‘Mérito: construyendo el país de nosotros’ (capítulo de regalo)
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‘Mérito: construyendo el país de nosotros’ (capítulo de regalo)

El libro “Mérito: construyendo el país de nosotros” hace un análisis de la realidad nacional y propone una nueva cultura de liderazgo para reemplazar a la élite privilegiada de México. El libro argumenta que construir una sociedad meritocrática es una tarea fundamental para rescatar nuestra democracia.
11 de abril, 2015
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En el libro 'Mérito' se plantea que una de las claves para salir de la crisis de autoridad y de confianza que se vive en México es el reconocimiento del mérito de las personas como herramienta de movilidad social. Imagen: merito.mx

En el libro ‘Mérito’ se plantea que una de las claves para salir de la crisis de autoridad y de confianza que se vive en México es el reconocimiento del mérito de las personas como herramienta de movilidad social. Imagen: merito.mx

Arturo Franco, economista, escritor y emprendedor mexicano, publica un nuevo libro titulado: “Mérito: construyendo el país de nosotros.”

En el libro, el investigador de la Universidad de Harvard, y co-fundador de Causas.org en México plantea que una de las claves para salir de enorme crisis de autoridad y de confianza que se vive en México es el reconocimiento del mérito de las personas como herramienta de movilidad social.

Para el autor, el éxito de un país como México que combina el capitalismo con la democracia depende en gran medida de contar con una meritocracia plena. Por ello, un reclamo necesario y urgente en nuestro país, según el ex-funcionario del Foro Económico Mundial, es el de “reemplazar la cultura que domina a nuestra élite, la cultura del privilegio, con su opuesta, la cultura del mérito.

“La alternativa es quedarnos atrapados en el neocolonialismo actual,” dice Arturo Franco, advirtiendo que “mientras el poder político en México se siga repartiendo únicamente entre un grupo selecto, y basado en la complicidad y el compadrazgo a gran escala; mientras las ganancias privadas sigan dependiendo de las dádivas del gobierno, de actividades ilegales y deshonestas y del control de los mercados; mientras el éxito de las personas dependa más de alianzas, relaciones y herencias que de sus propias capacidades, talentos y esfuerzos, las posibilidades de un desarrollo más justo para nuestra sociedad se esfumarán como lo han hecho ya demasiadas veces en el pasado.”

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Para encontrar un nuevo propósito nacional, dice Franco en este libro, México debe volcarse nuevamente a la tarea de construir una meritocracia real, buscando que el talento, la honestidad, la dedicación, la consciencia social y el rigor moral vuelvan a ser los pilares de un nuevo liderazgo público, y del país que todos queremos.

Entre los capítulos del libro, que se presenta en tres partes, el autor de otros textos sobre México como El Fin de la Nostalgia, toca temas como la crisis económica, social y política en México, el Liberalismo y los valores republicanos, la captura institucional, los orígenes de la corrupción y la impunidad, y como a través de las nuevas herramientas de participación democrática, y una nueva consciencia, los ciudadanos podrán sacar adelante al país.

Las frases

“Sumado en una profunda crisis de autoridad y de confianza institucional, México parece entrar en un momento crítico, un punto de inflexión en su historia moderna, pero como sociedad, hoy tenemos más herramientas que nunca para comprender y cambiar nuestra realidad.”

“Una de las preguntas que hoy nos apremia es si esas tentaciones monárquicas, esas actitudes aristocráticas, esas tendencias antidemocráticas están volviendo a surgir en nuestro país. Y por eso es indispensable recordar los valores de Juárez y volver a luchar por ellos; es más que un deber, es parte inalienable de la solución.”

“La sociedad del mérito es justa, y es quizás la única forma en nuestros tiempos, dentro de las reglas del capitalismo global, para producir una sociedad productiva y cultivada.”

“La integridad moral no se mide por el precio que se pacta para ir en contra de tus principios, sino por el simple hecho de aprovecharse de las circunstancias. El relativismo moral, el que tanto usa nuestra élite, es el enemigo de nuestra otra cultura, la del mérito.”

El capítulo que Animal Político les adelanta, es el segundo del libro y se titula Mérito y Privilegio. En éste capítulo se explica la manera en que el poder se ha concentrado en las manos de unos cuantos a través de instituciones secuestradas y diseñadas para perpetuar un sistema de subyugación, explotación y exclusión social, un sistema que roba recursos a la población para mantener el estilo de vida privilegiado de un puñado. En otras palabras, en México nunca llegó el ingrediente faltante: nunca hemos tenido una verdadera meritocracia.

Lee aquí un capítulo de regalo:

Mérito y Privilegio (Capítulo de Regalo)

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Atentados del 11S: la icónica foto de la "dust lady" cubierta de polvo tras los ataques a las Torres Gemelas

Marcy Border fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres. Te contamos su historia.
11 de septiembre, 2021
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En agosto de 2015 fallecía a consecuencia de un cáncer Marcy Borders, recordada como la “dust lady” (dama del polvo) y cuya fotografía se convirtió en una de las más icónicas de los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001.

Fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres.

Tenía su rostro y todo su cuerpo cubierto por el polvo que envolvió la Zona Cero después de que los edificios se vinieron abajo.

Dieciocho años después de los atentados, recordamos la historia detrás de esta emblemática imagen.

La fotografía

El 11 de septiembre de 2001, Borders recién cumplía su primer mes de trabajo en el Bank of America, cuyas oficinas se encontraban en el piso 81 de la Torre Norte del World Trade Center.

Lady Dust

Getty Images
En 2002 Marcy Borders posó con el fotógrafo que tomó su imagen cubierta por el polvo en la Zona Cero.

“El edificio comenzó a temblar y balancearse. Yo perdí todo el control. Luché a mi manera por salir de ese lugar”, dijo Borders al diario Daily Mail en 2011.

Desafiando las instrucciones de su jefe de que no debían salir, huyó por las escaleras y se refugió en el vestíbulo de un edificio cercano. Allí su imagen fue capturada por el fotógrafo Stan Honda.

El autor de la instantánea recordó aquel momento en una publicación de Facebook en el décimo aniversario de los ataques.

“Una mujer entró completamente cubierta de polvo gris. Se notaba que estaba muy bien vestida para el trabajo y por un segundo se detuvo en el lobby. Pude hacer una toma de ella antes de que un agente de policía comenzara a dirigir a la gente hacia las escaleras”, escribió Honda en 2011.

Borders, nacida en Nueva Jersey, no se dio cuenta que había sido fotografiada hasta que su madre vio la imagen al día siguiente y se puso en contacto con Stan Honda.

Complicaciones

Ataques del 11 de septiembre de 2001

Getty Images
Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores,

En los años posteriores a los ataques, Borders sufrió cuadros de depresión severa y adicción a las drogas. Incluso perdió la custodia de sus dos hijos.

“No trabajé en casi 10 años y en 2011 era un completo desastre”, le dijo a The New York Post en ese entonces. “Cada vez que veía un avión me entraba el pánico”.

Sin embargo, después de una temporada en rehabilitación, logró desintoxicarse y recuperó la custodia de sus hijos.

En noviembre de 2014 se conoció que padecía de cáncer de estómago.

Borders afirmó que su mal fue el resultado de lo que vivió en 2001. “Definitivamente lo creo porque no tenía ninguna enfermedad”, dijo al diario estadounidense New Jersey Journal.

“Yo no tengo la presión arterial alta, ni el colesterol alto, ni diabetes”.

Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores, particularmente los rescatistas que trabajaron en los escombros de los edificios en los días y semanas posteriores a los atentados.

Eso llevó a la creación de un fondo compensatorio durante el gobierno de Barack Obama.

Smoke from the burning World Trade Center towers fills up the downtown Manhattan skyline

Getty Images
Muchas personas sufrieron las consecuencias físicas y psicológicas de los ataques del 11S.

Fallecimiento

En entrevistas en los años que siguieron al ataque, Borders culpó de su cáncer al polvo y las sustancias contaminantes que aspiró mientras escapaba del World Trade Center.

Tras su fallecimiento en 2015, Juan Borders, primo de Marcy, la llamó “heroína” y aseguró que “sucumbió a las enfermedades que cargó en su cuerpo desde el 11-S”.

“Además de la pérdida de tantos amigos, compañeros de trabajo y colegas durante y después de ese trágico día, los dolores del pasado han encontrado una manera de resurgir”, dijo.

Noelle, hija de Marcy Borders, le dijo al diario estadounidense New York Post que su madre “peleó una batalla increíble”.

“Ella no sólo es la ‘dust lady’, es mi heroína y vivirá para siempre a través de mí”, concluyó.

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