Intereses políticos minan la efectividad de cualquier política de seguridad en México
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Intereses políticos minan la efectividad de cualquier política de seguridad en México

Desde que inició la transición política en el país, los pleitos entre partidos políticos han obstaculizado el diseño, planeación y ejecución de una política de seguridad de Estado contra organizaciones criminales, explica el investigador Luis Astorga.
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Por Tania L. Montalvo
31 de julio, 2015
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Policía federal monta guardia en una tubería de drenaje fuera de la prisión de máxima seguridad del Altiplano. //Foto: AP

Policía federal monta guardia en una tubería de drenaje fuera de la prisión de máxima seguridad del Altiplano. //Foto: AP

La fuga de Joaquín El Chapo Guzmán el 11 de julio pasado llevó al Partido Acción Nacional (PAN) a solicitar la renuncia de prácticamente todos los titulares del gabinete de seguridad del priista Enrique Peña Nieto. Cuando, en 2001, el capo escapó del penal de Puente Grande en Jalisco, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) exigió básicamente lo mismo y que el gobierno del panista Vicente Fox asumiera “responsabilidad absoluta” en los hechos.

En los dos casos, con casi tres lustros de diferencia, la fuga del Chapo se convirtió en pretexto para que el partido opositor acuse de incompetencia a la gestión en turno, pero no para asumir responsabilidad sobre el trabajo que cada gobierno —tanto los del PRI como los del PAN— realizaron para fortalecer las instituciones y combatir la corrupción, lo que ha sido clave para las hazañas del capo.

Las organizaciones criminales han aprendido que tenemos instituciones débiles, que los pleitos entre los distintos partidos políticos son muy fuertes y que no hay cooperación o colaboración no sólo entre partidos, sino entre las distintas fuerzas de seguridad de los distintos niveles de gobierno porque todo está cruzado por los intereses políticos”, explica en entrevista el investigador y especialista en el estudio del tráfico de drogas, Luis Astorga.

En su nuevo libro, ¿Qué querían que hiciera? (Grijalbo), expone la tesis sobre cómo cualquier política de seguridad está destinada al fracaso cuando los intereses partidistas están por encima, como ocurre en México.

Según Astorga, la transición política abrió espacios a las organizaciones criminales: los conflictos entre partidos por los puestos de poder evitaron el fortalecimiento de las instituciones de seguridad y procuración de justicia.

Durante el tiempo de hegemonía del PRI, el negocio del tráfico de drogas estuvo subordinado al poder político. La palabra subordinación es importante. No es lo mismo tener un acuerdo entre iguales a estar subordinado a una fuerza superior. La fuerza superior te impone las reglas del juego, cuando es un acuerdo entre iguales se negocia. Se trata de una subordinación estructural y por eso las opciones que se tenían durante el régimen autoritario para los criminales eran: salir del negocio, ir a la cárcel o morirse. Se les controlaba y se les protegía pero tenían que tener claro de qué lado estaba la fuerza”, explica el investigador.

El fin de la hegemonía priista inició a nivel local y estatal en la década de 1980 hasta llegar veinte años después a la transición en la Presidencia, con la victoria del panista Vicente Fox en el 2000.

Para entonces, dice Astorga, el mapa político del país ya era completamente diferente y las organizaciones criminales miraron el fin de la subordinación y la oportunidad para adquirir más autonomía respecto del poder político.

“Con el pretexto de que era un asunto del gobierno federal muchas autoridades locales se cruzaron de brazos. Ya sea por miedo, por contubernio, por ignorancia. Las organizaciones criminales aprendieron que los conflictos políticos estaban por encima de cualquier cosa. Vieron que había una debilidad institucional que no estaba siendo atendida, ellos sabían que tenían un armamento poderoso, dinero, que las policías locales estaban débiles. Aprovechan las circunstancias y notan los niveles de impunidad: ven como si una organización criminal equis ataca a las fuerzas de seguridad locales, no hay detenidos, ninguno es enjuiciado y mucho menos condenados. Miran que son libres para hacer más”.

La clave de la tesis de Astorga es que no hay forma de que exista una política de seguridad de Estado si las instituciones están debilitadas por los intereses partidistas, si la misma política de seguridad se utiliza con esos fines y es nula la coordinación entre niveles de gobierno.

“Si no existen estas condiciones y además hay grupos criminales fuertes, tenemos un escenario ideal para que esas organizaciones criminales vayan por más posiciones de poder, que incluso van más allá de sus propios intereses económicos y que implica un mayor interés en intervenir en asuntos políticos. Es decir, en elecciones, en poner a candidatos , financiar campañas. ¿Esto a qué nos lleva? Esas organizaciones compiten directamente por las atribuciones del estado: en el monopolio de la violencia, en el control territorial, en la aplicación de impuestos y en la cuestión electoral”.

Por eso es que el investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sostiene que no importa quién esté en la presidencia o qué partido si la política de seguridad se hace y ejecuta sólo desde el poder central, sin acuerdos con las otras fuerzas políticas, distintos niveles de gobierno, empresarios y sociedad civil.

“Como presidente puedes diseñar la política de seguridad más genial de la historia, si no cuentas con esas herramientas, difícilmente puede prosperar. Todos los actores deben reconocer que son parte del problema y que la solución sólo se dará si pasa por la coordinación, colaboración y corresponsabilidad. Lo que no hemos tenido en México”.

No sólo estamos hablando de una política de seguridad sin colores partidistas, también se trata, explica Luis Astorga, de “limpiar” las mismas posiciones de poder.

“Si estos actores pudieran sentarse en la mesa para diseñar política de seguridad de Estado, también sería necesario que dijeran ‘no vamos a meter las manos por ninguno de nuestros miembros sobre el cuál haya información suficiente y bien documentada sobre sus vínculos con el crimen y que sea juzgado’. Eso es un escenario ideal que no se ha dado y que permitiría limpiar las mismas posiciones de poder. Pero como no ha pasado y no sabemos si será posible que ocurra, por eso digo que los partidos políticos no tienen visión de Estado y en ese tema no deberían jugar con fuego”.

 

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"Era el niño más dulce que he conocido": Quiénes son las víctimas del tiroteo en Texas

El tiroteo en Texas dejó al menos 19 niños muertos y dos maestras fallecidas. Los familiares recuerdan con amor a sus seres queridos.
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25 de mayo, 2022
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Un joven de 18 años mató al menos a 19 niños y dos maestras este martes en un tiroteo en una escuela primaria en Uvalde, en Texas, Estados Unidos.

Los niños fallecidos tenían entre siete y diez años. Algunos de ellos acababan de recibir premios por su gran trabajo escolar. El sospechoso, identificado como Salvador Ramos, fue abatido por la policía en la escena del crimen.

Una de las víctimas es un niño de 10 años al que le encantaba bailar. Otra, una niña que murió mientras intentaba llamar a la policía.

Es el tiroteo más mortífero registrado en una escuela primaria estadounidense desde que 20 niños y seis adultos murieron en la escuela primaria de Sandy Hook, en Connecticut, hace una década.

Existen informes no confirmados de que dos niños de la misma familia fueron asesinados.

Lee: Al menos 19 menores y dos maestras son asesinados en un tiroteo en Uvalde, Texas

“El niño más dulce que he conocido”

Algunos padres habían estado en la escuela Robb Elementary School horas antes del tiroteo viendo con orgullo cómo sus hijos sostenían sus certificados del cuadro de honor en una ceremonia de entrega de premios. Horas más tarde, tuvieron que volver.

Amerie Jo Garza fue una de las primeras niñas cuya muerte se confirmó. Acababa de celebrar su décimo cumpleaños hacía apenas dos semanas. Le dispararon mientras intentaba llamar a los servicios de emergencia, según declaró su abuela Berlinda Irene Arreola al diario digital estadounidense The Daily Beast.

Amerie era “súper extrovertida” y “muy querida por los profesores”, añadió.

Mientras, un miembro de la familia escribió en Facebook: “Por favor, no des ni un segundo por sentado. Abraza a tu familia. Diles que los quieres”.


Xavier Javier López, de 10 años, era un gran nadador, según recordó su prima Lisa Garza, de 54 años.

“Era un niño cariñoso de 10 años que disfrutaba de la vida sin saber que esta tragedia iba a ocurrir hoy”, dijo.

“Era muy alegre, le encantaba bailar con sus hermanos, con su madre. Esto nos ha afectado a todos”.


Uziyah García, de 8 años, era el “niño más dulce que he conocido”, destacó su abuelo, Manny Renfro.

Renfro recordó la última vez que había visto a su nieto durante las vacaciones escolares, que aprovecharon para practicar pases de fútbol juntos.


“Era un niño muy rápido y podía atrapar la pelota muy bien”, indicó su abuelo. “Había ciertas jugadas que yo hacía, que él recordaba y las hacía exactamente como las habíamos practicado”.

“La peor pesadilla”

Eva Mireles, de 44 años, fue la primera maestra cuya muerte fue confirmada. Formada en educación bilingüe y especial, llevaba 17 años enseñando a alumnos de cuarto grado en el distrito escolar de Uvalde.

En una breve biografía publicada en el sitio web del distrito escolar, escribió sobre su afición por correr y hacer senderismo. También señaló que tenía “una familia comprensiva, divertida y cariñosa”, formada por su marido, su hija licenciada y “tres amigos peludos”.

Según los medios de comunicación, el marido de Mireles, Rubén Ruiz, agente de policía del mismo distrito escolar, había realizado un simulacro de un tiroteo en el instituto de Uvalde hacía apenas dos meses.

Su tía Lydia Martínez Delgado expresó su dolor en un post colgado en Facebook, diciendo que estaba “furiosa porque estos tiroteos continúen”. Su prima Cristina Arizmendi Mirelez dijo que “es inimaginable… la peor pesadilla”.

Mientras, un padre desconsolado rindió homenaje a Mireles en Twitter.


La segunda maestra asesinada en el ataque es Irma García, de 46 años, que enseñaba en la escuela Robb Elementary School desde hacía 23 años. Fue nominada como maestra del año por su distrito escolar en 2019. Ella y Mireles llevaban trabajando juntas desde hacía cinco años.

Irma Garcia

La profesora Irma Garcia fue vista protegiendo a sus alumnos mientras el pistolero abrió fuego.

Casada desde hacía 24 años, era madre de cuatro hijos y le gustaba hacer barbacoas con su marido y escuchar música.

Su hijo dijo que un amigo de las fuerzas del orden que estaba en la escena vio a su madre protegiendo a sus estudiantes mientras el pistolero abrió fuego, informó la cadena estadounidense NBC.

Otro miembro de la familia, su sobrino John, escribió en las redes sociales: “Mi tía no lo consiguió, se sacrificó protegiendo a los niños de su clase”.

“IRMA GARCÍA ES SU NOMBRE y murió como una HEROÍNA. Era amada por muchos y se la echará mucho de menos”.


Las identidades de otras víctimas que se han confirmado con el paso de las horas:

  • La muerte de José Flores fue confirmada por su tío, Christopher Salazar.
Christopher Salazar.

FACEBOOK/CHRISTOPHER SALAZAR. José Flores, 10 años.

  • La hermana de Tess Marie Mata la despidió en Twitter. “Mi hermosa ángel eres amada muy profundamente”.

  • El padre de Ellie García dijo que su hija, que tenía 10 años, era “una muñeca y la más feliz de todas”.
  • La madre de Jaliah Nicole Silguero dijo en una publicación de Facebook que estaba desconsolada. “Vuela alto niña”, escribió Verónica Luevanos.
  • Jayce Carmelo Luevanos, quien aparentemente es el primo de Jaliah según las fotografías compartidas por la familia, fue reconocido como víctima por su tía. “Todavía no puedo creer que nunca te volveremos a ver”, escribió en Facebook.
  • La estudiante de cuarto grado Tess Marie Mata fue reconocida como una de las víctimas por su hermana, quien describió a su hermano menor como un “ángel precioso”.
  • El nombre de Nevaeh Bravo fue confirmado por su prima, quien dijo que la escolar estaba “volando alto” y pidió que las personas sigan orando por la familia.
  • Los familiares de Alexandria Aniyah “Lexi” Rubio han confirmado su muerte en las redes sociales. Su prima la describió como una “luz brillante en la vida de todos”.
  • La hermana de Makenna Lee Elrod escribió en Twitter: “Mi hermana pequeña ha sido finalmente encontrada en una sala de clases”. “les pido que abracen a sus seres queridos”.
Makenna Lee Elrod

FACEBOOK-Makenna Lee Elrod, 10 años

  • Un primo de Maite Rodríguez ha confirmado su muerte en Facebook, llamando a Maite un “ángel hermoso”
  • La estudiante de tercer grado Annabell Guadalupe Rodríguez también fue asesinada, dijeron familiares a KHOU, una estación de televisión afiliada a CBS.

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