Sí hay testigos en Tanhuato: “no tuvieron oportunidad”, la policía les disparó desde un helicóptero
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Sí hay testigos en Tanhuato: “no tuvieron oportunidad”, la policía les disparó desde un helicóptero

Habitantes de la comunidad Puerta de Vargas vieron cómo la policía comenzó el operativo en el rancho El Sol; aseguran que la mayoría de los disparos se realizó desde un helicóptero.
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Por Omar Sánchez de Tagle y Carlos Arrieta. Enviados Tanhuato, Michoacán
25 de mayo, 2015
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Fuerzas federales vigilan la zona donde ocurrió el enfrentamiento. // Foto: Cuartoscuro.

Fuerzas federales vigilan la zona donde ocurrió el enfrentamiento. // Foto: Cuartoscuro.

El enfrentamiento en el rancho El Sol, donde el viernes 22 de mayo murieron 42 presuntos delincuentes y un policía federal, sí tuvo testigos: los habitantes de Puerta de Vargas, un pequeño poblado que colinda con el rancho.

“Yo estaba viendo todo y vi cómo, desde el helicóptero que traían los policías, los acabaron a todos”, según narra el comisario. Los del rancho “no tuvieron oportunidad de defenderse mucho”.

Puerta de Vargas es un poblado con no más de 100 habitantes, que está apenas a un kilómetro del rancho El Sol.

Para entrar en Puerta de Vargas hay que tomar una desviación muy pequeña, que apenas se alcanza a ver, desde la carretera 37 que va de Ecuandureo a Zamora, en el estado de Michoacán, que tiene un camino parcialmente pavimentado.

El rancho El Sol colinda con este pueblo y, en sus pastos, los habitantes de Puerta de Vargas acostumbraban llevar a sus animales a comer. Incluso, en algunas épocas, en este rancho contrataban a los pobladores y les daban buenos empleos.

Pero esto cambió hace dos semanas, cuando el terreno fue tomado por unos 50 desconocidos, que fueron al poblado a poner nuevas reglas: no ingresar ni merodear por el rancho.

“Nos dijeron que no nos matarían, que nosotros siguiéramos con nuestro jale, que no nos quitarían dinero, pero que teníamos que quedarnos callados y no merodear por el rancho”, señala una habitante del lugar.

El hombre que vigila Puerta de Vargas cuenta que en ese rancho siempre trabajó gente pacífica y que incluso hace unos meses, la dueña del rancho rentó el lugar “a uno de mis camaradas” que vive en el poblado de Vistahermosa, porque la dueña ahora vive en Guadalajara, Jalisco.

—¿No los molestaron aquí?

No. Pero yo saqué las vacas de allá, todavía no los conozco pues, porque un chavalo mío ahí trabajaba.

— ¿Y sí les dejaron sacar el ganado?

Sí, nos dejaron, yo llevaba el ganado para allá; la señora nos vendía el pasto, las llevaba a pastar y las traía a dormir aquí y ahora ya no las llevé.

— ¿Llegaron y se robaron el rancho?

 Sí, y dijeron, ustedes sigan trabajando, nomás nosotros estamos aquí, pero ustedes sigan trabajando igual y no amenazaron a nadie, ni nada.

La versión de que el rancho se estaba rentando fue confirmada por el propio alcalde de Tanhuato, José Ignacio Cuevas Pérez, quién comentó que por años ese predio funcionó como productora, empaquetadora y comercializadora de alfalfa.

El operativo

Apenas estaba saliendo el sol ese viernes 22 de mayo cuando llegaron al rancho un grupo de federales, que recibieron el apoyo de los pobladores de Puerta de Vargas para saber cómo meterse, sin usar la puerta principal.

Según cuentan los pobladores, los policías pronto rodearon las 112 hectáreas del rancho y empezaron el operativo cuando llegó el helicóptero.

Fue desde el helicóptero Black Hawk de la policía federal donde mas dispararon. Salieron varias ráfagas ininterrumpidamente, al tiempo que elementos federales aprovechaban para terminar de rodear todo el terreno.

Eran pasadas las ocho de la mañana.

Los disparos del helicóptero que no dieron oportunidad “a los del rancho a defenderse mucho”.

Apoyados por el fuego del helicóptero, el resto de los policías pudieron sumarse al ataque desde varios puntos. “No dejaban de rafaguear, ya no sólo desde el helicóptero, sino desde varias posiciones. Ahí los veía uno dispare y dispare a los policías. Muchos tuvieron que esconderse durante casi tres horas en sus casas”.

“Yo estaba viendo todo. Desde acá se escuchaba la balacera, pero mire, desde este punto yo vi cómo el helicóptero que traían los policías los acabó a todos. Era uno solo pero estaba fuerte la balacera que aventaba, se oía bien fuerte, ese helicóptero fue el que los mató a todos”, aseguró el comisario.

—¿Por aquí vinieron los federales?

— Sí, aquí anduvo todo el gobierno. Yo soy el encargado del orden de aquí. Por aquí andaba la Policía, los militares, porque no daban pa’ allá pa’l rancho del Sol. Entraron una parte y por arriba, por la carretera entraron la mayoría, desde aquí lo estábamos viendo como avanzaban y sentaban las carabinas, como inició el balazal.

—¿Qué se escuchaba?

Se oía la pura balacera del helicóptero, pues tronaba pues, se oía bien feo; no paraba. Un ruido que no paraba, los soldados les tiraban desde acá. Estaba fea la cosa.

—¿Por aquí entraron entonces?

Por aquí bajaron.

—¿Cómo cuánto tiempo duró disparando el Helicóptero?

Pos tiraba y tiraba, pero él (helicóptero) tiró como unas siete u ocho veces, no paraba. Luego se acomodaba y de vuelta. Pero ahí anduvo desde bien temprano. Yo ya no fui a llevar a las vacas; con el sonido las pinches vacas traían una bramadera. Zumbaban las balas para allá y para acá, estaba feo. Sólo se escuchaba tracataca, tracataca

Toda la gente se encerró aquí. Las mujeres asustadas. Duró como tres horas. 

—¿Y cuando entran los federales, les dijeron que tranquilos o algo?

—No. No nos dijeron nada ellos sabían dónde estaba todo el jalón. Pero sí recuerdo que desde aquí miraba al helicóptero. Se fue a echar más gasolina, luego volvió, ya después cayeron dos helicópteros para levantar el tiradero. Ya llegaron como a las 2:00 de la tarde a juntar la gente.

Otro testigo, que trabaja para los Ángeles Verdes, agrega que los federales llegaron al lugar porque perseguían a los presuntos delincuentes. Cuenta que vio la persecución y cómo este grupo de hombres se apertrechó en el rancho.

“Luego de que se meten al rancho llegó un helicóptero que empezó a rafaguear al interior, acá en la carretera sólo se escuchaban los balazos y las explosiones de las granadas, poco a poco fueron llegando un chingo de federales, luego ya llegaron los militares para apoyar pero ya había terminado la balacera. Yo vi que sí los venían siguiendo y pues luego estos cuates se metieron al rancho”.

Los muertitos no eran de por aquí, llegaron hace poco 

Nadie conocía en los municipios de Tanhuato o de Ecuandureo a los 42 muertos en el enfrentamiento ni al resto de hombres que salían y entraban del lugar, pero sí hubo una población que tuvo contacto con ellos, la misma de Puerta de Vargas, donde las cosas cambiaron hace 13 días cuando el grupo tomó el rancho.

“Yo me metía pues para allá, nomás que en cuanto llegaron estos nos salimos”.

El alcalde de Tanhuato, José Ignacio Cuevas Pérez, detalló que luego de varios meses de estar vacío el terreno, hace aproximadamente año y medio regresó el movimiento al interior del rancho, en el que ya se veían circular nuevamente tractores, se realizaba cultivo, corte y empaque de alfalfa.

“Incluso hubo un tiempo en el que vi que sembraban maíz, como cualquier otra tierra agrícola de la región. La malla ciclónica sí estaba, lo que no estaba era la puerta de acceso que está pintada actualmente de blanco. Lo sé porque por ahí paso muy seguido desde hace muchos años”, especificó.

Detalló, que tres años atrás, la parte frontal del inmueble tenía un letrero que anunciaba su renta y dijo desconocer la identidad del dueño o la dueña del mismo, así como si formaba parte o no, de una denuncia por despojo.

Entrevistado en su oficina, el edil michoacano, cuestionó la versión, que horas después de la muerte de las 42 personas y un policía federal, dio a conocer la autoridad, que asegura que todo se debió a la respuesta de un ataque en contra de las fuerzas policiales.

“Por la forma del acomodo de los cuerpos, que algunos no tienen ropa, parecía una matanza más que un operativo”, externó Cuevas Pérez, alcalde del municipio al cual pertenece una fracción del inmueble en el que ocurrieran los hechos.

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Atentados del 11S: la icónica foto de la "dust lady" cubierta de polvo tras los ataques a las Torres Gemelas

Marcy Border fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres. Te contamos su historia.
11 de septiembre, 2020
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En agosto de 2015 fallecía a consecuencia de un cáncer Marcy Borders, recordada como la “dust lady” (dama del polvo) y cuya fotografía se convirtió en una de las más icónicas de los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001.

Fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres.

Tenía su rostro y todo su cuerpo cubierto por el polvo que envolvió la Zona Cero después de que los edificios se vinieron abajo.

Dieciocho años después de los atentados, recordamos la historia detrás de esta emblemática imagen.

La fotografía

El 11 de septiembre de 2001, Borders recién cumplía su primer mes de trabajo en el Bank of America, cuyas oficinas se encontraban en el piso 81 de la Torre Norte del World Trade Center.

Lady Dust

Getty Images
En 2002 Marcy Borders posó con el fotógrafo que tomó su imagen cubierta por el polvo en la Zona Cero.

“El edificio comenzó a temblar y balancearse. Yo perdí todo el control. Luché a mi manera por salir de ese lugar”, dijo Borders al diario Daily Mail en 2011.

Desafiando las instrucciones de su jefe de que no debían salir, huyó por las escaleras y se refugió en el vestíbulo de un edificio cercano. Allí su imagen fue capturada por el fotógrafo Stan Honda.

El autor de la instantánea recordó aquel momento en una publicación de Facebook en el décimo aniversario de los ataques.

“Una mujer entró completamente cubierta de polvo gris. Se notaba que estaba muy bien vestida para el trabajo y por un segundo se detuvo en el lobby. Pude hacer una toma de ella antes de que un agente de policía comenzara a dirigir a la gente hacia las escaleras”, escribió Honda en 2011.

Borders, nacida en Nueva Jersey, no se dio cuenta que había sido fotografiada hasta que su madre vio la imagen al día siguiente y se puso en contacto con Stan Honda.

Complicaciones

Ataques del 11 de septiembre de 2001

Getty Images
Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores,

En los años posteriores a los ataques, Borders sufrió cuadros de depresión severa y adicción a las drogas. Incluso perdió la custodia de sus dos hijos.

“No trabajé en casi 10 años y en 2011 era un completo desastre”, le dijo a The New York Post en ese entonces. “Cada vez que veía un avión me entraba el pánico”.

Sin embargo, después de una temporada en rehabilitación, logró desintoxicarse y recuperó la custodia de sus hijos.

En noviembre de 2014 se conoció que padecía de cáncer de estómago.

Borders afirmó que su mal fue el resultado de lo que vivió en 2001. “Definitivamente lo creo porque no tenía ninguna enfermedad”, dijo al diario estadounidense New Jersey Journal.

“Yo no tengo la presión arterial alta, ni el colesterol alto, ni diabetes”.

Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores, particularmente los rescatistas que trabajaron en los escombros de los edificios en los días y semanas posteriores a los atentados.

Eso llevó a la creación de un fondo compensatorio durante el gobierno de Barack Obama.

Smoke from the burning World Trade Center towers fills up the downtown Manhattan skyline

Getty Images
Muchas personas sufrieron las consecuencias físicas y psicológicas de los ataques del 11S.

Fallecimiento

En entrevistas en los años que siguieron al ataque, Borders culpó de su cáncer al polvo y las sustancias contaminantes que aspiró mientras escapaba del World Trade Center.

Tras su fallecimiento en 2015, Juan Borders, primo de Marcy, la llamó “heroína” y aseguró que “sucumbió a las enfermedades que cargó en su cuerpo desde el 11-S”.

“Además de la pérdida de tantos amigos, compañeros de trabajo y colegas durante y después de ese trágico día, los dolores del pasado han encontrado una manera de resurgir”, dijo.

Noelle, hija de Marcy Borders, le dijo al diario estadounidense New York Post que su madre “peleó una batalla increíble”.

“Ella no sólo es la ‘dust lady’, es mi heroína y vivirá para siempre a través de mí”, concluyó.

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