Las mejores formas de llamar al extranjero desde tu celular (y gratis)
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Las mejores formas de llamar al extranjero desde tu celular (y gratis)

Por suerte, la tecnología nos ha facilitado mucho la vida: hoy existen muy buenas y baratas opciones para llamar a tus sufridos familiares o a ese amigo que conociste en el último viaje. BBC Mundo te explica algunas de las mejores opciones para llamar al extranjero desde tu celular inteligente.
Cuartoscuro
Por BBC Mundo
13 de junio, 2015
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Si la conexión a internet se vuelve lenta, alguien podría estar usándola sin tu autorización. // Foto: Cuartoscuro.

Si la conexión a internet se vuelve lenta, alguien podría estar usándola sin tu autorización. // Foto: Cuartoscuro.

Si el lector de esta nota tiene una cierta edad, se acordará de aquel tiempo en que llamar al extranjero era casi un lujo para ricos.

Al resto siempre nos quedaba la (¿deshonrosa?) opción de llamar a cobro revertido e implorar que la persona al otro lado del aparato aceptase el costo.

Por suerte, la tecnología nos ha facilitado mucho la vida: hoy existen muy buenas y baratas opciones para llamar a tus sufridos familiares o a ese amigo que conociste en el último viaje.

BBC Mundo te explica algunas de las mejores opciones para llamar al extranjero desde tu celular inteligente.

1. Skype

Fue el primer servicio en permitir realizar llamadas internacionales gratis con voz y audio y se mantiene como número uno del mercado.

El internet y herramientas como Skype han ayudado a mejorar la educación.

El internet y herramientas como Skype han ayudado a mejorar la educación.

Aunque nació para ser usado en computadoras, Skype cuenta con una aplicación para celulares.

Descargar la aplicación es gratis, así como realizar videollamadas si hablas con otra persona que también se ha descargado la aplicación y está conectada en ese momento.

Además, Skype te da la opción de cargar tu cuenta con dinero mediante tu tarjeta de crédito y llamar, a un precio razonable, a un celular que no esté conectado.

La calidad del audio y el video suele ser buena, aunque depende de la calidad de la conexión que utilicen los usuarios.

Una desventaja de Skype es que no permite hacer videollamadas grupales de forma gratuita, como sí permiten otros sistemas.

2. Whatsapp

El servicio de llamadas de Whatsapp está disponible desde este año. La compañía, propiedad de Facebook, te permite hacer llamadas gratis a usuarios que estén en otro país.

El servicio bien podría ser la plataforma de comunicación 'definitiva'.

El servicio bien podría ser la plataforma de comunicación ‘definitiva’.

El servicio en sí no tiene costo, aunque tienes que tener en cuenta que sí consume tu plan de datos si no estás utilizando una red wifi.

La aplicación te permite hacer llamadas de voz, pero no de video. Puedes llamar a cualquier usuario de Android o iOS que tenga la aplicación instalada.

Para utilizarlo, solo tienes que abrir la conversación con la persona a la que quieres llamar y pulsar en el icono del teléfono.

Si alguien te llama, te aparecerá en la pantalla del teléfono.

3. ooVoo

Esta aplicación te permite realizar videollamadas con hasta 12 personas con una buena calidad de video.

Hasta cuatro de los participantes pueden ser vistos al mismo tiempo en la pantalla del teléfono o de la tableta.

Además, también puedes enviar archivos, grabar video y subir videos de Youtube.

Una de las ventajas es que tus amigos no necesitan estar en ooVoo para poder atender tu llamada, sino que pueden responder a través de su app para Facebook.

Skype también cuenta con una aplicación de este tipo, pero solo se puede utilizar entre usuarios de Facebook.

ooVoo también vende crédito para pagar por minuto llamadas a números fijos o celulares.

4. Viber

Al igual que Whatsapp, Viber tampoco ofrece el servicio de videollamadas.

Su ventaja es la simplicidad: Viber reconoce tu lista de contactos e identifica a los que tienen también instalada la aplicación.

Si no interesa el video, es una forma fácil de llamar de forma gratuita. Hay que asegurarse, eso sí, de que el número al que se quiere llamar está en la forma correcta, con el código de país correspondiente, o la aplicación no lo reconocerá.

5. Google Hangouts

Hangouts es una aplicación de Googlecon la que puedes hacer llamadas de voz y video gratis. Para utilizarla, tienes que tener una cuenta en Google+.

Google Hangouts es compatible con iOS y Android y es el equivalente al Whatsapp.

Google ha reunido en Hangouts las diversas herramientas que ya existían, como el Google Talk (el chat del correo Gmail).

La aplicación permite realizar videollamadas grupales con hasta 10 participantes.

Es la mejor opción para los usuarios de los servicios de Google.

6. FaceTime

Facetime es una buena opción para realizar llamadas gratuitas, pero tiene el inconveniente de que solo funciona con usuarios de iPhone 4 o posteriores.

Para utilizarlo, necesitas el número de teléfono o la dirección de correo de la persona a la que quieras llamar.

Para hacer una llamada de audio, solo tienes que pusar el icono del teléfono en la lista de contactos.

Si quieres hacer una llamada de video, pulsa el icono FaceTime para invitar a la otra persona a una llamada Face Time de video.

7. Line

Line tiene varios centenares de usuarios en todo el mundo. Creada en Japón, te permite hacer llamadas de audio y video gratis y tiene un amplio servicio de mensajería instantánea.

Incorporó antes que Whatsapp la posibilidad de hacer llamadas, aunque su función más conocida son los “stickers” o pegatinas, una especie de emoticonos grandes.

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Qué es el “desvelo en venganza” que practican millones de jóvenes trabajadores en China

Para muchos trabajadores jóvenes chinos el tiempo libre es más importante que el sueño después de sus largas jornadas de trabajo, aunque saben que esto no es saludable. ¿Qué impulsa este comportamiento?
7 de diciembre, 2020
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Trabajadora en China

Getty Images
Muchos empleados en China trabajan el notorio “horario 996”: desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Emma Rao pasó casi tres años en el notorio “horario 996” en China: trabajando desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Rao, que es originaria de Nanjing, se mudó al centro financiero de Shanghái hace unos cinco años para trabajar para una compañía farmacéutica multinacional.

El trabajo rápidamente se apoderó de su vida.

“Estaba casi deprimida”, dice. “Me privaron de toda mi vida personal”.

Después de su turno, que a veces incluía horas extra, tenía una pequeña ventana para comer, ducharse e irse a la cama, pero sacrificó el sueño para ganar algo de tiempo personal.

A menudo, Rao navegaba por internet, leía las noticias y miraba videos en línea hasta bien pasada la medianoche.

Tiempo propio a costa de la salud

Rao estaba haciendo lo que los chinos han llamado “bàofùxìng áoyè”, o “procrastinación a la hora de dormir”.

La frase, que también podría traducirse como “la venganza de quedarse despierto hasta tarde”, se difundió rápidamente en Twitter en junio tras una publicación de la periodista Daphne K Lee.

Ella describió el fenómeno como cuando “las personas que no tienen mucho control sobre su vida diurna se niegan a dormir temprano para recuperar algo de libertad durante las horas de la noche”.

Su publicación claramente tocó un punto sensible.

Con más de 4.500 “Me gusta” en Twitter, Kenneth Kwok escribió: “Típico de 8 a 8 en la oficina, (para cuando) llego a casa después de la cena y me ducho son las 10 pm. Repite la misma rutina. Se necesitan unas pocas horas de ‘tiempo propio’ para sobrevivir”.

No está claro de dónde proviene este término.

La primera mención que encontré fue en un blog con fecha de noviembre de 2018, aunque sus orígenes probablemente sean anteriores a esto.

El autor de la publicación, un hombre de la provincia de Guangdong, escribió que durante la jornada laboral él “le pertenecía a otra persona” y que solo podía “encontrarse a sí mismo” cuando llegaba a casa y podía acostarse.

Esta venganza de postergar la hora de dormir es triste, escribió, porque su salud está sufriendo, pero también es “genial” porque ha obtenido un poco de libertad.

Es posible que la frase se haya popularizado en China, pero el fenómeno que describe probablemente está más extendido, con trabajadores agobiados en todo el mundo que posponen la hora de acostarse para reclamar un valioso tiempo personal, aunque saben que no es bueno para ellos.

Límites borrosos

Los expertos han advertido durante mucho tiempo que la falta de sueño es una epidemia mundial de salud pública a la que no se presta atención.

La Encuesta Global del Sueño de Phillips de 2019, que recibió más de 11.000 respuestas de 12 países, mostró que el 62% de los adultos en todo el mundo sienten que no duermen lo suficiente, con un promedio de 6,8 horas en una noche entre semana en comparación con la cantidad recomendada de ocho horas.

Las personas citaron varias razones de este déficit, incluido el estrés y su entorno para dormir, pero el 37% culpó a su agitado horario de trabajo o escuela.

En China, una encuesta nacional realizada en 2018 mostró que el 60% de las personas nacidas después de 1990 no dormían lo suficiente y que las que vivían en las ciudades más grandes eran las que más sufrían.

Las empresas tecnológicas que crearon la cultura 996 suelen tener su sede en las grandes ciudades y sus prácticas laborales han influido en otros sectores.

Un informe reciente de la emisora estatal CCTV y la Oficina Nacional de Estadísticas indicó que el empleado chino promedio solo pasaba 2,42 horas por día fuera del trabajo o dormido, 25 minutos menos que el año anterior.

Gu Bing, un directora creativa de 33 años de una agencia digital en Shanghái, a menudo trabaja hasta tarde y dice que rara vez se va a dormir antes de las 2 am.

“Aunque estoy cansada al día siguiente, no quiero dormir temprano”, señala.

A Gu le encantaba acostarse tarde cuando tenía 20 años, pero ha comenzado a pensar en adoptar hábitos de sueño más “normales”.

Sin embargo, sus amigos también suelen estar despiertos a mitad de la noche.

“Realmente necesito ese tiempo. Quiero estar sana pero ellos (sus empleadores) me han robado el tiempo. Quiero recuperar mi tiempo”.

Dejando a un lado las largas horas en la oficina, otra parte del problema es que los patrones de trabajo modernos significan que a las personas les resulta más difícil trazar límites entre el trabajo y el hogar, dice Ciara Kelly, profesora de psicología del trabajo de la Escuela de Administración de la Universidad de Sheffield.

Los correos electrónicos y la mensajería instantánea significan que los empleadores siempre pueden estar en contacto.

“Esto puede hacer que sintamos que estamos ‘siempre en el trabajo’, porque el trabajo puede llamarnos en cualquier momento”, dice.

Jimmy Mo, de 28 años, analista de una empresa de desarrollo de videojuegos en la metrópoli sureña de Guangzhou, ha descubierto que combinar su pasión por los videojuegos con el trabajo es una espada de doble filo.

“El trabajo también es mi hobby. Me encanta sacrificar mi tiempo libre por esto”, dice, y explica que debe jugar diferentes juegos después del trabajo, y también tomar clases en línea para mejorar sus habilidades profesionales.

También tiene pasatiempos como el yoga y el canto. Poder hacer todo significa que Mo no suele acostarse hasta las 2 am.

Sabe que esta falta de sueño puede exacerbar un trastorno de salud que tiene, y que dormir más podría hacerlo más saludable y feliz, pero dice que siente la presión de sus compañeros para hacer y lograr más.

Un círculo vicioso”

Aunque a la gente le puede molestar que el trabajo exprima su tiempo libre, reducir el sueño probablemente no sea la mejor “represalia”.

La falta de sueño, especialmente a largo plazo, puede provocar una serie de efectos nocivos, tanto mentales como físicos.

En el libro de Matthew Walker “Why We Sleep: Unlocking the Power of Sleep and Dreams”, el neurocientífico es contundente: “cuanto más breve es tu sueño, más corta es tu vida”.

Y la gente, en general, lo sabe: todos los entrevistados para este artículo sentían que sus patrones de sueño no eran saludables, pero aun así se quedaban despiertos hasta tarde en la noche.

La psicología puede explicar la razón por la que las personas optarían por aprovechar este tiempo libre incluso a expensas del sueño.

Una creciente evidencia apunta a la importancia del tiempo libre alejado de la presión laboral; la falta de separación puede provocar estrés, reducción del bienestar y agotamiento.

“Una de las partes más importantes de la recuperación del trabajo es el sueño. Sin embargo, el sueño se ve afectado por la forma como logramos separamos del trabajo”, dice Kelly, de la Universidad de Sheffield.

Es importante, explica, tener tiempo libre cuando podemos distanciarnos mentalmente del trabajo, lo que explicaría por qué las personas están dispuestas a sacrificar el sueño por el ocio después del trabajo.

“Las personas se quedan atrapadas en un círculo vicioso cuando no tienen tiempo para separarse de su trabajo antes de irse a dormir, y es probable que esto afecte negativamente a su sueño”, señala Kelly.

La verdadera solución, sugiere, es garantizar que las personas tengan tiempo para participar en actividades que proporcionen este desapego. Sin embargo, esto a menudo no es algo que los empleados puedan lograr por sí mismos.

Heejung Chung, sociólogo laboral de la Universidad de Kent y defensor de una mayor flexibilidad en el lugar de trabajo, considera que la práctica de retrasar el sueño es culpa de los empleadores.

Abordar el problema beneficiaría a los trabajadores, pero también ayudaría a garantizar un “lugar de trabajo saludable y eficiente”, señala.

“En realidad, es una medida de productividad”, explica. “Necesitas ese tiempo para relajarte. Los trabajadores necesitan hacer otras cosas además del trabajo. Es un comportamiento arriesgado hacer solo una cosa”.

Trabajador en China

Getty Images
En algunos casos, el trabajo desde casa debido a la pandemia ha difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Mayor flexibilidad

Desde la pandemia, empresas de muchos países han implementado políticas de trabajo desde casa, lo cual ha significado una mayor flexibilidad en la vida laboral pero también, en algunos casos, difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Todavía no está claro cómo esto podría afectar el tipo de cultura laboral donde los empleados tienen que evitar el sueño para recuperar algo de tiempo libre.

Chung dice que un cambio genuino requiere un giro institucional en muchas empresas.

“Es difícil para las personas reaccionar (a su situación laboral)”, señala.

Pero aconseja a los empleados que hablen con sus colegas y se acerquen colectivamente a su jefe, con pruebas, si quieren pedir un cambio.

Sin embargo, esto podría no estar disponible en China.

De hecho, los informes sugieren que las empresas se están atrincherando aún más en lo que se se trata de horas extras mientras intentan recuperarse de las pérdidas causadas por covid-19.

Krista Pederson, consultora que trabaja con multinacionales y corporaciones chinas de Pekín, dice que ha observado esta tendencia.

Las empresas chinas consideran que su cultura laboral tiene ventajas frente a los mercados como Estados Unidos o Europa, donde la gente tiende a trabajar menos horas: “saben que tienen trabajadores dedicados que son despiadados y que harán lo que sea necesario para salir adelante, incluido trabajar todo el tiempo”, asegura.

Con una cultura laboral tan exigente, los empleados seguirán abordando el problema de una manera que les funcione.

A pesar trabajar sin descanso, Gu Bing ama su trabajo y acepta que le roben su tiempo libre.

“A veces, creo que la noche es perfecta, incluso hermosa”, señala. “Mis amigos y yo conversamos por la noche y a veces escribimos canciones juntos. Es tranquilo y calmado”.

Y existe la opción, para los afortunados, de conseguir otro trabajo, que es lo que hizo Emma Rao, cambiando finalmente su trabajo 996 por uno un poco menos exigente.

Sin embargo, Rao ha descubierto que es difícil deshacerse de los viejos hábitos.

“Es una venganza”, dice sobre su hora de acostarse tarde. “Para recuperar algo de tiempo para ti”.


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