Al menos 48 muertos tras otro terremoto en Nepal
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Al menos 48 muertos tras otro terremoto en Nepal

Otro sismo afectó al país que aún no se recupera del movimiento telúrico que hace dos semanas devastó la zona y dejó más de 8 mil muertos.
AP
Por AP
12 de mayo, 2015
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Nepal

Los habitantes de Katmandú salieron corriendo a las calles.

Un gran terremoto sacudió una remota zona montañosa de Nepal este martes 12 de mayo matando a al menos 48 personas, de acuerdo con The Wall Street Journal,  además de provocar deslaves y derribar edificios menos de tres semanas después de que el país quedase devastado por el peor sismo registrado en décadas.

La información llegaba lentamente a la capital, Katmandú, pero funcionarios y personal de ONGs dijeron que esperan un aumento en el número de víctimas mortales.

Hasta ahora se reporta la muerte de al menos 48 personas y 1.261 heridos, dijo el vocero del Ministerio de Nepal, Lakshmi Prasad Dhakal, a The Wall Street Journal.

Helicópteros de rescate fueron enviados de inmediato a distritos al noreste de la capital Katmandú, que el gobierno cree que fue la zona más golpeada por el temblor de magnitud de 7.3.

El gobierno está teniendo problemas para contactar con personas en esa región, dijo el vocero del Ministerio del Interior, Laxmi Dhakal, pero los primeros reportes señala que hubo daños en los distritos de Sindhupalchowk y Dolkha.

Varios edificios se derrumbaron en la aislada localidad de Chautara, en Sindhulpalchowk, causando al menos cuatro muertos, según el portavoz de la Organización Internacional para la Migración (OIM), Paul Dillion. Un equipo de búsqueda y rescate había empezado ya a buscar entre los escombros de la pequeña población, agregó.

Rescatistas se afanaban en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros en Chautara, que se ha convertido en un centro de organización para la entrega de ayuda humanitaria tras el sismo de 7,8 del 25 de abril que mató a más de 8.150 personas e hirió a otras 17.860 al tiempo que arrasó localidades de montaña por completo y destruyó edificios y lugares de interés turístico. Fue el peor sismo registrado en el país desde 1934.

El temblor del martes se localizó a más profundidad que el anterior, a unos 18,5 kilómetros (11,5 millas) frente a los 15 kms (9,3 millas) de entonces. Los sismos más superficiales suelen provocar más daños.

En un breve espacio de tiempo se registraron al menos seis potentes réplicas, según el Servicio Geológico de Estados Unidos

El aeropuerto internacional de Katmandú, que se ha transformado en un centro para canalizar la ayuda internacional, se cerró temporalmente el martes, mientras que el tráfico rugía en las calles de la capital.

Los primeros informes apuntaban que al menos dos edificios se vinieron abajo en la capital, aunque al menos uno estaba vacío por los daños sufridos en el sismo del pasado 25 de abril. Expertos dijeron que ese temblor provocó daños estructurales incluso en viviendas que no tiró, y muchos podrían estar en peligro de derrumbe.

“El temblor parecía seguir y seguir”, dijo Rose Foley, una responsable de UNICEF en Katmandú. “Era como estar en un barco con la mar agitada”.

Agencias de ayuda estaban intentando obtener informes de lo sucedido fuera de la capital.

“Estamos pensando en los niños de todo el país, y en los que ya están sufriendo. Esto podría hacerlos todavía más vulnerables”, agregó Foley.

Residentes en la pequeña localidad de Namche Bazaar, a unos 50 kilómetros (35 millas) del epicentro y un lugar muy popular por los excursionistas de alta montaña, dijeron que un par de casas dañadas por el terremoto anterior se cayeron luego tras el del martes. Sin embargo, no hubo informes de muertos o heridos en el pueblo.

Además, nuevos deslaves bloquearon carreteras de montaña en el distrito de Gorkha, una de las regiones más dañadas el pasado 25 de abril.

“La gente está terriblemente asustada. Todo el mundo salió corriendo a las calles porque tienen miedo de estar dentro de las casas”, dijo la secretaria general de la Cruz Roja noruega, Asne Havnelid, a la televisora noruega NRK.

En el hospital Norvic de la capital, pacientes y médicos se apresuraron a salir al estacionamiento.

“Pensé que esta vez iba a morir”, dijo Sulav Singh, que corrió con su hija para ponerse a salvo en el suburbio de Thapathali. “Las cosas estaban volviendo a la normalidad y ahora nos pasa esto”.

Los nepalíes habían estado aterrorizados por las decenas de réplicas que sucedieron al gran movimiento telúrico de abril. El empobrecido país pidió miles de millones de dólares de ayuda a la comunidad internacional, además de la asistencia de expertos medicos para tratar a los heridos y helicópteros trasladaron alimentos y refugios temporales para los cientos de miles de personas que se quedaron sin hogar en medio de la temporada de lluvias.

Tras el terremoto del martes, Dillon dijo que vio a un hombre en Katmandú que claramente había salido corriendo de la ducha con champú todavía en la cabeza. “Estaba sentado en el suelo, llorando”, contó.

Al otro lado de la frontera con Nepal, el temblor se sintió con fuerza en las regiones tibetanas de Jilong y Zhangmu, y de forma más sensible en la capital, Lhasa.

El vicegobernador del condado de Jilong, Wang Wenxiang, fue citado por el China News Service diciendo que “cayeron piedras de las montañas” y que “podría haber algunas casas caídas o dañadas. Ahora estamos comprobando el estado de la gente”.

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Rusia y Ucrania: la creciente angustia en el refugio de los últimos civiles y militares en Mariúpol

Uno de los últimos combatientes ucranianos que quedan defendiendo la sitiada ciudad de Mariúpol, dijo a la BBC que las condiciones dentro del refugio son extremas pero que no se rendirán.
22 de abril, 2022
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Uno de los últimos combatientes ucranianos que resisten la toma de Mariúpol dijo a la BBC que el exterior de la sitiada siderúrgica donde están atrincherados está en gran parte destruido y que los civiles están atrapados bajo los edificios colapsados.

El capitán Svyatoslav Palamar, que milita en el polémico regimiento nacionalista Azov, afirmó desde la planta de Azovstal -la única parte de Mariúpol que no está bajo control de las fuerzas rusas- que los defensores habían repelido una oleada de ataques.

“Siempre he dicho que mientras estemos aquí, Mairúpol seguirá bajo control de Ucrania”, declaró.

Con anterioridad, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, canceló el planeado asalto a la siderúrgica -que es un laberinto de túneles y talleres- y en cambio exigió a sus tropas cercarla completamente.

“Bloqueen esta zona industrial para que no escape ni una mosca”, ordenó el mandatario.

Gran parte de Mariúpol ha quedado destruida tras semanas de intensos bombardeos rusos y combates calle a calle. La toma de control del puerto sobre el mar de Azov es un objetivo clave de la guerra de Rusia y liberaría más tropas para la ofensiva de Moscú en la oriental región de Donbás.

El capitán Palamar contó que los rusos habían disparado contra la planta metalúrgica desde buques de guerra y lanzado bombas “rompebúnkeres”.

La BBC no ha podido verificar ninguno de los detalles de esa declaración. Sin embargo, coincide con los testimonios dados a comienzos de semana por un comandante de la marina ucraniana que también está dentro de la siderúrgica, quien dijo que los combatientes estaban superados en número y quedándose sin provisiones.

“Todos los edificios en el territorio de Azovstal están prácticamente destruidos. Lanzaron bombas pesadas, bombas rompebúnkeres que causan gran destrucción. Tenemos a heridos y muertos dentro de los búnkeres. Algunos civiles están atrapados debajo de los edificios colapsados”, aseguró Palamar.

El regimiento de Azov fue un grupo neonazi de extrema derecha que luego se incorporó a la Guardia Nacional de Ucrania. Sus combatientes, al lado de la brigada de la marina, guardias fronterizos y policías, son de los últimos defensores ucranianos que quedan en la ciudad.

Imagen aérea de la siderúrgica de Azovstal

Getty Images
Rusia no ha podido tomar control de la siderúrgica de Azovstal.

Cuando se le preguntó cuántos defensores ucranianos quedaban en Mariúpol, el capitán Palamar simplemente respondió “suficientes para repeler ataques”.

Explicó que los civiles estaban un sitios alejados de los combatientes, en sótanos que contienen entre 80 y 100 personas cada uno. Sin embargo, no estaba claro cuántos civiles en total había pues algunos de los edificios están destruidos y los combatientes no podían llegar hasta ellos debido al fuego de artillería.

Las entradas de algunos de los búnkeres están bloqueadas por voluminosas placas de concreto que solo se podrían remover con maquinaria pesada, detalló.

“Nos mantenemos en contacto con los civiles que se quedan en sitios donde podemos llegar. Sabemos que hay niños pequeños, hasta de tres meses de edad”, dijo.

El capitán exhortó a que a los civiles se les dé salvoconducto para evacuar la siderúrgica y pidió que un tercer país o un ente internacional actuara como garante de su seguridad.

“Estas personas ya han pasado por mucho, por crímenes de guerra. No confían en los rusos y están asustadas”, manifestó, añadiendo que temían ser torturadas y asesinadas a manos de las tropas rusas o deportadas a Rusia a través de los llamados campamentos de filtración.

Los civiles ancianos dentro de la siderúrgica necesitaban medicamentos, mientras que también había unos 500 combatientes gravemente heridos que no estaban recibiendo la atención debida -incluyendo cirugías serias como amputaciones.

“Después de 52 días de bloqueo y fuertes combates, nos estamos quedando sin medicamentos. Y también hay cadáveres expuestos de nuestros combatientes que necesitan ser enterrados con dignidad en territorio controlado por Ucrania”, aseveró.

Mapas de Mariúpol

BBC

Palamar dijo que los defensores ucranianos también querían asegurar su propia evacuación, de ser posible -pero que la rendición está descartada.

“En cuanto a la rendición, a cambio del salvoconducto de nuestros civiles, creo que todos sabemos con quién estamos tratando. Definitivamente sabemos que toda garantía, toda declaración de la Federación Rusa no vale nada”.

Manifestó que muchos de los defensores de Azovstal vinieron de Crimea, que Rusia anexó en 2014, así como de las orientales regiones de Dontesk y Luhansk. Él mismo se casó allí y su hijo también nació allí.

“Fui testigo de cómo esta ciudad se desarrollaba. Cómo esta ciudad se convirtió en la perla de Azov, y también es mi ciudad natal”, declaró.

“Rusia no está renovando ni reconstruyendo nada. Su meta es destruir y aterrorizar. Si caemos, esta horda seguirá adelante y todo el mundo civilizado estará en peligro”.

Ucrania ha acusado a las fuerzas rusas de bombardear los refugios civiles y de usar armas prohibidas o restringidas por la ley internacional -incluyendo bombas de fósforo y de racimo– en los ataques contra Azovstal.

Tanto Ucrania como Estados Unidos y Reino Unido han anunciado investigaciones sobre posible uso de armas químicas en Mariúpol, algo que Rusia ha negado. La BBC no pudo confirmar esas acusaciones independientemente.


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