Cómo es vivir en 5 de las ciudades más seguras del mundo
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Cómo es vivir en 5 de las ciudades más seguras del mundo

Los residentes pueden volver a casa caminando, solos y de noche. También pueden despreocuparse de su computadora portátil, sin temer que alguien la robe. Y mejor: saben que eso no implica necesariamente aburrirse.
Por BBCMundo
9 de julio, 2015
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Osaka
Osaka es una ciudad enfocada a los negocios, sin problemas de seguridad.

Dejar la cartera o la computadora portátil sin vigilar en una cafetería puede no ser una muy buena idea, salvo para los residentes de las ciudades más seguras del mundo. Ellos lo pueden hacer sin que les preocupe.

También pueden volver a casa, solos, de noche, a pie. Y nada de esto se disfruta al costo de vivir en un pueblo somnoliento, sin actividades o vida social.

Para entender qué es lo que se siente, la BBC buscó a algunos de los ciudadanos de estos paraísos incluidos en el ranking de la Unidad de Inteligencia del diario económico The Economist, una lista elaborada en base a la seguridad personal, la estabilidad de las infraestructuras y del sistema de salud, y la seguridad de la tecnología digital.

Se les preguntó cuál es el mejor barrio para vivir, qué es lo que exactamente les hace sentirse a gusto y por qué la seguridad no es sinónimo de aburrimiento.

Osaka, Japón

Junto con Tokio, nombrada la ciudad más segura del mundo, Osaka encarna la paz mental general que se puede sentir en todo el país.

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En Osaka la gente es conversadora.

“Japón es en general un país increíblemente seguro para vivir”, dice Daniel Lee, el fundador de la revista local Kansai Scene magazine, quien se mudó a la ciudad desde Reino Unido hace 17 años.

“Lo es tanto que los lugareños están acostumbrados a dejar sus pertenencias sin vigilar sobre la mesa de la cafetería cuando se levantan para ordenar comida en la barra. Algo impensable en cualquier otro lugar”.

Osaka es una ciudad enfocada a los negocios, lo que significa que la gente trabaja hasta tarde y toma el transporte público ya de noche.

“Las estaciones suelen estar tan llenas de día como de noche”, explica Yoshie Yamamoto, quien llegó de Kioto hace 25 años y regenta el teatro Noh más antiguo de la ciudad.

“No hay problemas para que las mujeres viajen solas en metro de noche”, añade.

Esta cultura orientada al trabajo también da pie a conversaciones amistosas.

“Osaka es una ciudad de vendedores y a los lugareños les encanta hablar”, dice.

“Puedes entrar a cualquier bar y ser tratado como un viejo amigo al que no han visto en tiempos. Es posible que no entiendas ni una palabra de lo que te digan, pero su buena onda te conquistará”, exclama.

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Quienes viven en estas ciudades seguras, como Osaka o Ámsterdam -en la foto- aseguran que eso no implica que sean aburridas.

En esa línea, para poder mezclarse con los lugareños Yamamoto recomienda vivir en una zona céntrica, donde aún son comunes casas tradicionales japonesas.

“Son lugares relativamente baratos, ya que los han habitado los mismos inquilinos durante años”, dice.

Si te haces amigo de tus vecinos conocerás el verdadero carácter de Osaka, lleno de afecto, calidez y amistad“.

Y aquellos que busquen un estilo de vida más relacionado con la naturaleza pueden buscar casa en las ciudades dormitorio de alrededor, como Minoh y Kita-Senri, o en Kobe y Kioto.

Ámsterdam, Holanda

Con menos de un millón de habitantes, Ámsterdam es bastante más pequeña que muchas de las ciudades de la lista.

Esta característica le da una notable ventaja a la hora de proporcionar un ambiente residencial seguro y relajado.

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Los habitantes de Ámsterdam la describen como una ciudad muy relajada, donde la gente no se altera con facilidad.

“Me siento increíblemente seguro”, confirma Toni Hinterstoisser, gerente general del hotel de lujo Andaz Amsterdam Prinsengracht, quien llegó a la ciudad desde Nueva York hace tres años.

El espíritu libre de la gente hace que sean más relajados para con las cuestiones cotidianas. Nadie se altera con facilidad“, dice.

Todos los barrios de la capital holandesa se consideran seguros, pero los distritos del sur, como De Pijp y Oud-Zuid, son más exclusivos.

Hinterstoisser vive en Oud West, a dos escasos kilómetros del centro, y junto a Vondelpark, el mayor parque de la ciudad.

Eso sí, sea donde sea donde elijas vivir, no esperes que el apartamento esté nivelado, advierte.

“Como Ámsterdam está mayormente construida sobre el agua, las casas no son completamente rectas”, explica.

E ilustra: “Si colocas una pelota de tenis en el suelo, rodará sola y con bastante rapidez hasta el otro extremo de la habitación”.

Sydney, Australia

A pesar de ser la mayor ciudad de Australia, su cultura orientada a los barrios hace que los habitantes se sientan seguros en Sydney.

Los miembros de la comunidad se cuidan los unos a los otros“, dice Richard Graham, nativo de la ciudad y dueño de la empresa turística local My Detour. “Si alguien parece sospechoso se corre la voz”.

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En Sydney “los miembros de la comunidad se cuidan unos a otros”.

El gobierno de la ciudad aprobó recientemente un plan para destinar US$15 millones al año a mejorar aceras y cruces peatonales para animar a los ciudadanos a caminar.

Victoria Moxey, originaria de Buenos Aires y fundadora de la guía local Urban Walkabout cree que el proyecto está ayudando a mantener la seguridad.

“Las calles y las cafeterías están siempre llenas, la gente pasea a sus perros o simplemente explora la ciudad”, explica. “En Sydney, cuanto más caminas por sus calles, más te sientes parte de la comunidad“.

Para poder sacar el máximo provecho a esta cultura del caminar, los recién llegados suelen optar por vivir en Potts Point, a 3 kilómetros al norte del centro de la ciudad.

Los edificios art déco y los cafés crean en el barrio un ambiente que recuerda a Nueva York.

Pero para disfrutar de un estilo de vida playero, Waverley o Bronte, la opción preferida de los surfistas, son una buena alternativa. Están a 8 kilómetros al sureste de la ciudad.

Singapur, República de Singapur

Esta ciudad estado del sureste asiático se toma la aplicación de la ley muy en serio y el resultado es un ambiente muy seguro.

Rinita Vanjre Ravi, originaria de Bangalore, India, y cofundadora del sitio web de comida BonAppetour, explica la diferencia que un departamento de policía bien financiado puede marcar en este sentido.

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La ciudadanía se toma en serio la aplicación de la ley en Singapur.

“En Singapur la policía está bien pagada y esto le permite preocuparse por el bienestar de sus ciudadanos“, dice.

“Puedes dejar tu bolso sobre la mesa de cualquier restaurante e ir a la barra para pedir la comida con toda tranquilidad, sabiendo que seguirá ahí cuando vuelvas”, añade.

“(Si lo roban) saben que hay muchas posibilidades de que los agarren y los castiguen”.

La estabilidad política y la no tolerancia a las bromas religiosas o racistas también contribuyen a una convivencia armónica.

Aun así, vivir en un área tan poblada tiene sus propios retos.

Y por ello, se recomienda a los ciudadanos que vivan lo más cerca del trabajo posible, para que el transporte público no se vuelva para ellos un quebradero de cabeza.

Estocolmo, Suecia

Estar tan al norte tiene sus ventajas, como los interminables días de verano.

La luz natural del estío y un centro bien iluminado durante el resto del año contribuyen a la sensación de seguridad.

“Al tener dos niños pequeños, la seguridad es cada vez más importante para mí, y Estocolmo es simplemente fantástico”, dice Kat T., originaria de Londres y autora del blog An English Mamma in Stockholm (Una mamá inglesa en Estocolmo).

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Como “dinámica y sofisticada” se describe a Estocolmo.

“En los parques hay zonas para jugar alejadas del tráfico y zonas verdes y frondosas en el centro de la ciudad”.

No tiene el interminable zumbido de Londres, pero Kat descubrió que un lugar tan tranquilo como Estocolmo puede ser a veces una bendición.

Además, a pesar de ser pequeña, es una ciudad “dinámica y sofisticada”, asegura.

“Los suecos adoptan con rapidez las nuevas modas, especialmente las que tienen que ver con la tecnología, y con frecuencia marcan tendencia”.

La mayoría de los ciudadanos viven en apartamentos cercanos al distrito de negocios, mentras que las zonas en la primera línea de la costa también han sido remodeladas.

Hammarby Sjöstad es una de las áreas más populares allí, por sus avenidas peatonales y su diseño con conciencia ecológica.

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8 frases con las que Bolsonaro minimizó el coronavirus antes de contagiarse

El presidente Jair Bolsonaro anunció este martes que había resultado positivo al test de covid-19, un día después de informar que se había sometido a la prueba y a una placa de pulmones.
7 de julio, 2020
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Presidente Jair Bolsonaro em manifestação no dia 19 de abril de 2020

AFP
Bolsonaro participó en varios mítines antes de contagiarse sin usar mascarilla.

Tras ensañarse con las favelas, las tribus indígenas y contagiar a miles de brasileños en los últimos meses, el coronavirus llegó también esta semana al Palacio de la Alvorada.

El presidente Jair Bolsonaro anunció este martes que había resultado positivo al test de covid-19, un día después de informar que se había sometido a la prueba y a una placa de pulmones.

“Estoy perfectamente bien. Las medidas que estoy tomando son para evitar la contaminación por parte de terceros”, dijo a periodistas.

Aunque Brasil se ha convertido en el segundo país del mundo con más contagios y muertos, el presidente ha sido vocal y crítico de los confinamientos y el uso de máscaras y ha realizado numerosos mítines y encuentros con seguidores.

En BBC Mundo te contamos algunas polémicas frases con las que el mandatario ha minimizado el impacto del virus desde que comenzó la pandemia.

1- “Fantasía”

Cuando los casos de coronavirus comenzaban a dejar sus primeras víctimas en Brasil y en el resto del mundo y los países empezaban a decretar las cuarentenas, Bolsonaro consideró que el virus era “fantasía”.

“Obviamente, tenemos una crisis en este momento, una pequeña crisis. En mi opinión, el tema del coronavirus es mucho más fantasía, que no es todo lo que los principales medios de comunicación propagan o propagan en todo el mundo”, dijo.

Poco después consideró que era también “histeria” y “neurosis”.

“No podemos entrar en una neurosis como si fuera el fin del mundo. Otros virus más peligrosos han sucedido en el pasado y no hemos tenido esta crisis en absoluto. Ciertamente hay un interés económico en todo esto para provocar esta histeria”, dijo en una entrevista con Rádio Tupi.

En ese momento ya el país había registrado 28.912 contagios y 1.760 muertos por coronavirus.

2- “Una gripecita de nada”

Poco después de referirse al coronavirus como una “histeria” y de acusar a los gobernadores de los estados por imponer cuarentenas que, en su criterio, afectarían la economía, Bolsonaro no solo se refirió al coronavirus como una “gripecita” sino que aseguró que, de contagiarse, no tendría síntomas por su pasado como deportista.

“En mi caso particular, debido a mi historia como atleta, si estuviera infectado por el virus, no tendría que preocuparme, no sentiría nada o sería, a lo sumo, una gripecita o un resfriado”, afirmó.

Hileras de fosas comunes

BBC
Fosas comunes han tenido que ser abiertas para enterrar a los numerosos muertos.

También dijo que, tras sufrir un atentado durante su campaña, no sería el coronavirus quien más lo afectara o que la enfermedad era como “la lluvia”, que moja pero no ahoga.

3- La “sobredimensión” del coronavirus

A medida que el número de muertos y contagios se multiplicaba, el mandatario comentó que consideraba que el impacto del virus se estaba exagerando.

“Está la cuestión del coronavirus que, a mi entender, está siendo sobredimensionado el poder destructivo de este virus”, dijo a periodistas.

4- “El virus se está yendo”

Uno de los argumentos frecuentes del presidente, pese a las crecientes cifras de muertos y de contagios en su país, fue que los efectos del coronavirus están disminuyendo, que los brasileños tienen una “resistencia especial” o que el clima tropical de Brasil impide que el virus se propague.

“Hoy tenemos información de que, debido a que tenemos un clima más tropical , casi hemos llegado al final , o ya ha terminado (…) el virus no se propaga tan rápido en clima cálido climas como el nuestro”, dijo en marzo.

Soldados brasileños en trajes protectores se preparan para desinfectar un albergue público en Río de Janerio

AFP/Getty Images
Durante varias semanas, Brasil ha sido el foco del brote de coronavirus en América Latina.

También ha asegurado que a medida que el virus “desaparece” comienza a mostrarse los efectos de la crisis que deja.

“Parece que este problema del virus está empezando a desaparecer, pero el problema del desempleo está surgiendo con dificultad”, afirmó el mismo día que Brasil alcanzó 1.200 muertes por coronavirus.

Hasta el lunes (última cifras disponibles) Brasil había reportado 65.487 muertos y 1.623.284 contagios, según datos del Ministerio de Salud, aunque varios estudios sugieren que los números pueden ser varias veces mayor.

5- “¿Qué quieres que haga? Soy un Mesías, pero no hago milagros”

A medida que aumentaban las muertes por coronavirus en el país, el mandatario intentó en varias ocasiones reducir el impacto en la opinión pública por la pérdida de vidas.

El mismo día que Brasil superó a China en el número de contagios, aseguró que, aunque su nombre también era Mesías (se llama oficialmente Jair Messias Bolsonaro), no podía hacer milagros.

“¿Y qué?”- respondió a una periodista que le preguntó por el creciente número de víctimas- “Lo siento. ¿Qué quieres que haga? Soy un Mesías, pero no hago milagros”.

Bolsonaro con un niño

Getty Images
El presidente Jair Bolsonaro ha ignorado abiertamente las reglas de distanciamiento social.

6-El debate de la hidroxicloroquina

El anuncio de Bolsonaro de este martes de que está tomando hidroxicloroquina , una droga cuya eficacia médica contra el coronavirus no ha sido demostrada, tomó a pocos por sorpresa en Brasil.

Al igual que también ha hecho su par estadounidense, Donald Trump, Bolsonaro ha repetido en varias ocasiones los supuestos beneficios del medicamento contra la enfermedad.

“Algunos morirán, por supuesto, no todos tomarán la medicina y se mantendrán con vida, pero la gran mayoría sobrevivirá (al tomarla)”, afirmó.

El mes pasado aseguró que “tenía información de que la cloroquina estaba funcionando, de una manera que no estaba científicamente probada” y que se estaba administrando porque “no tenía otra alternativa”.

7- “La ola del desempleo”

Gran parte de los discursos en los que Bolsonaro ha minimizado el impacto del coronavirus utilizan el argumento de que la paralización del país por la cuarentena va a provocar más muertes que el propio virus.

“Tenemos la ola de covid, sí. Sabemos que conduce a la muerte muchas veces, pero tenemos una ola aún mayor que es el desempleo. Y, con el debido respeto, también conduce a catástrofes para todos en el país”, aseguró.

Vanderleia dos Santos

BBC
El coronavirus ha afectado particularmente tribus indias en Brasil.

En su criterio, el impacto del virus sería menor que las pérdidas que puede provocar una crisis económica.

“No podemos permitir que el efecto secundario del tratamiento de la pandemia sea más dañino que la pandemia en sí. La vida y el empleo, una cosa está completamente ligada a la otra”.

8- Las máscaras y las “multas”

Pese a las recomendaciones de las autoridades de salud de casi todo el mundo, el presidente brasileño ha estado entre los que ha cuestionado el uso de mascarillas para evitar los contagios.

Además de participar en varios mítines y saludar a personas con la mano (incluso después de limpiarse la nariz), Bolsonaro también ha vetado artículos de una ley sobre el uso de mascarillas para que no fueran obligatorias en comercios, templos y escuelas.

De igual forma, se opuso a aceptar las cláusulas que obligaban a los poderes públicos a distribuir máscaras a la población más vulnerable y a las empresas a suministrar dicho material a sus trabajadores de forma gratuita.

Bolsonaro con sus simpatizantes apuntando sus dedos al cielo

Reprodução/Facebook
Bolsonaro (de espaldas en el centro) y sus simpatizantes se han reunido varias veces durante la pandemia.

“Hoy firmé varios vetos a un proyecto de ley que hablaba sobre el uso obligatorio de máscaras, incluso dentro de casa. Nadie va a entrar en tu casa para multarte”, escribió en sus redes sociales, aunque la ley no mencionaba el uso de protecciones dentro de la vivienda.

Un juez federal obligó al mandatario en junio pasado a utilizar la máscara en sus mítines por ser obligatoria en el estado, aunque incluso este martes al dar la noticia su enfermedad, el mandatario se la quitó.


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https://www.youtube.com/watch?v=Ibw92oQE5vc

https://www.youtube.com/watch?v=OZghZxbbTdw&t=1s

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