La primera candidata a la presidencia de EU, 143 años antes que Hillary Clinton
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La primera candidata a la presidencia de EU, 143 años antes que Hillary Clinton

Victoria Woohdull fue candidata a la presidencia de EU en 1872, casi medio siglo antes de que las mujeres obtuvieran el derecho a votar en ese país.
Por BBCMundo
13 de abril, 2015
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Victoria Woodhull, foto Wikimedia Commons
Victoria Woohdull fue candidata a la presidencia de EU en 1872, casi medio siglo antes de que las mujeres obtuvieran el derecho a votar en ese país.

La mujer que Barack Obama describió como una “candidata formidable” volvió oficialmente al ruedo este domingo.

La exsecretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton anunció su intención de buscar la nominación presidencial demócrata para las elecciones de 2016. Pero otra mujer de la que muy pocos habrán oído hablar se le adelantó más de un siglo.

Una mujer tan radical que fue amada y rechazada con igual intensidad. Tan rebelde que defendió en el siglo XIX el amor libre y la prostitución legal.

Tan innovadora que no sólo se postuló a la presidencia de Estados Unidos sino que fue corredora de bolsa en Nueva York en un mundo financiero dominado por hombres.

Victoria Woodhull tenía 33 años cuando fue nominada como candidata a la Casa Blanca por el Partido por la Igualdad de Derechos. Su candidatura fue presentada en mayo de 1872, casi medio siglo antes de que las mujeres obtuvieran el derecho a votar en Estados Unidos.

“La agitación del pensamiento es el comienzo de la sabiduría. Pero eso me gusta”, escribió Woodhull, una mujer cuya vida fue una sucesión de confrontaciones con las creencias de su época.

¿Quién fue esta joven autodidacta y con escasa educación formal que hoy es recordada como una pionera?

Matrimonio “insoportable”

Delegación de Mujeres pidiendo el derecho al voto ante la Cámara de Representantes
Delegación de mujeres defendiendo el derecho al voto ante un comité del Congreso. Woodhull expuso sus ideas políticas en el semanario que fundó con su hermana. Imagen gentileza Librería del Congreso de EE.UU.

Victoria fue la quinta de los siete hijos -diez según algunos relatos- de Reuben y Roxanna Claflin.

Algunos historiadores ven las raíces de la rebeldía de la joven en su crianza nada convencional.

Su madre era adivina, médium y clarividente, y su padre trasladaba a la familia incesantemente con su venta itinerante de medicinas “milagrosas”. Reuben Claflin participó además según historiadores en diferentes negocios al margen de la ley y los viajes constantes habrían sido ante todo para escapar de la justicia.

Victoria y su hermana Tennessee se iniciaron como adivinas y médiums siendo adolescentes, pero abandonaron tempranamente el hogar paterno. “De la crueldad de sus padres, Victoria huyó a la crueldad insoportable de su primer esposo”, escribió sobre la futura candidata su biógrafo Theodore Tilton.

La joven se casó con apenas 15 años con Canning Woodhull, también vendedor de medicinas. Tuvieron dos hijos, Byron, quien nació con problemas mentales que Victoria atribuyó al alcoholismo de su marido, y una niña, Zula.

Algunos relatos señalan que Woodhull golpeó frecuentemente a su joven esposa antes de abandonarla. La pareja se divorció en 1864.

Defensora del amor libre

Caricatura, Libreria del Congreso
Woodhull se casó tres veces. Esta imagen de la época muestra a una mujer que prefiere las penurias de un marido borracho, antes que seguir las ideas del amor libre de Woodhull, caricaturizada al frente.

Seguramente su dolorosa experiencia con Woodhull contribuyó a que Victoria se convirtiera en devota defensora del amor libre.

La joven se había interesado en las ideas del pensador socialista francés Charles Fourier, quien pregonaba la libertad en materia sexual y quien habría utilizado por primera vez el término “feminista”.

Cuando Victoria y su hermana fundaron en 1870 su propio semanario, Woodhull and Claflin’s Weekly, utilizaron la publicación para defender los derechos de la mujer como agente libre e independiente, capaz de tomar sus propias decisiones en materia de negocios o relaciones sexuales.

Lo que Victoria defendía era, en sus propias palabras, “la libertad sexual para todos, la libertad de los monógamos de practicar la monogamia, y la de los que eligen múltiples parejas de tenerlas”.

Corredora de bolsa en Wall Street

En 1866, según relatos de la época, Victoria se casó con su segundo esposo, James Harvey Blood, también defensor de ideas radicales sobre la libertad sexual.

La pareja se mudó a Nueva York, donde Victoria y su hermana conocieron al financista acaudalado Cornelius Vanderbilt, que había quedado viudo a los 76 años.

Las hermanas ejercieron como médium para que Vanderbilt contactara a su difunta esposa y Vanderbilt les ayudó a su vez a conocer los secretos de la bolsa de valores.

El financista también las respaldó para que fundaran la primera empresa de corredores de bolsa propiedad de mujeres en Wall Street, una compañía llamadaWoodhull, Claflin and Company.

Las ganancias permitieron a las hermanas fundar su semanario, en el que no sólo publicaron el Manifiesto Comunista de Marx, sino que dejaron en claro sus ideas progresistas en materia política.

Para Victoria, el gobierno se había convertido en un mero instrumento “para que una clase imponga sus reglas sobre las otras”.

La joven era partidaria de un sistema basado en la igualdad política y económica, no sólo de derechos sino de acceso a oportunidades.

Voto femenino

Victoria Woodhull, foto Wikimedia Commons
Woodhull sufrió en carne propia el horror de un matrimonio abusivo cuando tenía apenas 15 años.

En enero de 1871, Victoria asistió en Washington a un encuentro de la Asociación para el Sufragio Femenino,National Woman Suffrage Association, o NWSA.

Victoria sostuvo en su discurso que el derecho al voto femenino ya estaba garantizado en las enmiendas trece y catorce de la Constitución.

En ese encuentro la joven conoció a algunas de las líderes de la lucha por el voto femenino en EE.UU., un derecho que sólo sería garantizado en 1920.

Susan B. Anthony, Isabella Beecher Hooker y otras mujeres destacadas expresaron admiración por Victoria, pero otras se mostraron “horrorizadas”, según algunos relatos, ante las ideas de la joven sobre el amor libre.

Candidata a la presidencia

En mayo de 1872 un grupo que se había separado del NWSA, los Reformistas Radicales Nacionales, nominaron a Victoria Woodhull como candidata a la presidencia por el Partido por la Igualdad de Derechos.

Victoria Woodhull, foto de Mathew Brady, Wikimedia Commons
Victoria y su hermana fundaron en Nueva York la primera empresa de corredores de bolsa propiedad de mujeres. Foto de Mathew Brady, gentileza de Wikimedia Commons.

Pero en el período de las elecciones Victoria y su hermana estaban en la cárcel.

Las hermanas habían denunciado en su semanario la hipocresía de personajes conocidos de la época que pregonaban, pero no respetaban, una estricta moralidad, y llegaron a revelar escándalos de adulterio.

Su osadía las enfrentó con el puritanismo de Anthony Comstock, inspector de Correos quien había implementado reglas rígidas que prohibían la distribución de “material obsceno” en publicaciones como el semanario.

Ambas fueron encarceladas durante meses y no se sabe si Woodhull tuvo algún tipo de apoyo en los comicios presidenciales.

Inglaterra

Victoria se divorció de James Blood y en 1877 se mudó con su hermana y su madre a Inglaterra, donde se casó con su tercer esposo, el banquero John Biddulph Martin.

Aunque viajó ocasionalmente a Estados Unidos, Victoria permaneció en Inglaterra, donde se involucró en la larga y desgastante lucha por el sufragio femenino liderada, entre otras, por Emmeline Pankhurst y sus hijas.

Emmeline Pankhurst, líder de la lucha por el voto femenino en Inglaterra arrestada en 1910
En Inglaterra, Woodhull se involucró con la larga y desgastante lucha por el voto femenino. En la foto vemos a Emmeline Pankhurst, líder de la lucha, arrestada en 1910. El voto sólo fue garantizado en 1918 a las mujeres propietarias mayores de 30 y recién en 1928 a las mayores de 21 años.

La excandidata a la presidencia de EE.UU. falleció en junio de 1927, a la edad de 88 años.

Algunos críticos apuntan inconsistencias en sus ideas, como la defensa de la igualdad económica por un lado, y sus actividades en Wall Street, por otro.

Pero más allá de las críticas, Victoria Woodhull transformó la dureza de sus circunstancias personales y las restricciones que enfrentó como mujer en el siglo XIX en un camino de crecimiento.

Su mayor acto de rebelión contra las creencias que subyugaban a las mujeres de su época fue su propia vida.

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Covid-19: Cómo funciona nuestro sistema inmunológico y cómo combate al coronavirus

Sin una vacuna y sin un tratamiento específico efectivo, la única arma que tenemos para defendernos del coronavirus en nuestro sistema inmunitario. Te contamos cómo funciona y cómo le hace frente al covid-19.
7 de abril, 2020
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Sin un tratamiento o fármacos específicos, y sin una vacuna en el horizonte cercano, la única defensa que tiene nuestro organismo frente al nuevo coronavirus es el sistema inmunológico.

De cómo este responda a la infección dependerán en gran medida los resultados: podremos sufrir desde síntomas leves como tos seca, dolor de garganta, cansancio y fiebre, síntomas severos como neumonía y problemas respiratorios agudos, hasta fallo multiorgánico y muerte.

Expertos han explicado en numerosos artículos cómo fortalecer este sistema para enfrentarnos mejor a esta enfermedad. Recomiendan seguir una dieta saludable, dormir más, evitar el estrés, el alcohol en exceso, el tabaco y otras sustancias tóxicas.

Pero antes de analizar estas recomendaciones, empecemos por entender cómo funciona el sistema inmunitario y cómo se activa cuando entra en contacto con el coronavirus.

Un mundo hostil

El sistema inmunitario es una compleja red de células, órganos y tejidos que trabajan en conjunto para defendernos de los microorganismos y sustancias tóxicas que podrían enfermarnos —hongos, parásitos, virus y bacterias— y que están presentes en el mundo que nos rodea.

Todos nuestros órganos contienen células del sistema inmune y éstas también están en la sangre (en los leucocitos, que son los glóbulos blancos) y en la linfa (el líquido transparente que recorre los vasos linfáticos).

Gráfico de la sangre.

Getty Images
Todos nuestros órganos contienen células del sistema inmune y éstas también están en la sangre, los ganglios y la linfa

Y aunque las células inmunitarias se originan en la médula ósea y hay lugares donde se concentran más, como los ganglios linfáticos, las amígdalas, el bazo o el timo, podemos encontrarlas en la piel, las mucosas, los pulmones, el aparato digestivo y en todos los rincones del cuerpo.

Cuando nuestro organismo se enfrenta con un patógeno (un microorganismo capaz de producir enfermedad, como es el caso del coronavirus), el sistema inmune responde de dos maneras en paralelo.

Una es la llamada respuesta innata. que es la primera que se desarrolla y normalmente es efectiva para eliminar a diferentes tipos de agresores.

Eso es “lo primero que vemos cuando vemos una enfermedad”, le explica a BBC Mundo la doctora Silvia Bucciarelli, quien trabajó durante años como especialista del Hospital Clinic de Barcelona y ahora coordina la ONG PINEAS (Programa Integrado de Inmunología y Enfermedades Autoinmunes).

Esta respuesta aumenta el flujo de sangre hacia la zona infectada, y por eso “esta parte del cuerpo se pone roja y caliente por el mismo mecanismo”, dice.

“De los vasos sanguíneos salen células y determinadas sustancias —como proteínas y citocinas— que tratan de detener la infección”, añade.

La otra es la respuesta adaptativa, que produce anticuerpos o células específicas capaces de destruir determinados microorganismos o células infectadas.

Paciente con coronavirus en Italia

Getty Images
Aún no se sabe con certeza si la enfermedad genera inmunidad y por cuánto tiempo se prolonga.

Esta respuesta puede demorarse en llegar entre cuatro y siete días, “por eso la respuesta innata tiene que tratar de mantener la primera línea de batalla, hasta que se desarrolle la respuesta inmune específica”, continúa la experta.

“Es como un misil que va dirigido hacia un organismo en particular y no hacia otro”.

Una rasgo particular de la respuesta adaptativa es que deja memoria. Es decir, recuerda los patógenos con los que tu cuerpo ha entrado en contacto en el pasado, y por ello sabrá cómo combatirlos en el futuro.

Esto quiere decir que, en teoría, si nos contagiamos una vez con covid-19, no podríamos contagiarnos una segunda.

Aunque al ser un virus nuevo, del que quedan aún muchas preguntas por responder, no queda totalmente claro si genera inmunidad y, si lo hace, por cuánto tiempo dura.

Como mencionamos antes, ambas respuestas inmunitarias trabajan en equipo, donde la innata actúa a modo de guía de la respuesta adaptativa: esta le comunica por medio de células qué tipo de microorganismo nos está infectando y en qué parte del cuerpo se encuentra.

Así, la respuesta inmune se dirige al lugar donde está la infección, y no a otros sitios donde no la necesitamos.

¿Y el coronavirus?

Por empezar, hay que tener en cuenta que como se trata de un virus nuevo, mucho de lo que se infiere de la respuesta inmunitaria al covid-19 (su nombre oficial es SARS-CoV-2, pero la OMS acepta que lo llamemos con el mismo nombre de la enfermedad que provoca, covid-19), está basado en las similitudes con sus “primos” SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave) y MERS (Síndrome Respiratorio de Medio Oriente).

Gráfico

BBC

Según explica Bucciarelli, “el sistema inmune contra los virus tiene dos objetivos principales: uno es tratar de neutralizarlos y evitar que entren dentro de las células“.

“El otro, si el virus logró franquear esa barrera y penetrar la célula, es destruir esa célula infectada por un mecanismo que se conoce como apoptosis, que es una muerte celular programada”.

Recordemos en este punto que este coronavirus, como todos los virus, no puede reproducirse a menos de que se meta dentro de nuestras células y secuestre su mecanismo para replicarse.

Y, como es principalmente un virus respiratorio, comienza infectando la garganta, antes de seguir su recorrido por los conductos bronquiales y alcanzar los pulmones.

Sin embargo, los virus son muy astutos y pueden engañar al sistema inmunitario para que no se entere de que están allí.

Una forma en que el covid-19 parece burlar al sistema inmunológico es inhibiendo la producción de interferón, una proteína que producen las células de la inmunidad innata cuando nuestro organismo entra en contacto con un virus, con la intención de impedir que se introduzca dentro de la célula.

Hombre recibiendo una vacuna

Getty Images
La OMS dice que una vacuna estará lista entre abril y junio de 2021.

Pero, según le explica Bucciarelli a BBC Mundo, “aparentemente, el covid-19 puede interferir en la producción de interferón, así como también evitar que el interferón cumpla con su función, y por ello el virus podría ingresar a la célula del huésped”.

Además, añade, podría estar interfiriendo con otro mecanismo: el que le permite a la respuesta inmune adaptativa producir anticuerpos contra ese virus específico.

Respuesta acorde al daño

En el 80% de los casos la respuesta del sistema inmunitario al coronavirus es efectiva y por eso las personas son asintomáticas o sufren síntomas leves.

En el 20% restante no: el virus entra en las células porque el sistema inmunitario no lo pudo bloquear.

Por eso estas células donde se reprodujo el virus se destruyen y mueren de forma no controlada.

“Al destruirse esas células, el sistema inmune detecta que hay daño celular, y ahí se estimula un tipo de células que provocan una respuesta inflamatoria para evitar ese proceso”, dice Bucciarelli.

Esta respuesta es la que puede complicar el cuadro.

“Esa mayor afluencia de células produce una inflamación generalizada de todo el pulmón, o puede ir más lejos y preparar a todo el cuerpo para que se defienda. Y esto, como consecuencia, puede provocar un shock”.

Según explica Margarita del Val, experta en inmunología viral del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa en Madrid, España, “el problema es que en las fases finales no solo se descontrola la cantidad de virus que se produce, sino también la cantidad de citocinas, o de los mediadores que están formando una inflamación potente para que la batalla sea muy fluida”.

“Y esto acaba también dañando a la persona infectada”.

Cuerpo humano

BBC

Pero esto no es en realidad una respuesta exagerada, apunta Bucciarelli, sino “proporcional al daño que está provocando la infección”.

“Puede dar cuadros leves o graves. Y esto depende de las características del microorganismo infectante, que puede ser muy agresivo, de las características del huésped y de las características ambientales”.

Cómo optimizar al sistema inmunitario

Como lo primero que reacciona frente al virus es nuestra respuesta inmunitaria innata, es importante contar con un sistema inmunológico competente para plantarle batalla.

Alimentos saludables

Getty Images
Una dieta sana es fundamental para tener un sistema inmune óptimo.

Para que su estructura sea la adecuada, es imprescindible una alimentación variada, como lo explica en detalle la nota que encontrarás en el vínculo de abajo, pero también hacer ejercicio, descansar y evitar las situaciones de estrés.

“Es importante hacer ejercicio moderado todos los días y no extremo, porque eso nos deja exhaustos y sin recursos al sistema inmunitario”, expresa Del Val.

Por otro lado es importante no beber en exceso y evitar el tabaco.

“El tabaco altera las células del tracto respiratorio. Esas células del aparato respiratorio inicial pierden su forma y también se altera la función de las células que recubren al pulmón”, explica Bucciarelli.

Por eso una persona que fuma es altamente susceptible a sufrir infecciones más graves.

Factores psíquicos como las pérdidas, la angustia y el estrés crónico, también afectan el funcionamiento del sistema inmunitario.

En síntesis, todas estas recomendaciones, señala Del Val, “nos ayudarán a tener un sistema bien regulado: ni muy débil, ni muy fuerte, sino que reaccione a la medida de la agresión que suframos”.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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