Chile: entre salarios invisibles y una creciente desigualdad
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Chile: entre salarios invisibles y una creciente desigualdad

Chile destaca entre los veinte países con la peor distribución de los ingresos a nivel mundial, siendo el país más desigual de la OCDE. De acuerdo con el estudio Society at a Glance 2014, 27.8% de las personas informa que los ingresos no le alcanzan para comprar alimentos.
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Por María Jesús Ibáñez Canelo*
19 de julio, 2015
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En Chile, 85% de las mujeres gana menos de 800 dólares al mes. // Foto: Cuartoscuro.

En Chile, 85% de las mujeres gana menos de 800 dólares al mes. // Foto: Cuartoscuro.

Damasia Fuentes es parte de la fuerza de trabajo de Chile desde los 13 años, edad en que decidió salir de su casa, dejar el campo e independizarse. Con sueldos que siempre bordearon el mínimo se dedicó al cuidado de los hogares y los niños ajenos. A los 24 fue madre soltera y entonces conoció la realidad chilena de sacar adelante a una hija por sí sola, una etapa que recuerda como “un periodo duro y de mucho sacrificio”.

Fuentes tiene ahora 64 años y es una mujer ágil, de contextura maciza y de tez muy blanca. Al igual que el 85% de las mujeres en Chile gana menos de 800 dólares al mes. El salario de Damasia Fuentes es de 416 dólares, y hace menos de un mes recibía un sueldo menor al mínimo del país, cumpliendo una jornada de nueve horas por 349 dólares. Sumado a ello Fuentes debe descontarse de su paga el almuerzo y el trasporte, pues la empresa no le da esos beneficios. Sólo en transporte gasta más de 49 dólares, terminando con alrededor de 367 para comer, pagar vivienda, cuentas de suministros básicos y otros gastos. “Alcanza apenas” dice Fuentes.

Las mujeres en Chile son las que se llevan la peor parte de las condiciones laborales y las injusticias salariales. De acuerdo con cifras de la Fundación Sol, institución sin fines de lucro que realiza investigación y estudios sobre el mundo del trabajo en Chile, 85% de las mujeres gana menos de 800 dólares al mes. Y sumar a ello la condición de inmigrante sólo agrava el asunto: “Soledad, precariedad y complejos contextos laborales forman parte de ser mujer, madre y trabajadora inmigrante en nuestro país”, manifiesta Zikuta, una bloguera que postea en la página chilena Alternativa Obrera.

Fuentes afirma querer trabajar hasta que la salud la acompañe, principalmente porque le gusta sentirse activa, pero reconoce que a veces el trabajo se hace pesado, pues ella junto a una compañera, se encargan del aseo de toda la empresa en la que trabaja (tres pisos de un edificio).

Luego de conversar, Damasia se retira a revisar los espacios que ya conoce como si fuesen los de su casa, pero a ésta última llegará alrededor de las diez y media de la noche.

Mini Salario Mínimo que no alcanza

Una mañana habitual por el centro de Santiago equivale a caos, bullicio, pasos rápidos y cuerpos diferentes, hábiles en esquivarse. Entre los edificios grises y republicanos existe un comercio que se intercala, que da color y movimiento al centro cívico de la ciudad, donde todos responden al nominativo de trabajadores. Por esas calles y en ese contexto aparecen Carolina Riquelme y Marcelo Briones, funcionarios de una empresa textil que a mediados de mayo comenzó una huelga legal por mejoras laborales.

Carolina Riquelme estudia y trabaja, al igual que muchos y muchas en el país. Por las ocho horas que desempeña a diario en administración recibe un sueldo de 493 dólares, de los cuales 197 debe destinarlos para pagar la mensualidad de sus estudios.

Hace ya bastante tiempo que en la textil redujeron el personal y desde entonces Riquelme trabaja por dos personas, sin embargo su sueldo continúa siendo el mismo, “yo traté de hablar y explicar mi situación, pero me dijeron que no y que tenía cero posibilidades”, cuenta la mujer.

En Chile el salario mínimo es de 364 dólares, los que quedan en 295, aproximadamente, al descontarle los impuestos por salud, jubilación y cesantía, que todos deben pagar. Para Fundación Sol el sueldo mínimo es absolutamente inadecuado cuando se consideran tanto las necesidades vitales como la capacidad económica de la nación.

El costo de vida de Chile es alto, siendo uno de los más caros de la región. La canasta básica de alimentos del país está calculada en un costo de 71 dólares per cápita al mes, el alquilar un cuarto en 210 y el trasporte público en 49 dólares, aproximadamente. El sueldo mínimo no alcanza para todo lo anterior. Y peor aún en los casos de familias constituidas por ingresos de trabajo unilaterales, como las madres solteras.

Por ello, Fundación Sol hace hincapié en que el talón de Aquiles de Chile continúa siendo la distribución de los ingresos y la precariedad laboral.

“Vivir así no sirve”

Marcelo Briones también es parte de la mano de obra de la empresa textil, en su caso recibe un sueldo un poco más alto que Riquelme pero no alcanza a superar los 740 dólares. “Yo gano más, pero poco más. Nos alcanza justo con mi pareja, pero nunca para ahorrar. Sobrevivimos el mes y quizás voy a estar muchos años así. Al final sólo te queda endeudarte, pero vivir así no sirve”, cuenta Briones.

De acuerdo a los datos de los últimos años, se sabe que en Chile el 0,01% vive con un ingreso de 744 mil dólares al mes, mientras que el 50% lo hace con 223 dólares. Es decir, los primeros mantienen un ingreso individual tres mil veces mayor que el de una persona del segundo grupo.

“Es una suerte de acumulación por desposesión, hay unos que ganan ingresos de forma exorbitante a costa del bajo valor del trabajo en Chile”, afirman desde Fundación Sol.

Marcelo Briones reflexiona sobre su situación y la del país sentado en el borde de una calle que da directo con la Plaza de Armas de Santiago. “Lo que pasa es que al empresario chileno le sirve que la mano de obra, como nosotros, esté endeudada, porque tenemos que aferrarnos al trabajo para no perderlo todo. Es una mentalidad del empresario chileno, porque en todos lados del país es así”.

Chile destaca entre los veinte países con la peor distribución de los ingresos a nivel mundial, siendo el país más desigual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), superando a México y Turquía. De acuerdo con el estudio de la OCDE, Society at a Glance 2014, 27,8% de las personas en Chile informa que los ingresos no le alcanzan para comprar alimentos.

En cuanto a las condiciones laborales, Fundación Sol denuncia que existen más de 1 millón de asalariados que no cuentan con contrato de trabajo, y que de ellos el 70% gana menos de 406 dólares.

La desigualdad chilena: fruto del modelo económico de una dictadura

Pese a todo lo anterior para Renee Fresard, Directora de Cooperación Internacional en Fundación Superación Pobreza, es importante que se entienda a la desigualdad como algo que va más allá del tema de los ingresos, “especialmente en un país como Chile donde desigualdad y pobreza van de la mano”, afirma.

Para la directora los temas de desigualdad en Chile se expresan en distintos ámbitos y niveles. Gran parte tendría raíz en la segregación territorial construida en el régimen militar del dictador Augusto Pinochet, época en que se erradican poblaciones y se levanta un cordón periférico en la ciudad. “Entonces se comienzan a crear y constituir barrios de pobres para pobres, con servicios de pobres para pobres, y barrios de ricos para ricos”, dice Fresard.

“Si tú vives en barrios empobrecidos donde tu escuela es precaria, el acceso a la educación será precario; y si tienes un precario acceso a la educación entonces tendrás precarias oportunidades de ascender en la vida social, de llegar a estudios superiores, tener trabajos remunerados, entre muchas otras cosas”, explica Fresard.

Para la Directora de Fundación Superación Pobreza es en la educación en que se expresan fuertemente esta realidad, “Pues es allí donde se ha podido efectivamente identificar y caracterizar que existen colegios para ricos extremadamente ricos, colegios para ricos medianos, colegios para ricos ricos, colegios para clase media alta, colegios para clases medias medias y así bajando la escala social hasta las escuelas de gente pobre para pobres”.

La desigualdad chilena, dice Fresard, está asociada al cambio estructural del modelo económico de la dictadura en adelante: “En América Latina no existe un país tan privatizado como el nuestro. El resto de países, no todos pero muchos países latinoamericanos, todavía tienen políticas más universales, más amplias, más estatales y de un enfoque estatal, tienen un Estado más grande y más amplio que el nuestro”.

* Por María Jesús Ibáñez (1992), periodista chilena de El Ciudadano. Es una de las 16 integrantes de la Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas, iniciativa inédita para impulsar el periodismo regional y destacar nuevos talentos. Twitter: @MariaJesusIC

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6 "tipos" de covid-19 que producen efectos diferentes (y cómo reconocerlos puede salvar vidas)

Un estudio realizado por científicos de la universidad King's College London, en Reino Unido, identificó seis variantes de la enfermedad que produce el coronavirus.
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22 de julio, 2020
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Un análisis realizado por investigadores de la universidad King’s College London, en Reino Unido, reduce a seis los “tipos” de covid-19, cada uno caracterizado por un cúmulo particular de efectos.

Cada uno de estos tipos presenta variaciones en la severidad de la enfermedad que produce el coronavirus y en la necesidad de aplicar asistencia respiratoria durante la hospitalización, según los científicos.

“Estos hallazgos tienen implicaciones importantes para el cuidado y monitoreo de las personas que son más vulnerables a la forma más severa de covid-19”, dijo la autora del estudio, la doctora Claire Steves, del King’s College London.

El equipo que lideró Steves se basó en los datos recopilados de la COVID Sympston Study App, una aplicación que permite a los usuarios tanto descargar como ingresar información referente al coronavirus.

Aunque una tos persistente, fiebre y pérdida de olfato (anosmia) generalmente se señalan como los tres principales síntomas de covid-19, los datos recopilados de los usuarios de la aplicación indican que las personas pueden experimentar una amplia gama de síntomas diferentes, incluyendo jaquecas, dolor muscular, fatiga, diarrea, confusión, pérdida de apetito, dificultad respiratoria, entre otros.

La progresión de la enfermedad, así como sus consecuencias, también varía significativamente entre las personas, que pueden manifestar desde un leve síntoma gripal o salpullido sencillo hasta afecciones severas e inclusive muerte.

Aplicación COVID Sympston Study App

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Los investigadores basaron sus hallazgos en información de la aplicación COVID Sympston Study App.

Para conocer si síntomas en particular tienden a manifestarse juntos y cómo se relaciona esto con la progresión de la enfermedad, el equipo utilizó un algoritmo de aprendizaje automático para analizar los datos de un subgrupo de unos 1.600 usuarios en Reino Unido y Estados Unidos confirmados con covid-19 que regularmente ingresaron sus síntomas en la aplicación entre marzo y abril.

También se basaron en una segunda base de datos independiente de 1.000 usuarios en Reino Unido, EE.UU. y Suecia que ingresaron sus síntomas en mayo.

El análisis reveló seis cúmulos o agrupaciones de síntomas que surgen en momentos particulares durante la progresión de la enfermedad que representan seis “tipos” diferentes de covid-19


Los 6 cúmulos de síntomas

  1. “Gripal” sin fiebre: jaqueca, pérdida de olfato, dolor muscular, tos, dolor de garganta, dolor de pecho, sin fiebre.
  2. “Gripal” con fiebre: jaqueca, pérdida de olfato, tos, dolor de garganta, ronquera, fiebre, pérdida de apetito.
  3. Gastrointestinal: jaqueca, pérdida de olfato, pérdida de apetito, diarrea, dolor de garganta, dolor de pecho, sin tos.
  4. Nivel severo uno, fatiga: jaqueca, pérdida de olfato, tos, fiebre, ronquera, dolor de pecho, fatiga.
  5. Nivel severo dos, confusión: jaqueca, pérdida de olfato, pérdida de apetito, tos, fiebre, ronquera, dolor de garganta, dolor de pecho, fatiga, confusión, dolor muscular.
  6. Nivel severo tres, abdominal y respiratorio: jaqueca, pérdida de olfato, pérdida de apetito, tos, fiebre, ronquera, dolor de garganta, dolor de pecho, fatiga, confusión, dolor muscular, dificultad respiratoria, diarrea, dolor abdominal.

Todas las personas que reportaron síntomas sufrieron de jaquecas y pérdida de olfato, con varias combinaciones de síntomas adicionales en diferentes momentos.

Algunos de estos, como confusión, dolor abdominal y dificultad respiratoria todavía no se conocen como síntomas de covid-19. Sin embargo son distintivos de las formas más severas de la enfermedad.

Después, los científicos investigaron si las personas que experimentan un cúmulo específico de síntomas eran más propensas a necesitar asistencia respiratoria por medio de un respirador u oxígeno adicional.

Descubrieron que un muy bajo porcentaje de las personas con los cúmulos 1, 2 y 3 necesitaron asistencia respiratoria; entre 1,5% y 3,3%.

Pero el porcentaje de aquellas que manifestaron síntomas de los cúmulos 3, 4 y 5 fue de 8,6%, 9,9% y 19,8%, respectivamente.

Además, casi la mitad de los pacientes en el cúmulo 6 terminaron en el hospital, comparado a sólo 16% del cúmulo 1.

En términos generales, los pacientes que manifestaron síntomas de los últimos tres cúmulos tendieron a ser mayores y más débiles, con más probabilidad de ser obesos y tener condiciones preexistentes como diabetes o enfermedad pulmonar que los pacientes de tipo 1, 2 o 3.

Mujer anciana hospitalizada por covid-19

Getty Images
Casi la mitad de los pacientes en el cúmulo de síntomas 6 terminaron en el hospital.

Recopilando la información de síntomas sólo cinco días después del inicio de la enfermedad y combinándola con la edad, sexo, masa corporal y condiciones preexistentes de los pacientes el equipo de King’s College desarrolló un modelo con el que podían pronosticar el cúmulo en el que coincidirían los pacientes y sus riesgos de hospitalización y asistencia respiratoria.

Dado que la mayoría de las personas que requieren asistencia respiratoria se interna en el hospital unos 13 días después de manifestar los primeros síntomas, esos ocho días de anticipación representan una “alerta temprana” significativa sobre quiénes necesitarían cuidados más intensivos.

“Si puedes pronosticar quiénes serían esas personas al quinto día, tendrías tiempo de ofrecerles asistencia e intervención temprana como el monitoreo de niveles de oxígeno y azúcar en la sangre, además de asegurar que estén bien hidratadas”, explicó la doctora Steves.

“Esos son cuidados que pueden darse en casa, evitando la hospitalización y salvando vidas”, concluyó.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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