¿Qué falta para saber si el PT pierde o conserva el registro?
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¿Qué falta para saber si el PT pierde o conserva el registro?

No todo depende del conteo que realiza el INE, todavía hay que esperar las impugnaciones ante el Tribunal Electoral y al nombramiento de un interventor, quien se haría cargo de cerrar las puertas del partido
Cuartoscuro
Por Tania L. Montalvo
12 de junio, 2015
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Alberto Anaya, dirigente nacional del PT. Foto: Cuartoscuro

Alberto Anaya, dirigente nacional del PT. Foto: Cuartoscuro

El Partido del Trabajo (PT) tambalea entre perder y conservar el registro pero su futuro no depende exclusivamente del conteo que realiza actualmente el Instituto Nacional Electoral (INE), pues todavía podrá acudir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y poner sus esperanzas en la impugnación de suficientes casillas para alcanzar el 3% de la votación efectiva, el mínimo requerido por la Ley General de Partidos Políticos.

Según el avance en los cómputos distritales, el PT cuenta con el 2.91% de los sufragios efectivos, es decir, sin contar los votos nulos y los emitidos a favor de candidatos no registrados.

La consejera del INE, Pamela San Martín, explicó en entrevista que aún cuando los resultados finales de los cómputos se mantuvieran con 2.91% para el PT, hace falta esperar el proceso de impugnación ante el Tribunal Electoral, en donde podría aumentar el número final de votos para ese partido.

“Después de los cómputos viene la etapa de las impugnaciones, nosotros no podemos tener una certeza absoluta de los resultados hasta que no se resuelvan las impugnaciones porque derivado de las impugnaciones pudieran haber cambios que generan una condición distinta. Una vez que el Tribunal resuelva todas las impugnaciones, en ese momento sí tendríamos ya una información consolidada a partir de la cuál podríamos decir si un partido pierde o no pierde el registro”.

San Martín calcula que a finales de julio o principios de agosto habría certeza sobre el futuro de ese partido fundado en 1990 y que un año después perdió por primera vez el registro.

El PT recuperó el registro como partido nacional en enero de 1992, dos años después participó en las elecciones presidenciales con Cecilia Soto como candidata y se convirtió en la cuarta fuerza política del país. Desde entonces, fue parte de diversas alianzas con otros partidos de izquierda y es hasta ahora, en la elección intermedia de 2015, que está en riesgo de desaparecer en el plano federal, pues todavía podría permanecer como partido local en algunas entidades.

Si el proceso de impugnación ante el Tribunal Electoral no le favorece, corresponde al INE el nombramiento de un interventor, quien según la ley, será el encargado de tomar el control del partido que ya habrá perdido todo derecho y prerrogativa como instituto político.

El interventor nombrado por el INE es el responsable de tomar el control del partido e iniciar el proceso de liquidar el patrimonio, evitando que haya desvíos sobre los recursos o que los bienes muebles o inmuebles sean gravados o donados.

La liquidación de los trabajadores del partido será supervisada por este interventor, quien también estará a cargo de los compromisos fiscales y finiquitar adeudos.

Finalmente, si quedarán recursos disponibles, el interventor vigilará que éstos sean devueltos a la Tesorería de la Federación.

“El interventor es el responsable del control y vigilancia directo del uso y destino de los recursos que tenía el partido. En cuanto se define la pérdida del registro el que se hace cargo de los recursos es el interventor, está obligado a emitir el aviso de liquidación, determinar las obligaciones fiscales y labores con proveedores o acreedores, cuáles son los recursos a ser susceptibles a ser utilizados para cumplir con estas obligaciones y ordenar lo que sea necesario para cubrir las obligaciones”, dijo San Martín.

La consejera del INE no detalló qué perfil deberá tener este interventor o cuál será su origen y la Ley General de Partidos Políticos tampoco lo establece.

En la elección federal de este año, además del PT, está en riesgo de perder el registro el Partido Humanista, que apenas obtuvo el título de partido nacional en julio del año pasado y ronda por el 2.2% de la votación efectiva del 3% que necesita.

En la elección federal pasada, la presidencial de 2012, ningún partido perdió el registro y en la última intermedia, la de 2009, desapareció el Partido Socialdemócrata.

Desde que se creó el Instituto Federal Electoral en 1990 —que se transformó al Instituto Nacional Electoral en abril pasado tras la reforma político electoral— 19 partidos políticos han perdido su registro, cifra a la que están por sumarse tanto el PT como el Partido Humanista.

Partidos políticos que han perdido el registro

Partidos que han perdido el registro desde 1991, tras la fundación del IFE

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COVID-19: Qué nivel de vacunación se necesita para volver a "la vida normal"

Todavía no está claro qué normalidad viviremos al conseguir una inmunidad colectiva. Dependerá de cuánto dure la protección de las vacunas y de si cortan la transmisión además de evitar que enfermemos.
27 de noviembre, 2020
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Los anuncios sobre las vacunas contra el coronavirus invitan al optimismo, pero acabar con la pandemia y regresar a la normalidad sigue estando lejos.

Viajar sin restricciones, no usar mascarillas y asistir a eventos masivos son algunas actividades que tardarán en volver.

No basta con que se aprueben las vacunas y los países arranquen sus campañas de vacunación.

Para hablar de “nueva normalidad”, según expertos, hará falta vacunar a una gran mayoría.

Y esto podría tomar varios meses o incluso años.

Tampoco está claro qué normalidad viviremos al conseguir una inmunidad colectiva. Dependerá de cuánto dure la protección de las vacunas y de si cortan la transmisión además de evitar que enfermemos.

Cuatro desarrolladores han mostrado hasta ahora sus credenciales: Pfizer/BioNTech (EE.UU.-Alemania), Instituto Gamaleya (Rusia), Moderna (EE.UU.) y la Universidad de Oxford/AstraZeneca (Reino Unido).

Las cuatro vacunas demostraron ser efectivas en la Fase III de ensayos clínicos, pero son resultados preliminares pendientes de aprobación.

Cómo se comparan las vacunas en la Fase III de los ensayos clínicos

BBC

Teniendo en cuenta esto y los sacrificios para distribuir dosis en masa, ¿Cuánta gente hará falta vacunar para recuperar la vida antes del coronavirus?

Inmunidad global

“Cómo y cuándo volveremos a la normalidad está en la mente de todos“, reconoce Andrew Bradley, profesor de medicina molecular de la Clínica Mayo en Estados Unidos.

Pero es muy seguro que para lograrlo haya que vacunar a cerca del 75% de la población“, explica Bradley a BBC Mundo.

Son datos similares a los que maneja la Asociación de Vacunología en España (AEV), país que el 24 de noviembre aprobó su plan de vacunación contra la covid-19.

Este arrancará en enero de 2021 y las vacunas serán gratuitas y se administrarán primero a los grupos con mayor riesgo de mortalidad y exposición a la enfermedad.

Vacunación contra la gripe en California.

Getty Images
La OMS estima que hará falta inmunizar a un 60-70% de la población para frenar el avance del virus.

“Con un 60-70% de vacunación se empieza a controlar al microorganismo y cortar la transmisión”, dice a BBC Mundo Amós García Rojas, presidente de la AEV.

Los números también coinciden con los porcentajes que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima necesarios para alcanzar la inmunidad de rebaño, es decir, una inmunidad colectiva mínima pero necesaria para frenar la enfermedad.

“Dada la alta transmisibilidad del SARS CoV-2, creemos que será necesario inmunizar entre el 60 y 70% de la población. Eso se consigue vacunando de forma segura”, dijo en conferencia la doctora Soumya Swaminathan, científica jefa en la OMS.

Con estas cifras, en países como México habría que vacunar a 88 millones de personas, en Colombia a 35 millones y en Perú a 22 millones, por ejemplo.

México, que anunciará pronto su plan definitivo de vacunación, tiene preacuerdos cerrados con AstraZeneca y Pfizer para adquirir sus vacunas cuando se aprueben.

Colombia, por otra parte, aseguró tener 20 millones de dosis cerradas el 24 de noviembre.

Y el Ministerio de sanidad peruano se comprometió a pagar más de US$100 millones para adquirir 9,9 millones del compuesto de Pfizer.

Sin embargo, opina Bradley, es vital que los niveles de vacunación se consigan a nivel global.

“Será necesario alcanzar la inmunidad de rebaño a una escala global para reducir la incidencia de la enfermedad o erradicarla. Teniendo en cuenta que somos más de siete billones, esto podría tomar años”, estima el especialista.

“Estamos en una pandemia y no se trata de solo controlar la enfermedad en Reino Unido, Francia o España. También hay que combatirla en África y América Latina“, coincide García Rojas.

Puesto de vacunación en Ciudad de México.

Getty Images
Los expertos opinan que para hablar de nueva normalidad, debe alcanzar altos porcentajes de vacunación a nivel global y no solo en algunos países.

“Los países ricos deben ayudar a los de menos recursos. Esto es un problema global, de solidaridad”, añade.

Actualmente, varios gobiernos, organizaciones sanitarias, fabricantes, científicos y filántropos contribuyen en el proyecto Covax, diseñado para proveer un reparto equitativo y fluido de vacunas y tratamientos en todo el mundo, al margen de los recursos de cada país.

Algunos países, explica García Rojas, puede que ya tengan más inmunizados por vía natural y hayan superado la enfermedad.

Sin embargo, opina que la vacuna debe administrarse a todos “independientemente de si se hayan infectado o hayan sido asintomáticos o no”.

Interrogantes

Aunque existe cierto consenso sobre vacunar a un 70% de la población para recuperar cierta normalidad, otras organizaciones demandan cautela y apuntan a varias interrogantes por despejar.

“Todavía no se conocen al 100% la enfermedad y su inmunidad. Es pronto para decir qué porcentaje se necesita vacunar para disminuir la transmisión“, comenta a BBC Mundo el doctor Rodrigo Romero, secretario general de la Asociación Mexicana de Vacunología.

“También dependerá de la efectividad de la vacuna y cuánto dure la protección en las personas”, añade.

A las dudas sobre la protección e inmunidad de las vacunas, se suman los retos logísticos, de distribución y almacenamiento.

Las vacunas de Moderna y Pfizer/BioNtech, por ejemplo, deben conservarse a temperaturas ultrafrías usando tecnologías especiales.

Persona sostiene una cartel donde se lee "No vaccine" (No a la vacuna) durante una protesta en Estados Unidos.

Getty Images
“Estamos viendo un considerable número de personas que no están seguras sobre si vacunarse o no. Cada campaña de vacunación tendrá que acompañarse de una estrategia de comunicación clara. Todo esto suma más tiempo”

Los expertos opinan que esto será un desafío, especialmente en países con menos recursos o en vías de desarrollo.

“El ritmo de cómo van llegando las vacunas a cada país irá marcando posibles horizontes temporales sobre cuándo volver a la normalidad”, dice García Rojas.

“También estamos viendo un considerable número de personas que no están seguras sobre si vacunarse o no. Cada campaña de vacunación tendrá que acompañarse de una estrategia de comunicación clara. Todo esto suma más tiempo”, agrega.

¿Nueva o vieja normalidad?

Aún consiguiendo inmunizar a suficiente población, los expertos dudan sobre cómo será la vuelta a la normalidad e incluso si volveremos a tener una vida como la de antes de la pandemia.

Bradley, de la Clínica Mayo, cree “improbable” volver pronto a la misma vida. Argumenta que “muchos negocios cambiarán y los empleados continuarán su trabajo remoto”.

Hombre con mascarilla dentro de un vagón del metro de Moscú.

Getty Images
García Rojas espera que el uso de mascarillas continúe tras la pandemia. No siempre, pero como muestra de solidaridad cuando estemos resfriados, por ejemplo.

“Los restaurantes y bares funcionarán con capacidad reducida y los viajes seguirán limitados”, añade.

García Rojas, por otra parte, dice que hablar de ‘nueva normalidad’ le provoca “sarpullidos”.

“Yo quisiera la normalidad de siempre. Pero hablar de esto en medio de una pandemia es peligroso para la ciudadanía. Puede hacer creer que estamos listos para volver a la rutina de antes”, opina.

“Honestamente, espero que después del coronavirus mantengamos muchas costumbres que adquirimos para protegernos. Espero que el lavado de manos frecuente se quede. También las mascarillas; no siempre, pero sí para solidarizarnos y usarla en la calle cuando estamos resfriados”, concluye García Rojas.


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