¿Quién investiga el choque en el Metro? 16 directivos del mismo STC
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STC/Cortesía

¿Quién investiga el choque en el Metro? 16 directivos del mismo STC

La Procuraduría basará su investigación en el análisis del propio Sistema de Transporte. Además tiene pendientes cuatro averiguaciones por sabotaje en el Metro iniciadas en el último año.
STC/Cortesía
Por Arturo Angel
12 de mayo, 2015
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El accidente de los trenes ocurrió en la estación Oceanía de la Línea 5 del STC Metro. // Foto: Cuartoscuro

El accidente de los trenes ocurrió en la estación Oceanía de la Línea 5 del STC Metro. // Foto: Cuartoscuro

El comité responsable de investigar el choque de dos trenes del Metro en la estación Oceanía, cuyo informe será presentado hoy, está integrado por 16 directivos del mismo Sistema de Transporte Colectivo (STC), sin participación obligatoria de actores independientes y donde las decisiones relevantes son facultad exclusiva del Director General Joel Ortega.

La importancia del informe elaborado por dicho comité va más allá de determinar las causas y generar recomendaciones. Será la base en la que se apoyará la Procuraduría General de Justicia capitalina para proceder – de ser el caso – en contra de quien el propio STC Metro señale como responsables de su accidente.

De acuerdo con autoridades del Gobierno capitalino consultadas por Animal Político, el análisis contiene dictámenes técnicos y periciales en los que se sustenta la explicación del porqué chocaron los trenes. Se exploraron al menos cuatro hipótesis, entre ellas una falla humana o complicaciones por las condiciones climatológicas del 5 de mayo, fecha del percance.

El documento elaborado por el Comité para la Investigación de Incidentes Relevantes del Metro, será integrado a la carpeta de investigación iniciada por la Procuraduría por los delitos de lesiones y daños luego de la denuncia presentada por el Metro.

Cabe recordar que el Ministerio Público tiene abiertas otras cuatro averiguaciones por incidentes en instalaciones en el Metro en el último año, que según las autoridades del STC fueron producto de sabotajes.

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El Comité para la Investigación de Incidentes Relevantes está compuesto en su totalidad por directivos del propio Sistema de Transporte Colectivo. No hay participación de especialistas externos ni del sindicato del Metro a menos que sean invitados por el director, pero sin que tengan injerencia en los dictámenes que se elaboren.

De hecho, los peritajes de la investigación del comité solo pueden ser firmados por los miembros permanentes, o sea los directivos.

De acuerdo con el Manual de Integración y Funcionamiento del Comité para la Investigación de Incidentes Relevantes, revisado por Animal Político, el comité tiene como objetivo la investigación de los incidentes que ocurran en la red del Metro para determinar con “precisión y objetividad” las causas y emitir recomendaciones.

El comité, según el manual, está conformado por 16 personas todos ellos directivos y altos funcionarios del STC Metro. El Presidente del Comité es el Director General, cargo que ocupa en esta administración Joel Ortega. El Secretario Ejecutivo del Comité es el Director de Ingeniería y Desarrollo Tecnológico, actualmente Miguel Gerardo Requis Bustos.

Los otros catorce integrantes son directores, subdirectores y gerentes, todos ellos jerárquicamente dependientes de la oficina de Joel Ortega. Además, se contempla opcionalmente la participación de invitados sin que se precise el número ni origen y cuya designación es facultad del director del STC Metro.

Animal Político solicitó formalmente al Sistema de Transporte conocer si para la revisión del percance en Oceanía se invitaron a personas o asesores externos al Comité o representantes del sindicato pero hasta ahora no se ha proporcionado una respuesta oficial.

El comité trabaja a través de sesiones ordinarias y extraordinarias cuando es el caso y se evalúan de forma conjunta los informes y dictámenes que se presenten. No obstante, las determinaciones más importantes son facultad exclusiva del Director del metro. No hay decisiones colegiadas ni votaciones.

Por ejemplo, el punto 8.5 del apartado Atribuciones del Comité contempla el diseño de los dictámenes técnicos o periciales de los incidentes relevantes que sean solicitados por autoridades judiciales pero, en el punto 8.6 se establece que dichos dictámenes quedan sujetos a “lo que en definitiva determine el presidente del Comité”, o sea Joel Ortega.

La designación del equipo de investigación, el establecer los directrices de los estudios que se realicen, el gestionar asesoría técnica externa si así lo considera necesario, el aprobar las actas de las sesiones, el cambiar a los integrantes del Comité, son otras de las facultades exclusivas de Joel Ortega.

De acuerdo con autoridades de Metro el funcionamiento del Comité está apoyado en modelos de otros sistemas de transporte en el mundo, aunque el manual no hace referencia en sus antecedentes a ello.

Del error humano al “tren chafa”

La investigación del choque en la estación Oceanía partió, según las fuentes consultadas, de cuatro hipótesis: una falla humana por incompetencia, negligencia o dolo; una falla mecánica en el tren por un hecho inesperado o de mantenimiento; problemas en la red fija o la superficie de rodamiento por factores externos como el clima o de mantenimiento; o una combinación de dos o más de las anteriores.

Para esclarecer esto, el Comité revisó entre otros aspectos los reportes del programa general de Tráfico, de radiotelefonía, la comunicación de voz entre conductores y el Puesto Central, la bitácora del tren, la videovigilancia, cajas negras, declaraciones del personal, protocolos de conducción en lluvia y circulares de conducción.

Cabe recordar que la semana pasada, en el noticiero de Atando Cabos de Denisse Merker, Joel Ortega casi dio por descontado que hubiera una falla de mantenimiento en el tren o en las instalaciones aunque la investigación seguía en curso.

Por su parte Fernando Espino, líder del sindicato del Metro, descartó en varias entrevistas que hubiera responsabilidad de los conductores, y dijo que el problema pudo ser que los frenos no funcionaron por la lluvia, sumado a fallas en señalización y radio comunicación. También destacó que el tren involucrado en el percance, el modelo NM-73AR 756/577, es un tres que estuvo tres años fuera de servicio antes de ser rehabilitado.

Dicho tren fue el tercero recuperado de un programa para volver a poner en marcha a varios que se encontraban fuera de servicio previa rehabilitación, como informó el propio STC en un comunicado del 10 de febrero de 2014, fecha en que se puso de nuevo en funcionamiento.

Según la información oficial al tren se le habían reparado, entre otras cosas, los seis “Agates 3x” que es el sistema de frenado y tracción. El trabajo fue hecho por los propios trabajadores del Metro. La semana pasada se reveló que el tren presentó fallas en meses posteriores que requirieron nuevas reparaciones y su cambio de la Línea 7 a la Línea 5.

De acuerdo con datos del STC Metro se han invertido más de 300 millones de pesos en la rehabilitación de 24 trenes hasta ahora.

Por el accidente en metro Oceanía la Procuraduría capitalina tiene abierta la carpeta de investigación (como se le conoce a las averiguaciones en el nuevo sistema penal) número CI-FAAE/STCMP/UI-1C/D/19/05-2015 en la Fiscalía de Asuntos Especiales.

Autoridades ministeriales indicaron que se integrarán a la averiguación los peritajes que realizan los especialistas del Metro y se buscará ratificar la declaración de los empleados antes de tomar una determinación.

Sabotaje pendiente

La Procuraduría capitalina inició en el último año cuatro averiguaciones previas por intentos de sabotaje en las instalaciones del Metro. Las denuncias fueron presentadas por el área jurídica del Sistema de Transporte Colectivo y hasta ahora no se conoce el resultado de ninguna de esas indagatorias.

Fuentes con conocimiento del caso dijeron a Animal Político que según las denuncias, en los casos podrían haber estado involucrados trabajadores del propio sistema que son los que tienen acceso a los materiales e instalaciones.

En septiembre de 2014 el procurador Rodolfo Ríos dijo que las averiguaciones estaban a cargo de la Agencia Especializada del Metro que depende de la Fiscalía de Asuntos Especiales – la misma que ahora indaga el accidente en la estación Oceanía – y que se estaban revisando materiales como tuercas, cables, entre otros.

Los actos de supuesto sabotaje incluyeron, según el propio Sistema de Transporte, cortes en cables de suministro en la Línea A que originaron suspensión del servicio; tuercas aflojadas intencionalmente en la rueda de un tren de Línea 7 que afectaron su desplazamiento; un corto circuito provocado en una subestación eléctrica de la Línea 5; y otro asunto no revelado.

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La 'pesadilla' de la escuela que ganó el sorteo del avión presidencial de México

Padres y madres de una pequeña escuela de Chiapas denuncian haber tenido que abandonar sus hogares tras recibir amenazas para entregar el premio ganado en el sorteo a un grupo criminal.
24 de noviembre, 2021
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La noticia que iba a cambiar para mejor la vida de un pequeño pueblo de Chiapas, en el sur de México, se acabó convirtiendo para sus vecinos en una pesadilla.

Al menos 28 familias de indígenas tzeltales del municipio de Ocosingo denunciaron haberse visto obligadas a abandonar sus hogares tras recibir amenazas de un grupo criminal.

¿El motivo? Negarse a invertir en armas el dinero que habían ganado en el famoso sorteo del avión presidencial de México celebrado el año pasado, tal y como les reclaman.

“Dicen que el dinero es para comprar armas y nosotros no estamos de acuerdo”, dijo uno de los voceros de los vecinos a medios locales durante una reciente protesta.

El “calvario”, tal y como lo definen, comenzó cuando la escuela de preescolar José María Morelos y Pavón del pueblo se hizo con el número 4344899 para el sorteo que puso en juego el equivalente al coste de la lujosa aeronave que el presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha intentado vender sin éxito durante años.

El 15 de septiembre de 2020, su “cachito” resultó ganador de 20 millones de pesos (unos US$950.000) y los vecinos recibieron con gran alegría la noticia.

Sin embargo, aseguran que poco después de hacerse público que habían resultado ganadores, comenzaron a recibir amenazas de un grupo armado local llamado Los Petules para que les compraran armas con el premio ganado.

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Armas de alto calibre

En marzo, los padres y madres de la escuela iniciaron obras para mejorar el edificio con parte del dinero. El resto, tenían previsto invertirlo en obras para mejorar las condiciones de vida del pueblo.

Sin embargo, denuncian que las amenazas subieron de tono y que incluso uno de ellos resultó herido por balas de hombres enviados por el grupo armado para que accedieran a su reclamo.

Afirman que el objetivo de Los Petules es atacar a grupos de una comunidad cercana y quedarse con hectáreas de terreno. Cuando los vecinos amenazados se negaron a comprar las armas, aseguran que hombres armados los expulsaron de sus casas.

“Salimos de nuestra comunidad por amenazas con armas de fuego de alto calibre”, le dijo a BBC Mundo Melecio López, uno de sus voceros.

Según informó el diario El Universal, Los Petules fueron acusados hace unos días por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) de atacar sus bases en la zona.

Denuncias ante autoridades

Los pobladores interpusieron una denuncia ante la Fiscalía de Justicia Indígena de Chiapas y la Secretaría de Gobierno estatal, pero aseguran que no ha habido ningún avance para solucionar la situación.

BBC Mundo contactó con ambas instituciones y respondieron no poder ofrecer información sobre el caso, si bien la Secretaría confirmó tener conocimiento de lo ocurrido tras la denuncia vecinal.

Las amenazas y agresiones fueron en aumento, cuentan los vecinos, lo que obligó el pasado mes a que al menos 28 familias tuvieran que huir del pueblo para salvar sus vidas.

“Perdimos más de 250 cabezas de ganado, casas, refrigeradores, cosechas de maíz, frijol y animales de corral y nos quitaron la tarjeta de banco perdiendo derecho a todos los beneficios del gobierno”, aseguró el vecino Marcelo Santiz a la Agencia EFE.

Andrés Manuel López Obrador hablando sobre la rifa en rueda de prensa en Ciudad de México

EPA
El presidente mexicano describió el avión como un símbolo de exceso gubernamental.

Los desplazados aseguran que hasta que el grupo no sea desarmado no podrán regresar a sus casas. Llevan un mes fuera de sus hogares en diferentes lugares de la zona y temen que puedan ser localizados.

Por ello, piden ayuda a las autoridades de Chiapas y al presidente López Obrador, principal impulsor del sorteo de lotería que ganaron y acabó convirtiendo en una pesadilla.

Los problemas del sorteo

El sorteo del avión presidencial fue una idea de López Obrador para deshacerse de la aeronave utilizada por su predecesor, Enrique Peña Nieto, e identificada por su gobierno como como uno de los mayores símbolos de lujo y derroche de Ejecutivos anteriores.

Sin embargo, dados los innumerables obstáculos que suponía entregar un avión de estas características a un ciudadano, finalmente se optó por sortear el equivalente en dinero al valor actual de la aeronave: 100 premios de 20 millones de pesos cada uno.

También el fin solidario de la rifa dio mucho que hablar. Lo recaudado con la venta de boletos se iba a destinar a comprar equipos médicos para hospitales pero, ante el ritmo de venta menor al esperado, el gobierno decidió comprar cerca de un millón de billetes para repartir entre centros médicos.

Es decir, el gobierno gastó su propio dinero para que los hospitales pudieran optar a un premio -financiado, por otro lado, también con recursos del Ejecutivo-, en lugar de destinar directamente esa cantidad al sector de salud y no hacerlo depender del azar.

Tras el sorteo simbólico, el avión presidencial mexicano sigue ocasionando gastos de mantenimiento a la espera de encontrar comprador, algo que se ve dificultado por todas las modificaciones que la aeronave sufrió para incluir lujosos detalles en su interior.


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