Las tres mujeres encargadas de poner orden en Baltimore
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
BBC Mundo

Las tres mujeres encargadas de poner orden en Baltimore

Hay tres mujeres, madres, negras y en cargos destacados, que serán las encargadas de velar porque se haga justicia en el caso de Gray pero también por asegurar que se reestablezca el orden y de que Baltimore, una ciudad de 620.000 habitantes, vuelva a la normalidad.
BBC Mundo
Por BBC Mundo
2 de mayo, 2015
Comparte
Tres mujeres clave para el caso Gray y para Baltimore. Foto: BBC Mundo

Tres mujeres clave para el caso Gray y para Baltimore. Foto: BBC Mundo

Toya Graham, la madre de Michael, un joven de 16 años que protestaba con el rostro cubierto en las manifestaciones en Baltimore, se hizo famosa, muy a su pesar, cuando alguien la grabó dando golpes a su hijo para sacarle del grupo que empezó los disturbios enfurecidos por la muerte de otro joven negro en manos de la policía.

“Solo estaba intentando sacar a mi hijo de todo ese caos”, aseguró en las numerosas entrevistas que ha dado a la prensa después de que el video se hiciera viral. “Mi mayor miedo es que se convierta en otro Freddie Gray”.

Graham se refería así a la muerte del joven negro de 25 años cuya muerte bajo custodia policial desató las protestas en esa ciudad estadounidense que acabaron con unos de los peores disturbios de los últimos años.

En los días después de que el video de Graham se volviera viral, en las redes sociales se habló de la necesidad de más madres coraje que velen por la seguridad de sus hijos y se llegó a pedir que un ejército de madres sustituyera a los más de 2.000 miembros de la Guardia Nacional que fueron desplegados para controlar los disturbios.

No será un ejército pero, en medio de este caos, hay tres mujeres, madres, negras y en cargos destacados, que serán las encargadas de velar porque se haga justicia en el caso de Gray pero también por asegurar que se reestablezca el orden y de que Baltimore, una ciudad de 620.000 habitantes, vuelva a la normalidad.

La fiscal

La fiscal del estado de Maryland en la ciudad de Baltimore, Marilyn Mosby. Foto: BBC Mundo

La fiscal del estado de Maryland en la ciudad de Baltimore, Marilyn Mosby. Foto: BBC Mundo

Con un gesto serio y con voz firme, la fiscal del estado de Maryland en la ciudad de Baltimore, Marilyn Mosby, anunció este viernes cargos contra los seis policías que arrestaron y mantuvieron bajo custodia a Gray el pasado 12 de abril.

Mosby, de 35 años, asumió su cargo el pasado enero con la promesa de aplicar la justicia de forma equitativa y justa.

Fue la primera en su familia en graduarse y estudió Ciencias Políticas en la Universidad Tuskegee, en Alabama; completó sus estudios en el Boston College Law School y trabajó como asistente del fiscal de la ciudad de Baltimore.

A su impecable historial académico y su destacada carrera, se suma una historia familiar vinculada con funcionarios de policía: su madre, cuatro de sus tíos y su abuelo, uno de los primeros agentes negros en Massachusetts y de quien dijo aprendió “la importancia del servicio público”.

Sus raíces la sitúan en una posición ventajosa para ayudar a construir la erosionada confianza entre las instituciones y la comunidad, puesto que conoce ambas caras de la moneda.

Mosby creció en Boston. Fue allí cuando en 1994 fue asesinado su primo de 17 años al ser confundido con un traficante de drogas en frente de su casa.

Cuando Mosby anunció los cargos contra los seis agentes, algunas personas aplaudieron, pero con el mismo aplomo pidió calma y se dirigió a los manifestantes de Baltimore y de otras ciudades de Estados Unidos.

“Les he oído gritando ‘sin justicia, no hay paz’. Su paz es realmente necesaria mientras trabajo para traer justicia en nombre de este joven”, dijo.

La fiscal está casada con Nick Mosby, un con un concejal de Baltimore, que representa a algunas áreas del oeste de la ciudad donde comenzaron las protestas violentas esta semana. Ambos son padres de dos niñas.

Orden en las calles

 Singh es la primera mujer negra en asumir la máxima responsabilidad de las operaciones militares en el estado de Maryland. Foto: BBC Mundo

Singh es la primera mujer negra en asumir la máxima responsabilidad de las operaciones militares en el estado de Maryland. Foto: BBC Mundo

Cuando comenzaron los disturbios en la ciudad el pasado lunes, el gobernador de Maryland, Larry Hogan, optó por desplegar a la Guardia Nacional. Al frente, está la general de división Linda Singh, que en febrero se convirtió en la primera mujer negra a cargo de las operaciones militares en este estado, y sabe lo que es superar retos.

Su primer mensaje fue para tranquilizar a la comunidad: “esto no es ley marcial”.

En sus más de 30 años de carrera militar, sirvió en Kosovo y Afganistán, donde fue condecorada, aunque los episodios más duros están en el plano personal.

Con 15 años, en 1979, se fue de casa de sus padres después de fuertes peleas, en una época en la que “pasaba mucho tiempo en las calles, saliendo con mis amigos”, según reconoció en unas declaraciones recogidas por Military Times en febrero.

Vivió en un cuarto de alquiler hasta que no pudo pagar la renta y empezó a quedarse en casa de amigos. Además, a pesar de que tenía buenas notas y jugaba al baloncesto, acabó dejando la escuela.

Dos años más tarde cambiaría su suerte cuando vio un puesto de reclutamiento situado en el centro comercial donde trabajaba en una cadena de comida rápida y decidió a alistarse.

De ahí su carrera comenzó a despegar. Fue soldado 11 años y trabajó como contratista hasta llegar a ser la máxima responsable militar en el estado de Maryland.

Nacida en mayo 1964, está casada y con dos hijos y amplió su formación en el Columbia Union College.

La alcaldesa

La alcaldesa de Baltimore perdió a un primo de 20 años que murió de un disparo durante un robo. Foto: BBC Mundo

La alcaldesa de Baltimore perdió a un primo de 20 años que murió de un disparo durante un robo. Foto: BBC Mundo

Sephanie Rawlings-Blake es un rostro familiar para todos los ciudadanos de Baltimore.

Poco después de la decisión de la fiscal, compareció ante los medios para informar que ordenó la suspensión de los oficiales y cinco de ellos ya estaban bajo custodia policial.

“Nadie está por encima de la ley y la justicia debe aplicarse igual para todos nosotros”, dijo Rawlings-Blake.

Nacida en la ciudad hace 45 años, antes de ser alcaldesa, cargo que asumió en 2010, fue la concejal más joven de la ciudad de Baltimore a los 25 años, en 1995.

Aprendió de la deficiente gestión de otros ante casos como este y desde el primer día dio la cara ante sus conciudadanos y ante los medios de comunicación.

Casada y madre de una niña, tiene un licenciatura en Ciencias Políticas en el Oberlin College y estudió leyes en la Universidad de Maryland. Además, entre 1998 y 2006 ejerció como abogada.

Al igual que la fiscal Mosby, perdió a en 2013 a un primo de 20 años que murió de un disparo durante un robo.

Fiscal general

A ellas podría sumarse los esfuerzos de la recién nombrada fiscal general, Loretta Lynch, otra pionera al convertirse la semana pasada en la primera mujer negra en llegar a lo más alto de la justicia estadounidense.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, señaló tras el anuncio de la fiscalía de Maryland que el Departamento de Justicia y la nueva fiscal general están en contacto con las autoridades de Baltimore para “asegurarse de que tengan cualquier ayuda en la investigación”. que pueda darle el gobierno federal.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué puedes hacer para reducir el riesgo de contraer COVID cuando viajas en transporte público

Los ambientes ruidosos, donde la gente debe inclinarse y gritar para ser escuchada, tienen mayor riesgo que los espacios silenciosos.
9 de septiembre, 2020
Comparte

En el metro de Londres, los pasajeros más listos conocen algunos secretos para llegar más pronto a su destino.

En los túneles ubicados entre las plataformas de las estaciones, por ejemplo, hay rutas que no están señaladas y que ofrecen atajos.

Y si eliges ciertos vagones, éstos te llevarán exactamente al punto donde está salida en la plataforma para que puedas salir pitando antes que el resto.

Navegar el transporte público durante la pandemia, sin embargo, es algo que ni los pasajeros más experimentados habían tenido que hacer antes.

Transportarte de un lugar a otro rápidamente ahora parece mucho menos importante que hacerlo de manera segura.

¿Cómo pueden reducirse los riesgos?

metro

Getty Images
Durante el confinamiento el metro de Londres transportó sólo a una tercera parte del número normal de pasajeros.

Hay, por supuesto, algunas cosas esenciales: usar una mascarilla, tratar de evitar las horas más congestionadas y seguir las guías de distanciamiento físico.

Seguir los consejos de salud pública es lo más importante y esto reducirá el riesgo significativamente.

Pero hay otras medidas menos obvias que vale la pena conocer.

El análisis de la investigación del transporte y la psicología de pasajeros pueden ofrecer algunas claves, además de indicar los cambios que debemos llevar a cabo en los próximos meses.

Asuntos de ventilación y flujo de aire

Con una enfermedad como covid-19, entre más gente respire, tosa o hable en el mismo espacio confiando, mayores las probabilidades de que resultar infectado.

Tu mejor opción, si puedes, es optar por la bicicleta, caminar o un escúter, ya que así podrás mantener la distancia de los otros.

Los autos obviamente también son seguros, siempre y cuando viajes con gente que vive en tu casa. Pero si todos conducimos esto llevará al efecto de la “tragedia de los bienes comunes” de mayor tráfico y mayor costo medioambiental, así que es difícil recomendarlo como una alternativa socialmente responsable.

“Los autos son muy ineficientes al usar la infraestructura urbana. Si todos nos movilizamos en auto, nadie se mueve”, dice Carlo Ratti, director del Senseable City Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

metro

Getty Images
Entre más ventilación tiene tu medio de transporte, mejor.

Si viajas por tren, autobús o metro, un factor que tienes que considerar cuando planees tu ruta es cómo está ventilado, explica Nick Tyler, investigador de transporte de la Universidad de Londres, quien ha hecho modelos de la forma como el virus se propaga en los autobuses.

“Fuera, en el aire libre, las microgotas se disipan en el aire y el viento”, dice. “Una vez que están dentro, éstas tienen menos movimiento”.

Los diseños difieren pero entre más ventanas, mejor. Por esta razón, un subterráneo es más difícil de ventilar que un tren o autobús en la superficie.

Según un estudio de 2018 realizado por Lara Gosce de la Universidad de Londres, la gente que usaba el metro de la capital británica regularmente tenía más probabilidades de sufrir síntomas de gripe que los que no lo hacían.

En general, los sistemas de ventilación del transporte público terrestre son menos efectivos que los de los aviones.

El aire en los aviones es redistribuido a través de sofisticados filtros HEPA (recogedor de partículas de alta eficiencia) con una cierta frecuencia, lo cual debe bloquear la mayoría de las partículas virales.

“La ventilación en los aviones es muy criticada de muchas formas. En realidad es uno de los mejores sistemas que podemos encontrar”, afirma Tyler.

Y a diferencia de muchos trenes y autobuses, el flujo de aire viaja directamente desde el techo al piso. Esto significa que las microgotas son empujadas al piso, lejos de las manos y las caras, más rápidamente.

Un vagón de metro de Nueva York, por el contrario, empuja el aire de forma horizontal, y usa filtros con menor rendimiento que los aviones, clasificados con siete en una escala de 20 en términos de eficiencia.

La ciencia es oro

Cuando analices tu medio de transporte, vale la pena que consideres cuánto se habla y a qué volumen.

Los ambientes ruidosos, donde la gente debe inclinarse y gritar para ser escuchada, tienen mayor riesgo que los espacios silenciosos.

avión

Getty Images
Muchos critican la ventilación de los aviones pero es el sistema más eficiente que hay.

Se piensa que esta es una de las razones por las que los clubes nocturnos, bares o plantas de empacado de carne tan experimentado altos niveles de contagio.

Así, un vagón de tren con cacofonía donde viajan hinchas deportivos que cantan presentará más riesgo que un autobús silenciosos donde los pasajeros leen sus teléfonos.

Dónde sentarse

Una viñeta muy citada de la revista New Yorker dice: “Nunca te subas en un vagón vacío”. Lo que implica que no te gustaría descubrir por qué todos han evitado subirse a ese vagón, por ejemplo, por un mal olor, o, en el peor de los casos, porque allí te podrían asaltar.

Ese consejo sigue vigente, por ejemplo si eres mujer y viajas de noche. Pero en la pandemia, evitar las multitudes de otros pasajeros es lo más prudente, si puedes hacerlo.

Además de alentar el uso de mascarillas, muchas autoridades de transporte han introducido señales y anuncios para recordar a la gente que mantenga la distancia física cuando se siente, pero ¿qué otras cosas hay que saber sobre qué asientos elegir o evitar?

Un estudio reciente en China analizó cuánto afecta la proximidad en los asientos en los trenes para el riesgo de transmisión.

Al rastrear los viajes y el lugar del asiento de más de 2.000 personas que tenían el virus en la red de trenes de alta velocidad de China, entre diciembre de 2019 y marzo de 2020, lograron ver cómo el virus se desplazaba entre la gente.

Sentarse en la misma fila, especialmente una adyacente, tenía el mayor riesgo en este escenario en particular.

Al parecer los respaldos entre las hileras en el tipo de tren que estudiaron, un tren interurbano de alta velocidad, pudo haber ofrecido cierto tipo de barrera.

La gente sentada en la misma hilera en un viaje interurbano también necesitaba pasar frente a los otros pasajeros para ir al baño o a buscar refrigerios.

(Es importante notar que los investigadores no descartaron que la transmisión en las hileras era más alta debido a que la gente sentada de forma adyacente tenía más probabilidades de ser familiar o amigo, y que tenían contacto cercano).

metro

Getty Images
El virus también puede propagarse cuando tocamos superficies que están contamiadas.

Quizás no sorprende que los viajes más largos incrementaron el riesgo, incluso para quienes estaban sentados a dos filas de distancia.

Los investigadores encontraron que después de dos horas, una distancia de menos 2,5 metros y sin mascarilla fue insuficiente para evitar la transmisión.

Algo tranquilizador fue el hecho de que sentarse en el mismo asiento de alguien que tenía el coronavirus no incrementó significativamente el riesgo de contagiarse.

Dónde pararse

Un estudio sobre conducta de pasajeros de metro en la ciudad de Nueva York sugiere que la gente que viaja parada tiene más probabilidad de agarrarse a los postes verticales que a otros asideros, como correas o tiras de resorte.

Aunque se piensa que el virus se transmite principalmente por el fino espray de aerosoles y microgotas que producimos cuando hablamos, respiramos o tosemos, también puede propagarse cuando tocamos superficies que están contaminadas con el virus y después nos llevamos los dedos a la boca o nariz.

Los investigadores también encontraron que los neoyorquinos que deciden pararse en los vagones tienen más probabilidad de permanecer cerca de las puertas, debido a la proximidad de la salida, las divisiones para recargarse o la oportunidad de evitar el contacto visual con los pasajeros sentados.

Así, quedarse cerca de las puertas puede tener beneficios mixtos. Quizás es uno de los espacios mejor ventilados, pero también es el más congestionado.

Se encontró que los hombres tienen más probabilidad de permanecer parados que las mujeres cuando los vagones comienzan a congestionarse.

Quizás se debe a la antigua cortesía social o quizás los hombres prefieren quedarse de pie.

Pero si consideras que los estudios muestran que los hombres se lavan las manos con menos frecuencia que las mujeres, podrías concluir que es mejor no compartir un poste con un hombre que puede tener las palmas sucias.

metro

Getty Images
Todavía no se sabe cómo cambiará el transporte en las ciudadaes cuando pase la pandemia de covid-19.

Lo que se desconoce

Aunque viajar regularmente en transporte público involucra cambios en el riesgo para la gente, por ahora no se sabe cuánto.

Hay cierta razón para el optimismo, como informó recientemente Christina Goldbaum en The New York Times: el rastreo de contactos en Japón, Francia y Austria no encontró vínculos entre los brotes y las redes de transporte público.

Algunos modelos matemáticos también sugieren que el transporte público bien ventilado con el uso de mascarillas presenta menos riesgo que otros ambientes interiores, como un bar concurrido y poco ventilado.

Es posible que los viajes de corta distancia, la ventilación y permanecer callados también ayuden. Pero es necesaria más evidencia.

Lo que es claro es que regresar a las formas prepandemia no funcionará, al menos en el futuro cercano.

Los autobuses en Londres, por ejemplo, han limitado su capacidad a 30%, así que por cada pasajero que regrese a la oficina ahora, necesitarás 2 o 3 autobuses más en la hora punta para mantener el distanciamiento social, o la gente enfrentará retrasos.

E incluso al llegar a su oficina, un trabajador en un rascacielos deberá esperar más tiempo formado para poder entrar a un elevador con distanciamiento social, afirma Tyler.

Quizás debemos ver esto como una oportunidad para repensar el transporte.

“Durante la época de cambios es importante permitir la experimentación en las ciudades”, dice Ratti.

“La capacidad de probar algo, ver si funciona y transformar la ciudad es algo que deberíamos conservar en el mundo post covid-19”.

Así, aunque hay formas para reducir a corto plazo tu riesgo en el transporte público, una pregunta más importante que debemos plantearnos es si es momento de reexaminar cómo transportarnos de un lugar a otro.

¿Cómo será trasladarse en una ciudad después de un año o dos de enfocarnos en la seguridad y no en la capacidad o la velocidad?

No se sabe pero, por ahora, lo único que podemos hacer como pasajeros es aferrarnos a lo que ha sido comprobado y esperar que el futuro nos lleve a un mejor lugar.

Esta nota fue publicada originalmente en BBC Future. Haz clic aquí si quieres leer la versión original (en inglés).

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=RaH9rA2Kdxw

https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI

https://www.youtube.com/watch?v=Ujpo0T9Cz-0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.