César Duarte crea memorial para resaltar sus logros en seguridad y avivar temor a nueva ola de violencia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

César Duarte crea memorial para resaltar sus logros en seguridad y avivar temor a nueva ola de violencia

La Galería de la Memoria y la Recuperación de la Paz dedica sus cuatro primeros niveles a exhibir fotografías de cadáveres desfigurados, extremidades mutiladas y portadas de periódicos de nota roja.
Por Paris Martínez
18 de mayo, 2015
Comparte

FOTO 5

Con el objetivo de que la población de Chihuahua mantenga vivo el recuerdo del “horror de la violencia” causada por el crimen organizado entre los años 2000 y 2010, el gobierno de esta entidad inauguró –a principios de mayo– su Galería de la Memoria y la Recuperación de la Paz, un inmueble que dedica sus cuatro primeros niveles a exhibir fotografías de cadáveres desfigurados, extremidades mutiladas y portadas de periódicos de nota roja; y que se reserva su último nivel para mostrar fotos de niños jugando entre palomas, en referencia a la paz que, desde la óptica oficial, ha logrado el actual gobernador del estado, César Duarte.

Tal como reconocieron las autoridades estatales durante su apertura, esta Galería es un memorial “polémico”, ya que su prioridad no fue visibilizar y rendir un explícito tributo a las víctimas de la violencia (como suele hacerse en este tipo de recintos, inscribiendo los nombres de todas las personas a quienes se rinde homenaje), sino únicamente mantener fresco el recuerdo de la violencia mientras que, de forma paralela, se alienta en el visitante la idea de que la paz en el estado ha sido “recuperada”, tras cuatro años de gestión del gobernador César Duarte.

Tal como informó a la prensa estatal Marcelo González, secretario de Educación del estado, esta exposición de fotos de sicarios abatidos y cuerpos desmembrados pretende ser “un instrumento importante para que en el colectivo de la memoria de los chihuahuenses (sic) viva un recuerdo de los que sacrificaron su vida por darnos la tranquilidad que hemos venido construyendo en estos cuatro años y medio” (es decir, durante la administración de César Duarte), y “sobre todo, para que en el colectivo social quede presente lo que se ha hecho en materia de seguridad”.

FOTO 4

Proselitismo con sangre

Aún cuando, por ley, todo acto de promoción gubernamental debió ser suspendido desde el pasado 5 de abril –para no influir en la jornada electoral que concluirá con las votaciones del próximo 7 de junio–, la Galería de la Memoria y la Recuperación de la Paz fue inaugurada por el gobernador César Duarte el pasado 1 de mayo, es decir, 25 días después de que cobrara vigencia la veda electoral.

Dicha prohibición tampoco impidió a Duarte asegurar que, durante su administración, “cada vez hay menos homicidios, cada vez se limita más el secuestro, el asalto, y lo que le duele a la población va desapareciendo en la entidad”, realidad que pretende retratarse en el último nivel de la exposición, mediante fotos de niños sonrientes, jugando entre palomas, en medio de plazas públicas, acompañadas con frases de personajes célebres, como Gandhi o Juan Pablo II.

De hecho, tal como denunció la profesora Linda Flores, catedrática de la carrera de comunicación e integrante de la agrupación ciudadana Chihuahua Sin Temor, esta idea de la paz reconquistada en el estado, “y que es absolutamente falsa”, quedó plasmada desde la primer imagen con la que abría la exposición, y que era “una gráfica que esquematizaba, cronológicamente, la espiral de la violencia vivida en el estado a partir del año 2000, y que concluía en el año 2015, con la leyenda ‘Desaparece el Cártel de Juárez’, eso decía, literalmente…”

Así, abundó la catedrática y activista, “aún cuando todos los días hay enfrentamientos con células del crimen organizado, aún cuando en Urique, en la sierra de Chihuahua, hay actualmente una guerra abierta por el control del territorio, lo primero que afirmaba el gobierno estatal en esta exposición era que el Cártel de Juárez ya fue aniquilado, algo tan ridículo e insostenible que, un día después de la inauguración, dicha gráfica fue retirada. Lo que no retiraron fueron las notas en la prensa local en las que esto se anunciaba como un gran logro del gobierno estatal.”

–En tu calidad de catedrática en ciencias de la comunicación, ¿cuál crees que es el mensaje que se da con esta exposición? –se pregunta a Linda Flores.

Yo creo que el mensaje que pretender dar las autoridades es totalmente mentiroso: se presenta esto como un memorial de algo que ocurrió en el pasado, de algo que ya pasó y que, como ellos mismos dicen, ‘nunca debe volver a pasar’. Pero esa de las fotos no es una realidad del pasado, eso está pasando ahorita mismo, en el presente, no ha dejado de pasar, ese horror no ha concluido, como quieren hacer creer las autoridades. Y esta simulación es muy negativa, no sólo porque no va a restaurar en ningún modo el tejido social, ni nos hace evocar la paz, ni verlo como un proceso histórico concluido, no, esta simulación es muy grave porque nos está haciendo insensibles a lo que está pasando ahorita, es grave porque su objetivo es hacernos creer que toda esa violencia ya no ocurre, gracias al gobernador… pero que puede volver a ocurrir.

FOTO 3

Mirador ciego

Montada en lo que era el antiguo mirador de la ciudad de Chihuahua –una torre de cinco niveles en el centro de la capital estatal, que permanecía abandonada desde hace algunos años–, la Galería de la Memoria y la Recuperación de la Paz “ocupa un inmueble bonito, histórico, al que le pusieron un pequeño jardincito, y que tiene espacios para que la gente se siente, además de que el acceso es abierto”, explica la profesora Flores.

Sin embargo, aclara, no es un espacio incluyente, “no es un espacio para la gente… ¿cómo va a llevar la gente a sus hijos, para que se sienten frente a fotos de cabezas cercenadas? ¿Cómo van a ingresar a ese lugar las familias de personas ejecutadas, secuestradas, torturadas por el crimen organizado? Yo estoy segura que el gobierno del estado nunca se detuvo a pensar eso: ¿cómo podría entrar ahí, y sentirse dentro de un espacio de paz, la madre de un desaparecido? ¿Qué sentiría esa madre, que no sabe si su hijo está siendo torturado en ese mismo momento, al ver esas fotografías?

–Entonces, ¿ese no fue un espacio pensado para las víctimas? –se insiste.

–Definitivamente no –responde–, no fue pensado para hacer visibles a las víctimas de esta violencia, y ni siquiera dejaron una pared para que alguien pudiera ir e inscribir el nombre de sus seres queridos… Ese solo hecho representa una gran crueldad, una gran perversidad, y una infamia: ninguna víctima de esta violencia podría evocar, aquí, la paz o la reconciliación… y aún así, el secretario de Educación tuvo la osadía de describir estas imágenes como “obra expuesta”, como si pudiera asignársele algún valor artístico a todo esto, que son fotos de atentados con explosivos, ejecuciones y tortura, ¿cómo se le da el valor de arte a la pierna arrancada a una víctima, a un cuerpo mutilado? ¿Dónde está el valor artístico? Por el contrario, todos esos crímenes que retratan esas imágenes permanecen impunes, pero eso, obviamente, es un dato que no se incluye en la exposición.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Marisol García Alcántara, la mexicana que sobrevivió a un disparo de la Patrulla Fronteriza (y ahora va a demandar a EU)

El balazo lo recibió el 16 de junio, en Nogales, Arizona, a bordo de una camioneta mientras trataba de entrar indocumentada a Estados Unidos. Del incidente le quedan restos del proyectil en la cabeza y unas secuelas permanentes que le impiden trabajar.
12 de mayo, 2022
Comparte

“Sentí un golpe en mi cabeza. Me imaginé que me habían pegado con un bate o con la cacha (culata) de una pistola. Yo iba del lado del piloto, en la parte trasera, pegada a la ventana. Fue ahí cuando se me nubló la visión”.

Lo que Marisol García Alcántara recibió fue un balazo.

Le ocurrió hacia las 5 de la tarde del 16 de junio en Nogales, Arizona, cuando iba a bordo de una camioneta Kia blanca, según recoge el reporte policial, junto a otros que trataban de entrar a Estados Unidos indocumentados desde el estado mexicano de Sonora.

Se lo cuenta a BBC Mundo desde su casa en México, a donde fue deportada tras ser sometida a una cirugía y pasar 22 días en un centro de detención, en una conversación por Zoom en presencia de su equipo legal.

El suyo es un relato detallado, pero con pausas. Y es que por momentos le cuesta recordar nombres, busca palabras en su cabeza durante segundos, hace gestos de esfuerzo. A veces lo logra. Otras no.

La pérdida de memoria es una de las “consecuencias de por vida” que asegura le dejó el impacto de la bala y el fragmento que aún alberga su cerebro.

Fotos de migrantes que murieron a manos de la Patrulla Fronteriza, junto a un cartel que exige el fin de los abusos.

Getty Images
Fotos de migrantes que murieron a manos de la Patrulla Fronteriza, junto a un cartel que exige el fin de los abusos.

En diciembre presentó una reclamación civil por daños y prejuicios contra la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), agencia que supervisa a la Patrulla y que depende del Departamento de Seguridad Nacional, exigiendo una indemnización.

Es un paso previo obligatorio antes de entablar una demanda federal contra el gobierno de Estados Unidos, algo que pretenden hacer tan pronto como los plazos legales se lo permitan —no antes del próximo 20 de junio—, tal como le explica a BBC Mundo su abogado Eugene Iredale.

Pero volvamos a la escena inicial, al relato de Marisol.

“Un ángel muy grande”

“Íbamos en la camioneta. Al dar la segunda vuelta, como a media calle, se escucharon las sirenas. Entonces le dijimos al conductor que se parara por favor, porque ya nos habían agarrado“.

Era la Patrulla Fronteriza siguiéndolos, ordenándole al vehículo que se detuviera.

Un supervisor de la Patrulla les diría después a los agentes del Departamento de Policía de Nogales que llegaron a la escena que la camioneta había hecho caso omiso, tal como se recoge en el informe policial, pero García Alcántara insiste en que estaban aminorando la marcha para parar.

El muro fronterizo en Nogales, Arizona, Estados Unidos, el 6 de febrero de 2019.

Getty Images
El incidente ocurrió en la localidad fronteriza de Nogales, en Arizona.

En eso estaban, cuenta, cuando uno de los agentes de la Patrulla —cuyo nombre no se ha hecho público ni se recoge en el informe policial ni en la reclamación civil— le disparó. Ella inmediatamente perdió la visión.

“Yo nomás escuchaba a mis compañeras que estaban pidiendo ayuda. Escuchaba que ellas decían que me ayudaran a mí, que alguien las ayudara.

“Los policías me preguntaban cómo me llamaba, cuántos años tenía, de dónde era y cuántas hijas tenía. Y (me decían) que no me durmiera, que ya iba a llegar la ambulancia por mí”.

Para cuando recuperó la vista ya iba en la ambulancia de camino al centro de salud local, donde una doctora le diría que “tenía un ángel muy grande en el cielo porque estaba viva después de recibir un balazo”.

El disparo le provocó una hemorragia intracraneal, fractura de cráneo y de órbita (uno o más huesos que rodean el ojo) y la bala y algunos fragmentos de hueso se le quedaron incrustados en el lóbulo frontal izquierdo, según se lee en la demanda civil.

La cirugía para extraerle el proyectil se la realizaron en el Hospital St Joseph, en Phoenix, a donde la trasladaron en helicóptero.

De la intervención le queda la marca de 36 grapas, un poco más arriba de la cicatriz que le dejó la bala. “Aquí, arriba de la ceja está la cicatriz, y la de los puntos aquí. Tengo todo esto, hasta acá”, dice mientras mueve el cabello de la frente para mostrarla a cámara.

“Desperté el día viernes (18 de junio). Fue cuando me llevaron a otro cuarto. Y de ahí el sábado me llevaron a Migración y el domingo a Florence”.

— ¿Qué es Florence?

— Florence es la cárcel.

El Centro Penitenciario Florence alberga un centro de detención gestionado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Marisol pasó allá 22 días antes de ser deportada.

“Si me la saca, me muero”

De regreso en su país volvió a ir al médico, ya que en EE.UU., asegura, no le habían dado “ninguna explicación”, ni el informe del alta hospitalaria ni ningún otro documento que informara sobre su estado de salud.

En México “me hicieron estudios y me dijeron que traía un pedazo de bala en la cabeza, que me está cubriendo un pedazo de mi cerebro”.

“No pueden hacer nada más que tratarme con medicamentos. Eso sí, me dijo el doctor que el medicamento es de por vida. Porque sacarme la bala no se va a poder, porque si me la saca, me muero”.

Los fármacos que debe tomar incluyen uno para prevenir ataques epilépticos, además de antidepresivos.

A 10 meses del incidente, “tengo consecuencias como parálisis facial, pérdida de memoria, los dolores de cabeza que no se me van a quitar, me mareo”, cuenta.

“Justamente ayer me mareé y se me fue la visión por segundos”.

Eso le impide seguir trabajando como seguridad privada, a lo que se dedicaba antes de decidir emigrar y buscar en EE.UU. una manera de ayudar a que sus tres hijas sigan estudiando.

Hoy por hoy subsiste con la ayuda que le da su madre y una asociación cuando se siente “más apretada”.

Las demandas

Por ello presentó en diciembre la reclamación civil por daños y perjuicios. Pero no busca solo que la indemnicen con dinero.

“Justicia, pedimos justicia. Que la persona que me disparó me pida una disculpa personalmente y que se haga justicia para que él no siga haciendo más daño a más personas”.

BBC Mundo le consultó a la CBP sobre el incidente y la demanda presentada por Marisol, pero todo lo que obtuvo por respuesta es que no hace comentarios sobre litigaciones en curso. No hay más información pública acerca del caso.

Según el abogado Iredale, recibieron una carta de la CBP fechada el 23 de diciembre solicitando una serie de documentos, incluidos los relativos a los tratamientos médicos, e informando que tenían hasta seis meses para llevar a cabo una investigación y responder a la demanda civil.

La reclamación civil es una etapa obligatoria para poder entablar una demanda en un tribunal federal contra el gobierno de Estados Unidos, aclara el letrado.

Si a los seis meses de presentar la reclamación civil —se cumplen el 20 de junio— la CBP no ha respondido, Iredale confirma que presentarán la demanda federal. Si hay respuesta, tendrán que esperar otros seis meses para hacerlo.

“Queremos una investigación completa”, le dice a BBC Mundo. “Pero creemos que no es solamente una cuestión de culpabilidad civil, sino también criminal, porque este es un asalto con fuerza letal contra una mujer que es inocente de cualquier forma de provocación o asalto”.

“Ella no representó un peligro de ninguna forma para a este agente”, subraya.

“Y va contra las reglas de la Patrulla Fronteriza el utilizar balas, disparar, para tratar de parar un vehículo. Y según entiendo a este punto en nuestra investigación es que el vehículo estaba parado o estaba en el proceso de hacerlo cuando el tiroteo sucede. No hay justificación posible para este uso de fuerza brutal“.

Migrantes tomados en custodia por la Patrulla Fronteriza en Yuma, Arizona, junto al muro que separa Estados Unidos de México, el 7 de diciembre de 2021.

Getty Images
Migrantes tomados en custodia por la Patrulla Fronteriza en Yuma, Arizona, junto al muro que separa Estados Unidos de México, el 7 de diciembre de 2021.

La cantidad de migrantes que tratan de llegar ilegalmente a EE.UU. por la frontera que comparte con México se ha disparado en los últimos años.

El pasado año fiscal —que empezó en octubre de 2020 y terminó el 30 de septiembre de 2021— la Patrulla Fronteriza registró la mayor cantidad de “encuentros” con migrantes indocumentados de las últimas seis décadas.

Y en ese mismo periodo la CBP contabilizó en la frontera sur 628 incidentes en los que agentes de la Patrulla Fronteriza hicieron “uso de la fuerza”, según se recoge en las estadísticas disponibles en su página web, sin especificar de qué tipo ni con qué consecuencias. En lo que va de año fiscal llevan ya 360.

De acuerdo a la Southern Border Communities Coalition (SBCC), una coalición de más de 100 agrupaciones que trabajan en la frontera, desde enero de 2010 al menos 100 personas han muerto a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza. En su página web recogen los datos con detalle, en ocasiones con nombres y apellidos de las víctimas.

Agente de la Patrulla Fronteriza anota información sobre los migrantes tomados en custodian en Yuma, Arizona, en la frontera de Estados Unidos con México, el 7 de diciembre de 2021.

Getty Images
Los “encuentros” de los agentes de la Patrulla Fronteriza con migrantes indocumentados en la frontera entre Estados Unidos y México en el último año fiscal se han disparado.

Mientras “los agentes de la CBP y los oficiales arriesgan sus vidas todos los días para mantener seguras a nuestras comunidades”, el Departamento de Seguridad Nacional “le debe al público la investigación justa, objetiva y transparente de los incidentes de uso de fuerza para que se mantengan y cumplan nuestros más altos estándares”, dijo el secretario de Seguridad Nacional Alejandro N. Mayorkas en unas declaraciones recogidas en enero por el diario The New York Times.

La utilización de la fuerza por parte de la Patrulla con consecuencias nefastas no es nueva.

Una de las más sonadas fue la muerte en 2010 de Anastasio Hernández Rojas, un mexicano padre de cinco hijos que llevaba 25 años residiendo y trabajando en construcción en EE.UU. sin los debidos documentos migratorios.

Falleció tras ser detenido en la localidad californiana de San Ysidro y recibir descargas eléctricas de la Patrulla Fronteriza. El informe forense lo catalogó como “homicidio”. El Departamento de Justicia se negó a presentar cargos contra los agentes involucrados y hoy el caso está en manos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La madre de Anastasio Hernández Rojas sujeta un cartel con el nombre de su hijo durante una protesta para denunciar el uso de fuerza excesiva por parte de la Patrulla Fronteriza en San Ysidro, California, en la frontera de Estados Unidos con México, el 23 de febrero de 2013.

Getty Images
La madre de Anastasio Hernández Rojas sujeta un cartel con el nombre de su hijo durante una protesta para denunciar el uso de fuerza excesiva por parte de la Patrulla Fronteriza en San Ysidro, California, en la frontera de Estados Unidos con México, el 23 de febrero de 2013.

“Desde el caso de Anastasio hasta el de Marisol, existe una gran problema de impunidad con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP)”, dice Andrea Guerrero, directora ejecutiva de Alliance San Diego, que forma parte de la Southern Border Communities Coalition.

“La CBP es relativamente nueva. Se formó después del 11-S, rápido, sin mucha supervisión y sin un sistema para responsabilizar a los agentes que cometen abusos”, explica.

Guerrero apunta al Equipo de Incidentes Críticos como el centro del problema.

El rol de dicho equipo no está definido públicamente y no tiene autorización del Congreso para llevar a cabo investigaciones ni recopilar evidencias, pero suele involucrarse cuando agentes de la Patrulla se ven envueltos en incidentes con heridos o muertos, apunta.

En el caso de Marisol, el reporte del Departamento de Policía de Nogales hace constar que el Equipo de Incidentes Críticos estuvo en la escena además del FBI.

Guerrero, que lleva años indagando sobre el equipo, lo describe como “unidad encubridora en la sombra”. Por ello, la Southern Border Communities Coalition ha pedido al Congreso que lo investigue y presentó una denuncia ante el Departamento de Seguridad Nacional.

Dos comités del Congreso iniciaron en enero una investigación propia, solicitando a la CBP información sobre la unidad en cuestión.

“Creamos la CBP, la agencia policial más grande de EE.UU., y funciona con mucha impunidad. Y es algo que tiene que acabar”, zanja Guerrero.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=BKNQNzyRydw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.