¿Eres uno de los pocos que tienen habilidad sobrehumana para recordar caras?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Eres uno de los pocos que tienen habilidad sobrehumana para recordar caras?

En Reino Unido han empezado a utilizar agentes de la policía con la habilidad de reconocer rostros para identificar a criminales. ¿Posees también este talento?
Por BBCMundo
19 de junio, 2015
Comparte
caras1
¿Eres un “súper reconocedor”?

El 28 de agosto de 2014, Alice Gross, de 14 años, desapareció en el oeste de Londres.

Para buscarla, se desplegó un equipo de 600 agentes de ocho diferentes cuerpos. Éste incluía a 10 miembros de la Policía Metropolitana que pretendían poner a prueba su particular habilidad por primera vez de manera formal.

Los llamaban los “súper-reconocedores“.

Este grupo de élite había visto miles de horas de la grabación granulada y de mala calidad de las cámaras de seguridad, y en cuestión de días identificó tanto a la víctima como al sospechoso.

También fueron capaces de trazar sus movimientos de una forma tan precisa como para dibujar una línea del tiempo y así ayudar a esclarecer el caso.

¿No se te olvida una cara?

El link de abajo te llevará a una página de la Universidad de Greenwich con una prueba para identificar súper reconocedores.

Está en inglés, pero todo lo que tienes que hacer es avanzar con las flechas, mirar una fotografía y después identificar el rostro que viste en otra serie de fotos que te serán provistas.

Si obtienes una puntuación superior a 10 puntos sobre un total de 14, ¡eres un súper reconocedor!

¿Pero cuál era su destreza especial?

La habilidad sobrehumana para reconocer al instante rostros que apenas conocen.

Los científicos apenas están empezando a entender por qué algunas personas tienen esa capacidad y cómo funciona.

Están avanzando en la identificación de quiénes la poseen, y hay incluso una encuesta en internet que cualquiera puede completar para saber si es uno de los elegidos.

De prosopagnosia a súper reconocimiento

“Si tienes experiencia en reconocer a gente fuera de contexto, ese es un indicador. Si es más probable que tú reconozcas a alguien que esa personas te reconozca a ti, esa es otra de las señales”, dice Richard Russell, del Gettysburg College de Philadelphia, en Estados Unidos.

null
Los oficiales de la policía de Londres revisaron muchas imágenes de Circuito Cerrado de Televisión, como ésta, para descubrir qué pasó con Alice Gross.

El psicólogo fue el primero en acuñar el término “súper-reconocedor” en un estudio que publicó en 2009.

Russell comenzó a interesarse por estos individuos en 2006, cuando estudiaba la prosopagnosia, la incapacidad de reconocer los rostros, en la Universidad de Harvard, en EE.UU.

Descubrió que era una afección mucho más común de lo que esperaba.

Alrededor del 2% de los voluntarios con los que había llevado a cabo las pruebas se ubicaban en el extremo inferior del espectro.

“Así que pensé que la conclusión sugería que también debía haber individuos en el otro extremo de la escala, los que tenían una habilidad extraordinaria”, dice.

Cuando empezó a buscar, encontró varios súper-reconocedores a lo largo y ancho de EE.UU.

Al otro lado del Atlántico

Mientras tanto, en Londres, el detective Neville, un hombre de hombros anchos, pocas palabras y frases afiladas comenzó a notar que unos cuantos agentes de la policía de la capital identificaba criminales de forma correcta una y otra vez.

“Quería que un psicólogo pusiera a prueba sus habilidades e identificara sus límites, así como la forma en la que sus mentes trabajan mejor”, explica.

null
¿Serías capaz de reconocer alguno de estos rostros si te los encontraras otra vez?

Así que se alió con Josh Davis, un psicólogo de la Universidad de Greenwich, en Reino Unido.

En un principio Davis se mostró escéptico. “Mi tesis doctoral sugería que las personas que ofrecían evidencias en los tribunales solían ser generalmente terribles a la hora de identificar rostros, así que tenía muchas dudas”, cuenta.

“Pero al final accedí a someterlos a unos exámenes”.

Las pruebas que diseñó especialmente para la ocasión incluía el conocido test de los rostros, basado en imágenes tomadas a famosos hace 12 años y distorsionadas de forma que parecieran negativos en blanco y negro.

Asimismo, dio a los policías unos pocos minutos para memorizar seis caras y después les pidió que las identificaran de entre 100 imágenes colocadas en varias filas, cada una de ellas con fotografías cada vez más pixeladas.

“Hasta ahora he realizado las pruebas con 250 policías y ocho de ellos han logrado una puntuación excepcionalmente alta“, dice Davis. Y decenas obtuvieron una puntuación superior a la media.

Un talento

El mayor talento de la Policía Metropolitana, Gary Collins, es un oficial sin pretensiones, de buenos modales, de la Unidad de Pandillas de Londres.

“Siempre me gustó el arte y solía trabajar de diseñador gráfico antes de ser policía”, recuerda.

null
Gary Collins ayudó a identificar a sospechosos de participar en los disturbios de Londres de 2011.

“Así que podría tener algo que ver con la atención al detalle y al reconocimiento de patrones. Quién sabe”.

Su caso más memorable, cuenta, consistió en identificar a un hombre llamado Stephen Prince, quien durante los disturbios de Londres de 2011 saqueó tiendas, robó cámaras a los reporteros y bicicletas, lanzó bombas de petróleo a policías y prendió fuego a coches.

En las imágenes grabadas durante los incidentes Prince aparecía con la cara cubierta con un pañuelo rojo y tenía un gorro de lana encajado hasta las cejas.Todo lo que se podía ver de él eran sus ojos.

Collins y varios agentes más pasaron los días tratando de identificar al hombre en las grabaciones, a la espera del momento en el que se quitara el pañuelo de la cara.

Pero no hubo tomas mejores, y aun así Collins lo terminó reconociendo.

“La última vez que lo había visto fue seis años antes, pero tenía fe. Supe de inmediato que eran sus ojos. Así que terminó en los tribunales”, dice Collins.

Prince fue hallado culpable y condenado a seis años de cárcel, una de las penas más largas en relación a los disturbios.

Sigue siendo un misterio

Los científicos aún no tienen claro lo que ocurre en la cabeza de aquellos con las habilidades de Collins.

null
El trabajo de los súper reconocedores fue crucial durante aquellos hechos de 2011.

Sin embargo, sí saben qué parte del cerebro se ocupa del reconocimiento facial: en el giro fusiforme, un área alargada y estrecha situada en los lóbulos temporal y occipital que también procesa el color.

Las anomalías de esta región están asociadas a la incapacidad de reconocer rostros y a las alucinaciones faciales.

Los psicólogos evolucionistas están particularmente intrigados con los súper-reconocedores, ya que los rostros proveen de claves sociales más allá de la identidad y están relacionados con la manera en la que el individuo entiende el mundo.

En noviembre de 2011 Ash Jansari, un psicólogo de la Universidad del Este de Londres, condujo uno de los mayores estudios sobre los súper-reconocedores que se ha llevado a cabo hasta la fecha.

Para ello reclutó a más de 700 visitantes del Museo de la Ciencia, de entre 6 y 74 años.

Utilizó las mismas pruebas que Russell en su investigación para la Universidad de Harvard, el Test de Memoria Facial de Cambridge.

Solo siete de los voluntarios mostraron dos desviaciones por encima de la media –el criterio para el “súper-reconocimiento”-, lo que sugirió que solo el 1% de la población podría tener esa habilidad.

null
Los bebés reconocen a su madre a las pocas semanas de nacidos.

Y las investigaciones también concluyeron que los súper-reconocedores no son mejores que la media cuando se trata de identificar cosas que no son caras, como flores y sillas, por ejemplo.

“Esto sugiere que el cerebro utiliza un nivel más alto de procesamiento para la memoria facial que para otras tareas”, explica Jansari.

Mente y máquina

La investigación también demostró que todos los seres humanos procesan los rostros de la misma manera, como una unidad integral, en lugar de como una colección de características individuales.

Davis también está trabajando en el programa Large Scale Information Exploitation of Forensic Data (Explotación de datos forenses a gran escala, LASIE), junto con un grupo internacional de investigadores, policías y empresas como Huawei, una compañía china de creación de redes y de equipos de telecomunicaciones.

Pretenden crear un sistema informático centralizado que automatice el análisis inicial de las evidencias forenses, incluyendo imágenes, audio y videos.

El objetivo de esto es diseñar algoritmos que puedan filtrar la información captada por los circuitos cerrados de televisión, teléfonos móviles y redes sociales, para que sea más fácil llegar a las pruebas.

null
Esta tomografía muestra las áreas del cerebro que se activan con el reconocimiento facial.

“Así que si alguien lleva una camiseta distintiva con un logotipo en un fotograma, el algoritmo podría buscar ese signo en el resto de la grabación”, dice Davis.

¿Debería preocuparnos que procesos como estos sean cada vez más automáticos, sin lugar para la empatía y la moral?

Kelly Gates, de la Universidad de California, en San Diego, EE.UU., quien estudió el reconocimiento facial automatizado de las investigaciones policiales, dice que no.

Gates cree que deberíamos ser tan cautos con los súper-reconocedores humanos como con los robóticos.

“No creo que nos debería preocupar menos que ese trabajo lo hicieran las computadoras, o al revés”, opina. “Es a esa integración de humanos y ordenadores para incentivar las prácticas de vigilancia a lo que debemos prestar atención”.

Beneficios inesperados

Y es que el súper-reconocimiento podría tener consecuencias inesperadas y muy útiles.

Por ejemplo, los testimonios de los testigos oculares no son muy fiables, pero con un súper reconocedor se podría asignar puntuación al testimonio para darle peso.

También podría ayudar a los científicos a saber más sobre las personas con incapacidad para distinguir caras.

Y no sólo sería bueno para la ciencia. También podría ayudarte a amar tu vida.

Así lo dice Jarett, una neoyorquina súper-reconocedora.

null
La habilidad de reconocer rostros puede “ayudarte a amar tu vida”, según la experiencia de una persona que goza de esa capacidad especial.

“Participé en citas por internet e intercambié correos electrónicos con un tipo al que nunca conocí”, cuenta.

“Y un par de años después, me lo encontré en la calle y me preguntó por una dirección”.

Cuando llegó a casa buscó su último email y le contestó, diciendo que lo había reconocido gracias a su particular habilidad.

“Terminamos quedando un par de veces y le habló a sus amigos de mí”, ríe.

“Quizá pensó que sería una bonita historia, pero no funcionó”.

Mientras tanto, la policía espera utilizar a cada vez más reconocedores para identificar a los sospechosos de crímenes, allí donde la tecnología se queda corta.

“Queremos saber quiénes son. Ese es nuestro objetivo. Encontrarlos y usarlos efectivamente”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Atentados del 11S: la icónica foto de la "dust lady" cubierta de polvo tras los ataques a las Torres Gemelas

Marcy Border fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres. Te contamos su historia.
11 de septiembre, 2020
Comparte

En agosto de 2015 fallecía a consecuencia de un cáncer Marcy Borders, recordada como la “dust lady” (dama del polvo) y cuya fotografía se convirtió en una de las más icónicas de los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001.

Fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres.

Tenía su rostro y todo su cuerpo cubierto por el polvo que envolvió la Zona Cero después de que los edificios se vinieron abajo.

Dieciocho años después de los atentados, recordamos la historia detrás de esta emblemática imagen.

La fotografía

El 11 de septiembre de 2001, Borders recién cumplía su primer mes de trabajo en el Bank of America, cuyas oficinas se encontraban en el piso 81 de la Torre Norte del World Trade Center.

Lady Dust

Getty Images
En 2002 Marcy Borders posó con el fotógrafo que tomó su imagen cubierta por el polvo en la Zona Cero.

“El edificio comenzó a temblar y balancearse. Yo perdí todo el control. Luché a mi manera por salir de ese lugar”, dijo Borders al diario Daily Mail en 2011.

Desafiando las instrucciones de su jefe de que no debían salir, huyó por las escaleras y se refugió en el vestíbulo de un edificio cercano. Allí su imagen fue capturada por el fotógrafo Stan Honda.

El autor de la instantánea recordó aquel momento en una publicación de Facebook en el décimo aniversario de los ataques.

“Una mujer entró completamente cubierta de polvo gris. Se notaba que estaba muy bien vestida para el trabajo y por un segundo se detuvo en el lobby. Pude hacer una toma de ella antes de que un agente de policía comenzara a dirigir a la gente hacia las escaleras”, escribió Honda en 2011.

Borders, nacida en Nueva Jersey, no se dio cuenta que había sido fotografiada hasta que su madre vio la imagen al día siguiente y se puso en contacto con Stan Honda.

Complicaciones

Ataques del 11 de septiembre de 2001

Getty Images
Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores,

En los años posteriores a los ataques, Borders sufrió cuadros de depresión severa y adicción a las drogas. Incluso perdió la custodia de sus dos hijos.

“No trabajé en casi 10 años y en 2011 era un completo desastre”, le dijo a The New York Post en ese entonces. “Cada vez que veía un avión me entraba el pánico”.

Sin embargo, después de una temporada en rehabilitación, logró desintoxicarse y recuperó la custodia de sus hijos.

En noviembre de 2014 se conoció que padecía de cáncer de estómago.

Borders afirmó que su mal fue el resultado de lo que vivió en 2001. “Definitivamente lo creo porque no tenía ninguna enfermedad”, dijo al diario estadounidense New Jersey Journal.

“Yo no tengo la presión arterial alta, ni el colesterol alto, ni diabetes”.

Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores, particularmente los rescatistas que trabajaron en los escombros de los edificios en los días y semanas posteriores a los atentados.

Eso llevó a la creación de un fondo compensatorio durante el gobierno de Barack Obama.

Smoke from the burning World Trade Center towers fills up the downtown Manhattan skyline

Getty Images
Muchas personas sufrieron las consecuencias físicas y psicológicas de los ataques del 11S.

Fallecimiento

En entrevistas en los años que siguieron al ataque, Borders culpó de su cáncer al polvo y las sustancias contaminantes que aspiró mientras escapaba del World Trade Center.

Tras su fallecimiento en 2015, Juan Borders, primo de Marcy, la llamó “heroína” y aseguró que “sucumbió a las enfermedades que cargó en su cuerpo desde el 11-S”.

“Además de la pérdida de tantos amigos, compañeros de trabajo y colegas durante y después de ese trágico día, los dolores del pasado han encontrado una manera de resurgir”, dijo.

Noelle, hija de Marcy Borders, le dijo al diario estadounidense New York Post que su madre “peleó una batalla increíble”.

“Ella no sólo es la ‘dust lady’, es mi heroína y vivirá para siempre a través de mí”, concluyó.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.