¿Te lo perdiste? La lista de los ganadores del Grammy
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Sam Smith. Foto: AP

¿Te lo perdiste? La lista de los ganadores del Grammy

El cantante británico Sam Smith se consagró como el ganador de la noche en la ceremonia de los Grammy que se realizó en Los Ángeles.
Sam Smith. Foto: AP
Por BBCMundo
9 de febrero, 2015
Comparte
Sam Smith. Foto: AP

Sam Smith. Foto: AP

El cantante británico Sam Smith se consagró como el ganador de la noche en la ceremonia de los Grammy que se celebró este domingo en Los Ángeles (California) al llevarse cuatro premios de los seis a los que aspiraba.

Smith, de 22 años, obtuvo los galardones al mejor artista nuevo, mejor álbum de pop vocal y mejor grabación del año por “In the lonely hour”, así como el de mejor canción por “Stay with me”.

Mientras, el cantante estadounidense Beck dio la sorpresa al llevarse uno de los premios más codiciados de la noche, el de mejor álbum del año, por su disco “Morning Phase”.

El propio Beck se mostró sorprendido cuando subió al escenario del Staples Center de Los Ángeles a recoger el premio, ya que los favoritos en la categoría eran Smith y la cantante Beyoncé.

Previamente Beck había obtenido el galardón al mejor álbum de rock.

Beck ganó el mejor álbum del año por delante de los favoritos Sam Smith y Beyoncé.

Estos son algunos de los principales ganadores de los Grammy:

  • Grabación del año: Stay With Me, de Sam Smith.
  • Álbum del año: Morning Phase, de Beck.
  • Canción del año: Stay With Me, de Sam Smith.
  • Mejor artista nuevo: Sam Smith.
  • Mejor interpretación de pop (solo): Happy, de Pharrell Williams.
  • Mejor álbum de pop vocal: In the Lonely Hour, de Sam Smith.
  • Mejor álbum de pop vocal tradicional: Cheek To Cheek, Lady Gaga y Tony Bennett.
  • Mejor álbum de música alternativa: St. Vincent, de St. Vincent.
  • Mejor álbum de rock: Morning Phase, de Beck.
  • Mejor video: Happy, Pharrell Williams.
  • Mejor álbum tropical latino: Más + Corazón profundo, Carlos Vives.
  • Mejor álbum de jazz latino: Arturo O’Farrill & The Afro, Latin Jazz Orchestra.
  • Mejor álbum pop latino: “Tangos”, Rubén Blades.
  • Mejor álbum de rock, música urbana o alternativa: “MultiViral”, Calle 13.
Por “Drunk in Love”, Beyoncé y Jay Z vencieron en las categorías de canción y actuación R&B.

Beyoncé se llevó tres premios -mejor interpretación y canción de R&B y mejor álbum de audio surround- elevando a 20 el número de Grammys que ha ganado a los largo de su carrera.

De esta manera superó a Artetha Franklin como la segunda mujer con más premios Grammy de la historia, por detrás de Alison Krauss (27).

Pharrell Williams se llevó los premios a mejor interpretación de pop por “Happy” y al de mejor disco de música urbana contemporánea por su álbum “G I R L”.

Pharrell Williams ganó la mejor actuación solista por su versión en directo de “Happy”.

En una ceremonia que se celebró por la mañana, Rubén Blades, Carlos Vives y Calle 13 obtuvieron sendos galardones en la 57 edición de los Grammy.

Según destaca desde Los Ángeles el periodista de BBC Mundo Jaime González, la nota latina de la noche la pusieron la actriz Gina Rodríguez, quien presentó al colombiano Juanes, quien interpretó el tema “Juntos”.

Enrique Iglesias entregó el premio a la mejor canción.

Carlos Vives ganó el premio al mejor álbum tropical latino.
Obama apareció en video hablando de violencia familiar.

La ceremonia de este domingo estuvo marcada por las colaboraciones entre músicos. Cantaron juntos, por ejemplo, Lady Gaga y Tony Bennett, Adam Levin y Gwen Stefani, y Paul McCartney con Rihanna y Kanye West.

También subió al escenario del Staples Center la cantante Madonna, en una actuación de inspiración española en la que la artista iba vestida con un traje de aspecto torero y sus bailarines llevaban cuernos.

La banda de rock australiana AC/DC actuó por primera vez en la historia en los Grammy, tocando su míticas canciones “Rock or Bust” y “Highway to Hell”.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, apareció en un video grabado hablando sobre violencia doméstica y una víctima de abusos subió al escenario a contar su caso, antes de que Katy Perry cantara el tema “By the Grace of God”.

El susto de la noche lo protagonizó el rapero Kanye West. Con Beck recogiendo el premio al mejor disco del año, West amagó con subir al escenario como en la ceremonia de los Premios MTV 2009, cuando le quitó el micrófono a Taylor Swift para reivindicar que aquel premio debía ser para Beyoncé.

Pero este domingo en Los Ángeles, West no llegó tan lejos.

Kanye West amagó con hacerle a Beck lo que le hizo a Swift.
Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es un "bear market" como el que vive ahora la bolsa y por qué es un indicio de una crisis económica

Los mercados están a punto de entrar en "bear market", según analistas, lo que podría suponer el inicio de una nueva crisis económica.
14 de junio, 2022
Comparte

Los índices estadounidenses Dow Jones y S&P500, referentes de las tendencias en los mercados globales, han caído un 15% y casi un 20% respectivamente desde sus máximos históricos en diciembre.

A veces ocurre que las bolsas tienden a la baja por períodos limitados de tiempo: es lo que llamamos “correcciones” del mercado.

Pero ahora muchos analistas pronostican la llegada de un “bear market”, literalmente “mercado oso”, aunque en español se conoce como mercado bajista.

Se considera que hay “bear market” cuando las acciones en conjunto pierden más del 20% de valor en bolsa respecto a su cota más alta más reciente.

Es decir, en ese período de tiempo los inversores han vendido muchos más títulos de los que han comprado, reduciendo la capitalización de las compañías que conforman el mercado.

¿Qué nos dice de la economía?

Para interpretar la señal que nos da un “bear market” es importante saber que la bolsa es un indicador adelantado: anticipa situaciones futuras según la -acertada o equivocada- perspectiva de los inversores.

Estos observan al detalle los datos que revelan la salud de la economía (desde empleo y salarios hasta inflación y tipos de interés) para decidir qué hacen con su dinero.

Si creen que nos aproximamos a una fase de contracción económica, en la que caen los beneficios de las empresas, tenderán a desprenderse de las acciones de estas compañías antes de que pierdan aún más valor.

Así, un “bear market” suele advertir la llegada de tiempos difíciles con reducciones de la demanda de productos, de la actividad empresarial, del comercio y, en último término, del empleo.

Hombre e índices bursátiles

Getty Images

También es más fácil que se produzca un mercado bajista después de un período de crecimiento fuerte en el que se han tocado máximos muy altos.

Es el caso actual: tras los primeros meses de la pandemia, los precios de la mayoría de las acciones se dispararon, especialmente las de las tecnológicas, alcanzando niveles muy superiores a las anteriores alzas de finales de 2019.

De hecho, pese a haber perdido parte de su valor en los últimos meses y estar al borde de un “bear market”, tanto el Dow Jones como el S&P500 superan con creces sus niveles máximos anteriores a la pandemia.

¿Cuánto suele durar?

El S&P500 ha caído en “bear market” un total de 26 veces desde 1929, si bien 14 de ellas sucedieron antes de 1950, principalmente por la volatilidad propiciada por el crash del 29.

En tiempos más recientes los mercados bajistas han sido menos frecuentes y por lo general han sucedido inmediatamente antes o al inicio de épocas de crisis económica o recesión.

Fueron especialmente duros los registrados durante la crisis del petróleo, cuando el índice se desplomó un 48,2% en solo tres meses (noviembre de 1973 a marzo de 1974), y el de la crisis financiera de finales de los 2000, con una caída del 51,93% entre octubre de 2007 y noviembre de 2008.

Entre febrero y marzo de 2020 hubo un “bear market” poco habitual, muy corto y pronunciado (-33% en poco más de un mes) por el miedo de muchos inversores que retiraron en masa sus acciones al creer que la pandemia iba a provocar una debacle económica.

La duración media de los “bear markets” en el S&P500 ha sido de 289 días, con un nivel de descenso promedio del 36%, según datos de la consultora Ned Davis Research.

¿Y un “bull market”?

El término opuesto es “bull market”, literalmente “mercado toro” y en español mercado alcista.

La duración de los mercados alcistas en el S&P500 ha sido de 991 días y los beneficios del 114%, en promedio.

Bull and bear markets

Getty Images

Es habitual que los “bull markets” sean más frecuentes, prolongados y con mayores porcentajes de ganancias, en comparación con las pérdidas en los mercados bajistas.

Esto sucede porque a largo plazo la economía tiende a expandirse mientras el dinero pierde valor, lo que resulta en una trayectoria ascendente con etapas de crecimiento especialmente fuertes (“bull markets”), contracciones temporales y fases de fuertes descensos (“bear markets”) que a la larga se corrigen.

El “bull market” más largo de la historia se prolongó desde 2009 hasta 2020, con ganancias acumuladas de más del 300%.

Comprar acciones en el momento más bajo de un “bear market” y venderlas en el más alto de un “bull market” es el negocio perfecto.

El problema es que es imposible saber cuándo nos encontramos en uno de esos dos extremos.

¿Por qué un toro y un oso?

Existen varias teorías sobre por qué el toro (bull) y el oso (bear) representan los mercados alcista y bajista, respectivamente.

Una de ellas atribuye su origen a los espectáculos de peleas de animales populares en Inglaterra entre los siglos XVI y XIX.

Dos de las variantes de esa tradición (abolida por el Parlamento en 1835) consistían en enfrentar a un toro o a un oso contra jaurías de perros en un recinto cerrado.

Pelea de osos y perros o "bear baiting" en Londres en 1820

Getty Images
Pelea de osos y perros o “bear baiting” en Londres en 1820.

Los toros embestían a los perros con movimientos de cabeza de abajo hacia arriba, mientras los osos lanzaban sus zarpazos de arriba hacia abajo, por lo que los pioneros de la Bolsa de Londres (fundada en 1801) habrían incorporado estos términos a su jerga.

Otra teoría alude a la -hoy todavía usada- expresión “vender la piel del oso”, referida a intermediarios que adjudicaban pieles a clientes sin tenerlas aún en su poder.

A los “vendedores de piel de oso” se les comenzó a llamar simplemente “osos” y el término pasó a denominar un negocio con pérdidas o una tendencia bajista, mientras su opuesto sería el toro, la antítesis del oso en el ya citado espectáculo de peleas.

Otros se decantan por una explicación más sencilla: el toro es un animal que representa el vigor, la agresividad y la fuerza.

El oso, por el contrario, es tímido, parsimonioso y, sobre todo, conocido por sus largos periodos de hibernación.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=xzJmRZ2Sw4Y&t=92s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.