpo.

“Firman sus tatuajes, pero todavía lo hacen con el nombre de su maestro, pues existe una vieja tradición para que siga siendo así”.

“Se trata de respeto”

Anton Kusters dice que los yakuza mantienen sus tatuajes cubiertos en público porque son muy conscientes de que están mal vistos.

hombre de la yakuza

anton kusters
La mafia japonesa lleva siglos actuando.

Pero agrega que los occidentales que caminan en público con mangas largas no causarán ningún problema, siempre que obedezcan las reglas en los baños públicos, populares en todo el país.

“Históricamente no se atrevieron a decir ‘no queremos que la Yakuza tenga reuniones aquí y que ahuyente a los otros clientes’. Entonces dicen de una manera muy opaca ‘no permitimos tatuajes’, pues hace cientos de años solo los yakuza tenían tatuajes“.

La advertencia para los turistas es llevar una camiseta en las saunas, como lo han estado haciendo los equipos de rugby de Nueva Zelanda y Samoa, y como el equipo de rugby de Gales dice que hará.

“Cubrir tu tatuaje y mostrarles a otras personas en la piscina que entiendes que podría ser ofensivo y que has tomado medidas para cubrirlo, es mostrar que eres consciente de tu entorno y que los respetas”, explicó Kusters.


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